¡Hola! Siento la tardanza pero no habia tenido tiempo ni ideas para este cap jaja. Creo que esta un poco largo, no se... Disfrutenlo y nos leemos mas abajo ;D.

NOTA:: Historia creada en base a los personajes de la saga Crepusculo escrita por Stephenie Meyer.

CAPITULO: Cena Familiar.

Mi padre conducía su Mercedes mientras Emmett y yo íbamos en el asiento trasero uno a cada extremo del auto. Mis padres charlaban al frente. El sol nos pegaba de frente. Suspiro.

-Lo he pensado y tratare de que me agrade ese esparrago con pies- dijo derrotado, voltee a verlo sorprendida. Mi padre lo miro del retrovisor. Mi hermano y yo no podíamos estar mucho tiempo peleados y ahora había sido el record con casi un mes sin hablarnos hasta ahora.

-¿Qué?- pregunte asombrada por su derrota y porque me dirigió la palabra.

-Lo que oíste, tienes razón tal vez sea muy protector.- me dijo y me miro sonriendo -Prometo ser solo el fuerte y apuesto hermano, bajare mi lado protector- Bromeo, había vuelto o eso parecía.

-Gracias- le dije tomando su mano y me sonrió -En ese caso, tendrás tu oportunidad- le comente como no queriendo la cosa.

-¡Hey! No tan rápido pequeña- me dijo frunciendo el ceño y lo mire con ojos de suplica. –Tratare- dijo a regañadientes para luego sonreír. Llegamos y abrieron al primer timbrazo.

-Buenas noches, pasen- nos abrió Edward y lo saludamos. –Los demás están en la cocina- nos informo y pasamos.

-Que gusto que pudieran venir- nos dijo mi tía

-Hola Elizabeth- se saludaron mi madre y ella con un abrazo.

-Anthony- le saludo mi padre y luego viceversa.

-Hola Alice. Emmett mírate nada mas- le dijo mi tía abrazándolo, salude a mi tío.

-Pasen, pasen- nos invito Anthony cerrando la puerta detrás de nosotros.

-Tía Eli, ¿Dónde puedo dejar esto?- le pregunte haciendo referencia al molde de pasta que traía en las manos.

-Oh, en la cocina ¿Quieres que lo lleve?- me ofreció y negué, estuve a punto de preguntar por mi novio secreto aunque no me anime. Fui a la cocina y olía muy bien. Cuando entre vi a mi novio frente a la estufa haciendo algo con una cacerola.

-¿Sabes cocinar?- pregunte sorprendida y este se sobresalto. –Oops lo siento- me disculpe y le sonreí.

-No, no, es que no te escuche llegar- me dijo caminando hacia mi -Déjame ayudarte con eso- me dijo tomando el molde y fue a ponerlo en la barra.

-Te ves muy lindo con ese delantal- le dije torciéndome de risa, Jasper puso sus brazos en la cintura mirándome con una mueca torcida, pero aun así mirándome. No resistía estar seria y volvía a reírme como loca.

-Anda ríete, no te contengas- me dijo y me reí aun más por su delantal con pequeñas manzanas por todos lados.

-Lo siento, pero es inevitable- le dije en disculpa pero aun así no pare de reír. Emmett llego y también comenzó a burlarse de el con sus carcajadas. El pobre solo se quedo allí con la misma mueca, y se quito el delantal. Me saco la lengua y después también sonrió.

-¿Qué les pasa?- nos pregunto mi tía en la puerta junto a Emmett.

-Nada, que descubrimos a la cocinera- dijo mi hermano apuntándolo con otra carcajada. Mi tía le dio un pequeño manotazo en el hombro.

-Ya basta- nos regaño, no había notado que Edward también estaba allí y reía pero menos. –Vamos ayuden con la comida- nos dijo de mala gana y asentimos con una sonrisa en el rostro. Ayudamos a llevar los recipientes con comida a la mesa.

-Hola Jasper- le saludo mi madre con gusto.

-Hola Esme- ¿Ya se tutean?

-¿Qué tal?-

-Hola Doctor- le saludo y después volvió a la cocina, donde espere para hablarle. Mi hermano había ido con los últimos recipientes con comida.

-¿Esme?- le pregunte alzando las cejas, el se encogió de hombros.

-Ella me lo pidió- me respondió con indiferencia. –Anda, faltan hielos- me dijo pasándome una pequeña hielera de cristal con cubos de hielo. La cena comenzó con pláticas entre los hombres, las mujeres y los jóvenes.

-La crema te quedo deliciosa Elizabeth- elogio mi mamá y en verdad estaba deliciosa, todos asentimos.

