Domingo 9:33 a.m.

Amanecía en la mansión namikaze, la mañana transcurría de lo mas normal, los empleados comenzaban sus labores diarios, pero dentro de la casa se veía a kushina que subía la escalera dirigiéndose al cuarto donde las chicas habían dormido el día anterior, ella sabia que estaban desveladas e iba hacer difícil despertarlas pero ella tenia un as bajo la manga para que de inmediato salieran de la cama -

Buenos días bellas durmientes, al parecer estuvo muy bien la fiesta no es así - dijo en un tono alzado para que pudieran escucharla- el día es hermoso que hacen aquí encerradas – comento abriendo las cortinas para que entrara la luz ala habitación -

Mama no molestes aun es temprano - dijo llevándose la colcha hasta taparse con ella completamente – porque no vas a molestar a alguien mas -

Kushina-san por favor queremos dormir un poco mas - decía la yamanaka con una mirada de zombie –

Mientras que a sakura no había poder humano que la hiciera levantarse de su lugar, ni mucho menos a hinata que tenia el sueño mas pesado que todas juntas-

que lastima – suspiro dejando algo confundidas alas rubias que le miraban un poco interesadas – ustedes se lo pierden, lo que sucede allá abajo, no pasa todos los días – aclaro interesando mas alas jóvenes -

Porque lastima - pregunto la yamanaka – que quiere decir con eso, que sucede allá abajo – decía más interesada por las palabras de la namikaze-

bueno es que naruto se levanto temprano saben, salió a correr por la mañana y ahora se encuentra en el gimnasio ejercitándose, tiene el torso desnudo, que deja ver su perfecto abdomen marcado, sus anchos hombros y fuertes brazos, desearía que minato-kun tuviera esa compleción – hablo llevándose la mano hacia sus barbilla comenzando a divagar -

solo pensé que les interesaría ir con el, verle ha ejercitarse y tal vez hasta que les ayude un poco- dijo con un ojo cerrado y el otro entre abierto provocando que las chicas le pusieran mas atención y un poco coloradas al imaginarse al rubio en esa situación – saben no creo que siga mas tiempo allí, hasta puede que ya haya terminado -

Porque no dijiste eso desde el principio mama - decía mientras volaba al baño mas cercano para darse una ducha – aun lado anciana – grito pasando por el costado de su madre-

Dios, se ha de ver tan sexi ejercitándose - exclamo volando a otro cuarto para bañarse – no se de donde lo salió, pero yo quiero uno igual –

Mientras hinata y sakura se levantaban, por el escándalo echo por naruko y sus gritos -

No es para tanto, no se porque se alborotan de esa manera – hablo la hyuga levantándose toda despeinada – no es nada del otro mundo, hay cientos como el -

Ha pensé que dormías pero solo escuchaste naruto y te levantaste eso es increíble hina - decía la pelirosa para molestar ala hyuga, quien apenas se había levantado por la histeria de naruko -

No se de que me hablas sakura - bufando por el comentario de la haruno – el, solo es como cualquier otro chico, además no es de mi status -

No se que tienes en contra de naruto, hinata-chan - pregunto la pelirroja viendo como la ojiblanca se le sonrojaban las mejillas - a no ser, que te guste, no es así -

Claro que no kushina-san, no diga esas tonterías como podría gustarme alguien como el - grito sonrojada completamente – es un mal hablado, rufián, un guarro y además ha de ser uno de esos que les gusta pelearse en las calles -

Entonces porque te sonrojas de esa manera hina, cuando hablas de el - decía la pelirosa golpeándole los costados enfureciendo ala hyuga – dirás todas esas cosas ahora, pero anoche no le quitaste la mirada de encima -

Basta, no es nada de eso - grito mientras se levantaba - kushina-san entrare al baño de la otra habitación - ella solo asintió e inmediatamente hinata salió de la habitación, kushina y sakura se miraron unos segundos para luego reventar de risa –

No lo puedo creer hina se enamoro a primera vista – exclamo la haruno riendo a carcajadas – pero no entiendo, hina siempre tuvo muchos pretendientes, pero nunca le había visto de esa manera, bueno como decirlo interesada -

se ve tan linda sonrojada, mientras trataba de negarlo - exclamo la pelirroja riendo como sakura- pienso que vio en naruto, algo diferente, no a un niño mimado rico, que solo piensa en cosas triviales y cosas materiales-

Si de echo, cuando estábamos de compras, hina llego ablando mal de su empleado, y naruto la encaro poniéndola en su lugar - dijo sakura recordando el día anterior- creo que nunca le habían hablado de esa manera, por eso fue que le llamo la atención, pero siento que para naruto, no sabe de la existencia de la luna hinata hyuga-

