*1 día*
Al otro día, me desperté temprano, y salí a ver al amanecer, después de todo, era el último que vería en Londres con mis ojos humanos
Todo el día lo pase con mis hermanos, mis padres y Harry, después de mis padres, a él lo extrañaría mas, pues siempre ha sido como mi hermano.
Ya en la tarde, fuimos al número 12, a ayudar a limpiar un poco, después de todo, Harry si se mudaría.
-¿Por qué no mientras estoy de viaje te quedas en mi habitación? -Le pregunté, mientras limpiábamos él y yo la cocina.
-No Ron, me sentiría extraño
-¡Claro, como no nos conoces!-Dije con sarcasmo.
-No es eso es sólo que se me hace muy raro que tu estés en otro país mientras yo estudio porque…
Entonces escuchamos como alguien se apareció frente a la casa, y escuche a mi madre.
-¡¿Qué hace ella aquí?!
Era Hermione.
Hermione caminaba hacia la casa, como si cada paso le doliera, mi madre de inmediato sacó su varita pero sabía lo que tenía que hacer.
Me acerqué a la puerta y tomé mi abrigo del perchero.
-Quiero hablar con ella-Dije muy seguro
Todos me vieron como si estuviera demente, mi padre fue el primero en ceder.
-Ve, te esperamos.
Salí, armándome de valor con cada paso, no había dado ni 5 cuando nos encontramos.
La mire, se veía muy triste, llevaba la cabeza agachada, su cabello enmarañado, iba muy desarreglada, pero aun así, me pareció la persona más hermosa del mundo, creía que ya no sentía nada, pero no era así ¿Por qué?
-yosolovineapedirteperdonpero sequetúnloharásporquenolomer esco-Se tapó la cara con sus manos.
-¿Qué?- Dije con el tono más tranquilo que pude.
Comenzó a caminar (o más bien trotar) hacia un parque cercano y comenzó a seguirla.
-Enserio, lo lamento, pero, es que yo... no lo sé - Se quitó las manos de su cara- no sé porque lo hice, pero si pudiera regresar el tiempo créeme que…
-No cambiarias nada, te lo aseguro, pero aun así, creo que eso está fuera de tiempo ¿no? Ya pasó muchas semanas desde eso, además, gracias a eso, tuve la mejor oportunidad que pudiera tener, así que, creo que me hiciste un bien.
No era cierto del todo pero quería terminar bien con ella, tal vez hoy sería la última vez que la vería, no quería quedarme con esa horrible noche como último recuerdo de ella.
-¿seguro? Pero no lo creo es que, -suspiró.- yo... yo…
Y sin más se detuvo, y me abrazó, la rodeé con mis brazos.
¿Por qué lo aceptaba? ¿Era masoquismo o algo más?
Nos separamos y nos quedamos en silencio, un silencio incómodo, hasta que ella dijo:
-Me entere que te irás a Irlanda a trabajar, me alegro por ti.
-Gra… ¿Cómo lo supiste? -Sabía que Ginny estaba muy enojada con ella, incluso para mirarla, así que, ¿Cómo se enteró?
-Por Luna - Se veía acongojada- ella es imparcial, así que Ginny le contaba todo, Luna no quería decirme al principio pero insistí.
Luna, Luna, Luna, me las pagaría esa pequeña rubia, pues estaría en la cena que mis padres me organizaron.
-Emm si, de hecho me iré a Irlanda - en realidad a Rusia- y estaré ahí, durante algún tiempo, aún no se cuanto.
-Que bien, espero... -Suspiro- que te vaya bien…
Después desapareció pero yo sólo pensaba… por que, por que después de tanto dolor, ¿Por qué la seguía amando?
Cuando volví, nadie preguntó nada, sólo me observaron, como si en mi cara pudieran ver que sucedió.
Después de un rato (cerca de las 8 p.m.) Regresamos a la madriguera, yo inmediatamente fui a mi habitación, con Harry siguiéndome.
Saqué debajo de mi cama una maleta roja común, y comencé a meter un poco de ropa.
-Yo que tu preferiría dormir, estarás atareado mañana-Dijo Harry mientras me ayudaba con mis pertenencias.
-No, podré dormir unas cuantas horas en el avión, y tendré mi primer día libre, para acostumbrarme al cambio de horario y todo eso.
Era más o menos la verdad, pues me tendría que ir de forma muggle y, después de mi transformación dormiría muy poco, o eso me explicaron.
-Ok, como quieras.
Comencé a sacar cosas de mi armario, y cuando saqué una chaqueta, cayeron al piso dos cosas; una foto y mi desilusionador.
En la foto estaban tres personas, Harry, Hermione y yo.