-Lo sé, en verdad deliciosa- comento mi tía intercambiando una mirada con Jasper -Pero no la hice yo- dijo sonriendo.

-¿A no?- pregunto Emmett con sorpresa. –Porque esta buena de veras- dijo después para dar otra cucharada a la crema. Jasper me miro de reojo.

-Gracias- respondió con una sonrisita tímida. Mi hermano lo vio raro y mis padre y yo con sorpresa.

-Pues felicidades- dijo mi padre.

-También Edward hizo un gran trabajo… lavando las calabazas- dijo en tono burlón y mi primo le saco la lengua.

-Hasta que alguien llego para acercar a este holgazán a la cocina- dijo mi tío y todos reímos. El resto de la cena paso con conversaciones vanas del clima, viajes y deportes.

-No te levantes, yo los llevo- Dijo Jasper antes de que me levantara para llevar los platos sucios a la cocina, recogiendo todos los que estaban en la mesa.

-Alice querida, ¿Por qué no haces un poco de café?- me pidió mi tía y asentí.

-Por supuesto, ¿Todos quieren?- les pregunte y la mayoría dijeron que si. Fui a la cocina.

-¿Por qué no me habías dicho que sabias cocinar?- le pregunte algo indignada mientras buscaba el café.

-Nunca me lo preguntaste- dijo en tono obvio y le saque la lengua. –Está aquí- me dijo dándome el café.

-Gracias-

-Cuando quieras- me dijo y me beso la mejilla.

-Hey, Hey a un metro de mi hermana- le dijo mi hermano en tono serio.

-Lo siento solo que no la había saludado, es todo- se excuso

-Más te vale ricitos de oro- le respondió

-Emmett trata bien a nuestra cocinera, ¿si?- le dijo Edward, burlándose de nuevo.

-Ja-ja que chistosito Eddy- le dijo Jasper haciendo un tono extraño al final. Puse a andar la cafetera. Emmett seguía mirándolo con recelo.

-Parecen niños pequeños- les comente

-¿Y tu estarás muy grande no doña costuritas?- me dijo Jasper y le saque la lengua, el hizo lo mismo y nos dijimos ''Cocinera'' y ''Doña costuritas'' unas 5 veces uno frente al otro.

-Ahí primita mírate nada mas- dijo Edward riéndose de mí. Mi hermano también reía.

-Mejor cállense y ayúdenme con las tazas- les dije cuando note que estaba listo el café, Edward me pasaba las tazas yo las servía, y Emmett las llevaba a la mesa junto con Jasper.

-Chicos ¿por qué no van a charlar?- nos propuso mi tío y accedimos.

-Adelántense, debo ir por Bella- nos aviso Edward y se fue. Subimos al estudio en el segundo piso. Charlamos y Emmett conversaba con Jasper, cumplía con su palabra. Escuche mi celular y baje por el sin decir nada. Era Ángela que necesitaba el teléfono de la tienda de Mike. No me gustaba hacerlo pero cuando escuche mi nombre en la conversación de los ''grandes'' me quede junto a las escaleras escuchando por mera curiosidad…

-Creo que a Jasper le agrada mi sobri- comento mi tía Eli.

-Y Alice ha mostrado mucha simpatía hacia Jasper- comento mi padre, ¡Mi padre!

-Harían muy bonita pareja, ¿no creen?- comento mi tío Anthony

-Lo sé, Jasper es un buen chico, la vida le ha dado varios golpes y aun así es como es, centrado, responsable y calmado- dijo Eli con lastima.

-Me imagino su pasado es… triste- dijo mi mamá

-Alice es una chica linda, algo inquieta, responsable y única en muchos sentidos- dijo mi papá

-Como dije harían una hermosa pareja- comento Anthony. Sonreí para mí misma.

Cuando volví con los chicos escuche que hablaban y espere junto a la puerta.

-…Escucha, todavía no me caes bien solo lo hago porque veo que le simpatizas a mi hermana.- le decía a mi hermano a mi novio.

-Emmett, no sé porque me tienes en un mal concepto se por lo que paso Alice, la proteges y te juro que no tengo ninguna mala intención- le dijo mi novio con voz seria y formal.

-Mas te vale- le advirtió en voz baja.

