-Era medio día en la mansión namikaze, venia llegando para presentarse en su primer día de trabajo, en sus manos una maleta con sus pertenencias, ya que a partir de ahora viviría en la mansión, bueno no exactamente si no en unas habitaciones que usaba la servidumbre del lugar, algo temeroso por el gran cambio avanzo hacia las puertas tocando el timbre, segundos después la joven que la atendió días anteriores le abría las puertas –
Irine: buenas naruto-san, el señor y la señora lo esperan – dijo haciéndole la invitación ha pasar – se encuentran en el jardín – exclamo avanzando dirigiendo al rubio –
Naruto: gracias – dudo un momento al no saber el nombre de la joven –
Irine: me llamo Irine Namiya, pero puedes llamarme Irine simplemente ya que nos veremos seguido – le respondió rápidamente –
Un jardín extenso, con exuberante vegetación por todos lados, en el centro un gran claro como para fiestas, en medio una mesa con sombrilla en ellas 3 personas conversaban o mas bien dos y una gritaba –
¿?: ya les dije que no necesito un guardaespaldas estoy bien no me pasara nada, yo sola puedo manejar e ir a donde quiera – gritaba una joven rubia furiosa viendo a sus padres –
Kushina: vamos hija, solo nos preocupamos por ti, como están las cosas en estos tiempos las precauciones no están demás Naruko – le decía la pelirroja tratando de que su hija entrara en razón –
Naruko: solo están exagerando no me pasara nada – decía alegando con firmeza –
Minato: esta no es una decisión que tu puedas tomar, somos tus padres y haremos lo que sea mejor para ti, lo primordial es tu seguridad – exclamo el rubio con firmeza –
Naruko: esta bien pues, lo voy aceptar, pero de seguro será uno de esos gordos, viejos y apestosos, que no dejan de molestar y si es a si lo voy a echar a patadas de aquí entendido – grito con autoridad inflando sus cachetes al haber perdido el encuentro pero se sobresalto al escuchar una voz tras ella –
Naruto: pues no soy gordo, ni viejo y creo que no apesto, pero no te puedo prometer que no te moleste al cumplir con mi trabajo – hablo el uzumaki con una media sonrisa, rápidamente la namikaze volteo la mirada para ver quien era el que hablaba –
La rubia impactada por el joven que miraban sus ojos, alto, rubio, de ojos azules, con una piel bronceada, por el aspecto de su cuerpo detonaba un gran físico, una mirada pacifica e encantadora, y una sonrisa de ensueño, rasgos bien definidos, con unas marcas en las mejillas que le daban un toque salvaje, eso era lo que sus jóvenes ojos miraban era perfecto, se quedo por unos segundos muda, hasta que escucho la voz de su padre –
Minato: naruto que bueno que llegas, te presento a mi hija, Naruko – le dijo tomándole de los hombros al joven- Naruko el es Naruto Uzumaki quien hace unos días me salvo la vida y ahora el será tu guardaespaldas – dijo sacando de transe a la joven –
Naruko: mucho gusto – dijo casi gritando por el nerviosismo dándole la mano al joven quien respondió el gesto –
Naruto: Naruto Uzumaki, un gusto por fin conocernos espero que nos llevemos bien – exclamo respondiendo el gesto de la rubia – dime te sientes bien – le pregunto al verle el rostro algo rojizo –
Naruko: si lo estoy – dijo algo nerviosa por la situación – si me disculpan iré a mi habitación – anuncio levantándose de su asiento para encaminarse ala casa –
Kushina: espera hija te acompaño – dijo la pelirroja no sin antes saludar al rubio – naruto-kun me alegra que estés aquí, veras que no arrepentirás – dijo guiñándole el ojo para salir tras su hija -
Naruto: he si – respondió automáticamente –
Minato: valla parece que le causaste una gran impresión no muchos logran eso – hablo minato abrazando la rubio – ven vamos para que veas donde te quedaras –
Naruto: si vamos – respondió el rubio siguiendo a donde el namikaze se dirigía –
En la habitación de Naruko, ella estaba acostada sobre una gran cama con los ojos cerrados con una enorme sonrisa –
Kushina: a que esta como para comérselo a mordidas – le dijo a su hija parada en el marco de la puerta - creo que con el no tendrás quejas -
Naruko: mama donde encontraste a ese bombón de guarura – dijo con una sonrisa viendo a su madre que le había leído el pensamiento –
