03/ feb/2013 10:28 p.m
ok ok aqui les traigo otro capitulo n.n
Por lo visto he dejado a Kaori de lado todo este tiempo 9-9 y ni que decir de las otras pareja :p
Como sea TMM no me pertenece, ni siquiera el lindo y megaprecioso Kisshu
Les agraezco los reviews que me mandan y que me motivan a continuar :D
Comencemos!
Bien- Ichigo se miro una vez mas en el espejo, evaluando la elección de atuendo que había hecho y tratando de encontrar algún defecto para corregirlo.
No es como si importara
Se recordó a si misma, Kisshu no la elogiaría por nada mas que su olor. Al recordar esto corrió a su tocador y tomo el frasquito de perfume que él le había regalado, junto con una margarita que permanecía encapsulada en una bola de cristal, se roció un poco en su cuello y sonrió complacida ante la vista de la pequeña flor.
Era perfecta, en su propia opinión, tenia su propia personalidad sin la necesidad de colores extravagantes o formas complicadas, menos con olores complejos. Es justo como el amor debería ser, se encontró pensando, sin apariencias ni palabras falsas que los sostengan, las rosas pueden ser bellas, pero tienen espinas que te lastimaran si tratas de tomarlas... Y hablando de rosas tomo la rosa roja y brillante que se encontraba en su escritorio y sin más la rojo a la basura.
Esa había sido su rutina durante toda la semana, Aoyama se había pasado los últimos días enviándole una rosa diaria, junto con una nota en la cual le pedía que recapacitara, que no se dejara engañar por kisshu y que no dejara toda su vida de lado solo por estar con el. La nota ella siempre la destrozaba en la puerta de su casa y le regalaba los trozos a su vecinita, ella tenia un hámster que podría aprovecharlos mejor. El plazo de un mes se vencía en poco menos de tres semanas e Ichigo estaba más que dispuesta a resistir, aunque ciertamente eso no le estaba costando demasiado, si Aoyama quería actuar como un baboso ignorante y egoísta, ella no iba a detenerlo y menos se uniría a su idiotez.
Cepillo su cabello por millonésima vez en esa mañana y procedió a observarse una vez mas en el espejo, esta bien, lo admitía, ella estaba realmente nerviosa por su encuentro con Kisshu. El día de hoy, se decidió, le diría a Kisshu toda la verdad, estaba harta de ser llamada Kaori, quería ser Ichigo nuevamente y, que no la escuchara ninguna mew pero, extrañaba que él le dijera Koneko-chan. Pronto estuvo lista para ir con Taruto el cual, creía ella, ya debía de tener sus sospechas en cuanto al porque de sus constantes idas a su planeta.
Ignoro el llamado rutinario de su padre y la voz de su madre que le insistía comiera algo de fruta antes de irse, simplemente tomo una bolsa que estaba junto al corredor y salió corriendo por la puerta al mismo tiempo en el que gritaba una torpe despedida.
I*I*I*II*I*I*I*I*I
Kisshu examino mentalmente sus proyectos, nuevamente, tenia que existir una forma para solucionar todo, el debía de encontrar una forma. EL hecho de que no hubiese tanta mano de obra como se había planeado en un principio no debía de representar ningún problema.
Tanaka- Llamo, seguro de que él mayordomo siempre se mantenía cerca de él.
¿Me ha llamado, su excelencia?- la voz satisfecha del hombre lo motivo a continuar.
Necesito un pequeño favor- el mayordomo lo vio desconcertado pero decidió no preguntar, el tono de Kisshu había sido bastante confidencial y era obvio que planeaba mantenerlo así.
Lo que usted desee, Ikisatashi-sama.- Kisshu iba a continuar con sus ordenes cuando escucho el rudo e inconfundible golpeteo en su puerta. Sonrió de medio lado antes de responder.
Adelante, Taruto- Escucho el chirriar de la puerta al abrirse, la falta de saludo por parte del joven alíen lo hizo intuir algo- Puedes retirarte Tanaka, creo que un poco de privacidad no nos vendría mal.
El mayordomo no espero a que le dijesen mas y salió de la habitación, al igual que Kisshu el había adivinado que es lo que quería el "pequeño Taruto" como siempre lo había llamado.
Dime Tart- empezó a hablar con un tono travieso- ¿Va todo bien con la monita amarilla?
¡Ella esta loca!- El tono del castaño era tan enfurruñado que no pudo menos que divertir a Kisshu, incluso pudo imaginar a Taruto cruzándose de brazos con una actitud especialmente infantil. Sin importar la edad que tuviese, Tart, parecía mantener ciertos hábitos poco maduros, como le había señalado Pai en mas de una ocasión, ganándose miradas nada amigables del chico.- ¿Cómo rayos iba a saberlo?
