okey, okey, okey, e planeado este capitulo desde hace mucho tiempo, cuando comenze a escribir el primer capitulo ya tenia mas o menos la idea, no fue hasta que escribi el capitulo 3 que planie este capitulo mas seriamente y despues de subir el capitulo anterior comence a escribir este. Aun no me sentia preparada para escribirlo.
Es un capitulo muy diferente a los 5 anteriores asi que espero, y perdonen por la palabra, espero no cagarla. A mi parecer los capitulos anteriores estaban muy bien pero este es muy distinto...
Por cierto, deben haber visto alguno de los capitulos de 5 fabulas cortas para poder entender el inicio.
Todos los personajes no me pertenecen, son de Pendleton Ward.
La historia es mia.
Lo inolvidable
capitulo 6: El final de mi vida.
...
..
.
En un tiempo completamente diferente, en un lugar completamente diferente, en el espacio, o tal vez en otra dimensión, en un sitio donde cientos de estrellas, luces y comida de todo tipo flotan sin rumbo en la inmensidad, ahí vivo yo.
-Hola.- Dije-. Soy Cuber, es bueno verlos de nuevo.
Yo, una criatura con piel rosada y una cabeza mucho mas grande que mi cuerpo, una túnica y sombrero color salmón, en mi sombrero llevo un pequeño cubo flotante color morado.
Me encuentro en una habitación de tecnología infinitamente avanzada; estoy sentado sobre mi sofá, un cómodo sofá perfecto para una sola persona, debajo de el hay varios cristales con tonalidades rosas, verdes y azules, de hecho, la habitación esta llena de esos cristales que brillan hermosamente. Las paredes de la habitación están formadas por varias enormes ventanas triangulares que muestran el infinito espacio que hay tras ellas, muestran miles de estrellas brillando a kilómetros del lugar.
-Lo que acaban de leer capítulos anteriores son 5 historias de antaño, aunque en realidad es una sola historia dividida en 5 partes.- Explique-. pero cada una tiene un tema en común ¿pueden adivinarlo? es de lo mas sencillo, umm veo que algunos no saben, dejen la lectura y dense un tiempo para pensar.
...
-Si, el tema era las memorias, ya sean recordadas o perdidas. En el transcurso de los 5 capítulos anteriores hay muchas memorias, solo les diré algunas por que se que están ocupados.
En la habitación aparece una pequeña pantalla que mostraba algunas imagenes de los capítulos y sus respectivas escenas de las memorias.
-En el primer capitulo Jake creyó que Marceline había entrado a la casa del árbol porque recordaba que ella les había dicho muchos meses antes que lo hacia todo el tiempo. En el segundo capitulo Finn y Jake olvidaron borrar la m de Marceline dibujada en la pared. En el tercer capitulo la Princesa Slime recordó la historia que una vez había contado Marceline sobre Fionna y Cake. En el cuarto capitulo la madre de Marceline intento recordar donde había visto la corona antes. En el quinto capitulo la madre de Marceline recordó el momento de su nacimiento.
Al finalizar la explicación, orgulloso de que seguramente ustedes se dieron cuenta del tema desde el principio, me levante para despedirme de ustedes. Justo en ese momento la pantalla que contenía las imagenes se cerro.
Bueno, gracias por leer la historia y adivinar acertadamente el tema, nos veremos de nuevo amiguitos.
Fin.
-... ¿Que?- Pregunte al notar que ustedes aun no se iban y me miraban muy molestos-. ¿Como que no querían escuchar sobre el tema de los capítulos? ¿Querían saber que paso después del capitulo anterior? ¿quien sujeto a la madre de Marceline antes de entrar al portal?
Los mire, estaban llenos de dudas, se les notaba en los ojos. Suspire tranquilamente, supuse que era una reacción normal.
-Saben.- Dije-. Ustedes me caen muy bien, pero no les diré que paso después del capitulo 5.- Dije esto ultimo con una cara completamente sombría y una voz totalmente amenazante-. Pero como les dije, ustedes me caen bien, esas 5 historias ya terminaron pero ¿que les parece si les cuento el origen de la madre de Marceline? y no se preocupen, no deberán encontrar un tema esta vez, solo es para que disfruten la historia y satisfacer su curiosidad.