Naruto es algo especial, ha vivo mas cosas de las que debió, se que no es el único, pero tiene no se un aura misteriosa, como si escondiera algo muy grande –

Si tiene un toque como misterioso –

La hyuga se encontraba bajo la ducha, mientras las gotas de agua fría recorrían su hermosa figura, el agua fría era para despejar su mente, pero su mente era quien la traicionaba en esos momentos, no podía dejar de pensar en el rubio, aunque hubiese dicho esas cosas, no podía evitar que su corazón se acelerara con solo verle, era cierto la noche anterior no había podido dejar de verlo, incluso chicos venían a invitarla a bailar o algún trago, ella ni siquiera les miraba y los mandaba a volar, pero con el uzumaki no podía, no llamaba su atención para nada –

Esos es por eso me obsesiona, a el no le intereso – se dijo con una mirada segura – pero no puedo creer que no le guste, si tengo un increíble cuerpo, una cara muy linda y soy de buena familia, nunca nadie antes me había ignorado – tocándose el cuerpo con sensualidad desde sus largas piernas nívea hasta sus grandes y hermosos pechos – Naruto Uzumaki tu te enamoraras de mi, antes de que te des cuenta, me estarás rogando –

Esa era la idea que su mente formulaba, queriendo olvidar la razón que le dictaba el corazón-

Media hora después se encontraban frente las puertas de cristal que tenia el gimnasio admirando al joven quien golpeaba un saco de box a grandes velocidades, se miraba como su cuerpo trabajaba en gran sincronización, el estaba con el torso desnudo y con unos shorts cortos donde se podía apreciar la fuerza que tenia, en la tención y movimiento de sus músculos, para las chicas ese era un gran espectáculo y quedaron hipnotizadas -

Limpien esa baba niñas, se lo van a comer con la mirada, no hagan eso que hinata-chan se puede poner celosa - decía la namikaze pelirroja molestando ala hyuga mientras las demás reían -

Que significara ese tatuaje en su espalda, jamás había visto algo parecido - pregunto la rubia namikaze – es un zorro de nueve colas, como el de las viejas historias de la ciudad -

No lo se, pero se le ve tan sexi en el - decía ino sonrojada mirando al chico - kushina-san cuantos años tiene naruto-san -

El tiene 22 creo, no se muy bien - respondió la pelirroja -

Entonces solo un poco mayor que nosotras, pero parece mucho mayor, mas experimentado no se - decía la pelirosa también admirando al joven-

Según lo que me conto minato tubo una vida algo difícil, a de ser por esa razón - comento la pelirroja desconociendo el verdadero pasado del uzumaki-

El no es como todos los que he conocido, están diferente, porque me atrae tanto - se pregunta en su mente la hyuga-

Porque no aprovechan para que naruto les de unas clases de defensa personal - sugirió la namikaze mientras entraba al gym- naruto-kun

Si kushina-san – pregunto deteniéndose – se le ofrece algo, desea que la lleve algún lugar –

No, no es nada de eso, las chicas quería preguntarte si les podrías dar unas lecciones de defensa personal, ya que tu eres muy bueno peleando –

La verdad nunca he dado clases – respondió tomando una toalla para secarse el sudor – no se si seria lo correcto -

Oh vamos naruto-kun – rogo kushina -

Si, a si podríamos alejar a los patanes – anuncio con el puño ala mitad de su cara ino-

De acuerdo, bien les puedo enseñar algunos movimientos, y otras rutinas para aumentar su fuerza – respondió resignado el rubio-

Yo también quiero aprender naruto-san – exclamo sakura -

Señorita hinata, a usted también le gustaría aprender – pregunto naruto -

En verdad no es necesario – respondió la hyuga sin gesto alguno –

Oh, entiendo –

No te sientas mal naruto-kun, hinata viene de una familia con una larga tradición y una de ellas es aprender las artes marciales heredadas de su familia – le indico ino -

Pero yo no entiendo algo – se dijo naruko colocándose detrás de la ojiblanca -

Que no entiendes – pregunto hinata –

Como puedes hacer artes marciales, con estas tetas tan enormes – dijo la namikaze tocando los pechos de la hyuga quien se había sonrojado violentamente tapándose el pecho –

Naruto estaba algo serio por lo que acababa de ocurrir, no es que nunca hubiere visto los pechos de una mujer o estado con una, si no el acto cómico que había pasado frente a sus ojos y comenzó a reír fuertemente–

Que hermosa sonrisa –ino -

Su sonrisa –sakura-

Naruko: no le había visto reír o sonreír, se ve tan increíble haciéndolo –

Hinata: se ríe de mi, es por esto malditos pechos, siempre han sido un problema –

Hinata de pronto salió corriendo del lugar sin decir ni una palabra, naruto se quedo algo confundido por ella –

