*2 días*

Me desperté de nuevo demasiado temprano, no debían ser mas de las 3 de la madrugada, eso me pasaba desde hace 3 días, mi cuenta regresiva había comenzado, y aún no tenía mi cuartada para mi ausencia de más de 1 mes, que es el tiempo aproximado según Alexander para calmar mis poderes y mi.. sed, claro sería mucho más tiempo si fuera a ser un vampiro completo.

En 2 días todo sería diferente, tendría más agudos mis sentidos y con algo de suerte ya tendría el poder de controlar al menos 1 elemento, espero que sea el fuego.

Me levanté de mi cama, cuando me acostumbre a la oscuridad, vi a Harry, durmiendo en una cama junto a la mía, hace poco él anunció que se mudaría a el número 12 de Grimmauld placepero que por ahora se sentía mejor en la Madriguera, aunque yo sabía que lo que realmente quería era estar cerca de Ginny.

Me volvió a abordar la nostalgia, no sabía qué hacer, no quería poner en riesgo a mi familia después de mi transformación, ¡ni siquiera sabía que pensaban ellos sobre los vampiros! Tendría que preguntarles esa mañana, pero no a todos o levantaría sospechas.

Ya me era imposible dormir, así que decidí dar un paseo nocturno, tomé mi varita y salí de la casa.

Tendría que pensar la coartada, hace poco les dije a mis padres algo del ministerio por qué fue lo primero que se me ocurrió, pero ahora podría ocuparlo a mi favor, aunque debía de hacer unos cuantosconfundus o ¡q más daba! La maldición imperius a Percy y a unos cuantos del ministerio y todo solucionado, sería como un viaje al extranjero…

Pero ¿y si no volvía? Tendría tiempo, pues la "orden" era hasta año nuevo, tendría varios meses más con mi familia o mi ex familia en ese entonces.

De pronto algo me sacó de mis pensamientos, había luz en la casa, debía de ser Percy, saliendo hacia su trabajo, no tenía sentido, era muy temprano aún, cuando recordé que ahora él era el ayudante del ministro, Kingsley Shacklebolt.

Pondría mi plan en marcha, pues mañana seria mi último día con mi familia y (por lo tanto lo tenía libre, iría a el cuartel después del anochecer y hoy iría a las 2 p.m.) no quería pasarlo pensando en escusas.

Percy salió de la casa, empecé a seguirlo, estaba a punto de apuntarle y lanzarle un imperius

-Buenos días Ron ¿Qué haces despierto tan temprano? No es propio de ti - Se volteó a verme, lo bueno es que no tenía a la vista mi varita.

-Salí a dar un paseo, no podía dormir, ¿Cómo supiste que era yo? - Dije confundido.

-Nunca fuiste muy sigiloso que digamos, - faltaba poco para que eso cambiara, dos días exactamente - te escuché desde que te levantaste.

-Si como sea... emm Percy ¿puedo hacerte una pregunta? -él sería al primero que le preguntaría sobre los vampiros.

-Claro - Dijo muy seguro, empezamos a caminar.

-¿Qué piensas sobre los… vampiros? -Dije la última palabra dudando.

Percy se paró en seco - ¿Qué pienso de ellos? Pues - se giró para darme la cara - pienso que son las peores criaturas que tuvieron la desgracia de existir, están dementes, chupar sangre ¡puaj!

Créeme cuando te digo que si viera uno algún día - Paso su dedo índice por su cuello, como cortándolo - ¡lo mataría sin pensarlo!

Ok ya tenía una muy grata opinión, paso uno; completo, paso dos…

-De acuerdo, está bien, una cosa más… - Comencé a caminar hasta quedar enfrente de él pero de espaldas, prepare mi varita.

-¿Qué cosa Ron?

-Perdóname por lo que voy a hacer - Me voltee y le apunte con mi varita - ¡Imperius!


Mis instrucciones fueron claras, después de eso, borré un poco de la memoria de Percy, sólo la parte donde le pregunté sobre lo que sería mi especie.

Después de eso, regresé a mi dormitorio, fingí nunca haber salido, me quede recostado unas horas, hasta las 10 a.m., cuando mi madre nos llamó a desayunar.

-Buenos días querido Ron… no me digas ¿hoy saldrás otra vez? -Dijo mi madre, sirviendo unas tostadas en un plato, mirándome.

-Sí y hoy me iré un poco más temprano - Dije mientras me sentaba y comenzaba a comer.

-¿Y a dónde vas? Hace semanas que es lo mismo y nunca nos has dicho a dónde o que planeas… ¿te convertirás en un títere del ministerio? - Ese era George sentando a mi lado, comiendo cuanto estaba a su alcance.

-No te preocupes, te enterarás muy pronto-o eso esperaba, si Percy cumplía bien mis órdenes.

-Ron el plan de mañana sigue en pie ¿verdad?- Ginny bajaba de las escaleras, aún en pijama- ¿iremos a Londres muggle y a ayudar a Harry en el número 12?

-¡Claro! Mañana no iré a ningún lado.

Esa mañana fue muy normal, desayunamos juntos, pero luego mi padre y George se fueron a trabajar y Ginny y Harry fueron a ayudar a restaurar Hogwarts que esperaban se reabriera en septiembre.

