Disclaimer: sigo sin ser Rowling.
''A punto de morir otra vez!'' Cap. 9 : La primera prueba.
Tres segundos.
Ese fue el tiempo que tardo Gilderoy Lockhart en tirarse al cuello de Sirius al darse cuenta de que no había salido elegido.
-Quitarme a este maníaco de encima! Que alguien le ponga una correa, joder!- gritaba Sirius intentando que le quitaran a Lockhart de encima.
Como nadie le hacía caso decidió darle una patada, a ver si se le quitaba de encima, pues nada, que los chiflados de sus amigos y Rosier y Snape se pusieron a animarle.
-Tú puedes Sirius!
-Dale fuerte a ese pijo!
-Profesor Dumbledore, ayúdeme!- decía Sirius.
-Eaeaea, Blackito se cabrea!- gritaba Dumbledore.
-Beatrice, en ti confío.- chilló Sirius desesperadamente.
-Claro que te ayudaré-
Y dicho esto se lanzó sobre el pelo-peluca de Lockhart.
-Eso no vale!- chilló una ravenclaw de último año llamada Taylor, una chavala repelente amiga de Lockhart.- Ahora son dos contra uno!
-Y porque no vas tú a ayudarle,Tay?- preguntó su mejor amiga Thais.
-Tía, hoy me he arreglado las uñas.- dijo enseñándole sus horribles uñas de leopardo.
-Es verdad, bueno, te han quedado fabulosas.
Y se pusieron a discutir en medio de la batalla campal.
Pronto se agrupó ahí todo el comedor hasta que Doris, incapaz de estar callada, estalló:
-AL PRÓXIMO QUE HABLE LE QUITO CIEN PUNTOS!
Todos sabían que Doris hablaba en serio, siempre tenía esos ataques de locura y amenazaba con cantidades enormes de puntos, lo malo era que luego lo cumplía, así que hasta Dumbledore cerró la boca y Sirius, Beatrice y Lockhart se quedaron parados, Lockhart cogiendo del pelo a Bea, Sirius con el puño en la cara del rubio y Bea con el pie en sus partes.
-Lockhart, sueltas el pelo de Bea?- lo soltó.- gracias. Como alguien diga una palabra sobre esta pelea le quito doscientos, entendido?- dijo con sonrisa asesina.
-Pero Gilderoy sigue en desigualdad numérica.- dijo Thais.
-doscientos puntos menos a ravenclaw por culpa de esa peliteñida hueca.- dijo Doris con total calma.- Alguien más quiere perder puntos?- el comedor negó con la cabeza.- pues todos a vuestras habitaciones que mañana empieza el torneo.
Todos fueron a sus habitaciones, Sirius, Beatrice y Lockhart se separaron lentamente con miedo a Doris, pero al ver que su charlatana amiga se había marchado del comedor con Damian Diggle se separaron todo lo rápido que pudieron.
-Como puede esa cosa salir elegida en el torneo y yo no? Si hasta estoy produciendo un champú para que todo el mundo pueda tener el pelo tan precioso como yo.- les dijo Lockhart a Thais y Taylor, que por cierto, tenían el pelo teñido de rubio en un absurdo intento de imitar a Beatrice, de momento, a la semana siguiente posiblemente sería pelirrojo como el de Lily, pero no lo admitirían ni bajo veriaserum.
-Nadie quiere tener un pelo como si las cigüeñas le hubieran anidado encima, Lockhart.- dijo Beatrice.
-Podrías no hablar de mí como si no estuviera presente?- dijo el rubio molesto.
-A mí que me importa que estés delante.- escupió Bea con toda su saña.
Todos se marcharon a sus habitaciones llevando a Sirius y a Beatrice a rastras, pues querían seguir con la guerra.
HPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHP
A la mañana siguiente, después de desayunar, llamaron a los participantes del torneo a una sala donde les explicarían la primera prueba.
Apolline Delacour y Gilderoy Lockhart miraban marcharse a Beatrice y a Sirius, si las miradas matasen…
En la sala de los vencedores…
-La primera prueba consiste en un laberinto, debéis llegar al centro del laberinto cambiante, tiene muchas trampas para poneros a prueba, en cuanto lleguéis al centro hay una mochila con el símbolo de el colegio al que pertenecéis con un objeto que necesitaréis para volver a salir del laberinto, se puntuará según cuanto tardéis en salir.- explicó Dumbledore, Beatrice y Sirius se miraron y sonrieron.- ya podéis salir, el torneo va a comenzar.
HPHPHPHPHPHPHPHP
Apolline caminaba sola por los pasillos de Hogwarts pensando que tenía esa pelirroja sangre sucia que no tuviera ella, descendiente de una veela, cuando la escalera giró de repente.
-Que crees que haces?- preguntó una voz masculina aunque un poquito amariconada desde arriba, se acababa de chocar con alguien.
