¡Hola monitos y monitas! Hacia mucho no actualizaba jajaja pero ya xP... se imaginan que esto les pase? Leanlo, nos leemos mas abajo y veran porque jaja...
NOTA:: Los personajes son de la Saga de Crepusculo creada por nuestra querida Stephenie Meyer.
CAPITULO: TERROR
RING RING… RING RING… RING RING
-¿Si?- escuche como Jasper contestaba su móvil. Una pausa -Claro, nos vemos en la puerta- le dijo y colgó.
-¿Ya?- pregunte algo adormilada.
-No, duerme otro rato era Edward que quería estar un rato mas a con Bella, ya los conoces- me dijo al oído.
-Nunca pensé que Bella fuera así- comente y sonreímos. En la habitación de al lado se oía una feliz pareja pasando un rato juntos.
-Si cúreme doctor- decía una mujer al lado, un sonido que apenas era perceptible pero que se alcanzaba a oír
–Que incomodo- murmure y me acurruque en el pecho de Jasper
-¿A quién se le habrá ocurrido hacer habitaciones así?- pregunto él, se escuchaban ruidos de la otra habitación.
-No lo sé, pero fue una mala idea- comente, ahora el sueño se había ido y me senté en la cama.
-¿Pasa algo?- pregunto Jasper.
-No, nada- le dije y fui al espejo.
-La vanidad nunca duerme- murmuro Jasper mirándome desde el el marco de la puerta del baño, sonreí y tome un poco de agua para después escupirla.
-Nunca- dije y lo mire por el espejo, empezó a trazar un camino de mi mano hasta mi cuello con sus labios y sujetándome con su otra mano por la cintura.
-Te amo- susurro contra mi piel, empecé a sentir un cosquilleo extraño.
-Jasper, no- le dije sonriendo mirándolo por el espejo.
-No ¿Qué?- dijo sonriéndome y con una mirada divertida, acto seguido me tomo en brazos como a un costal y me tumbo en la primera cama.
-¿Qué haces?- pregunte divertida.
-Solo quiero pasar un buen rato contigo- me dijo y acaricio mi mejilla.
-Jas…- comencé a decir pero me callo con un beso, a los segundos comenzó a hacerme cosquillas en las costillas y empecé a retorcerme y reír a carcajadas.
-¡No déjame!- grite y volví a reír, así que ataque de nuevo picando su costado se estremeció y salte de la cama para refugiarme contra una pared sin dejar de reír.
-Oh ya verás- me amenazo y solté a reír, volvió el ataque de las cosquillas y me tire al piso, la guerra de cosquillas seguía mientras nos revolcábamos por la alfombra, al querer atraparme me toco en la parte del escote.
-¡Oye!- le grite y le di un manazo.
-Ow que adorable te ves cuando te enojas- me dijo y me enoje pero seguimos en la batalla. No sé como paso que algo sonó en mi cuello.
-¡Au, au!- dije y me senté quieta sobando mi cuello.
-¿Qué paso?- me pregunto con una gran sonrisa.
-Creo que me torcí algo- le dije y me hizo un mohín.
-Ven- me dijo y me sentó en la cama, me toco los hombros -¿Hace cuanto que no te relajas? Estas muy tensa- me dijo algo así como en tono de queja y la verdad es que ya tenía mucho tiempo sin hacerlo.
-Perdí la cuenta- le confesé.
-Pues muy mal, pero ahora se arregla eso, recuéstate en la cama boca abajo- me pidió, le mire atenta y alzo una ceja, alce los ojos y me recosté de esa manera. Cruzo mis brazos alrededor de mi cabeza y se sentó sobre mí sin aplastarme, abrió el cierre de mi vestido que llegaba hasta la cadera.
-¿Qué estás haciendo?- le pregunte tratando de volverme a verlo.
-Así es como se hace, no sentirás lo mismo con el vestido puesto- me dijo y acostó mi cabeza entre mis brazos
-Pero...- empece a decir.
-No seas tan remilgosa Alice- se quejo y comenzó a apretar mis hombros.
-¡Au! No, no ¡Duele!- me queje.
-Hay por Dios, siempre duele solo relájate y hasta me lo vas a agradecer- me dijo mi novio, refunfuñe pero intente relajarme. Sus manos pasaron a mi cuello. –Relájate, si estas tensa te va a doler más de lo que debería- me regaño y me quede callada, solo gemía de dolor y ansias pues sentía como si me jalara los nervios. Volvió a mis hombros.