-Te recomiendo que te lleves ambas cosas, no sabes cuando las necesitarás-Dijo una voz soñadora desde el marco de mi puerta. Eran Ginny y Luna.
-Hola Luna ¿sabes? Quiero platicar contigo… ¿qué te parece si damos un paseo?- Dije mientras arrojaba ambas cosas dentro de mi maleta.
-Sí, me lo esperaba -Suspiró resignadamente, Ginny y Harry nos miraban, confundidos-Vamos.
Salimos a los alrededores de la casa.
-Entonces… ¿Me dirás por que le has servido de informante? -Dije, no hacía falta más información, pues ella sabía de qué y de quien hablaba.
-Supongo que quería ayudar a la reconciliación - Tal vez vio algo en mi mirada por que añadió- pero creo que eso no será posible ¿verdad?
-Sí, tienes razón, ya no se puede remediar…
-Entonces… cambiando de tema, mañana cambiaras de vida, ¿es cierto?
Me paré en seco, ¿habría alguna posibilidad de que ella supiera algo?
-¿A qué te refieres?
-Te irás a Irlanda, pensé que entonces sería para olvidar todo lo de aquí y empezar de nuevo.
-Aaaaaa si si, es por eso
-Excelente, aunque, te digo, no podrás huir de tu pasado, te seguirá a donde vayas.
-Mmm no lo había pensa…
Se oyó un ruido un poco fuerte cerca de nosotros, detrás de unos árboles .Luna se asustó.
-Deberíamos regresar, se hace tarde, pronto saldrá tu vuelo-Dijo, mientras caminaba de regreso a la Madriguera.
-Ve, enseguida voy- no apartaba la vista del lugar donde el ruido se escuchó.
Luna me miró, pero accedió y siguió su camino. Comencé a caminar hacia el lugar del ruido, cuando se volvió a escuchar un poco más lejos. Me adentré poco a poco, hasta estar rodeado de arboles.
-Ellos te mienten- Dijo una voz desde arriba del árbol que estaba junto a mí.
De pronto cayó junto a mí un vampiro (con la práctica, ahora podía distinguirlos) no debía de tener más de dos años más que yo, cabello castaño y ojos rojos.
-Ellos te están mintiendo- Dijo muy seguro- tú no eres más que una excusa para una guerra…
-¿Quién eres tú? -Pregunte un poco asustado.
-Derek - Se irguió y noté que teníamos la misma estatura, dio un paso hacia mi - Derek Von
-¿Von? ¿Tienes algún parentesco con…
-¿Alexander? Por desgracia si, él era mi tutor - Le dio énfasis a la última palabra- pero eso fue hace mucho, yo era un mago, como tú, y también acepté ser un vampiro porque me prometieron poder, pero descubrí que Alexander y unos príncipes me utilizaban, querían que yo matara a el primer ministro, pero me negué, y escapé.
-¿Y no te persiguieron? -Por alguna razón, no me daba miedo, me inspiraba confianza.
-No, porque gané mi libertad, pero sólo quiero decirte, que aunque ya no hay remedio a tu transformación, si necesitas mi ayuda, búscame en Ottery St. Catchpole- Dicho esto, me guiñó un ojo, se dio media vuelta y empezó a correr.
Regresé a mi casa, pero tenía muchas dudas, él era el primer vampiro que veía con ojos rojos, ¿Por qué solo él? ¿Era cierto lo que dijo? ¿Sólo me estaban utilizando? Pero como dijo, ya no hay vuelta atrás.
Tuve una cena con toda mi familia, todos hablando de lo mismo, esperaban que yo resultara alguien muy exitoso, que viajara por todo el mundo. Cuando de nuevo Harry y yo subimos a mi habitación para bajar mi maleta, sólo nos miramos, era unos de esos momentos donde las palabras salen sobrando, nos abrazamos.
-Te extrañare hermano-Me dijo
-Volveré, lo prometo, pronto estaré de vuelta- Estaba decidido, debía volver, pero con todos mis poderes controlados.
Todos nos desaparecimos en una calle cercana al aeropuerto de Londres (yo quise hacerlo solo, pues sería la última vez que haría magia), cuando anunciaron el número de mi vuelo, mi madre me abrazo tan fuerte que me hizo un poco de daño.
-Ma...má… papá... ¡ayúdame!-Me la quitó
-¡Más te vale que regreses Ronald!-Mi madre lloraba, mi padre la abrazó
-Lo prometo.
Abrasé a cada uno de mis hermanos (Harry contaba como uno) y a Luna, antes de subir al avión voltee una sola vez, para ver a mi familia y a mi vieja vida en Londres por última vez.
