iCarly no me pertenece, el Seddie tampoco... Y sólo estoy adaptando esta historia, que tampoco es mía...
Lo sé, mi vida es muy triste... :(
Capítulo 5: Un Chico de Alquiler
La fiesta de la revista Hollywood arts. Es un híper mega evento. Siempre acudimos. Bueno lo hacíamos cuando estábamos juntos el engendro y yo. Y de seguro él lo hará con su tipa esa especie de zorra. Y yo no iba a ser menos.
Como la fiesta era el viernes y estábamos a miércoles tenia que darme prisa en conseguir algunas cosas... Lo usual, ya saben: un vestido, lindas joyas, unos zapatos, un hombre...
Si yo fuera una de esas locas estúpidas y descerebradas (soy las dos primeros pero definitivamente no descerebrada), intentaría conocer a un hombre esta misma noche.
Bien, por suerte no lo soy, no es como si quisiera enredarme con alguien mas y no pienso jugar con una persona, ya me lo hicieron a mi después de todo. Así que decidí ser práctica, necesitaba a un hombre que estuviera disponible, fuera guapo, y se mostrase interesado en mi, no que realmente lo estuviese. Después de todo el amor era una complicación y apestaba. No quería un compromiso solo un hombre que llevara unos jeans con la suficiente gracia como para reducir a Freddie a un Boy Scout.
¿Por que no recurrir a una de esas agencias de modelos, actores, y gente así?
Ya lo sé, pagar por un hombre es bajo y patético, pero no es como si realmente lo estuviera pagando "para mi". Más bien era para "Freddie". Ósea que el patético en todo caso era él. Además esto no seria como si yo llamara un stripper o algo así, más bien seria una puesta en escena para que yo demostrara mis dotes histriónicas.
¡Al carajo! Quiero un hombre pero no voy a tener un rollo sentimental así que, tomé mi chequera, mis gafas oscuras (para que nadie me reconociera) y salí.
–Déjeme ver si entendí, quiere un modelo, actor, que haga una teatralización para…
La mujer alzó las cejas con impaciencia.
–Es simplemente para actuar, tengo una puesta en escena y me hace falta el galán ¿Entiende? Sólo necesito un chico atractivo para mi pequeña escena. –Dije hastiada.
–Bien de acuerdo con su solicitud parece estar todo en regla, señorita... ¿Bushwell?
Asentí con la cabeza.
Oh bien, una mentirilla no le hacia daño a nadie. Yo era una celebridad, con apenas media hora de exposición diaria, pero celebridad al fin. Imaginar que mi nombre salga a la luz como "la chef que tuvo que comprar los servicios de un hombre" no era muy tranquilizante.
–De acuerdo –prosiguió. – ¿Es muy importante que sea rubio?
–Sí, lo es ¿Ha visto a esos hombres de cabello castaño oscuro? No me gustan, es como si escondieran algo… –Por ejemplo una mujercita llamada Gracia.
Ella me miró como si fuera la persona más excéntrica del mundo y así me sentía, pero afortunadamente para ambas también era considerablemente rica lo que definitivamente le quitaba peso a mi locura.
– ¿Y específicamente no tiene que tener ojos café verdad?
–No, los ojos oscuros son traicioneros...
– Bien señorita Bush…
–Bushwell –sonreí. – ¿Le doy ya el cheque?
Saqué mi chequera y coloqué cinco ceros y se lo tendí. Automáticamente la señora se volvió toda afabilidad y me pidió que la siguiera… Sí "era tan amable".
Amo el dinero, tengo una teoría, un modelo de alquiler cuesta alrededor de siete mil dólares, unos zapatos alrededor de quinientos, que sean cuatro mil dólares por un vestido... Poner en ridículo a Freddie no tiene precio.
Me dejó un instante y luego me presentó a cuatro chicos.
¡Oh Dios!
¿Mencioné que estaban buenísimos?