Que le sucede eh echo algo mal – pregunto el rubio– creo que no le agrado

No te preocupes por hina, ella siempre es a si – le dijo la namikaze tocándole el hombro

Sabes, es algo extraña y algo obscura, pero ese tipo de persona me gustan – susurro el rubio sorprendiendo alas presentes – bueno que tal si iniciamos la clase –

Las tres se encontraban frente a naruto, quien les daba explicaciones de lo que debían aprender –

Bien, cuando su atacante venga de frente y suelta un golpe ustedes moverán sus pies y caderas al lado contrario de la mano que les ataca, giraran como si arrastraran los pies, a medio circulo – explicaba enseñándoles como seria que eran los pasos mas usados en el boxeo – luego tomaran el brazo y lo jalaran hacia atrás, rápidamente colocaran su pie entre los del atacante y con la otra mano libre le empujaran al suelo para derribarlo –

Se ve fácil – exclamo dando un paso al frente para intentar la maniobra-

Pues veamos como lo haces – le indico naruto -

Naruko intento hacer lo mismo que naruto pero esta no pudo moverse lo rápido que se necesitaba y cayó ala colchoneta pesadamente –

Naruto-kun eso es trampa – dijo haciendo pucheros –

Es tonto pensar que el oponente no intentara evitar el ataque, vamos hay seguir practicando, que esto no se logra en un día – aclaro el rubio golpeando sus palmas –

Mientras el rubio practicaba con sakura y las demás, kushina buscaba a hinata, quien se encontraba en al habitación de naruko arropada hasta la cabeza, kushina solo sonríe, rápidamente se sienta a un costado de ella –

Cariño que es lo que sucede, no creo que sea porque naruko haya tocado sus pechos, siempre lo hace y nunca habías reaccionada de esa manera –

El se rio de mi, de mis estúpidos y grandes pechos – grito debajo de la colcha – los odio -

Oh no cariño, naruto-kun no rio por esa razón, solo le pareció graciosa la escena, sabes que dijo ase unos momentos de ti –

Hinata: que dijo, de seguro se burlo –

Kushina: claro que no, dijo que le gustaban las personas como tu –

Hinata se había sonrojado por debajo de la colcha, en un movimiento fugaz kushina le quita la misma –

Dijo que yo le gustaba – pregunto hinata sin pensar las palabras que había salido de su boca – pero, el no me presta la mínima atención, bueno de la manera que yo quiero -

Porque no bajas allá y le muestras algo de tus habilidades, creo que a si podrías comenzar con el, haz que reconozca algo de ti, no tu dinero o tu posición, si no algo que te identifique a ti – le aconsejo la namikaze-

Gracias kushina-san, eso voy hacer – dijo mas animada hinata -

Ah, otra cosa hinata –

Si – volteo a verla antes de salir de la habitación-

No las odies, esas niñas en tu pecho son dos grandes armas, con ellas podrías ganar la guerra que deseas –

En ese momento la hyuga salió hacia el gimnasio con una gran sonrisa, dejando a la pelirroja en el cuarto –

Esta juventud, parece que las cosas se le pondrán interesantes a naruto-kun – rio la kushina pensando el lo que le esperaba a naruto-

Abajo en el gimnasio –

Ah hyuga-san se unirá ala practica – dijo el uzumaki al verla llegar-

Las presentes rápidamente voltearon a verla, pero su rostro reflejaba felicidad pura, y se preguntaban que le había sucedido –

Si, es cierto que yo se artes marciales, pero te podría ayudar con ellas – respondió con serenidad – y no me llamas por mi apellido, solo dime hinata -

Eso es una sorpresa – grito la namikaze –

Porque lo dices – pregunto desconcertada hinata -

Ino: porque nunca nos haz querido enseñar nada, que tradiciones y muchas otras escusas –

No se de que hablan – decía ignorando lo antes dicho –

Te cambio el semblante, me pregunto que estas tramando – le pregunto sakura cuando pasaba por un costado de ella –

Pasaron las horas, las chicas caían rendidas por la práctica, tenían tiempo sin hacer algo de ejercicio, naruto veía como las chicas se arrastraban hacia las habitaciones, con una fuerte cantidad de quejidos de parte de Ino y Naruko –

Domingo 1:15 p.m.