Observe como todos ustedes me miraban con ojos ilusionados, se acomodaban en su silla y estaban dispuestos a leer algo épico.
-Jujuju.- Me reí-. Esta bien. Comenzare a narrar.
Nuestra historia se llevará a cabo hace unos babillones de años. Ustedes seguro se preguntaran por que estas historias llevan como titulo "Lo inolvidable" pues es simple, nada en este mundo es inolvidable. Si, así es, todo con el tiempo se olvida, todo, si eres una persona normal, después de tu muerte de olvidaran en menos de 100 años, si eres alguien que marco historia de olvidaran en 1000 o 2000 años, pero si eres alguien que cambio por completo el mundo o el universo, tal vez de olviden en un millón de años o un poco mas pero finalmente todo lo que fuiste o hiciste desaparecerá. Lo mismo ocurre con los sentimientos, una persona puede decir que su amor durara por toda la eternidad, pero eso es una vil mentira, el amor es un sentimiento muy sencillo de olvidar.
Pero hay sentimientos destructivos, como lo es la depresión. Esa depresión, mas que un sentimiento es como una enfermedad, te consume por dentro y llena tu corazón de oscuridad ¿les suena?
La depresión también es fácil olvidarla, solo necesitas el amor y el apoyo de tus amigos y familiares pero ¿que pasa cuando ellos no manejan tu depresión correctamente?. Todos nos deprimimos al menos una vez en nuestra vida, pero lo superamos, al no superarlo las consecuencias pueden ser severas, llegando incluso a la muerte.
Pero la madre de Marceline no tuvo tanta suerte, ella no murió, le paso algo mucho, mucho peor.
.
..
...
Ella salio rápidamente del lugar, estaba asustada, muy asustada, lloraba y gritaba como una loca. Cruzo la calle sin voltear a los lados, casi la atropellan los autos pero ella no se detuvo y siguió corriendo. No quería mirar atrás, tenia miedo, no sabia que había pasado exactamente pero estaba horrorizada.
-¡Taxi! ¡taxi!- Grito con desesperación.
Un taxi se detuvo al lado de ella y esta subió rápidamente a el.
-¡Arranque! ¡vámonos ya!- Grito entre lágrimas totalmente horrorizada.
El conductor observo a la mujer, parecía como si alguien la estuviera persiguiendo para hacerle daño, así que no dudo en acelerar a máxima velocidad. La mujer no dejaba de llorar y gritar, nadie la perseguía, aunque en el fondo de su alma ella deseaba que lo hicieran... que la detenieran y le suplicaran quedarse, pero el no la detuvo.
Finalmente bajo del taxi, pago rápidamente y entro corriendo a un edificio. ¿Porque le hacia esto? ¿porque? se preguntaba una y otra vez. Subió corriendo las escaleras, no quería detenerse ni un segundo para tomar el elevador. Corrió por el pasillo para dirigirse a su departamento.
-Buenas tardes Betty.- Saludo una vecina, era una mujer de unos 50 años-. ¿Betty te encuentras bien?- Pregunto la señora preocupada al ver las condiciones de la mujer pero esta la ignoro completamente.
Ella saco rápidamente las llaves del departamento y temblando abrió rápidamente la puerta.
No podía mas, no podía mas, tenia que irse, irse para siempre, no quería volver a verlo, no después de que el... La mujer lloraba inconsolablemente mientras del armario sacaba unas maletas, apresuradamente abrió los cajones y guardo todas sus pertenencias en el par de maletas. Debía irse, irse para siempre. Lloraba y lloraba, intentaba ahogar sus gritos de dolor pero le era casi imposible ocultar sus sentimientos.