Kushina: pues veras hace un par de días tu padre iba saliendo de una tienda en los suburbios cuando unos maleantes trataron de asaltarle y lastimarlo – la rubia miraba con miedo e intriga las palabras de su madre – ese joven que miras allí les dio una paliza a los asaltantes, según a palabras de tu padre pareciere que ni siquiera se esforzó –
Naruko: no lo puedo creer, pero el no es de una agencia entonces – pregunto la namikaze perspicazmente –
Kushina: no, el no trabaja para una agencia, pero yo le insistí a tu padre que le ayudara en alguna cosa y a tu padre no se le ocurrió nada mejor – dijo un poco avergonzada por su marido pues le pudo dar un empleo en la empresa –
Naruko: pero porque trabajara como mi guardaespaldas y no en la empresa – exclamo con duda –
Kushina: a tu padre le inspiro confianza como a nadie que yo haya conocido, bueno para darle la protección de su pequeña ya es mucho que decir – respondió la pelirroja simplemente – pero a que esta mucho mejor aquí en la casa –
Naruko: no lo niego, ni me quejo – chillo feliz ahora seria la envidia de sus amigas – Hinata y sakura no me van a creer esto, se morirán se celos – diciendo esto tomo su teléfono para empezar a marcarle a sus amigas –
Kushina: solo trata de no exhibirlo tanto queda claro – dijo con humor su madre pero al ver que no le prestaba ni la menor atención su hija se retiro para ir a ver a minato –
En el ala oeste de la mansión se encontraban las habitaciones para los trabajadores de la casa era un cuarto bastante amplio con una pequeña cocina y sala, con un baño independiente, el namikaze le mostraba su habitación al rubio –
Minato: bueno que te parece, es algo sencilla pero la puedes arreglar a tu gusto – dijo minato dirigiéndose al closet – mira aquí hay trajes, no son un uniforme pero creo que se te miraran bien – mostrándole tres trajes negros de corbata negra del mismo color-
Naruto miraba con una gran emoción su habitación, era como un castillo comparada con su departamento, y ahora le regalaban trajes muy elegantes y por lo que se les miraba eran costosos –
Naruto: es increíble todo esto, gracias – le dijo naruto con una reverencia al lo que minato no permitió –
Minato: no lo hagas, yo te debo mi vida el que volviera esa noche con mi familia nunca terminare de agradecerte eso – le dijo el rubio con una sonrisa –
Naruto: entonces estaremos a mano que le parece – dijo naruto estirando su puño a lo que minato entendió de inmediato imitando la acción del namikaze –
Ambos se quedaron serios un momento, por un escalofrió que recorrió la espaldas con una sensación de calidez, como si se conocieran desde siempre -
Minato: bueno te dejo para que acomodes tus pertenencias y por cierto te alistas para salir, de seguro naruko querrá salir es mi hija y la conozco – le dijo el namikaze antes de salir dejando al rubio solo –
Naruto: por ahora va todo bien – exclamo soltando un suspiro largo –
Este comenzó acomodar sus partencias en los cajones, al termino decidió darse una buena ducha para arreglarse, por si el señor minato tenia razón de que su hija decidiera salir, ya que esa seria una de sus obligaciones, estar casi todo el tiempo con ella fuera de casa, después de terminarse de duchar salió para mirar los trajes nuevos –
Naruto: creo que me podría acostumbrar a esto – dijo tomando uno traje del closet y unos de los zapatos para comenzar a cambiarse -
Pasaron los minutos hasta que naruto esta listo, se sentía muy bien al usar ese tipo de ropa, comparada con un short y unas vendas en las manos como lo solía hacer varios años atrás, pero eso era pasado y allí se quedaría, a si que se dirigió hacia la casa mas bien hacia la cocina que era lo primero que se encontró y allí estaba irine -
Irine: valla te quedan muy bien los trajes, naruto-kun – le dijo al verlo entrar – ya te has instalado –
Naruto: gracias ya lo he hecho, y pues como es mi primer día me imagino que la señorita saldrá a alguna parte – le respondió el uzumaki tomando asiento en la barra quien miraba a irine cocinaba – como es trabajar aquí –
Irine: no tienes nada de que preocuparte, los señores son personas muy amables – le dijo al ver al uzumaki tan pensativo - aunque la señorita naruko es algo especial, pero también es buena, el que la soportara serás tu yo por eso no me preocupo – exclamo con una risita diabólica –