-Una tortilla de patatas, no me ves?- Apolline alzó la vista y vio a ese chaval que se estaba peleando ayer con la Potter y el Black.
-Mek! Respuesta incorrecta, estabas a punto de estropearme la melena pantene.- respondió el rubio.
Apolline rió, ese chico le caía bien, pa encima de que también le había visto zurrar a la Beatrice y tenia un arte…
-Oye, Calderín, te llamabas Calderín, no?
-Gilderoy Lockhart a su servicio, bella veela.
-Bueno, pues Gilderoy, tu estás molesto porque haya salido Black en el torneo y tu no, verdad?-Lockhart asintió.- Pues estás de suerte, yo estoy molesta porque haya salido esa Potter, te unes para que la gente se de cuenta de que somos los verdaderos campeones de Hogwarts y Beauxbatons?- dijo la rubia platino.
-Hecho, pero quiero incluir en el plan a mis amigas Taylor y Thais.
-Cuantos más mejor.- respondió Apolline con sonrisa malévola.- haremos un plan para la segunda prueba, la primera está a punto de empezar, vamos Gilderoy.
HPHPHPHPHPHPHPHPHP
Antes de empezar la prueba Sirius y Beatrice fueron a hablar lejos de que Dumbledore o Karkarov les vieran.
-Bea mira, te acuerdas de los espejitos que usábamos de pequeños para gastar bromas desde dos extremos del castillo?- la rubia asintió.- Tienes el tuyo, no?- volvió a asentir.- Pues los podemos utilizar en el laberinto!
-Coño, que buena idea jajajaja, venga vamos, el laberinto nos espera.
Los espejos eran dos espejitos pequeños que funcionaban como teléfonos, llamabas al otro espejo y era como una video llamada.
-VENCEDORES A SUS ENTRADAS!- Dumbledore se emocionaba.
Cada vencedor se puso en su entrada, extrañados por el ataque de locura del anciano director.
-PREPARADOS, LISTOS, YA!- chilló Dumbledore por el micrófono e hizo un movimiento como de guitarra.
HPHPHPHPHPHPHPHPHP
Dentro del laberinto, Beatrice acababa de llamar a Sirius por el espejo.
-Dónde estás?- preguntó.
-Pues cerca de mi entrada, era la de en medio, tu?
-La mía era la de la izquierda, vamos, que te muevas a la izquierda, Siriusín.
-Muévete tu.
Beatrice notó un aliento en su espalda, se giró y se encontró de frente con una enorme serpiente que la miraba con sus ojos dorados amenazantes.
-Hola!- saludó Beatrice.- Dame un momentito, por favor.
La serpiente se quedó mientras ella se despedía de Sirius.
-Bueno, te tengo que dejar, tengo aquí a mi amiga la serpiente que no creo que le guste que la haga esperar, recuerda, ven hacia la izquierda.
Dicho esto hizo un hechizo para que el espejo no se rompiera y se puso a lanzar maldiciones cortantes a la serpiente.
-Sectusempra!- por fin una maldición le dio a la serpiente, decapitándola.
Pasados unos cuatro segundos se oyó un estruendo y una nube de polvo se formó, así que ella no podía ver nada.
Lanzó un hechizo para ver mejor y se encontró con Sirius, que había volado la pared del laberinto, y al lado la serpiente de los huevos, que le habían crecido tres cabezas en vez de una.
-Bea, ostia, era una hidra! Si le cortas una cabeza y no la quemas al instante le crecen otras tres.- dijo Sirius tirándose de los pelos.
Al final consiguieron cortar y quemar las tres cabezas y siguieron adelante.
Llevaban como diez minutos caminando cuando se encontraron con una puerta enorme custodiada por una araña gigantesca, Beatrice se quedó paralizada, Sirius, en cambio, saludó tranquilamente a la araña.
-Buenos días, Aragog!- dijo jovial.
-Buenos días, señor Black, que casualidad verle por aquí.
-Oye, por un casual has visto a otro chico pasando por aquí?
-Hace unos cinco minutos pasó por aquí un joven moreno, que al ver que le intentaba comer huyó despavorido hacia la derecha, bueno, que tenemos aquí, una presa joven.- dijo, mirando golosamente a Bea.
-Aragog, déjala, es amiga de Hagrid y mía.
-Nombre?- dijo la araña como el típico portero de las discotecas.
-Beatrice Potter.
-Hummm, su nombre está en la lista, señorita Potter, pueden pasar. Buena suerte, Beatrice y Sirius.
Y dicho esto la enorme araña les dejó pasar.
Caminaron por el laberinto superando varios enemigos, nada peligrosos comparados con la hidra del principio, hasta que llegaron a dos puertas, eran la única salida, ya que como el laberinto cambiaba estaban en un pasadizo con la única salida esas dos puertas custodiadas por dos enanos.