Debía irse, irse rápido, el podría llegar en cualquier momento ¿por que lo hiciste? ¿QUE TE ISE YO PARA MERECERME ESTO?. Después de empacar toda su ropa se dirigió a un cajón para buscar su pasaporte. Se detuvo enfrente del cajón, levando la vista y vio su reflejo. Ella era hermosa, todo el mundo se lo decía, aunque ella jamas se considero especialmente atractiva, ahora menos que nunca, tenia su hermoso cabello pelirrojo despeinado de tanto correr, sus mejillas estaban cubiertas de lágrimas y algunos raspones, ya que antes de tomar el taxi se callo al suelo un par de veces mientras corría, sus ojos estaban hinchados y rojos de tanto llorar. Ella se quito sus anteojos con ambas manos y los dejo sobre el cajón, se limpio las lágrimas de los ojos con el brazo pero era inútil, las lágrimas no paraban de salir de sus ojos. Volvió a verse en el espejo, estaba mal, muy mal, nunca se había visto así en su vida, estaba extremadamente triste y asustada.
-¡Aaaaaj!- Grito desgarradoramente mientras se llevaba ambas manos a la frente y las enteraba en su cabellera.
El llanto no paraba, estaba inconsolable, volvió a mirarse en el espejo, miro a la persona en el espejo y la odio, la odio mucho por haber acabado con un hombre que la estaba haciendo sufrir a tal magnitud. Dio un fuerte puñetazo al espejo, como si tratara de golpearse a ella misma, este se rompió en cientos de pedazos que cayeron al suelo, y a la vez lastimaron un poco a la mujer en el brazo y el la cara haciéndola sangrar. Se miro al espejo una ultima vez, su reflejo estaba totalmente roto, así como su alma. Tomo su maleta y salio del lugar.
-¡Betty!- Grito la vecina-. ¿Que te ocurre? te escuche gritar. Llame a Simon pero no me contesta.
La mujer pelirroja volteo a ver a su vecina, la sostuvo fuertemente de las manos y le dijo:
-¡No le digas nada a Simon! ¡No le digas por favor!
-Betty, me lastimas-. Dijo la vecina, Betty soltó las manos de esta volvió a tomar sus maletas y siguió su camino.- ¡¿Betty, a donde vas?!- Grito extremadamente preocupada la vecina.
-No puedo decirte, si te lo digo se lo dirás a el, ¡no quiero que el me encuentre!
Betty se fue del lugar para jamas volver.
Esa noche tuvo un sueño, mas que un sueño era un recuerdo, un hermoso recuerdo. Se encontraba en un hermoso campo de flores, era primavera. Las mariposas volaban con sus brillantes colores que irradiaban alegría. Ella se encontraba con su novio, un hombre de piel morena y cabello castaño, el la miraba con tanta dulzura y ella lo miraba agradecida por tener a el hombre perfecto para ella.
-Oh, princesa.- Dijo el hombre castaño ligeramente molesto.- Te comiste toda la ensalada ¿ahora que comeremos para el picnic?
-Jaja, lo siento, pero aun queda el pastel.
-No, el pastel te lo comiste de camino aquí.
-Ups, es cierto, lo había olvidado, lo siento.- Intento disculparse-. Jeje pero al menos nos tenemos el uno al otro.
-Esa es la peor excusa que e oído.- Dijo Simon cruzando los brazos.
-Pero así tu me quieres ¿cierto?- Dijo con una mirada tan dulce que conmoveria a cualquiera. Simon suspiro.
-Cierto.- Dijo mientras se acercaba a su novia y le daba un dulce beso en los labios-. ¿Y ahora que haremos para no morir de hambre?- Bromeo con una sonrisa en el rostro.
-Tu morirás de hambre, yo ya comí.- Se burlo dulcemente Betty.
Era un sueño hermoso, de algo que había ocurrido pocos meses atrás, y en poco tiempo ese recuerdo se veía tan lejano, casi como si no hubiera existido nunca. Pero el sueño que mostraba uno de los mas hermosos recuerdos de Betty se volvió una pesadilla.
Las flores se marchitaron, las mariposas comenzaron a morir, el cielo se oscureció y el viento se hizo muy frió. La mujer miro horrorizada a su novio pero este no se movía, ella se acerco a el, este tenia la mirada perdida y sus ojos se volvieron completamente blancos. El toco suavemente el rostro de ella, la acaricio dulcemente, ella lo miro a los ojos intentando encontrar consuelo en ellos, pero sus ojos eran tan fríos y sin emoción. El dejo de acariciar su rostro y se dedico a encajarle fuertemente las uñas a la piel y después con un tirón la arranco facilmente de la cara de esta. Ella lanzo un grito desgarrador, la sangre caída como cascada al suelo empapando las flores ya marchitas. El, con los brazos ensangrentados la miro con sus fríos ojos y dijo una sola palabra, con una voz helada y demoniaca, "perdón".