Naruto: si querías que me aterrara ya lo haz echo – dijo el rubio siguiéndole la corriente a la cocinera –
A si siguieron un rato bromeando y conociéndose mejor, ahora que se verían todos los días seria mejor llevarse de la mejor manera posible, y que mejor que ser buenos amigos, hasta que la señora de la casa se acerco –
Kushina: me alegra que se lleven bien – dijo sentándose aun lado de naruto – naruto-kun tu estas echo para ese tipo de ropa, te quedan muy bien – le dijo sonriendo mientras le miraba de pies a cabeza – no es a si irine
Irine: si es lo que le estaba diciendo – respondió la joven mirando con detenimiento al rubio –
Naruto: gracias pero exageran – decía rascándose la cabeza nervioso y algo sonrojado –
Kushina: naruto-kun, minato me dijo que fueras al garaje para hablar contigo porque no vas – le dijo la namikaze el rubio solo asintió y se levanto para salir en busca de minato –
Irine: es algo extraño no es a si, lo ha visto que cuando usted esta presente se pone algo nervioso y se cierra, respondiendo con un si o un no – le dijo la castaña con sus manos puestas en su cara recargado con sus codos en la barra –
Kushina: si lo pongo nervioso, suelo causar ese impacto en los hombres – decía riendo como bueno un poco loca e irine le miraba con una gota en la cabeza – es algo rarito y obscuro, pero sabes me gustan las personas como el –
Frente el garaje minato estaba esperando al llegada de naruto, al ver que llegaba le izo un ademan para que se acercara –
Minato: mira en la casa hay tres autos, el mío que es el allí – señalando el mercedes blanco - mi hija tiene este convertible – señalando un deportivo azul – y esta será en el que tu te moverás si llevaras a mi hija , mi esposa, o a todos hay veces que salimos todos – menciono viendo una camioneta suburban negra –
Naruto: entiendo, dígame cuales serán mis obligaciones en concreto – pregunto el rubio uzumaki –
Minato: bueno lo primordial es la seguridad de mi hija, la has de acompañar a donde ella valla, y por eso serás su chofer personal, la llevaras ala escuela por las mañanas y e iras por ella ala hora que salga de igual manera, hay ocasiones que ella se valla a casa de una de sus amigas a si que deberás seguirlas en la camioneta hasta que llegue a ese lugar – le explicaba minato mientras naruto prestaba mucha atención – serás su sombra, es lo mas valioso que tengo junto con mi esposa, a si que cuídalas –
Naruto: entiendo no se preocupe las defenderé con mi vida - le dijo el uzumaki con firmeza – pero hay una cosa de la que quería hablar con usted y creo que también le conviene a usted –
Minato: adelante dime lo que sea – le dijo minato centrando su atención el uzumaki –
Naruto: una de las razones por las cuales acepte este empleo fue que pudiera tener mas oportunidades en la vida – dijo naruto mirando al cielo – como le conté no tengo familia ni hogar, pero le prometí a un viejo terco que seria alguien en la vida –
Minato: ya entiendo, quieres estudiar no es a si – el uzumaki solo asintió con la cabeza – sabes es perfecto te ayudare entrar en la misma universidad que mi hija y a si matamos a dos pájaros de un tiro – exclamo minato con una sonrisa –
Naruto: enserio puede hacerlo – exclamo sorprendido el uzumaki –
Minato: claro que si, mi madre es la rectora y dueña de la universidad privada Sannin – exclamo minato sorprendiendo naruto – si mira deja yo hablo con ella y veremos que se puede hacer –
Naruto: muchas gracias – hablo el uzumaki mientras le daba un abrazo a minato que sorprendido acepta el gesto – lo siento es que me emocione – dijo rascándose la cabeza mientras se hacia para atrás –
Minato: no te preocupes – le dijo tranquilamente – mira parece que estas apunto de comenzar a trabajar – exclamo minato mientras veía venir a su hija lista para salir – y si se puede saber adonde vas naruko –
Naruko: voy al centro comercial con Hinata, Ino y Sakura – le respondió rápidamente la namikaze –
Minato: bueno, pero no llegues tarde, ok – le contesto el rubio – pero tienes que – no terminaba la oración cuando la rubia comenzó a hablar –