Por su parte el rubio fue a su habitación a ducharse para continuar con su día, ya que se había consumido un tercio de el, al salir se puso su traje y salió a ver si a los namikaze se les ofrecía algo, al llegar al garaje vio como minato sacaba ambas motos para ponerlas bajo un techo al aire libre –

Naruto, que tal si comenzamos a revisar estas preciosuras, saldremos hasta la noche, tendremos una cena en casa de mis padres – anuncio el rubio –

De acuerdo veamos que podemos hacer – decía sacándose el saco y la camisa para quedar solo con la resaca –

A si pasaron unas horas revisando al harley de minato, aunque no podían encontrar la falla del vehículo, naruto decidió desarmar el sistema de inyección para comprobar si era por allí la falla –

Aquí esta el problema mire – exclamo naruto enseñándole el error – esto esta tapado y no deja que distribuya el combustible, además estas mangueras están obstruidas tendremos que remplazarlas, la bujías podemos limpiarlas y quedaran como nuevas –

Valla no se como pude pasarlo por alto – se dijo rascándose la nuca con una sonrisa idiota -

Si, solo debemos cambiar la pieza y volverá recorrer los caminos en ella, si quiere salimos ahora mismo a buscarla – exclamo -

No es necesario espera – dijo sacando su móvil – si hola yukio habla minato, si lo se tanto tiempo, bueno necesito unas piezas para la harley, crees que puedas venir a traerlas -

El namikaze siguió hablando con aquella persona por el móvil, mientras naruto miraba la otra motocicleta, era increíble a sus ojos el color naranja y negro le quedaban ala perfección, su potente motor la hacían una gran tentación, con sus dedos recorrió la moto, como si de una mujer se tratase, rápidamente la desarmo para comenzar a limpiarla y darle un poco de mantenimiento –

Bueno me dice que en 30 minutos me trae lo que necesitamos – decía el rubio acercándose a naruto guardando su móvil -

Si pensé que mientras esperábamos podrías darle un poco de mantenimiento a esta pero veo que usted lo hace seguido, no esta como yo la imaginaba – dijo naruto examinándola -

Si bueno, no quería que se estropeara a si que de vez en cuando la limpiaba, nunca ha sido usada en realidad – explico -

Bueno es entendible era para su hijo, solo el podría usarla –

Paso el tiempo dicho cuando aquel sujeto llegaba con la piezas que tenían que remplazar, al colocarlas y terminar los detalles minato encendió la moto que para su sorpresa rápidamente encendió, y se escuchaba mas potente que antes- –

Naruto es muy bueno en esto, nunca la había escuchado de esta manera – decía acelerando la moto – que le hiciste -

Si bueno le hice algunos ajustes y calibre algunas cosas, ahora tendrá mas potencia que antes, porque no da una vuelta en ella – decía el uzumaki limpiándose las manos con una franela-

No estoy seguro, de seguro kushina me cuelga – agrego rascándose la mejilla algo inseguro -

Vamos no trabajamos tanto para que no pudiera usarla – rogo el rubio tratando de convencerlo -

Esta bien, pero si solo me acompañas – dijo – a si kushina no me colgara a mi solo -

No nos veríamos bien usted y yo arriba de esa moto señor minato – dijo en broma viendo la motocicleta-

No me refería a eso, usa la otra – refiriéndose ala deportiva -

No podría, es de su hijo yo no debería – exclamo naruto excusándose -

No pasa nada, se que la cuidaras a si que vamos – dijo mientras le lanzaba las llaves – vamos que ya esta obscureciendo y mi esposa no tarda en escuchar el ruido, salgamos antes de que nos vea –

Entonces es mejor irnos de una vez – colocándose una casco – que tal una carrera -

Ambos salieron de la mansión para recorrer la carretera o ese era el plan, pero dos mujeres los observaban desde una ventana-

Lo veo y no lo creo – exclamo naruko mirando por la ventana – nunca había visto a papa salir en su motocicleta, nunca le había visto sonreír a si, bueno no con alguien que no sea de la familia –

Kushina no respondía, su boca esta tapada por sus manos para no soltar gemidos, de sus ojos brotaban lágrimas incontrolables, estaba llorando pero naruko veía confundida a su madre -

Por que lloras mama – le dijo abrazándola – que te sucede -

no lo se – le dijo sonriendo mientras aun las lagrimas caían por su mejillas – solo imaginaba que naruto era tu hermano y era el quien salía en la motocicleta con minato, ese fue siempre uno de los sueños de tu padre, que su hijo compartiera su amor por las motocicletas, hablar de ellas, arreglarlas juntos todo lo que hace un padre y un hijo, sabes anoche no me dejo dormir contándome una y otra vez lo que el y naruto harían hoy, estaba tan emocionado, como nunca antes-

parece que todo ha cambiado desde la llegada de el a esta casa, siento como si todo hubiese estado parado en un momento, sin que hubiésemos avanzado nada, todo igual y monótono - exclamo naruko a su madre – y desde que el esta aquí siento como si todo volviera a caminar, a cambiar -