-¡AAAAHH!- Ella se despertó totalmente aterrada, no dejaba de temblar y gritar, era la peor pesadilla que había tenido en su vida, y la recordaba a la perfección, estaba hiperventilando, su corazón latía muy fuerte por el pánico y el horror. Después se dio cuenta de que aun permanecía en el avión e intento calmarse. Que pesadilla mas espantosa.
Ella finalmente llego a su destino, se dirigió a casa de sus padres, ellos la miraron preocupados, le lanzaron cientos de preguntas que ella apenas se esforzaba en contestar, evadía todas aquellas que tenían que ver con Simon. Se dirigió a su antigua habitación, cerro la puerta con llave, cerro las cortinas, se acostó en su cama para después cubrirse con las sabanas. Cerro fuertemente los ojos esperando desaparecer ante aquella oscuridad.
-Hija-. Dijo su madre tocando la puerta-. Betty, llevas tres días ahí encerrada, por favor, sal un momento, necesitamos hablar contigo, Betty, hija de lo ruego, por favor, al menos come algo, morirás de hambre, hija, sal por favor.
Esas palabras le parecían a Betty tan lejanas, como si fueran dirigidas hacia alguien mas, alguien que ya no estaba ahí. Tenia hambre, no había comido en días, apenas se había movido del lugar en que se encontraba, pero el dolor era muy fuerte, aun tenia esas horribles pesadillas que comenzaban como un bello recuerdo. Al final el hambre la venció.
-Oh, hija.- Dijo la madre aliviada al ver que su hija finalmente abrió la puerta.
Ella tenia un aspecto terrible, casi parecía muerta, una muerta en vida quizá. Betty se quedo callada, solo miro a su madre con los ojos vacíos.
-¿Que hay de comer?- Dijo al fin.
-Te preparare lo que me pidas hijita.
-Traeme cualquier cosa.- Dijo volviendo a cerrar la puerta.
Betty se arrodillo en el suelo, miro la ventana cubierta por las cortinas y se pregunto vagamente si era de día o de noche.
En la habitación sonaba música que ella había puesto en una vieja radio, sonaban canciones de amor con letras que decían cosas como:
"Miradas tristes sobre mí
se anidan y se hacen parte de mi piel
y ahora
siempre llueve porque estoy sin tí."
"Tu piel envenenó mi corazón,
dejándome en completa oscuridad
y así en lugar de olvidarte yo,
te fui queriendo mucho más."
"I have loved you for a Thousand Years...
I´ll love you for a Thousand more..."
A thousand more...
Pasaron un par de semanas y ella no mejoraba, quería morir, sin el ya no era nada, quería morir en mi soledad. Ella se había apartado de el por temor, y no pensaba volver a buscarlo ¿pero que hacia ella con el dolor en su corazón?, después de lo que el... hizo ella aun seguía amándolo, aunque sabia que si volvía el le haría mucho daño ¿el la amaba a ella igual como ella lo amaba a el?
-Hija.- Dijo tocando fuertemente la puerta.- Hija, soy tu padre, si no abres la puerta juro que la voy a derribar.- El hombre estaba muy furioso-. ¡Por lo menos dinos porque estas así! te hizo algo Simon ¿verdad?, te dije que el no era bueno para ti ¡sal de ahí ahora mismo! ¡yo y tu madre estamos hartos de tu infantil depresión!
-¡Simon no me hizo nada! ¡ya déjenme en paz!.- Grito Betty desde dentro de la habitación. Aunque lo que decía no era del todo cierto, lo que Simon hizo jamas lo perdonaría.
-¡Piensa en lo que tuvimos que hacer tu madre y yo en poder pagar tu educación! ¡¿Vas a echar todo en la basura por un hombre que no te merece?! ¡Betty, tu ya eres una mujer adulta! ¡deja de comportarte como una niña y sal ahora mismo!
-¡QUIERO ESTAR SOLA!¡¿POR QUE NO LO ENTIENDEN?!