...Porque si lo estaban. Todos rubios perfectos al estilo de Leo en Titanic o Brad en Troya. Hice unas rápidas preguntas sobre sus carreras y así descarté dos.
El primero, un chico altísimo y con cuerpazo, resultó tener de actor lo que yo de violinista. El segundo resulto, valga la redundancia, ser un violinista... Oh, no me malinterpreten, no tengo nada en contra de los músicos y esta chico era definitivamente mi tipo, altura media, pero con la espalda lo suficientemente ancha como para abrazarme y las manos lo suficientemente grandes como para abarcar mi cintura con las dos. Y una sonrisa que uff… necesité tomar aire antes de comunicarle la desagradable noticia. Él se lo tomó con mucha diplomacia y se despidió de mí dejando rápidamente un papelito en mi mano.
Sorpresa, sorpresa, resultó ser su número telefónico. Así que, después de todo, yo no estaba tan mal. De acuerdo cuando todo esto terminara yo llamaría aunque sea para agradecerle el elevar mi autoestima. Además él era de esos que te quitan el aliento... mmm... bueno, volviendo a los dos restantes hice la última prueba...
Con muy poca discreción miré ambos traseros y al final decidí que el de Chad era el mejor. Él se quedó muy contento y rápidamente le expliqué lo que iba a hacer y decir, no es como si le hubiera quedado algo realmente porque Chad tenía la inteligencia de una patata. Después de dos segundos en su compañía estuve pensando seriamente en ir corriendo tras el otro pero ya era tarde...
Además hasta mi pequeño aprendiz de papa podía hacer algo tan básico como decir "Sí hace mucho salgo con ella", "Oh si es la mejor en la cama" y ese tipo de cosas. Lo demás corría por mi cuenta y lo sabía.
Chad quedó tan conforme como si le hubiese ofrecido un papel en "Sonny with a Chance" y cuando le expliqué con delicadeza de que cabía la posibilidad de que me tuviera que besar me dedicó una mirada lasciva y risueña que lejos de excitarme me produjo arcadas.
Yo puedo apreciar la belleza masculina pero no soy un par de bubis y un pompas andantes, no respondo a instintos básicos sino a cariño, y aunque Freddie se había pasado mi cariño por quien sabe donde en ese preciso momento me sentí... bien no hay palabras, solo sé que no se sintió bien. Ósea viva el siglo XXI y living la vida loca y el sexo y lo que sea… Pero yo soy de las que piensan que para que me hagan sentir caliente tienen que poner en movimiento mi corazón.
Bueno después de toda una mañana en la agencia fui por mi vestido y mis zapatos. Y no es por presumir pero estaban... WOAH.
El vestido era verde con un cuidadoso escote y aún así llamativo, y súper corto y tenía un estilo así como de hada, se unía en un pico que terminaba a la altura de las rodilla y era de una tela estampada y bordado con unas piedras hermosa. Y los zapatos eran dorados y se ataban casi hasta las rodillas también.
Feliz conmigo misma regresé a mi casa y revisé mis mails antes de tomar una merecida siesta.
–Aburrido, aburrido... ¡¿QUE?! –Grité si creerlo.
Mi cara fue del más absoluto horror cuando leí el remitente. Fredward Benson.
Sin perder tiempo lo abrí.
Sam solo quería saber si estabas bien...
Freddie.
¿Que si estaba bien? ¿Que si "yo" estaba bien?
¡Estúpido presumido!
¡Por supuesto yo estaba bien!
¡Mas que bien! ¡Estaba hermosa y feliz!
Además el muy idiota primero me da una patada en el trasero y luego viene a preguntarme si estoy bien.
¡Lo odio!
Por cierto si te preocupa alguien, llámalo, no mandes un mail que no sabes si va a abrir o no, o si va a llegar. Yo podría estar muerta y él ni enterado… Y toda esa preocupación fingida me asqueaba...
Quería saber si estabas bien...o si necesitas que vaya a romperte lo que te quede de corazón, avísame cualquier cosa. Estoy a tu completa disposición para arruinarte la vida…
atte.