Eso me dejó la vía libre para que pudiera hablar con mi madre.

-Sabes mamá me ha dado una cierta curiosidad la historia- recogíamos la mesa, mi madre me observo detenidamente, como si me estuviera volviendo loco.- ¡No me veas así! Es la verdad y oye ¿puedo preguntarte algo?

-Claro hijo ¿Sobre qué?- me veía con una mirada como de rayos X

-¿Qué piensas de los vampiros? O mejor ¿Por qué no somos amigos de ellos?

-Ay cariño no esperaba eso- Mi madre se sentó en la silla más cercana, frente a una ventana, yo hice lo mismo.- pues de hecho no me parecen unas criaturas malas, claro, hay unas que si lo son, pero, que yo sepa existen dos tipos, una desangran a la gente, y a la otra no, de hecho, mi abuelo conoció a uno… ¿Cómo se llamaba? Creo que Ethian.

Parecía como si mi madre hubiera esperado que alguien algún día le preguntara, pues estaba muy distraída, recordando todo.

-Wow eso no lo sabía... pero ¿Qué pasó? ¿Porque somos como enemigos? - Esa duda la tenía desde hace mucho, y ningunos de mis amigos vampiros era muy confiable aún.

-A pues hace no mucho - sonrió- los vampiros y los magos eran amigos, pero, un día- Se oyó un reloj, eran las 2 en punto.

-¡Debo irme! Perdón tal vez en la noche me platiques ¿sí? ¡Adiós! -Salí de la Madriguera y me desaparecí.


-Tres, dos uno… -Ese era Scor contándome el tiempo

-¡ya estoy aquí!

-Que bien, hoy tenemos mucho que hacer, la práctica, y también el viaje de mañana por que es muy peligroso que pase aquí, pues estamos rodeados de humanos- Scor me esperaba en la puerta, pero estaba solo.

-¿Dónde está Alexander?-Pregunté mientras subía.

-Él ya está donde te transformaremos, en Rusia, decidió irse antes para arreglar todo, vendrás aquí a las 12p. mañana, Giovanny, Baltazar y yo nos iremos contigo, ahí te transformaremos y regresaremos en cuanto estés listo.

-Ok, entonces ¿Qué es lo primero de la lista de hoy?

-Mediremos tu fuerza, para luego compararla con la de cuando seas medio vampiro-Cuando subíamos, estaba de nuevo el gimnasio, ahí estaba Giovanny.

-Bonjour Ron ¿Listo?

-Eso creo.

Él y Scor me hicieron varias pruebas, no me dijeron que tan fuerte estaba pero Scor parecía feliz, después de eso me hicieron correr, nadar, esquivar objetos, no me cansé mucho, pero después, Gio me enseño varios deportes de los vampiros, en más de uno, si lo hubiera jugado, ¡me hubieran matado!

Aun así practiqué algunos, terminé con varios moretones, gracias a una vampira llamada Stephania, que, me dijeron, era la más joven, sólo tenía 10 años como vampira.

Sin darme cuenta, termine durmiéndome a mitad de la explicación de Scor

-¡Ron!

-¿eh? ¿Qué? - Bostecé

-Repíteme tú el plan y ya puedes irte.

-Ok ok… ammm… mañana yo llego aquí con mi maleta, a eso de las 11; 30 de la noche, después nos iremos a Rusia en un vuelo de las 12, Gio y Baltazar irán conmigo y tu estarás escondido, ahí veremos a otro vampiro, que nos llevara a el cuartel ruso… ¿está bien?

-Sí, ya puedes irte- Dijo Scor.

-Ok nos vemos mañana.

-¡Espera! - Dijo Gio - Quiero llevarte a tu casa ¿sí?

No esperó mi respuesta, sacó unas llaves de su bolsillo y fuimos al estacionamiento. Su auto era un Ferrari blanco, él conducía muy rápido, demasiado, pero supongo que eso en un vampiro era normal, cuando yo fuera uno, jamás volvería a ser lento.

Cuando llegamos a mi casa, eran las 9 de la noche, muy temprano.

-Aprovecha esta noche Ron- Dijo mientras disminuía la velocidad- será la última que veas tan oscura.

-¡Lo tendré en cuenta! - apenas cerré la puerta, Gio arrancó.

Al entrar a mi casa…

-¡Ron lo conseguí! ¡Lo conseguí!- Percy estaba muy feliz y yo también, sabía de lo que hablaba- sales mañana a las 2 de la madrugada, pero claro deberás llegar mucho antes.

-Percy nos conto todo hijo… que bien que vayas a trabajar en el ministerio en Irlanda pero fue muy apresurado ¿no lo crees? -Mi padre estaba cenando.

-Si lo sé pero no quería decirles nada, pero pensé que no lo lograría - Estaba feliz, pero también triste, sólo faltaba la despedida.

-¿Qué cosa no lograrías Ron?- Acababan de llegar Harry y Ginny.

Les platique a todos sobre una historia inventada en unos minutos, en ella, yo tenía organizado todo hace mucho, que nunca pensé regresar a Hogwarts, por eso no había ayudado, y que iba a un curso intensivo de irlandés. ¡Me he vuelto un gran mentiroso!