Por las calles corrían en sus potentes maquinas, la sensación para minato de estar montada en su moto nuevamente era tan satisfactoria, años atrás que no lo hacia, y se sentía muy feliz con la compañía de naruto, sentía como si su hijo era el que le acompañaba pero debía admitir que el no era su hijo, no debía engañarse, un fugaz recuerdo se cruzo por su mente –

-Flashback-

Minato se encontraba sentado en un cómodo sillón, sus manos entrelazadas y sus ojos no hacían mas que contemplar ala mujer que estaba frente a el, postrada en una cama, su rostro pacifico mostraba una enorme sonrisa –

Como te encuentras – pregunto al verla reaccionar mientras se acercaba tomándola de las manos-

Estoy bien, no tienes porque estar tan preocupado – respondió kushina acariciando su mejilla – donde están ellos –

En un momento mas los traerán para que los veamos – contesto minato – lo haz echo bien duerme un poco mas, yo te despertare cuando los traigan –

Ella cerro sus ojos con mucha facilidad se quedo dormida, el tiempo paso sin darse cuenta –

Pov ´Kushina

Unas voces empezaron a resonar en su mente, rápidamente identifico la voz de minato ¨como paso esto¨, que pasaba ¨sus pulmones no funcionaban bien¨, de quien hablaban, porque le costaba tanto abrir sus ojos ¨ tranquilízate hijo¨, Jiraiya-sama que hacia allí que rayos estaba pasando-

Fin Pov 'Kushina

Kushina – dijo minato al ver que abría sus ojos - lo siento, lo siento mucho – gritaba hincándose frente a su cama –

Porque lo siente que pasa, por favor alguien dígame algo – decía desesperada al no saber nada-

Señora namikaze lamento darle esta noticia, pero su hijo varón falleció ase penas unos minutos, - le explico el medico -

Un grito ensordecedor, después de una mar de lágrimas y gemidos no se hicieron esperar de parte de kushina quien estaba despedazada, por su parte minato estaba llorando amargamente contra una pared que golpeaba producto de su frustración que sentía en esos momentos siendo consolado por su padre, pero en esos momentos recordó las palabras del medico –

Ella como se encuentra, ella esta bien por favor dígame – le exigió al medico –

La niña esta completamente sana y fuera de peligro, en unos momentos una enfermera se la traerá para que la alimente y puedan irse a casa juntos- respondió el medico – lamento mucho su perdida señora namikaze – dijo antes de retirarse –

Kushina y minato lloraron desconsoladamente abrazándose el uno al otro, compartiendo su dolor, pero al momento de tener a su pequeña en sus brazos, decidieron no llorar más y darle todo el amor, a esa pequeña que los necesitaba-

-Fin Flashback-

La noche se izo presente, y decidieron regresar ala mansión, por su puesto naruto pudo seguir toda la noche paseando, pero minato tenía un gran temor al llegar con su esposa porque sabía perfectamente que le daría una reprimenda-

Domingo 7:48 p.m.

Eso ha sido genial, hace tanto tiempo que no salía a pasear de esta manera – decía minato apagando su moto – tenemos que volver hacerlo –

Si, igual yo que no me subía alguna – le respondió naruto al igual apagando su moto – cuando usted lo desee- pero una voz los distrajo –

Minato namikaze – se hoyo un grito poniendo pálido al rubio – que horas piensas que son, llegaremos tarde con tsunade-sama, a si que vete a dar un baño y te cambias –

Si cariño – dijo minato quien salió despavorido a cambiarse-

Mientras naruto reía por la reacción de minato, pero tuvo que parar cuando la mirada de la pelirroja se dirigió a el -–

Y tu jovencito – le dijo mirando a naruto quien trago saliva – mírate con esa camiseta de resaca, te pude dar un resfriado andando de esa manera vestido y más peligroso aun andando en una motocicleta –

Lo siento kushina-san – respondió naruto con una sonrisa –

Y que esperas he – bufo molesta, pero naruto le miro confundida – guarda estos armatostes en la cochera y te das un baño, te cambias y alistas la camioneta también tu iras con nosotros, a si que muévete antes de que me moleste –

Si, kushina- san – dijo para seguir a guardar las motos, mientras kushina le miraba, pero era esa mirada de mama regañadora, si no otra que no lograba identificar- pasa algo –

No solo quería darte las gracias, hace tiempo que minato le veía algo deprimido, todos los días por las mañana verle mirar esas motos, y que su mirada se perdiera en ellas anhelando usarla de nuevo, por alguna razón el mismo se negaba a repararla o usarla de nuevo – le dijo la pelirroja mientras naruto solo escuchaba atentamente- hoy le vi lleno de alegría y eso fue gracias a ti –

No es nada, yo también lo pase bien – dijo naruto – me retiro entonces – dándose la vuelta para ir a su cuarto –

Kushina había quedado sola en medio de la entrada mirando el cielo, solo se lograban ver algunas estrellas ya que eran opacadas por la luz de la ciudad –

Porque no puedo dejar de pensar en el de esta manera, si seria igual a minato o parecido a mí, como desearía que estuvieras aquí mi niño - sollozaba viendo al obscuro cielo-

Domingo 9 p.m.