-No, no ya para por favor ya- le pedí en un quejido.
-No exageres, no te lo estoy haciendo tan fuerte, es mas dime donde lo necesitas- me dijo algo divertido, volví a refunfuñar. Sentí sus manos en mis hombros.
-Mas abajo- le dije con los ojos cerrados, solo pude sentir las manos de Jasper yendo a mi espalda baja -No, al centro- le dije y me masajeo hasta llegar a la mitad de mi espalda -Un poco más adentro, un poco mas- le dije un poco más relajada -Justo ahí- le indique y entonces las mágicas manos de Jasper relajaron esa parte de mi espalda.
-Como digas mi princesa- me dijo él y continúo con el masaje.
-Eso sí se siente muy bien- le dijo Alice, gemí un poco de lo bien que se sentía.
-Solo es cosa de que te relajes, después hasta me lo pedirás gritando- me dijo y note su sonrisa. Siguió el masaje por el resto de mi espalda.
-Tampoco exageres, pero si se siente muy bien- le dije y me relaje sus manos paseaban y después de unos minutos, volvieron a masajear mis hombros comenzó lento pero iba subiendo su fuerza.
-¡Ay no, no ya ya me rindo!- me queje pues me dolía mucho, sentí como se reía.
-Solo resiste un poco, ya casi termino estas increíblemente tensa- me dijo y cerré los puños.
-Lo estás haciendo muy fuerte y me lastimas- me queje con los puños cerrados.
-Claro que esperabas- me dijo y sonrió -estas hecha nudos, ¿como puedes andar así?- me pregunto y me encogí de hombros aun con los puños cerrados.
-Sin problema- le respondí y sus manos pasearon por mi cuello, ya me sentía mucho mejor.
-Ya casi termino, ya casi- me aviso mientras sus manos volvían a mis hombros para una última ronda aunque ahora parecía como si los acariciara. Sus manos desaparecieron y sentí sus labios marcando un camino recto desde mi espalda baja a mi cuello, cerré los ojos ante tal sensación.
-Jazz, ya te lo dije- le recordé aun con los ojos cerrados. Un móvil sonó, el mío.
-Ten- me lo paso, mientras sus labios tomaban un nuevo camino ahora de mi cuello a mi mano.
-Bells- conteste.
-Alice, ya vamos de salida nos vemos en la entrada ahí los esperamos- me dijo en un tono de voz extraño.
-Si claro, ya le digo a Jazz- le respondí y me di cuenta de que mi voz sonaba extraña debido a la excitación que sentía.
-Umm bien acá nos vemos, si quieren más tiempo esperaremos- me dijo mi amiga, con ese tono pícaro. Rayos.
-No, ya le digo, nos vemos- le dije y colgué.
-¿Ya?- me pregunto mi novio jugando con mi cabello.
-Si- le respondí y subió el cierre de mi vestido, se quito de encima y entonces me senté en el borde de la cama. –Vaya tienes manos mágicas- le elogie y se puso a reír. -¿Qué?- le pregunte también con una sonrisa.
-Cualquiera que nos haya escuchado podría jurar que lo estábamos haciendo- dijo él en tono burlón y sonreí.
-Ya lo creo, por suerte mis padres no están por aquí, sino seguro me enviaban a un convento- comente riendo, tome mis cosas, me mire al espejo y salimos de nuestro cuarto tomados de la mano, cuando lo estábamos cerrando nuestros activos vecinos abrieron la suya, en ese momento pedí a gritos que la tierra me tragara, pero no pude moverme me paralice.
-¡Alice McCarthy!- grito una voz que conocía más que bien y en ese momento me aterraba.
-¡Mamá! ¡Papá!- grite en respuesta.
-Um buenos días- saludo Jasper nervioso y cauteloso. No podía creerlo nuestros vecinos calientes eran ¡Mis padres!
-¡Oh por Dios!- grite cuando llegue a esa conclusión, tratando de no mostrar mi cara de desagrado y algo de asco.
-¡Vámonos a la casa ahora mismo jovencita!- me regaño mi papá y me saco de la mini salita de estar a jalones.
-Papá cálmate- le pedí, mi mamá miraba de una forma extraña a Jasper era una mezcla de coraje y desilusión.
-¿Cómo quieres que me calme?- me pregunto mi papá pero no estaba molesto.
