Chicas TT-TT

Bueno, supongo que no sere mala y subire capi...

Eso de no ver reviews nuevos desmotiva un poco pero ya que...

Me he estado emocionando con esta historia

Para todas las que siguen la historia de Te pertenezco... la proxima semana subire traduccion ^^ eso si esta garantizado

Sin mas preambulos, disfrutan de la historia

Oh.. pd: Tokyo Mew Mew no es de mi propiedad... solamente posea a Kaori y Hori por el momento


¡Estúpida! ¿Qué has hecho?- la voz de la rubia se dejo escuchar por toda la habitación, Ichigo había acudido personalmente a darle la noticia. Su mejilla lucia la palpitante marca roja de la palma de Kaori y su rostro aun seguía vuelto por la fuerza del golpe.

Su damisela corrió hasta su lado y detuvo su mano antes de que pudiese propinarle otro golpe a la pelirroja- Cálmese señorita, un golpe es para demostrar el dolor sufrido pero, dos son para gente vulgar…

Kaori respiro profundamente antes de asentir y bajar su fina mano. Fulminándola con la mirada agrego- Quiero escucharlo todo.

Se sentó con elegancia en su cama, el tipo de gracilidad con la que Ichigo solo podría soñar, la pelirroja seguía de pie hasta que la azabache le acerco una silla, agradeció el gesto y empezó a relatarle a la ojiverde todo lo que había ocurrido durante la batalla, omitiendo claro esta la sensación que le había provocado el estar en brazos del alíen.

L-luego Kisshu me protegió… no supe que había sido el hasta que lo vi tendido sobre mi- Sus ojos empezaron a llenarse de lagrimas, la culpa continuaba presente.- Vi su rostro… estaba arañado y sangraba de… de… de sus ojos.

La chica dejo que su rostro se ocultara entre sus manos, la rubia la observaba con furia.- Continua.- Agrego entre dientes- Eso no es todo ¿Verdad?

La pelirroja negó con la cabeza- Keiichiro y Ryou ya lo han examinado… al igual que Pai…- alzo su mirada vidriosa hacia ella, intentando comunicarle su disculpa, preparándola para la noticia- Él… ha perdido la vista… no podrá volver a ver nunca mas y es todo por mi culpa…

Ichigo continúo reprimiendo gemidos lastimeros, esperando la respuesta de la rubia. La damisela había llegado hasta ella y cepillaba su cabello, procurando tranquilizarla. Cuando hablo su voz tenia un tono helado y acido que Ichigo jamás había oído- No vuelvas a acercarte a él…. Si sabes lo que te conviene, no volverás a mostrar tu fea cara en su presencia… ¡Lárgate de mi casa!

Lejos de protestar, según su costumbre obstinada, inclino su cabeza en comprensión y se retiro de la habitación, escucho el grito de frustración que libero la rubia apenas ella hubo cerrado la puerta. La familia de la chica la miraba curiosa, no soporto más y echo a correr, apartándolos de su camino, mientras las lagrimas surcaban sus mejillas.

Dentro de la habitación todo se desarrollaba de forma diferente, la cara de Yumei no mostraba las finas líneas de lágrimas que teñían la de Ichigo. Su rostro estaba contorsionado, expresando su furia, lanzaba cosas desde su tocador hasta el suelo, su damisela no se inmuto, esperaba a que se tranquilizara mientras la chica continuaba gritando.

¡Esa tonta!- Un frasco se abrió al impactar contra el suelo, llenando la habitación de un polvo durazno.- ¡Lo ha echado a perder todo!

Señorita, cálmese por favor- Kaori no obedeció, se limito a arrojar un cofre lleno de alhajas, pateando cada una hacia un lado distinto de la habitación, antes de sentarse de golpe en su cama, estrujando un abanico entre sus blancas manos.

¿Cómo quieres que me calme?- Su tono era seco e iracundo- Mi futuro esposo ha quedado ciego, estoy prometida a un desvalido…

Siempre puede rechazar la oferta- La rubia apretó sus dientes blancos con furia, Hori camino dos pasos hacia atrás, claramente tenia miedo de su reacción.

No puedo, no después de esto- Se levanto y camino nerviosa en círculos- Si lo hiciera… todos me verían como una interesada que no busca mas que el poder… no se me daría la oportunidad de casarme con ningún otro noble.

La chica asintió, comprendiéndola. La guapa alienígena continuaba armando y desarmando planes en el interior de su cabeza, al perecer una idea había cobrado vida, sus ojos chisporrotearon con la satisfacción de encontrar una solución, por pequeña que fuera.

Esto debo manejarlo bien- Entrecerró sus ojos y golpeo su barbilla con el abanico distraídamente.- No será demasiado difícil, con mi encanto pronto se resolverá…

Tomo la cajita dorada que la terrestre le había dado apenas había llegado, no se molesto en ver su contenido, si todo iba bien no lo necesitaría.- Tu me ayudaras, mi querido Kisshu.

