Aquí esta el esperado por algunos y para otros no tanto...

¡Nuevo capítulo!


¿Por qué la vida me trata tan mal?

Todo empezó después de ser engañado por mi novia, ahora seguía con una separación sin posibilidad de reconciliación con mi familia.

Hace una semana les grité a mis padres que no quería ser pobre como ellos, y desde ese entonces he recibido cartas y vociferadores de cada uno de mi hermanos, aunque no abrí ninguno, llegué a escuchar algunas frases…

"¿Qué… te ocurrió Ron? ¿Qué esta… mal?" Decía la voz de Bill.

"Dime… es mentira ¿Por qué lo hiciste?" Ese era de Charlie.

"¡¿Qué…. Te pasa?! ¿No ves la situación… que estamos? ¡Imbécil!" Claro, no podía faltar Percy.

"¡Eres un hijo de…. ¡ ¡Eres un …." Aparte de eso, George me envió un producto de prueba, un artefacto extraño que me golpeó tan fuerte que me dejó un ojo morado, que se quitó hasta tres días después, siendo totalmente humano de seguro habrían pasado semanas.

El vociferador de Ginny, eran en su mayoría solo gritos y llantos, ¡ah! Y un paquete de pus de bubotubérculo sin diluir, me provocó pocas pero dolorosas y asquerosas pústulas.

También recibí varias cartas de Harry, de Kingsley, de compañeros de Hogwarts e incluso una de Hermione Granger.

No abrí ninguna, siguen todas en el fondo de un cajón en "mi nueva habitación"

A pesar de que es una habitación enorme, y tengo absolutamente todo lo que quiero con sólo pedirlo, a veces preferiría estar en mi vieja habitación, que compartía con Harry.


Como cada día debía de pasarlo entrenado, ese día sólo corrí.

Claro, aún no sé porque, pero siempre tengo que ir acompañado e incluso me ponen límite de velocidad.

Tenía que entrenar para mi tercera prueba (aún sin nombre), pero yo sólo me ejercitaba para poder sacar de mi mente todo lo que he hecho.

Mi vida hace una semana que era ya una rutina; al despertar solo comía un poco, después tomaba clases de una o dos horas con Alexander, ya que él decía, aun no sabía suficiente sobre vampiros o cuando tenía tiempo libre, me entretenía maniobrando con el fuego de la chimenea de mi habitación.

Después de eso, toda la tarde y parte de la noche, la pasaba entrenando, conocí otros vampiros, algunos más jóvenes que otros que me enseñaron a manejar la espada, el arco y otras formas de defensa.

A pesar de que sólo pasaron siete días desde que dejé la Madriguera para siempre, pierdo la noción del tiempo, ¡ahora me parecen años!

Después de dar la vuelta numero 20, decidí que era hora de entrar.

Gio estaba esperándome en la entrada.

-¡Hey tú! ¿Dónde estabas? Te he estado buscando… tienes tu clase con Alexander en diez minutos… -Comenzó a caminar y lo seguí.

-Claro que no, ya tomé mi lección hoy en la mañana.

-Sí, pero como te vas en tres días él quiere…

Me paré en seco.

-¿Irme? ¿A dónde?

Me miro confuso.

-A tu escuela ¿Cómo se llama? Hogwarts…

-¡¿Qué?! Yo no puedo regresar ahí…

-Sabemos que te avergüenza mostrar tu cara,-El príncipe que me ordenó alejarme de mi familia nos había escuchado y estaba detrás de nosotros- pero no olvides que tienes una misión que cumplir.

-Ah sí claro, como no tengo nada mejor que hacer -Dije llenando cada palabra de ira, que incluso Gio tuvo que sacarme de ahí rápidamente.

-Vigila lo que dices

-¿Por qué? Nunca lo he hecho y nunca lo haré

Desde comencé a vivir en el cuartel general hablaba así, hosco y frío.


Mi segunda lección del día fue sencilla, pasó lo de siempre, Alexander hablaba y hablaba, mientras que yo fingía observarlo mientras divagaba.

-Dimitri… ¡Dimitri!

-¿Qué?

Y debo reconocer, aún no me acostumbro a mi nuevo nombre.

-Repite lo que acabo de decir- Dijo (mi tutor, maestro, padre adoptivo… ¿Cómo debo llamarlo?)

Hice uso de mi poder vampírico favorito; almacenaba información reciente sin prestar atención.

-Al tercer día de lucha, los magos hicieron una alianza con duendes pero los vampiros tenían aliados magos y duendes, así hicieron creer a los duendes que los magos los matarían y comenzaron a matarlos ¿Cómo se dice? ¿Discretamente?

Todo eso lo dije con aburrimiento, Alexander me observó enojado y continuó la lección.

Hasta que exploté;

-¿Para qué estudiar esto? ¿De qué me servirá? Si fuera al menos una sola versión sería más fácil, pero en Hogwarts existe otra y…

-Eso es obvio, los magos querrán quedar como los buenos de esta historia

-¡Tal vez lo fueron!

Oh oh, toqué espacio peligroso.

Él estaba a punto de gritarme, cosa que necesitaba, necesitaba con quien gastar energía y furia. Pero llegó alguien, diciendo que era urgente la presencia de Alexander debido a "ese asunto"

Yo mentalmente les dije a todos donde podrían meterse sus asuntos.