-Se los puedo explicar, están entendiendo todo mal- les dije a mis padres.
-Es verdad, nunca le faltaría el respeto a su hija- les dijo Jazz, mis padres se miraron entre si y se asintieron.
-Alice tú te vienes conmigo, tu mamá ira con Jasper- me ordeno y asentí, subí a su auto y mi mamá al de mi novio. No tenía nada que temer pero aun así sentí miedo al verme allí en el auto sola con mi padre y ¿Y si me enviaban a un convento?.
La dueña del hotel bajo para que liquidaran la cuenta y vimos el auto de mi primo en la puerta esperándonos, mi padre se le emparejo solo para negar con la cabeza, alcance a ver como Bella se sonrojaba.
-Vaya, ¿Quién lo habría dicho? Mi hija en un hotel con un amigo y mi sobrino salir del mismo hotel con su novia- se quejo mi padre.
-Te falto tu y mamá- murmure y me escucho.
-Eso es diferente- me dijo.
-Pero, entras en la lista- le dije y me miro mal.
-Ahora solo falta que vea a Emmett salir de un hotelucho de paso- dijo como quien dice ''solo falta que me orine un perro''. El camino para salir del privado fue en silencio después de esa conversación, me sentía apenada, avergonzada y temerosa de que no me creyeran pero les explicaría todo cuando estuvieran los dos juntos. Ya íbamos camino a la casa de mis tíos cuando vimos el jeep de mi hermano salir de un hotel de quinta con mi mejor amiga al lado. El semáforo marco en rojo y mi padre se puso junto a él, toco el claxon y mi hermano no supo qué hacer.
-Hola papá- le saludo como si nada.
-Solo tú me faltabas, sígueme- se quejo mi padre y arranco. ¿Como le estaría yendo a mi novio con mi mamá?. Por fin llegamos pero a mi casa.
-A ver si te salvas de esta jovencita- me amenazo mi papá y trague saliva. Entramos a la casa junto con los demás. Vi a mi mamá y se veía mucho más tranquila.
-Ahora si explíquense- dijo mi padre.
-No paso nada de lo que ustedes creen. Nos quedamos allí por la tormenta que no nos dejaba ver- hablo mi novio en nuestra defensa.
-Exactamente, solo charlamos y dormimos en camas separadas- les dije y Jasper asintió sin atisbo de corregir lo que acababa de decir pero si vi como le guiño a mi mamá. Mi papá refunfuño.
-No parecía eso por la mañana- me dijo mi papá.
-Muy bien, díganme que pasa aquí- pregunto Emmett con su mirada confundida, al lado de mi mejor cuñada.
-Nada solo que tu hermana paso la noche con este jovencito haciendo sabe qué cosa- le dijo mi papá a mi hermana, lo que me faltaba que también mi hermano me cuestionara.
-¿Qué? Ahora si te rompo…- dijo mi hermano muy enojado, pero Rose lo detuvo del brazo.
-No paso nada- les dije necia.
-Tienes 5 minutos antes de que tu esparraguito termino como berenjena- amenazo Emmett, todo el avance hasta ahora se acaba de ir a la basura, me quise levantar de mi lugar pero Jasper me detuvo del brazo.
-No amenaces Emmett- le regaño mi mamá y le sonreí. Suspire. Espero que me crean.
-Bien las cosas fueron así, ya veníamos tarde justo cuando la tormenta estaba en su peor punto. La idea fue de Edward y nos pareció bien a menos que hubieran querido ir a verme al hospital por un posible accidente- les comente sonriendo de forma irónica.
-Gracias- murmuro Jasper a mi lado en tono sarcástico.
-No digo que seas mal conductor, sino que mucha gente no sabe tanto como tu- le explique y me sonrió, presionando mi mano.
-¿Y?- me presiono mi papá.
-Recordamos ese hotel y fuimos para allá, te llame y deje un mensaje en tu buzón de voz- le dije a mi papá, aunque si lo escucha se molestaría aun mas.
-Entramos al hotel y Edward no quiso dejar sola a Bella, así que nos quedamos en ese cuarto- les explique tratando de recordar todo lo que había pasado paso por paso.
-¿Y qué hicieron?- nos pregunto mi mamá que hasta ese momento hablo, pero se veía confiada, Jasper ya había hablado con ella en el auto.
-Pues hablamos, de hecho discutimos- dijo Jasper.