-Hijita.- Dijo la madre desde fuera de la habitación-. Betty, por favor, escuchanos, ¿Simon de engaño con otra verdad?, Betty, el no vale la pena.
-¡Callense, ustedes no entenderían!.- Y era cierto, lo que había hecho Simon después de ponerse esa corona no tenia explicación, parecía como alguien o algo lo hubiera poseído.
Esa noche volvió a soñar, esta vez no era una pesadilla, era un recuerdo muy dulce, tan hermoso que no fue perturbado por un mal pensamiento. Se encontraba ella, sola en un balcón, mirando las estrellas brillantes estrellas en una hermosa noche, había un delicioso aroma de rosas en el aire, que noche mas perfecta, nada podría mejorar ese momento. Al lado de ella se acerco un hombre, su novio, la tomo de ambas manos y la miro directamente a los ojos. Ella contuvo la respiración, estaba tan nerviosa, nunca había visto a Simon con esa seriedad en el rostro, y al mismo tiempo su cara expresaba mucha ilusión. El se acerco lentamente a ella, y le dio un tierno beso en los labios, después se separo y continuo viéndola, se arrodillo frente a ella y pronuncio esas hermosas palabras.
-¿Te casarías conmigo?
Ese fue un sueño perfecto, en el que mostraba uno de los mas hermosos recuerdos de su vida. Después de eso ella se arrepintió de no haber tenido una pesadilla mas. Se despertó en medio de la noche, feliz por su hermoso sueño, después recordó la realidad y se sintió mas triste y solo que nunca ¿todas esas palabras que el le había dicho a ella con tanto amor habían sido mentira?
A la mañana siguiente volvieron a tocar la puerta, esta vez no eran sus padres.
-Betty, amiga, soy yo.- Se escucho la voz de una joven-. Betty, abreme la puerta ¿no piensas abrirme?, vamos no seas malcriada jaja.
"Maldición" pensó Betty, sus padres seguramente la había llamado para animarla ¿cuantas personas mas se había enterado de su condición?. Ella no quería que su antigua amiga la viera en ese estado, no había comido mucho en las ultimas semanas así que bajo de peso, tampoco se había peinado y aseado adecuadamente en mucho tiempo, parecía muerta en vida. Abrió la puerta vio a su amiga, era hermosa, tenia un bello cabello rojo mas brillante que el de ella y muy bien peinado, tenia buena figura y ropa a la moda, la cara adecuadamente maquillada, era una mujer sumamente hermosa. Ver a una mujer de semejante belleza no le subió los ánimos a Betty, ella que ahora mismo tenia una apariencia totalmente deplorable.
-Hay, amiga ¿que te paso?.- Dijo la joven engreidamente-. Te vez terrible.
-Hola Jennette.- Saludo Betty sin ánimos.
-Mira que mal aspecto tienes.- Dijo la engreída pelirroja tomándola de la cara bruscamente-. Wow pareces toda una zombie, y mira tu cabello, ve el lado bueno, bajaste te peso ¿no?
Betty no respondió ante tales comentarios de su supuesta amiga que parecía disfrutar del momento.
-Dejala en paz Jennette.- Dijo una joven de cabello muy corto y oscuro, con una piel hermosamente blanca-.¿No vez el estado en el que esta? la pondrás peor.
-¿Que? sus padres nos llamaron para animarla, yo solo la estoy elogiando.- Después miro cruelmente a Betty-. Además no es culpa nuestra de que Simon la haya engañado.
Otra vez con eso ¿por que todo el mundo lo suponía? Simon no le había sido infiel, Simon había hecho algo...peor.
-Chicas.- Dijo Betty con voz apagada-. esto no... me hace sentir mejor, por favor vayanse.
-Oh, descuida Betty, lo superaras jaja, pero ¿sabes que escuche?.- Dijo vanidosamente la joven pelirroja-. Escuche que Simon se consiguió otra mujer, una mujer mucho mas hermosa que tu.
-¡Vasta ya Jennette!.- Se molesto la joven de cabello corto.
-Jaja, es broma Betty.- Dijo guiñandole el ojo-. Pero creo que deberías ya olvidarte de ese sujeto, era un soso, ya sebes, igual que tu jajaja.