Freddie "tecñoño estúpido" Benson.
¡Demonios! ¿Dónde se conseguía un buen calmante cuando una lo necesitaba?
Revolví frenéticamente mi botiquín y cuando lo hallé me tomé dos pastillas.
Ya más tranquila y relajada regresé a mi habitación.
Me senté frente a la computadora y escribí:
Freddie estoy bien ¡Gracias!
Sam P.
Pd: Voy a hacerte pedazos y bailaré como una loca posesa sobre tu tumba.
Lo envié. No envié la posdata pero bueno, estaba implícito.
Me estaba por acostar cuando mi laptop emitió un leve sonido. Grandioso, había recibido un e-mail de Freddie.
Quiero verte.
Freddie
Seguro Fredbobito, me veras. Mi hermosa cara será lo último que veras antes de morir, más bien mi hermoso pie mientras lo besas.
Ahora, yo de verdad amo mi computadora, vivo conectada a ella las 24 horas, pero responder las estúpidas pseudofrases de Freddie me exasperaba.
¿Estás bien? Quiero verte...
Freddie querer comida. Él era el eslabón perdido entre el hombre y el simio, por eso era natural que escogiera semejante mona como compañera. Seguro tenían brillantes charlas él y ella.
Ahora estaba doblemente enojada, no entendía que podía haber visto yo en Freddie ¡Y como él me había cambiado a mí (que a su lado era la encarnación de la inteligencia) por su plumero ambulante!
Y también estaba irritadísima con ese hombre. Demonios tenía novia y en lugar de ocuparse de ella ¿Que hacia el muy imbécil?
¡Le mandaba mails a su ex!
Claro que había una razón... Gibby y su gran boca.
De ahí venia toda la preocupación de Freddie por mi "bienestar".
Como sea no tenía tiempo para jugar a Tienes un E-mail con Freddie. Yo tenía mis preocupaciones, como por ejemplo hacer que Chad, mi guapo pero estúpido modelo aprendiera algunas palabras útiles y comportamiento básicos.
Que Freddie me besara el trasero y se fuera a ocupar de sus asuntos, yo aun no estaba lista para ser el centro de su vida. Además su actual preocupación partía de su vanidad y yo no quería eso. Yo quería tener su frío y duro corazón servido en una bandejita.
Pero él necesitaba una respuesta... Quería verme…
¿Le importaría si le mandase una foto? Oh, tenía unas muy buenas sacadas por Carly durante mi, ejem... Descanso temporal.
En lugar de mandarle una fotografía opté por una respuesta discreta que daba a entender me importa un carajo si te veo o no.
Freddie ya nos veremos algún día
Sam.
Apagué la computadora, ese hombre no tenía ni dignidad ni cerebro y definitivamente el vivir con él me había privado de ambas cosas a mí también.
¿Como se le ocurría escribirme a mí?
...Luego de dos años recibía de su parte dos asquerosas líneas, menos de 7 palabras de su parte si contábamos que el muy obtuso escribía su nombre. De seguro si no fuera por la medicación me hubiera tomado todo eso mucho mas a pecho, me hubiera sentido tan estúpida y vacía como venía haciendo los últimos días, pero las dos pastillitas me proporcionaban una torcida sonrisa.
Me acosté a dormir la siesta y a esperar que llegara Chad a eso de las seis. Esperaba que hubiera leído el guion porque sino estaríamos en graves problemas él y yo.
En el fondo me daba pena, Chad pensaba que por tener un cuerpo y una cara espectaculares no se necesitaba un poco de cerebro... Bien siendo honesta, él no tenía un poco, directamente no tenía nada. A su lado Freddie podría ser premio nobel de astrofísica. Pero Freddie no tenía ese trasero... Así que me consolé...
Hola!
Bien no tengo mucho tiempo así que gracias a todos por sus Reviewa y todo es... me gusta saber lo que piensan ¡Saludos!
Nos leemos! Bye
