He vuelto... aunque no me crean, me han raptado los Ovnis!
Nada aquí es mío, yo solo adapte la historia... Quizá, algún día, cuando Carly Shay sea Vice-Presidenta de los Estados-Juntos-Unidos-4-Ever las cosas cambien para mí...
Capítulo 4: Mi Verdad
– ¿Hola? ¿Gibby?
– ¿Sam? –Preguntó confundido desde el otro lado de la línea. – ¡Sam! ¿Eres tú?
–Hasta donde sé, sí soy Sam… -murmuré mirándome a mi misma y preguntándome si realmente estaba siendo yo misma en ese momento.
– ¿Sam, estas bien?
–Pues la verdad no, tengo un horrible dolor… -Intenté no reír al imaginar la expresión de Gibby, deje unos segundos de suspenso acomodé el auricular del teléfono en mi oreja y luego agregué –pero es por mi período, podría ser peor.
–No hablaba de eso –dijo confundido. Oh si, grandioso su voz sonaba perpleja porque yo no hubiera sacado aún el tema "F". –Hablaba de... –dijo indeciso –ya sabes…
– ¿Te refieres a que Freddie y yo "Caput"?
Al grano Gibson se que te mueres por preguntarlo.
–Sí, a eso –parecía aliviado a que fuera yo quién lo dijera – ¿Estas bien?
– ¿Por que no habría de estarlo? Digo, no es algo que no viera venir dadas las circunstancias…
– ¿Te refieres a...? –Su voz se notaba insegura al preguntar. – ¿Tu sabias lo de la otra?
Saboreé lo que diría con anticipación
–Mira las cosas entre Freddie y yo no andaban bien hace mucho. Supongo que no puedo culparlo por buscar atenciones afuera, cuando yo misma... –Deje la oración en el aire como si hubiese dicho algo incorrecto. –Olvida que dije eso. –Agregué rápidamente mientras me sonreía a mi misma.
–No, no ¿Que es lo que ibas a decir?
Perfecto, había picado.
–Pues lo que te cuente va a quedar entre tú y yo ¿verdad?
Entre tú, yo y todo . Publícalo si quieres, solo importa que Freddiestúpido lo oiga.
–Por supuesto –me aseguró automáticamente. –Cuéntame.
–Bueno, pues... yo... bien, yo... estaba... conociendo a alguien más… -dije intentando sonar culpable. Se hizo un silencio sepulcral al otro lado de la línea. Sonreí satisfecha. – ¿Bueno? Uh, Gibby ¿Estas ahí?
–Sí aquí estoy –Y sonaba realmente aturdido. –Es solo que... ¡Vaya! No sabia que tu... No tenia ni idea.
–Bien ya sabes lo que dicen: No conviene dejar sola a una mujer en casa mucho tiempo.
– ¿Y hace mucho que tú...?
– ¿Le ponía el cuerno a Freddie? –completé su pregunta en tono inocente. –Lo siento, no hay otra manera más elegante de decirlo... humf, déjame pensar… No, no hace tanto, digo no en el sentido físico de la expresión.
¡Oh Dios que momento glorioso! ¡Mucho mejor que los orgasmos que me daba el estúpido de Freddie!
– ¡Vaya! –repitió Gibby atónito.
–Si cuento todo esto es para que no te preocupes por mi, es que de seguro andabas súper preocupado. Pero por favor no digas nada, ya no importa, además solo haríamos daño involucrando mas personas ¿No crees? Yo no tengo la intención de que mi relación se vuelva algo de dominio público, quiero preservarla. Por favor Gibby, se discreto…
–Por lo que veo es enserio.
–No empezó así pero... la verdad es que cuando uno esta en una relación rutinaria y sin magia... bueno mejor ya me callo, no debería hablar así de mi relación con Freddie, los primeros dos meses fueron muy buenos.
– ¿Rescatas solo dos meses de una relación de dos años? –Me preguntó Gibby sonando alarmado.
–La verdad, sí –suspiré dramáticamente. –No se como pude seguir durante tanto tiempo, supongo que la fuerza de la comodidad, hay días que me reprocho a mí misma haber arruinado tanto mi felicidad y de paso la felicidad del pobre Freddie –dije como si realmente lo lamentara.
– ¿El pobre Freddie? ¿Es decir que no te importa lo que él hizo?
–Claro que no ¡No seas tonto! Si no lo hacia él, probablemente lo habría hecho yo y pues soy una dama... –murmuré como si fuera obvio. –Bueno Gibby, discúlpame pero estaba por salir a desayunar ¿Te gustaría venir?
–No gracias, si ya veo que estas bien, mejor que otros...
– ¿Cuáles otros? –pregunté confundida.
–No me hagas caso… -Repuso Gibby rápidamente, como si hubiese dicho algo indebido.
–Bueno humf... Adiós Gibby, gracias por preocuparte. Espero verte pronto. –Y terminé la llamada sin importarme la despedida de Gibby.
¿Cuales otros? ¿Sería "ese" otro?
A lo mejor él no la estaba pasando tan bien como yo pensaba...
Sí claro ¡Y Shakira no sabe bailar!
Era obvio que Gibby no hablaba de él. Bueno de todos modos nada me sacaría la felicidad de esa hermosa mentira que acababa de soltar como si nada. Tantos años en la televisión me habían dotado de la suficiente gracia para mentir con naturalidad… como una actriz de verdad.
Humf. Ahora debería contar hasta cinco... Ya oía la perphone de Freddie sonando. ¡Demonios! como quisiera poder ver su cara de asombro...
¿Cómo? ¿No soy yo el centro del universo?
¡Ja! Imaginándose cornudo, viéndose al espejo, pensando como será el hombre con el que lo engañé, mas guapo, mas joven, mas inteligente…
¡Mierda!
Pegué un salto y me enderecé
La maldita curiosidad lo haría investigar y el hombre en cuestión... ¡No existía!
Bien tendría que trabajar sobre mi amante ardiente, experto e inexistente. Si quería que las cosas salieran bien.
Primero mi aspecto y luego los hombres caerían como moscas, ya vería como conseguirme a uno lo suficientemente preocupante para el gordo ego de Freddie. Por ahora nadie me quitaría este delicioso momento de triunfo.
Y era solo el principio...
He regresado!
La verdad es que los ovnis no me ha raptado, pero he estado una semana, una larga semana sin internet (y me siento como si me hubiesen raptado y desconectado del mundo, creo que este planeta es un sitio más bello gracias a internet), además mi computador de había revelado en mi contra y me he atrasado con todo... Así que lamento que hayan esperado tanto... es probable que mañana actualice capitulo aquí y en Calle con Dos Direcciones...
Muchas gracias por leer mis historias y por tomarse el tiempo de comentar... Muchas gracias!
Ahora, si creo que no leeremos pronto!
Militha93