Entonces- dedujo- ¿Te peleaste con ella?
Taruto lanzo un gruñido inconforme, claramente confirmando lo dicho por él- Nunca- lo escucho decir al borde de un ataque de rabia- NUNCA, le cuentes a una chica sobre lo que sentías por alguien que estuvo antes que ella.
Kisshu trato lo más que pudo pero le fue imposible, empezó a reírse fuertemente, al tiempo en el que preguntaba.- ¿Qué te hizo? ¿Te negó un trozo de pastel o- agrego pícaramente- algunos caramelos?
Dado que tu no puedes ver el enorme moretón que tengo en el ojo derecho- el tono de Taruto era molesto pero para nada malicioso- me veré en la penosa necesidad de decirte que me dio un puñetazo bastante respetable antes de estrellarme un plato con pastel en la cabeza, ordenarle a sus hermanos que me lanzaran fuera de la casa y por ultimo cerrarme la puerta en la cara cuando fui a hablar con ella.
Kisshu silbó impresionado, sus ojos opacos entrecerrándose en un gesto de simpatía- Eso fue duro, pero fue tu culpa por no recordar una regla tan básica… apuesto a que incluso comparaste a Amerith con ella…
Taruto internamente agradeció a los cielos que Kisshu no pudiese ver el enorme sonrojo que tenía en su rostro, técnicamente había hecho eso pero, él había creído que eso haría que Pudding viese que a él no le gustaba por que se pareciera a su ex-amor. Cierto, a Amerith la había querido como a nadie antes que ella, pues en su época había sido una chiquilla fuerte, decidida y con un sentido del humor bastante oscuro, también había demostrado su habilidad con las armas y su poca tendencia a demostraciones publicas de afecto. Él la había admirado durante sus años de formación, antes de ir a la tierra, e incluso la había considerado para ser su futura esposa pero, el hecho de que poco tiempo después lo hubiesen enviado a la tierra para asistir a Kisshu no le había dado tiempo para plantear esas posibilidades con ella.
Lo que le había puesto fin a ese capitulo de su vida era el haber conocido a Pudding, ella desbordaba alegría y amor hacia sus compañeras, cada vez que lo veía a él, el frio y testarudo nada-afectivo Taruto, la mew gritaba de alegría o intentaba abrazarlo. Reía por cualquier tontería, desbordaba energía y afecto, estaba tan seguro de que nunca lograría caerle bien y entonces ella tenía que actuar toda dulce y llena de confianza en él, aun cuando estuviese tratando de matarla. Parecía solo lógico que terminase enamorándose de ella y mandara sus sentimientos por Amerith a volar lo más lejos posible.
N-no- termino por responder- no fue así.
Recordó el porque había decidido venir con Kisshu en lugar de Pai, a diferencia del pelimorado, Kisshu no necesitaba demasiados detalles para poder imaginarse como es que se habían desarrollado las cosas y obviamente eso le ahorraría a Taruto la incomodidad de relatarle la mayor parte de las cosas. Además, el peliverde no lo retaría por lo que ya había sido, si se burlaría de él y posiblemente se lo reprocharía en el futuro, pero no perdería tiempo en idear algún consejo que darle. Kisshu se paro de su cómoda silla y camino por su oficina, recordando algunas de las peleas que había tenido con cierta pelirroja, claramente era un gesto para provocar aun más vergüenza en su compañero.
Mi ingenuo y pequeño Taruto- empezó a decir Kisshu como si fuese la voz de la experiencia, logrando hacer que Tart se sintiera torpe e ingenuo- La verdad estoy asombrado de ver que hayas llegado aquí entero…. Es obvio que cualquier chica estaría furiosa con eso- adivinando que el castaño iba a reclamar continuo- solo piensa en como te habrías sentido tu en su lugar
Taruto instantáneamente se callo, el habria hecho algo mucho peor que eso, hubiese ido tras el anterior pretendiente y lo habria torturado el máximo tiempo posible, haciéndolo jurar que nunca se acercaría a la chica. Claro, no sin antes haberle hecho un berrinche del tamaño del mundo a Pudding, para dejar su casa indignado y no haber vuelto en una semana por lo menos.
Se aclaro la garganta algo incomodo, Kisshu seguía sonriendo triunfal y por mas que su orgullo sufriese él sabia que debía hacerlo si de verdad quería disculparse con Pudding- Y dime- comenzó con su tono de voz algo indiferente pero sin lograrlo del todo- ¿Qué me sugieres que haga? ¿Cómo debería de… aclarar las cosas con ella?