-Claro, lo mejor de las discusiones son las reconciliaciones- dijo mi hermano aun enojado.
-¡Emmett!- le dijimos todos a la vez, solo se acomodo en el sillón refunfuñando.
-¿Solo eso?- insistió mi papá.
-Si solo eso, discutimos, hablamos, dormimos en camas separadas- mentí.
-Bien, ahora ¿que me puedes decir sobre lo que escuchamos tu madre y yo esta mañana?- me pregunto parado frente a mí con los brazos cruzados, comencé a reír.
-Ok, dime qué fue lo que escuchaste- le dije y alzo las cejas, yo trataba de esconder mi risa.
-Pues actividad- dijo mi papá algo nervioso y molesto.
-¿Qué tipo de actividad?- ahora yo lo cuestionaba, que genial me sentí.
-Pues saltos, los colchones, risas, y … ¿ya me vas a explicar jovencita?- dijo después de hacer esa pausa con una cara de desagrado.
-Ahí papá solo estábamos jugando- le dije y me miro mal.
-¿A qué?- nos pregunto.
-Cosquillas- respondió Jazz y comenzamos a reírnos.
-Bien pues quiero detalles- dijo mi papá sentándose junto a mi mamá en el sillón de enfrente.
-¡Papá!- le dije con incomodidad.
-Soy ginecólogo querida nada me sorprende- eso hizo que me sintiera ¡mucho mas incomoda!
-Por favor papá- le suplique y se encogió de hombros. –Bien solo comenzamos una pelea de cosquillas, terminamos en el piso seguimos la pelea allí- le dije y Jasper continuo la historia.
-Le trono el cuello y me di cuenta de que estaba demasiado tensa, así que me ofrecí a darle un masaje- le explico.
-Mejor dicho me forzaste a recibirlo- le dije con una ceja alzada y se encogió de hombros.
-¿Ropa?- pregunto mi papá.
-Siempre puesta- le refunfuñe, mire a mi mamá y asentía, ya sabía la versión y al ver que era la misma pues con ella no había problema, mi papá lo era aunque ya se calmaba.
-¿Es cierto lo que me dicen?- nos pregunto por ultimo ahora pensativo.
-Si amor, me lo conto todo en el camino y es la misma historia- le dijo mi mamá señalando a Jazz, mi papá suspiro y nos miro a ambos.
-Creo que me sobresalte chicos- nos dijo.
-No te preocupes papá, aunque tendrás que pagarme una buena terapia- le dije como tiro de gracias.
-¿Por qué?-
-Ustedes tuvieron una mañana entretenida, pudimos notarlo- les dije con una cara de desagrado inevitable, mi mamá se sonrojo y mi papa miro al suelo apenado, pero nadie dijo nada. Nos miramos entre si y eso fue suficiente para saber que todo había quedado arreglado.
-No importa, pero tu tocas a mi hermana y te las veras conmigo- le advirtió mi hermano rompiendo el hielo, Rose le dio un ligero golpe con la mano en su gran hombro. Rodee los ojos.
-Emmett yo nunca tocaría a tu hermana, en contra de su voluntad- le dijo Jasper.
-Y aunque quiera, no la tocas ¿Bien?- le dijo y todos reímos.
-En verdad, Carlisle, Esme, les aseguro que pueden confiar en mí- les dijo mi novio, me pareció muy tierno, pero también me preocupo algo, pues opto una pose muy formal más de la que debería. –Y aprovechando la ocasión me gustaría decirles que quiero a su hija y quisiera me dieran su permiso para estar en una relación seria con ella- les dijo mi novio secreto que gracias a eso ahora ya no sería secreto, mi mamá tenía una expresión que indicaba que ya lo sabía, mi papá estuvo inmutable aunque no le desagrado la idea en absoluto, mi hermano en cambio se acomodo en el sillón obvio no le agradaba la idea pero con el tiempo se acostumbraría.
-Me alegra tanto- dijo mi mamá después de unos segundos y fue a abrazarnos, murmurándole algo a Jasper que no logre escuchar.
...Ahora si, se imaginan eso? salir del cuarto de un hotel y encontrarse a sus padres, vaya que intenso jaja... caresco de imaginacion para comentar aqui pero bueno, ya saben muchisimas gracias por su apoyo. Me gustaria mucho saber si les gusto el cap jajjaa, trate de hacerlo realista, ¿lo logre? jajaja. cuidense xoxo.