*I*I*I*I*I*I*I*I*I

Ichigo camino hasta la puerta de la habitación, Kisshu había sido llevado a un hospital en su planeta y era gracias a Taruto, novio de Pudding y constante cliente del café, que había podido llegar hasta allí. Mordió su labio inferior con nerviosismo al percatarse de que dos hombres robustos custodiaban la entrada, llevaban largas espadas colgadas al cinto y una lanza en sus toscas manos, al intentar entrar en la habitación, estos, apuntaron las lanzas directo a su cuello.

Nombre y asunto- Dijo uno de los hombres con voz aburrida.

Ichigo Momomiya, vengo a visitar a Kisshu- Ninguno relajo su postura- S-soy una amiga…

Sabemos quien eres- Respondió el segundo hombre- Tenemos ordenes de no dejarte pasar, él no quiere verte.

Se sintió desfallecer ¿Él no deseaba verla? Había recordado las palabras de Yumei durante toda la noche anterior, se negaba a cumplir exigencias tan absurdas. Había decidido que iría a visitarlo cada día, hasta que se le permitiera salir del hospital. Ahora, se sentía peor que antes.

¿Podrían preguntarle?- Agrego nerviosa- Estoy segura de que él no quiso decir eso.

Ordenes estrictas- Empezó a decir el guardia de la derecha.

No debemos de molestar a su excelencia con asuntos tan triviales e infantiles- Siguió el de la izquierda.

Ichigo Momomiya no debe entrar a esta habitación- Finalizaron ambos en coro.

Al ver que no cederían, la muchacha asintió derrotada y se alejo de allí. Por el otro lado del pasillo se acercaba la rubia, vestida con un sencillo vestido de color oliva, se escondió detrás de una enorme maceta y observo como los guardias le dedicaban una venia, permitiéndole el acceso.

Esto esta mal- se dijo a si misma antes de abandonar el hospital- Él nunca diría algo así.

*I*I*I*I*I*I*I*I*I*I

¿Kaori? ¿Eres tu?- La chica se acerco hacia Kisshu, lo miraba algo fastidiada.

Si, Kish. Estoy aquí ¿Cómo es que siempre me reconoces?- Había empleado el tono mas lindo, dulzón y alegre que pudo convocar, su dama arreglaba las flores que había junto a la cama del chico.

Hueles a frutillas.- Fue su sencilla respuesta- Dime, ¿Aun no ha venido Ichigo?

La rubia realizo una mueca antes de contestar, logro convocar una voz llena de pena.- Me temo que no… es muy egoísta de su parte. ¿No lo crees?

El simplemente suspiro y no le contesto, Kaori volvió a hablar- La fui a ver el otro día, su madre me dijo que había ido al cine con Aoyama…

Es su tiempo y su vida- Concluyo el peli verde, hablando entre dientes.

Se negaba a creer que Ichigo lo abandonara, era el tipo de chica que siempre ponían a los demás por sobre ella. Dulce e inocente, lo más probable es que se sintiera demasiado culpable como para siquiera poder dormir en paz, ella no podría simplemente ignorarlo. Aunque, se recordó, Kaori nunca le había mentido e Ichigo amaba a Aoyama por sobre todo ¿Podría ser que hubiese decidido recuperar el tiempo perdido, ahora que no tenía una boda que organizar?

Hay, Kisshu. Detesto verte en este estado- La rubia tomo sus manos entre las propias, el alíen tenia la cabeza vendada, sus ojos dorados se mostraban opacos y castaños.- Daria lo que fuera para que tu estuvieras bien, eres alguien realmente maravilloso.

Kaori- Susurro con dulzura el peli verde, acariciando suavemente la mejilla de la muchacha- Gracias por seguir aquí pero, deberías buscar a alguien más.

Nadie seria igual a ti- La rubia se mantenía con su cara seria e inexpresiva, cambiando los tonos de su voz- Kisshu…

Señorita- La interrumpió de pronto su damisela, justo como lo habían planeado- Es hora de que regresemos

En unos momentos estaré contigo, Hori- Ahora se dirigió al chico- Vendré mañana también

Al salir de la habitación la rubia dejo que Hori se encargara de la tierra de su vestido, mientras ella hablaba con los guardias.

¿Ichigo Momomiya ha estado aquí?- Se mantenía erguida y orgullosa.

Así es, Madam- Respondió automáticamente uno de los dos guardias- Creo que el mensaje llego hasta ella, se ha marchado apenas le dijimos que él no deseaba verla.

Eso hizo, ¿Eh?- Sonrió complacida- Me alegro de que sepa cual es su posición, habrá destruido mi vida una vez pero no lo hará dos veces.

Señorita, nos esperan en la sala de guerra- la muchacha de cabello negro parecía nerviosa, Kaori simplemente asintió y procedió a caminar con soltura.

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Llego hasta un enorme salón en el que se encontraban varias personas de diversas edades, todas tenían cicatrices de guerra, les dedico la reverencia correspondiente y se arrodillo en el suelo con la cabeza baja, esperando el veredicto correspondiente.

Kaori Yumei, hemos decidido que pasara con tu compromiso a partir de ahora.- La voz grave retumbo en la sala.

Alzo los ojos asustada, al menos en apariencia, tenia que seguir con esto hasta que la última palabra estuviese dicha.- Soy solo una dama en busca de protección y cariño, díganme ¿Qué es lo que me tiene deparado el destino?