Bueno- Kisshu dejo caer su sonrisa para adquirir una pose pensativa- ella no tiene ganas de verte en estos momentos… pero también te quiere demasiado como para ignorar todo lo que hagas- El chico sintió una punzada de culpa- sugeriría que primero le enviaras una carta disculpándote y explicándole un poco de lo que pretendías, no mas de cinco líneas dedicadas a eso, o solo lograras que se enoje aun más. Un ramo de flores el siguiente día con una nota de disculpas debería de ayudar aunque, siendo ella, podrías reemplazarlas por algún dulce…. Por ultimo sugiero una carta pidiéndole que se reúnan en algún lugar que signifique algo para ambos, si puede ser de noche mejor.
¿Cómo estas tan seguro de que funcionara?- pregunto Taruto entre asombrado y mortificado por la sola idea de llegar a ser tan cursi.
Bueno, ahora que Pudding ha crecido- empezó el peliverde- he notado que ha adquirido una personalidad parecida a la de Ichi~ err otro miembro del equipo mew- Taruto no había perdido detalle del tono herido que había utilizado Kisshu al referirse a la mew rosa- aunque ciertamente Pudding es mucho menos reacia a mostrar sus emociones, creo que esto podría funcionar… ¿Quién es el experto en pedir disculpas entre nosotros dos?- dijo de pronto sorprendiendo al chico- Si yo fuera tu dejaría de hacer preguntas idiotas e iría a poner en marcha el plan.
Taruto asintió automáticamente y salió prontamente de la habitación, apenas esquivando a una Cyniclon que caminaba por el pasillo, grito una disculpa por sobre su hombro sin detenerse a ver si la había lastimado, lo único que le pareció significativo de ella fue su larga y ondulada cabellera rosa.
Ichigo, pues obviamente era de quien se trataba, bufo enfadada sin siquiera comprobar quien era el que la había empujado, respiro hondamente cuando se encontró de frente a la puerta de la oficina de Kisshu y toco suavemente. Contuvo el aliento hasta que escucho su voz permitiéndole el acceso a la habitación, seguía nerviosa por la decisión que había tomado y estrujaba la bolsa de papel que llevaba entre sus manos, abrió la puerta y entro solo para encontrar a un sonriente Kisshu.
¿Paso algo bueno?- pregunto ella en cuanto entro, dejando todo el miedo que la consumía en el pasillo, el verlo tan feliz la relajaba.
Solo es una dosis de "orgullo de hermano mayor"- Dijo sin quitar la sonrisa de su rostro y lanzando un pequeño suspiro melancólico- no puedo creer que el pequeño Taruto este creciendo tan rápido.
¿En serio?- no pudo evitar tensarse ante la idea de que Tart la hubiese expuesto ante Kish.
Si, ese pequeño novato va a terminar casándose antes que yo si me descuido- lanzo una risa tan ligera que ella simplemente sonrió devuelta.
Eso es maravilloso- dijo, aunque agrego solo por el placer de molestarlo- supongo que a tu ego esa noticia no le cayo nada bien.
¿La pequeña princesa esta tratando de molestar al rey del sarcasmo?- Pregunto el astutamente, acercándose hacia ella, el sonido de su voz lo guiaba.- creo que tendré que castigarla.
Ichigo simplemente se ruborizo, todavía no olvidaba el ultimo castigo que se había ganado, una mordida juguetona en su oreja. Obviamente ella ya había sufrido bastantes castigos de su parte, desde pequeñas ataques de cosquillas, hasta bocados de un dulce terriblemente amargo que la hacían querer estrangular al chico, este siempre sabia como manejarla pues, justo antes de que lo atacara, le daba una pequeña disculpa y besaba el dorso de su mano. Le recordaba tanto al antiguo Kish que ella no podía resistirse a sus manipulativos movimientos. Suspiro en la derrota.
Y si mejor hablamos sobre algo mas- se apresuro a decir, lo cual divirtió al chico- quiero probar más de los deliciosos bocadillos de Tanaka.
No eres la única- camino de vuelta a su asiento y llamo al mayordomo- además quería discutir algunas cosas con ambos.
Bien, no se como les haya parecido este capitulo 9-9
si creen quee le falto algo o que los personajes no estan bien definidos, haganmelo saber
Mis deseos son llevar ante usteddes Fics con al menos una calidad decente
Los vere en el proximo capi n.n