Naruko: vamos naruto-kun, que se hace tarde – decía caminando hacia la camioneta negra, naruto la siguió y le abrió la puerta de atrás pero ella se negó y le indico que iría al frente con el – que amable – le dijo subiéndose al auto –
Minato: cuídala mucho naruto, ha lo olvidaba toma - dijo minato haciendo que naruto se acercara mientras minato le extendía un sobre – esta es tu paga del mes, aprovecha que iras al centro comercial para que compres lo que necesites –
Naruto: esta bien gracias - agradeció el uzumaki para encaminarse y subirse ala camioneta para luego salir de la propiedad –
Minato regreso hacia el interior de la casa, al entrar ala sala veía a su amada esposa leyendo una revista tranquilamente hasta que ella se percata de su llegada –
Minato: parece que naruko le agrado naruto no lo crees – dijo sentándose aun lado de la pelirroja – hace un momento que salía pensé renegaría por irse sola en su auto, pero no y me extraña -
Kushina: se ve que no comprendes alas mujeres mina, es obvio que como naruto es joven y guapo no le importe que este a su lado todo el tiempo, es mas creo que le gusto – dijo soltando una risilla mientras minato estaba igual de confundido- y ahora salió para presentárselos a sus amigas para presumírselos –
Minato: eso no esta bien, naruto no es un objeto o una joya que exhibir – bufo un poco molesto –
Kushina: tranquilo, no lo hace con esa intención, solo esta emocionada por el, ya que siempre le habías puesto ancianos o hombres con mala cara, ahora tiene alguien de su edad y no se sentirá incomoda – dijo con una sonrisa – además esta bien para que naruto conozca a niñas lindas tal vez encuentra pareja –
Minato: es cierto que no entiendo alas mujeres – decía sobándose la cabeza – pero de todos modos hablare con ella, además debo hablar con mama –
Kushina: con tsunade-sama, que pasa algo malo – pregunto desconcertada –
Minato: no nada, solo quiero ver si acepta a naruto en la universidad, me ha dicho que quiere estudiar y a mi parecer es algo increíble – dijo sonriente el namikaze –
Kushina: si claro, y no importa el hecho de que cuidara a tu niña, a todas horas – decía con una mirada inquisidora –
Minato: eso es un extra, nada es mucho para mi niña – decía con una expresión triunfante como un niño que salía con la suya después de una travesura – le diré a naruto que no deje que los hombres se le acerquen -
Kushina: hay minato no crees que eres algo sobreprotector con ella – pero el namikaze no le prestaba atención – es un caso perdido – decía mirando a su esposo triunfante – hay hija lo que te espera –
Mientras tanto en el auto donde iban naruto y naruko, existía un silencio incomodo hasta que uno de los dos decidió terminar con el –
Naruko: y dime tienes novia – le pregunto la rubia mientras el uzumaki le miraba sorprendido por la pregunta tan directa –
Naruto: no tengo, de echo nunca he tenido ninguna – le contesto sin inmutarse – porque la pregunta, creo que había maneras mas apropiadas de romper el silencio – le pregunto con humor –
Naruko: no sabia que preguntarte, fue lo primero que se me ocurrió no te burles – decía chillando inflando sus cachetes – haber según tu como debíamos romper el silencio, señor conversador -
Naruto: no lo se, como preguntarme cuantos años tengo, no se preguntas mas apropiadas para conocernos – le decía el uzumaki con una sonrisa –
Naruko: jajaja que gracioso – decía con sarcasmo la joven rubia – te puedo preguntar algo serio – exclamo –
Naruto: si claro puedes preguntarme lo que desees – respondió –
Naruko: el día que salvaste a mi padre de esos maleantes porque te arriesgaste por alguien que no conocías, podrías haber salido lastimado – le pregunto la namikaze –
Naruto: porque era lo correcto, mi abuelo me enseño que debes ayudar al que este en problemas y ese día tu padre lo estaba – le dijo sin pensar el rubio –
Naruko: te lo agradezco, si algo le hubiera pasado a mi padre no sabría que hacer – le dijo la namikaze –
Después de eso siguieron charlando mientras el rubio conducía hacia los suburbios, parecía amigos desde siempre, bromeando, riendo como si se hubieran conocido desde siempre, tantas cosas en común y tantas diferencias ,ambos sentían una conexión muy fuerte -