Aburrido más que antes, decidí que lo que necesitaba era ver a Derek, ya que al perecer era el único que me escuchaba.

Para no levantar sospechas conduje por un rato, (ya que las únicas personas que conocíamos que aún yo tenía magia éramos Derek y yo) hasta que encontré un estacionamiento público, dejé mi auto y sin ser visto desaparecí.


-¡RD! No te esperaba, pero pasa pasa claro…

Eso me agradaba de Derek, siempre me recibía con una sonrisa, me invitaba algo de comer y conversábamos tranquilamente, excepto hoy, apenas entré él cambió su expresión.

-Ok, algo no está bien aquí ¿Qué ocurre?

-Es que… yo… ellos… mi estúpida prueba… abandonarlos... agg

Derek esperó pacientemente a que yo terminara de hablar como tarado, para después contarle entendiblemente todo lo que ocurrió desde la última vez que lo vi.

-…¡Y desde entonces he recibido más cartas que Gilderoy Lockhart! Aunque con muy distinto contenido…

Derek habló conmigo, como solía hacerlo Bill cuando éramos más pequeños y necesitaba un consejo.

-Somos algo así como hermanos, nos creó la misma persona, ¡aunque yo soy 80 años mayor que tú!- Dijo Derek con una sonrisa cuando le dije lo de Bill.

Hablamos hasta que comenzó a anochecer, y yo ya creía haber dicho todo.

-Y, ahora entonces hablemos de algo que me preocupa a mí, ¿Qué te está enseñando Alexander?

-Defensa personal… -Enumeré todo de lo que había recibido al menos una clase

-Es decir, sólo defensa ¿nunca a la ofensiva?

-No

Él parecía algo enfadado, y murmuró algo que sonó como "no sabe defenderse", para después levantarse, y pedirme que lo siguiera.

Comenzó a correr, y yo detrás de él, por alguna razón sin rebasar el límite con el que siempre practicaba.

-¿Por qué corres tan lento?

-Estoy acostumbrado a correr así…

-¿Te puso un límite? -Ambos sabíamos a quien se refería, él no esperó mi respuesta, alentó su paso hasta estar igual que yo- Aquí no lo obedezcas, corre hermano Dimitri, corre hasta que no puedas verme…

Era la primera vez que él me llamaba así, pero yo no dudé, así que aceleré poco a poco, hasta que creí que era muy lento y corrí tanto como pude.

Lo perdí de vista en segundos, no sabía hacia donde corría, pero no importaba, me sentí libre, podía sentir cada pequeña cosa a mi alrededor, pero aún así notaba los obstáculos frente a mí para poder esquivarlos.

Comencé a reír, pero al mismo tiempo a disminuir la velocidad.

Derek llegó junto a mí segundos después, estábamos en lo profundo de un bosque.

-Corrí a tu anterior velocidad ¿vez de cuánto tiempo pierdes?- De repente me lanzó un golpe que pudo noquearme, pero lo esquivé- Tienes buenos reflejos, eso es bueno.

Pasamos más horas así, primero, él indagó sobre que tan desarrollada tenía mi fuerza, reflejos etc., y luego comencé a atacarlo yo, mientras él me enseñaba lo básico para ganar en una lucha.

Hasta que fue media noche.

-Debo irme, enserio

-¿Por qué?-Preguntó él, al ver que yo no encontraba respuesta él agregó -No regreses hoy Dimitri…

Y no lo hice, me quedé con Derek hasta entrada la madrugada, ninguno de los dos durmió, toda la noche estuvimos entrenando, serían aproximadamente las 9 a.m. cuando Derek decidió que era suficiente.

-Ven cuando quieras y seguiremos…-Ofreció él, desde el marco de la puerta

Yo, olvidándolo todo, y sintiéndome feliz como hace mucho no lo esperaba, de aparecí en el estacionamiento donde dejé mi auto y conduje tranquilamente de regreso.

Conducía tranquilo, relajándome y preparándome para el regaño que seguro me esperaba, escuchaba una de mis nuevas canciones favoritas, sólo concentrándome en ella, cuando choqué.

No, alto no fui yo, él auto frente a mí se detuvo, tan rápido que casi salgo por el parabrisas ¡un humano estaría muerto!

Otro auto se estampó con el mío desde la izquierda, y ya que no había otras carreteras aparte de la mía, supe que fue intencional, ¿Qué diablos pasaba?

Los sujetos de ambos autos se bajaron, vestían igual que los que me atacaron poco después de mi transformación, me invadió una sensación de pánico, escuché a lo lejos sonidos de patrullas.

Hice lo único que se me ocurrió; presioné el botón del reloj que llevaba en mi muñeca, unos segundos después, los sujetos se fueron corriendo.

Yo los observé, sólo un segundo, porque después sentí como una mano me sacaba de mi auto y me llevaba lejos de ahí.

Era Alexander, se veía más que enojado, estaba dos príncipes ingleses.

-¡¿Dónde demonios estabas?!-Me preguntó sin soltarme ni dejar de avanzar

-Hay asuntos más importantes Von… -Dijo uno de los príncipes

-Lo han encontrado… de nuevo -Dijo el otro.

-Por su estúpido cabello rojo-Alexander me soltó bruscamente

-No, hay pocos semi-vampiros en Londres, es fácil encontrarlos…

-Sabes lo que significa Alexander

-Sí -los tres me observaron detalladamente- hay que matar a Ron Weasley.