Llegaban a una gran mansión alas afueras de la ciudad, rodeada de grandes muros y gran seguridad por todos lados como si de militares se tratasen, naruto miraba con atención en lugar, en sus años pasados había aprendido a notar cada detalle y memorizarlo, cada punto de escape o salida en casos de emergencia, al llegar los guardias pararon el auto –

Buenas noches – dijo aquel militar mirando al interior del auto, pero al ver a naruko y a sus padres en la parte trasera cambio su semblante – señor minato sus padres le esperan – exclamo haciendo señas para que abrieran la reja –

Parece que tiene gran seguridad, su familia debe ser muy importante – pregunto naruto volteando hacia minato –

Si bueno mi padre es congresista, y bueno tenemos una empresa multinacional, pero no es la gran cosa, ellos son un poco como decirlo – decía rascándose la mejilla-

Escandalosos – dijo kushina con una sonrisa – son muy extremistas con las cosas de la seguridad, se imaginan lo peor de las personas, los hubieras visto cuando comencé a salir con minato, no me bajaban de una caza fortunas – bufo molesta recordando viejos tiempos -

Ya cariño de eso son muchos años atrás, además mis padres te adoran – decía minato abrazando a su esposa tratándola de calmar – son buenas personas, y es cierto que son escandalosos –

El rubio siguió conduciendo hasta la entrada de una enorme casa, tenia toques orientales, a si como coloniales, sin duda era una mansión muy antigua llena de historia, y debía valer un ojo de la cara, decía naruto al verla –

Al mismo tiempo desde una ventana una pareja miraba con atención la llegada de los namikaze ala mansión –

Míralo es un muchachito, no puede ser que minato lo tenga al cuidado de mi pequeña – decía el hombre de cabello de color platino –

Ya le haz investigado – pregunto una rubia de grandes proporciones delanteras – identidad o habilidades -

Si, naruto uzumaki fue puesto en el sistema de adopción desde su nacimiento, padres desconocidos, fue abandonado en el orfanato Saint Seiya, a los 7 años se escapo del mismo donde se encontraban, vivió un par de años en las calles, después desapareció sin dejar rastro, para luego 12 años aparecer de nuevo, trabajaba anteriormente en un puesto de ramen muy conocido en el centro – termino de decir –

Que no hay más información, que izo en ese lapso de tiempo no se lo pudo haber tragado la tierra y luego escupirlo como si nada – exclamo la rubia algo molesta – no sabemos si es de fiar o si trabaja para criminales –

Ya eh dado la orden para que le sigan cada vez que salga de la casa de minato, no le tengo nada de confianza – decía el hombre – no permitiré que este cerca de mi familia –

Pero minato no permitirá que le hagas nada – dijo la rubia – y si lo haces se molestara mucho contigo, te recuerdo que estuvo dos años sin hablarnos por el asunto de su boda –

Si lo se, seré discreto se que ese muchacho solo quiere dinero a si que le daré una fuerte cantidad para que se aleje de nuestra familia - decía confiado creyendo comprar al rubio –

Ho mira allí esta – decía la rubia señalando que el rubio bajaba para abrirle las puertas a sus patrones – no crees que se parece a minato de alguna manera –

Estas loca mujer, en que se pueden parecer, el cabello o los ojos, hay muchos de ese tipo – dijo indignado por al comparación mientras salía a recibir a su hijo –

Pues yo sigo diciendo que se parecen mucho, no se hay algo en el que hace que mi corazón palpite mas fuerte de lo usual – decía sin despegar la vista de aquel chico, pero pego un salto al ver que el chico había volteaba directamente a ella -

Abajo en la entrada naruto miraba ala rubia que se encontraba en la ventana, solo atino a sonreírle de manera natural –

Nos vemos mas tarde naruto-kun, te traeré algo de cenar – decía naruko pasando aun lado de naruto –

No es necesario señorita naruko, estoy bien de esta manera – contesto el rubio –

Nos veremos mas tarde naruto – dijo minato entrando con kushina y naruko ala casa –

Esto será una noche aburrida – suspiro el rubio mientras subía ala camioneta para acomodarla al colocarla un poco mas adelante vio alguien acercarse a si que bajo –

Hola que tal muchacho –decía un hombre de traje negro bastante fornido, en su cara una cicatriz cruzaba su rostro, de mirada intimidante mientras le estrechaba su mano – mi nombre es Ibiki Morino, soy el jefe de seguridad de los namikaze, tú eres el nuevo protector de minato-san –

