Capítulo 3: ¿Rin recuperó la memoria? (Len PDV)
Estábamos en el campo de batalla, ella con su escopeta, yo con mi espada. Ninguno de los dos deseaba pelear... otra cosa que deseaba en ese momento era besar sus dulces labios. Me distraje por unos segundos y cuando me di cuenta ella se estaba descompensando al frente mío. Con rapidez me acerqué y la cargué en mi espalda, como en los viejos tiempos. Al ver su pálido rostro apoyado en mi hombro, no supe que hacer. Los recuerdos atacaron mi mente… Casi caigo en la tentación de volver a recordar, pero decidí no hacerlo; no llevando a ella. ¿Qué debería hacer? ¿Llevarla a algún lado? ¿O quedarme allí? Opté por la segunda opción, no quería que nadie me viese con alguien que tendría que ser mi enemigo. Luego de alejarla del campo de batalla me dirigí a una pequeña casa, algo gastada por los años. Recorrí mi mirada por sus paredes antiguas y suspiré triste. Esa iba a ser nuestra casa.
Entré con esfuerzo y la acosté en lo que sería nuestra cama. Después de acomodarme cómodamente cerca de ella observé que estaba teniendo una pesadilla. ¿Qué le estaba pasando? No sabía qué hacer, hasta que ella se calmó. Despreocupado dejé que las puertas de los sueños se abrieran ante mí en mi mente.
-Len…- Oí una voz suave murmurar mi nombre- Aléjate de mí- Susurró expresando tristeza. -Soy peligrosa. Te dañaré…- Expresó tristemente, aunque trataba de convencerme -¡Huye!- Gritó y una gran oscuridad atacó mis sentidos. Oí un ultrasonido y no pude escuchar nada más. ¿En dónde estaba…?
Me desperté sobresaltado y al recordar todo lo sucedido en pocas horas reaccioné por completo. Hubiera cerrado los ojos, pero sentí una escopeta en el medio de mi cabello y una voz que murmuraba –No te muevas o te mataré.- Me di la vuelta para ver que Rin era quién me amenazaba. Su ojo brillaba, como expresando odio. Y su boca estaba cerrada, con una expresión molesta. -¿Por qué me trajiste aquí, en dónde estamos y qué interés tienes conmigo?- Indagó molesta mientras seguía amenazándome con el arma. ¿Por qué me amenazaba? Creí… creí que había recordado. Me quedé impactado y ella me devolvió a la realidad –Si no respondes te mataré- Me observó altaneramente y allí lo note… podría derribarla. La empujé y quedamos sobre la cama. Sonreí burlonamente al ver que no sabía qué hacer. Parecía no recordar nada, pero le haría recordar. Besé sus labios sin poder contener los deseos que tenía desde que la vi. Ella me observó, aún con su ojo lleno de odio, pero su expresión cambió. Sonreí, algo era algo…