Las burlas de esa supuesta amiga no le llegaban a Betty, lo que si le llegaba eran sus claras intenciones de hacerla sentir peor. Algunos amigo solo están contigo por conveniencia, cuando de ven débil ellos se burlaran.
-¡VAYANSE DE AQUÍ!.- Les grito Betty.- ¡LARGO! ¡NO QUIERO VER A NADIE!
-Betty, yo solo quiero ayudar.- Dijo la joven de cabello corto.
-¡QUE SE LARGEN!- Dijo arrojando un jarrón a su dirección, este se estrello contra la pared y se rompió en mil pedazos.
-Esta bien Betty.- Dijo la de pelo corto-. Si quieres estar sola, adelante, pero tarde o temprano tendrás que olvidar a Simon, independientemente de lo que te haya hecho.
No solo ellas, varios de sus antiguos amigos y compañeros de trabajo fueron a visitarla en el transcurso de la semana. ¡Ahora todos se habían enterado de su depresión! eso no la hacia sentir mejor, algunos solo se burlaban, otros realmente querían ayudarla, pero todos le daban el mismo consejo "olvida a Simon"
Sabia que sus padres querían lo mejor para ella, pero ahora estaba muy avergonzada, todos sus conocidos la habían visto en ese estado y eso no la hacia sentir bien.
Y ella aun escuchando las mismas canciones de amor.
"Mis amigos dicen que te olvide
que antes de ti no era igual
antes de ti
mi vida no tenia sentido
antes de ti no sabia amar
Que hago con mis
labios
si me ruegan tus besos
que hago con mis manos
cuando suplican
tu regreso
que hago con mis noches
que hago con mis dias
que hago
con tu escencia
que se aferra a la mia
dime que hago yo"
Y ella aun con el mismo dolor en el corazón, con aquel vacio que se reusaba a llenarse, por que en ese vació en su corazón y alma solo es para una persona y sin esa persona casi nada tiene significado.
Había pasado un mes y ella aun se reusaba a salir de su casa, no tenia ánimos de nada, solo quería morir, morir pensando en el. Hoy se cumplía una mes de no verlo, un mes desde... eso, un mes desde que el dolor de ese vació en su corazón no la dejara tranquila, cada segundo era mas doloroso. Volvieron a tocar la puerta.
-Hija ¿adivina quien vino a verte?- Dijo la madre, con la esperanza de que su hija contestara.
-¡Ya te dije que no quiero ver a nadie! ¡es que jamas van a entenderlo! ¡¿por que no se muere todo el mundo?!
La madre no contesto, solo se quedo quieta contemplando la puerta cerrada, ¿es que no había una forma para ayudar a su hija? se sentía tan impotente, no sabia que hacer con el dolor de su hija.
-Betty-. Llamo un joven que se encontraba al lado de la madre inconsolable, rápidamente la puerta se abrió.
-¿Que haces aquí?.- Dijo Betty al ver sorprendida al joven alto cabello castaño claro y piel blanca.
-¿Puedo pasar?
-Entra.- Dijo finalmente Betty de mala gana. Realmente no quería ver a nadie, pero esta vez hizo una excepción, aquel hombre había sido su amigo desde la niñez y estaba segura de que el no tenia malas intensiones en irla a ver.
La habitación estaba muy oscura, las cortinas estaban cerradas, había varios platos de comida sobre la mesa que su madre le había traído a su hija para que no muriera de hambre, había varias cosas rotas, como si ella hubiera intentado quitarse su dolor rompiéndolas, en la esquina había una antigua radio y varios discos de canciones, en el ambiente se podía percibir el dolor que sufría la mujer. El joven sintió mucha lastima, se sentía muy mal por su amiga, lo único que quería era consolarla. Se sentó en una pequeña silla al lado de la cama y ella se sentó en la orilla de su cama, después tomo sus cobijas y se cubrió con ella, como si intentara protegerse, las cobijas estaban húmedas de tantas lágrimas que la mujer había derramado.
-¿Te encuentras bien?.- Pregunto el joven.
-Que pregunta mas estúpida.- Dijo Betty con una voz vacía de emoción.