Que tal uzumaki naruto – imitando al hombre frente a el para saludarle – si, es un gusto conocerle –

Sabes se puede saber mucho de las personas estrechando sus manos, y por lo que me doy cuenta eres fuerte – decía soltando el agarre – sabes mi jefe esta un poco preocupado, porque haz salido de la nada y te haz acercado a su familia –

Si lo imagino, pero que me quieres decir, no me gustan los rodeos y dime lo que tengas que decirme– decía oponiéndose al hombre mientras endurecía su mirada – ve al grano

El esta dispuesto a darte una fuerte suma de dinero para que te alejes de su familia, se listo chico y vete, tu no perteneces a este lugar – exclamo ibiki -

El rubio agacho su mirada y sus puños parecieron apretarse para luego relajarse, el no estaba dispuesto a perder esta oportunidad, se iría cuando minato mismo le pidiera que se fuera –

Dile al señor namikaze que no este preocupado que yo cuidare a la familia de su hijo y que me iré cuando el señor minato me haga irme, mientras yo les seguiré cuidando – explico el uzumaki no dejando que le intimidaran, jamás lo habían echo y no comenzaría ahora, había enfrentado personas mas poderosas que Namikaze Jiraiya – y que no tiene suficiente dinero para comprarme y si cree que mandarme a su gente a intimidarme lo lograra esta equivocado -

Solo eres un niño, que no puede cuidarse a si mismo que podrías hacer para defenderlos muchacho idiota – exclamo molesto ibiki – no eres nadie solo un huérfano añorando algo que no puede tener – dijo queriendo sacar su arma de su funda para asustarle pero noto su ausencia al voltear hacia el frente su cara palideció –

Buscabas esto, un arma como esta jamás me amedrentara has entendido – decía el rubio apuntándole con el arma, su mirada fiera dispuesta a jalar el gatillo, ibiki solo atino a pensar que era al mirada de un depredador esperando la oportunidad para matar a su presa – y cuida tu lengua, porque no soy ningún huérfano, y da gracias por ello, porque mi abuelo es la razón de que no te pegue un tiro en la frente –

Ibiki miraba atónito aquel joven, su manera de hablar, el no titubeaba en hacer lo necesario, miro con atención la forma de sostener la pistola no era propia de un novato si de alguien con experiencia, la forma era igual a los de un militar o experto, el arma ladeada y con el pulgar extendido, pero como era posible que alguien como el tuviera ese tiempo de entrenamiento –

Creo que me he dado entender no es a si – dijo jugando con el arma haciendo unas piruetas para entregársela por las cachas – toma y trata de no jugar con ella, no son para niños y dale el mensaje a tu patrón – luego de terminar de hablar su semblante volvió a cambiar –

No eres lo que aparentas muchacho, le daré tu respuesta – dijo dándose la vuelta para retirarse –

Una cosa mas – dijo naruto mientras ibiki volteaba a verle – tienes un cigarro – pregunto como si nada hubiese pasado -

Si claro toma – lanzándole una cajetilla – quédatela ya quiero dejar ese vicio – dijo para después retirarse –

El rubio saco uno de la cajetilla y lo encendió con el encendedor del auto, hacia tiempo que no lo había probado, pero se había molestado mucho en ese momento y estaba algo nervioso, si sabían que era un huérfano lo habrán investigado –

Esto se pondrá un poco mas difícil rayos –soltando una bocanada de humo- y pensar que tendría una vida mejor y tranquila con ellos, pero primero me tengo que hacer cargo del padre de minato, he escuchado ese nombre en otro lugar pero de donde – se decía haciendo memoria -

El tiempo transcurrió sin que lo notara, se había fumado un par de cigarros, sin darse cuenta, pero fue sacado de sus pensamientos por una rubia –

No sabia que fumaras naruto-kun – pregunto la rubia viendo al rubio soltar el humo – es malo para tu salud -

Solo lo hago cuando estoy nervioso – respondió sin mas soltando el cigarro al suelo para apágalo con sus zapatos- dime en que te ayudo –

Ha si mis abuelos quieren conocerte – respondió la namikaze –y no estés nervioso son buenas personas, aunque no lo parezcan – rio por el comentario –

Camino junto con naruko hacia la sala de estar, la casa era impresionantes, grandes cuadros adornaban las paredes, finas esculturas los pasillos, al llegar ala sala mira alas paredes en ellas armaduras antiguas adornaban aquel salón eran increíble ver aquella cantidad de antigüedades, le recordaba la casa del viejo en cierta manera –