-Hola, viajeros, una de estas puertas les llevará al centro del laberinto y otra al principio de nuevo, si queréis llegar al centro hacer una pregunta, una solamente, sabiendo que uno de nosotros siempre dice la verdad y el otro siempre miente.
Beatrice y Sirius se miraron, esa prueba sería difícil, si señor, porque si volvían al principio a Karkarov ya le daba tiempo a llegar al final del laberinto.
-Mira, enanos, no estoy para bromas, me decís cual es la puerta o no.
Los enanos se mriaron y dijeron ''NO'' partiéndose de risa.
-Sirius, les tienes que hacer una pregunta, si no nunca saldremos de aquí.
-Y si no quiero?- Sirius se enfadó, volviéndose a los enanos dijo- He pillado a tu mujer en la cama con el otro enano.
Los dos enanos se empezaron a pelear, mientras Sirius abría las dos puertas para ver que había en cada una, pero los enanos las cerraron de un chasquido de dedos y dijeron:
-Al abrirlas parece que las dos llevan al centro, señor Black, no eres ni el primero ni el último que intenta esa sucia artimaña, una pregunta.
Mientras Sirius hacía todo eso, Beatrice había estado pensando y creía tener la respuesta correcta.
-Déjame a mí, Sirius.- volviéndose hacia las cabezas, dijo- Aquí viene mi pregunta, que diría el otro enano si le pregunto qué puerta es la correcta?
Los dos enanos señalaron la izquierda, Bea cogió a Sirius del brazo y le metió por la derecha, que daba justo al centro del laberinto, con una mesa blanca, y encima tres mochilas.
-Como supiste que pregunta hacer y que puerta era la correcta?- preguntó el moreno asombrado.
-El que dice la verdad, al preguntarle eso respondería lo que diría el otro, es decir, la mentira, y el que dice la mentira, en vez de decir la verdad como diría el otro compañero, diría la mentira, es decir, que los dos señalarían la puerta incorrecta.
-Ostia, Bea, te has vuelto muy inteligente, eh.
-Ya ves jajaja.
Abrieron sus respectivas mochilas y encontraron un traslador para cada uno, el de Bea un escudo de Beauxbatons y el de Sirius uno de Gryffindor.
Lo agarraron y llegaron a la vez al inicio del laberinto.
-AQUÍ LLEGAN LOS PRIMEROS VENCEDORES! SIRIUS BLACK Y BEATRICE POTTER, VENCEDORES DE LAS ACADEMIAS HOGWARTS Y BEAUXBATONS!- gritó Dumbledore con alegría.- tienen el máximo, ya que sólo han tardado 45 minutos, tienen 500 puntos cada uno, ahora sólo queda esperar que llegue el señor Karkarov.
Pasó media hora y el vencedor de Durmstrang no daba señales de vida, así que Dumbledore le concedió quince minutos más de reloj.
Justo cuando el reloj marcó quince apareció Igor con un inferi mangado en su espalda.
-Incendo.- dijo Dumbledore, y el inferi ardió para acabar reducido a cenizas.- teniendo en cuenta que ha llegado justo al final del tiempo, tardando hora y media en sueprar la prueba, y que te has traído un muerto en la espalda, sólo puedo concederte 100 puntos.
HPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHP
Todos fueron a la sala común a celebrarlo, pero la señorita McGonagall les cerró la fiesta y les mandó a las habitaciones.
Los vencedores disponían de tres días para averiguar de qué iba la siguiente prueba, y como estaban muy cansados, se fueron todos a la cama.
En el dormitorio de los chicos…
-Canuto, dime la verdad, usaste el doble espejo para pasar la prueba junto a Beatrice, no?- preguntó James.
-Como si no íbamos a llegar a la vez?- replicó Sirius.
-Muy buena, Siriusín, estaría bien que hubiera un empate entre los dos, quiero que gane mi colegio pero también quiero honrar mi apellido, como decía mi tía la maníaca.
Uno a uno se durmieron todos, menos Sirius, que intentaba descifrar su objeto, que sentido tenía ese objeto tan común? Acaso le daría una pista de la siguiente prueba? Pensandolo se quedo dormido.
HPHPHPHPHPHPHPHPHPHPHP
Os gusto?
Nada de lanzarme tomates esta vez? Jajaja
Bueno, en el próximo capítulo:
-La segunda prueba.
-Se verá mas de la alianza de Apolline, Lockhart, Taylor y Thais, esos cuatro dan miedo juntos.
Bueno, besos y un Sirius con nata xD, nos vemos en el próximo capítulo.
Ya sabéis, dejar reviews, es muy rápido y no cuesta nada, y evitan que me ponga ciega a chocolate, bueno, alomejor no, pero la esperanza es lo último que se pierde, como decía Dumbledore.
Ahora si que si,
Besos
Beatrice Evans