-Lo siento, lo preguntare directamente entonces ¿que te pasa?.- Pregunto con la mayor suavidad posible-. ¿Es cierto lo que dicen? que Simon te fue infiel.
-No, eso solo es lo que mis padres suponen, y lo que le estan contando a todo el mundo.
-Si, lo suponía, Simon no es del tipo que haría tal cosa, pero tiene que ver con el ¿verdad?.- El joven estudio su expresión y lo confirmo-. ¿Que fue lo que paso entre ustedes?
Betty se quedo callada, no sabia explicar lo sucedido después de que el... se pusiera la corona. Ella vio los ojos de su amigo, el mostraba sincera preocupación, sabia que el jamas haría algo para lastimarla, después de mucho tiempo finalmente se sintió junto a alguien que confiaba.
-Yo... no estoy segura.- Se sincero-. Todo ocurrió tan rápido y yo... no estoy segura si el con... controlaba sus acciones.- Las lágrimas volvieron a brotar por sus ojos-. No puedo explicarlo, es como si... es como si no fuera él mismo, ya no se si ise bien en dejarlo, no estoy segura de nada. Quiero verlo, pero me da mucho miedo ¡me da miedo la persona que amo! ¡¿sabes el dolor que me causa eso?!.
Ella lloraba inconsolablemente, el la miro, se sentía muy mal por ella, el se levando de su silla y se sentó al lado de ella. La acerco a el y la abrazo dulcemente, ella acepto el abrazo, hacia mucho tiempo que necesitaba una muestra de cariño, aunque ese abrazo no era de la persona que ella deseaba lo acepto igualmente. Estuvieron así varios minutos, minutos en los que ella no paro de llorar.
-Escuchame.- Dijo el joven separándose ligeramente de ella después de 20 minutos así-. Seré honesto contigo.
-¿Que pasa Philip?.- Dijo aun con lágrimas en los ojos.
-Tus padres...- Dudo al hablar-. Ellos me llamaron especialmente a mi porque... ellos .- Se detuvo a pensar las palabras adecuadas.- Ellos quieren que te ayude a olvidar a Simon.
-¿Que?- Dijo consternada al entender el peso de esas palabras. Rápidamente se separo de el en estado de alerta.
-No te preocupes.- Dijo Philip calmadamente intentando no darle mucha importancia al asunto.- Yo no tengo esas intenciones, ellos si, están desesperados, quieren ayudarte como sea y tampoco creo que esta sea la ayuda correcta. Además se que tu no quieres olvidar a Simon.- Ella se relajo y lo miro sin decir nada-. Se que el aun te ama, un amor así no puede terminar de la nada, se que el no te quiso hacer daño, no se lo que paso y se que tu no quieres contarlo, pero se que el realmente te ama y tu lo amas a el.
-No se que hacer, tengo mucho miedo.
-¿A que le tienes miedo?.
-¡A Simon!.- Dijo Betty con dolor en su corazón y sumergiendose mas en las lágrimas.
-Betty...
-Estoy aterrada ¡Lo hubieras visto! no... no era el, yo, yo no se lo que paso, tengo miedo, miedo de no poder ayudarlo, miedo a acercarme a el ¡estoy aterrada! ¡necesito ayuda!.- Dijo lanzando gritos de desesperación, el dolor que ella sentía era insoportable.
-Todo mejorara con el tiempo, Betty, solo tu puedes elegir lo que debes hacer, aclara tus ideas y después decide lo mejor.
-Lo intento pero... pero me siento sola, me siento muy sola.- Dijo volviéndolo a abrazar.
-Yo siempre estaré contigo Betty, elijas lo que elijas.
Tal vez aun había esperanza, las palabras de su amigo la habían animado, al menos un poco, pero nadie podría entender lo que realmente había pasado, lo realmente grave que había sucedido tras esa corona, esa maldita corona.