Por fin conocemos aquel que salvo a nuestro hijo – exclamo una rubia, quien naruto miraba con cuidado, era hermosa ojos color miel, cabello rubio opaco y al bajar su mirada no pudo dejar de mirar sus pechos los cuales eran enormes – queríamos darte las gracias y bueno conocerte, soy Tsunade y el mi esposo Jiraiya Namikaze

Aunque nos pareció rara la manera en que apareciste, hasta sospechosa – dijo el peliblanco –

Papa vas a comenzar de nuevo – dijo minato algo molesto –

No señor minato esta bien, debe tener algunas dudas, de que un extraño como yo se acerque tanto a su familia de la nada, por que no me dice que le incomoda Jiraiya-sama – dijo con una sonrisa forzada –

Dime como fue que apareciste de la nada para salvar el día para comenzar – dijo aquel hombre que se acomodaba en su asiento –

No es nada del otro mundo, ese día yo salía de una tienda estaba comprando víveres, después de ello me fui no había pasado nada raro aun, al caminar note que mi sobre que contenía mi paga del mes se me había caído, supuse que fue frente ala tienda – decía naruto relatando con tranquilidad – al regresar mire como atracaban a minato-san y decidí ayudarle –

Si pero por que arriesgarte por alguien que no conocías, ellos pudieron hacerte daño – pregunto tsunade –

Porque no hacerlo – dijo simplemente sin pensarlo – mi abuelo me dijo que siempre que se pudiera ayudarle a alguien en problemas que lo hiciera, hacer el bien sin importar a quien –

Como pude ser que tengas un abuelo si eres huérfano – dijo Jiraiya molesto esa información no venia en su reporte, pero rápidamente callo al verse descubierto por su hijo –

Papa lo mandaste investigar - bufo molesto levantándose – te dije prohibí que hicieras algo como eso -

No importa, solo estaba preocupado por la seguridad de su familia le comprendo, es cierto no tengo familia, el me recogió de las calles y me dio un lugar donde vivir, me enseño muchas cosas, el se convirtió en mi abuelo – respondió naruto – alguna otra duda –

En realidad si – dijo Jiraiya –

Basta este interrogatorio no es necesario, papa deja en paz a naruto de una vez, el no ha hecho nada para que le interrogues de esa manera – dijo minato alzando la voz –

Tranquilo hijo tu padre solo esta preocupado – dijo tsunade tratando de calmar a su hijo – mejor pasamos a otra cosa mejor, si –

Tu madre tiene razón minato, relájate si – le dijo kushina mirándole a los ojos este se calmo y se sentó a un lado de kushina –

Minato me dice que quieres estudiar la universidad, para entrar solo tienes que hacer el examen de ingreso, si lo pasas podrás elegir la carrera que deseas estudiar, aunque he de advertirte que la prueba es muy rigurosa, nuestra escuela tiene altos estándares educativos –decía la senju extenderle unas hojas que tendría que llenar para su ingreso -

A si pasaron las horas explicándole a naruto como seria su entrada ala universidad, el semestre comenzaría en una semana a si que debía presentarlo en 5 días, minato debatió la injusticia, pero naruto le dijo que no habría problemas ellos –

Al tiempo se retiro naruto junto con la familia de minato hacia su hogar, Jiraiya se había quedado en la puerta despidiéndose de su hijo, al los segundo su jefe de seguridad ibiki hacia acto de presencia –

Dime que te dijo el chico, acepto - pregunto el namikaze –

La verdad es que rechazo el dinero, hasta trate de intimidarlo para hacerlo, pero no me dejo – respondió ibiki –

Como que no te dejo, no te entiendo – pregunto confundido el peliblanco –

Justo cuando iba sacar mi arma para asustarle, el ya la tenia en sus manos apuntándome ala cara, no supe en que momento la tomo de mi cintura, además no esta nervioso al sostenerla su forma de tomarla no era de un novato – dijo el jefe de seguridad - ese chico tiene entrenamiento militar, por lo que pude notar es rápido y fuerte, debe ser un practicante de artes marciales, tal vez mixtas – decía explicando el análisis que izo de naruto –

Me quieres decir que ese chico, no es alguien común, si no que es un militar de algún tipo – decía sorprendido Jiraiya –

No, no es ningún tipo de militar supongo que tubo algún tipo de entrenamiento – decía – pero la pregunta es, porque lo tiene, que hacia antes de trabajar en ese puesto de ramen –

Hay doce años vacios en su vida, quiero que me lo investigues a fondo, quiero saber que hacia en ese tiempo, donde estuvo y con quien – decía el peliblanco – no importa que tengas que hacer, quiero esa información lo mas pronto posible-

A si lo hare Jiraiya-sama – decía retirándose –

Yo descubriré quien eres niño, y cuando lo haga te voy a hundir hasta que desaparezcas – decía al viento -