-Emmett no me conoces y ya me pones advertencias, ¿Por qué estas tan a la defensiva?-

-No… bueno un poco. Pero por lo que nos ha contado Edward de que vives solo, internado militar, tu padre lejos, una vida sin reglas…. Digamos que no se puede tener buena fama con esos puntos-

-Buena teoría, aunque vivo solo porque mi padre está en el ejército, casi nunca lo veo. El internado militar fue hace muchos años por que no podía mantenerme por mi mismo en una casa y no tenia edad para trabajar, cuando mi madre murió mi papa juro ante su tumba- se le quebró la voz un poco, se aclaro la garganta y continuo -que me cuidaría hasta que pudiera valerme por mi mismo. Pero aun así, las enseñanzas de mi padre fueron buenas y mas respecto a las mujeres, me enseño a respetarlas, a no ser infiel- Hizo énfasis en eso ultimo- también a tener metas y realizarlas, a trabajar- le explico, cuando menciono lo de su madre me entristeció era algo que no sabía, en verdad no sabía nada de eso y mis padres al parecer si… vaya.

-Si claro ya vi como respetas a mi hermana- le dijo mi hermano entre dientes de mal modo.

-Oh, eso… pues no sé que me paso, el alcohol tomo control sobre mi voluntad supongo. Pero cuando estoy sobrio nunca le falto al respeto a una dama- le respondió a mi hermano con tono sincero y algo de disculpa.

-Si tú lo dices- murmuro mi hermano. Se hizo un silencio y pensé que podría entrar pero mi hermano volvió a hablar. -¿La has vuelto a tocar?- me quede a un centímetro de la puerta y volví a esconderme.

-No- le respondió mi novio sin mentir.

-Si me entero que la vuelves a tocar- le amenazo y decidí entrar.

-Hola chicos, ¿me perdí de algo?- les pregunte sin preocupación.

-De nada interesante pequeña- dijo mi hermano mirando a Jasper

-Bueno pues… en ese caso- les dije y encendí el Wii con el juego de Mario Cart.

-Oh vas a perder hermanita- me advirtió mi hermano.

-Sabes que no, mejor jueguen ustedes y quien gane compite contra mi- les propuse y Jasper bufo por lo bajo, alce una ceja.

-No te rías, es buena- le dijo mi hermano y sonreí orgullosa. Comenzaron a jugar, iba uno tras otro una vez ganaba uno y luego el otro pero al final gano Jasper con Luigi… O tal vez Emmett lo dejo ganar.

-Dale su merecido- me dijo mi hermano con una sonrisita, lo había dejado ganar. Tuve el control y seleccione a Peach (La princesita).

-Elija la pista señorita- me ofreció con tono galante y asentí halagada. La pista de playa era mi especialidad.

-¿Listo para perder Jasper Hale?- le rete antes de que el semáforo marcara amarillo

-¿Y tú?-

-Para nada- justo a tiempo para el verde, arrancamos los dos. Me iba ganando y vaya era bueno, pero trampa que tomaba trampa que le aplicaba.

-Juega limpio tramposita- me dijo frustrado cuando su pantalla se lleno de tinta negra.

-Para eso están esas cajitas ¿no?- le dije con inocencia pero con algo de malicia. Exhalo cuando le lance un misil.

-¡Alice!- grito frustrado y me reí con ganas.

-Está bien esa fue la última trampa- le prometí y relajo los hombros. La última vuelta e iba en tercero y él en segundo. Pero acelere como pude y le gane. Hice una pose torcida con el control junto a mi hombro, sonriéndole.

-Debo decir que eres muy bueno, aunque algo remilgoso- le comente

-Eres muy buena en esto- me felicito y estrechamos nuestras manos.

-Gracias-. Emmett y yo jugamos de nuevo, perdí y luego fue un novio vs cuñado.

-Ya vuelvo, voy al baño a sacar el café y el refresco-

-Emmett ¡por favor!- me queje y me sonrió, pude captar que le lanzo una mirada de advertencia a Jasper. Salió del estudio y me volví en el sofá hacia Jasper. Me acaricio la mejilla.

-Tu hermano hablo conmigo- me dijo en voz baja.

-Lo sé-

-¿Eres bruja?- me reí ante su pregunta.

-Pues… dejémoslo así- le dije riéndome pero me acuso con la mirada. Me encogí de hombros.

-Escuchaste ¿cierto?- me pregunto con la misma mirada. Sonreí y le di un beso en la mejilla. –Alice- me apremio.

-No fue mi intención-

-Te creo-

-¿Por qué no me habías contado eso?- le pregunte tímida

-No me gusta mucho hablar del tema, se lo conté a Emmett para que me acepte… por ti- me dijo mirando al suelo con un tono ahogado.

-Lo lamento- le dije abrazándolo con un brazo apoyando mi cabeza en su espalda. –Por todo-

-No te preocupes- me respondió pero seguimos así, el tomo mi mano libre.

-¡Hey, Hey, Hey!- nos dijo mi hermano en la puerta y le saque la lengua.

-Vete de aquí- articule haciendo una seña a Jasper con su postura derrotada, le suplique con la mirada.

-Ya vengo, iré abajo- me dijo en tono de advertencia. Se fue y me quede allí apoyada en su espalda. Sentí como si hubiera sollozado y lo abrace con más fuerza mientras apretaba mi mano. Su vida no había sido ejemplar ni feliz, o llena de placeres y amor fraternal, tal vez por eso siente tanto cariño y respeto por mis tíos puede que les pregunte después. Me sentí muy triste por él, pero no sentía lastima. Bese su espalda y volví a recostarme. Sentía como su espalda se contraía por los sollozos.

-Gracias- me dijo después de un rato con la voz recompuesta, enderezándose.

-Lamento tanto que hayas tenido que revivir eso…- me pesaba su tristeza y en parte me sentía culpable. Acariciaba su rostro.

-No te preocupes- me dijo sonriendo besando el dorso de mi mano. Lo abrace sin poder evitarlo, apoye mi cabeza en su hombro y la suya en la mía.

-Sabes que siempre estaré allí por si algún día quieres hablar o desahogarte ¿verdad?- le dije con el corazón y asintió, sonreí.

-..Y entonces le dije: no era un mono, ¡era mi esposa!- escuche a mi hermano en el pasillo riendo junto con otras dos risas. Nos soltamos las manos.

-¿Podemos pasar?- dijo Bella tocando la puerta, nos separamos y volteamos. ¡No me di cuenta de que estaba llorando! Vaya apoyo el que le daba.

-Claro vengan- les dijo Jasper, me limpio una lágrima con su pulgar y le sonreí.

-Hola Alice, Jasper- nos saludo Bella a cada uno con un beso en la mejilla.

-¿Qué hay Bells?- saludo mi novio.

-Disculpen- dije y me miraron raro, fui al baño para darme aire y mirar mi rostro.

-Alice, ¿Estàs bien?- me pregunto Bella en la puerta.

-Si, es solo que… no se- le respondí encogiéndome de hombros.

-¿No quieres hablarlo ahora?-

-No-

-Bien entonces vamos, volvamos con los chicos antes de que vengan- me propuso y volvimos al estudio. Había palomitas, té helado y frituras en la mesita.

-Veremos una película- nos informo Edward cuando entramos.

-Que bien- dijo Bella y fue a sentarse junto a Edward en el sofá, yo me senté en la alfombra con un cojín en mi cuello. Emmett, Jasper y Edward en el sofá, Bella y yo sobre la alfombra.

-Bella cariño ¿por qué no vienes conmigo?- le dijo Edward en su tono de complicidad. Me volví a verlo y me guiño.

-Anda cocinera, vas al suelo- le dijo mi hermano

-¿Y por qué no tu?- le pregunte y me miro con obviedad

-Amo este sofá- mire al cielo cuando respondió y casi tumbó a Jasper al piso, le mire mal y después me volví a acomodar como antes. Edward apago las luces y comenzó la peli, era de miedo. Hubo una parte a media película en la que me oculte en el pecho de Jasper sin pensarlo y él me abrazo, miraba la película de reojo; escuche a Jass quejarse pero no me soltó, mire a mi hermano que estaba arriba de mi novio y me veía con desaprobación. Volví a mi posición anterior, no sé como termine recostada en el hombro de mi novio y el abrazándome y peor aun con mi hermano viéndonos y sin hablar.

-Alice despierta- me dijo una voz… ¿Mi padre? -Anda debemos irnos- me volvió a decir esa voz, abrí los ojos pero ¿Cómo pude dormirme? Vi a mi padre, y Jasper seguía donde mismo. Mi padre ayudo a ponerme en pie, seguía adormilada, Jasper me sostuvo de la cintura.

-Ya puedo, gracias Jass-

-Como digas. ¿Necesita ayuda?- le ofreció mi novio

-No gracias Jasper, cuídate- se despidió y bajamos los dos a pie. No me di cuenta hasta que llegamos a la puerta de que solo quedábamos nosotros en la casa. Entramos al auto y despedí con la mano a mis tíos, Edward y en especial a Jasper…

...¡Aqui estamos de nuevo! De lo que se entero Alice por andar de curiosa...(no lo hagan en sus casas xD), pobresillo Jasper debo admitir que casi lloro al escribir esa parte de su vida. ¡¿Que tal Emmett? A ver si con esa charla por fin acepta aunque sea un poco a Jasper, su cuñado secreto jaja. Espero de verdad les haya gustado y si asi fue les agradeceria que me lo hicieran saber. Byye cuidense nos leemos pronto xoxo.