Era otro sueño, ella estaba segura, estaba en un gran campo con plantas marchitas, no se veía el final de ese lugar. Ella vestía un simple vestido blanco, miraba el cielo, era amarillento, las nubes eran intensamente blancas y el sol parecía que estaba a punto de ocultarse. Alguien se acerco a ella, ella lo volteo a ver, era un ser extraño, una criatura "paranormal", parecía una especie de esqueleto, pero era algo extraño, su forma no era del todo humana, pero era un esqueleto. Betty comprendió te que se trataba, pero no sintió el mas mínimo temor, espero a que el se acercara mas hasta que justo lo tuvo enfrente. Al tenerlo enfrente ella lo miro a los agujeros donde el esqueleto debía haber tenido los ojos y pregunto calmadamente:
-¿Que haces aquí?
-Ya lo sabes, vengo a llevarte conmigo, niña.
Betty suspiro calmadamente, no te cansancio, si no te alivio, te algo que estaba esperando. Volteo a ver un árbol marchito que antes no estaba ahí, en una de sus ramas se encontraba un pequeño búho dorado, este después de unos segundos volteo a verla y silenciosamente comenzó a volar a su dirección, por un momento parecía que se dirigía a ella pero al parecer la ignoro totalmente y se dirigió al sol para después desaparecer.
Betty despertó por la noche después de tener ese sueño, fue extraño, ese sueño no la hizo sentir peor de lo que ya estaba, así como todos los sueños que había tenido con anterioridad, pero tampoco la hizo sentir mejor, ese sueño no fue feliz ni triste, fue... casi pacifico. Ella paso el resto de la noche pensando en ello.
Pasaron unas horas, ella vio el reloj y comprobo que ya había amanecido, se levanto de su cama e hizo algo que no había hecho en semanas, abrió las cortinas de la ventana, el cielo estaba nublado, no era el sol brillante que esperaba encontrar lo cual la tranquilizo, se hubiera sentido mal al ver un día feliz al contrario que ella, le reconfortaba que al menos el día no era mas feliz que ella, era un sentimiento egoísta, pero la hacia sentir bien.
-¡Betty! ¡ya estamos hartos de tu depresión!- Grito furioso su padre detrás de la puerta-. ¡No tienes trabajo, no sales con tus amigos, nisiquiera ayudas en la casa! ¡deja de actuar como una niña inútil y sal de ahí ahora mismo!
Betty molesta se dirigió a la puerta y la abrió con violencia y después vio a su padre desafiandolo
.-NO me hables de esa forma.
-¡Aparte reclamas! ¡tu no tienes derecho a reclamar nada, hija! estaba orgulloso de ti, tenias un trabajo respetable pero ya nisiquiera de levantas ¡eres una inútil!
-Callate la boca.
-¡Mira nada mas como estas! ¡pareces una vaga! ¡arreglate un poco por favor!
-¡Deja de tratarme como una niña!- Betty ya estaba muy enojada.
-¡¿Que no te tretemos como una niña?! ¡entonces tu deja de actuar como una!
-Tu padre tiene razón Betty.- Dijo la madre que acababa de llegar al lugar-. Ya no puedes seguir así, lo dejamos pasar por unas semanas porque creímos que te recurarías, tu siempre te recuperas pero ya paso demasiado tiempo. Tu padre y yo hablamos y... Tu ya eres una mujer adulta, no podemos seguir manteniéndote, tienes que salir a buscar un trabajo o... te echaremos de la casa.
-¿Que? ¿que les pasa? soy su hija, ¿no entienden que me siento mal? solo denme tiempo...
-¡¿Tiempo?! ya te dimos mucho tiempo.- Dijo el padre.
-Tu puedes conseguir de nuevo un buen trabajo, tienes una carrera y eres reconocida, hija.- Dijo la madre-. Pero no lograras nada si te quedas en tu habitación toda tu vida, ¿por que no puedes olvidar a ese hombre? ¿no ves el daño que te a hecho?
-¡No me iso nada! ¡dejenme en paz, maldición! ¡¿tan difícil es dejarme tranquila?!
-¡Ya vasta! ¡saldrás afuera ahora mismo!.- Dijo el padre tomando a su hija bruscamente del brazo.
-¡Dejame en paz!- Grito dandole un manotazo a su padre, encajándole las uñas, arañandolo y dejándolo sangrando.
-¡Maldita estúpida! ¡yo que te crié y pague tu educación de pequeña y así me lo agradeces! ¡esto es el colmo Betty, ya no te quiero mas en esta casa!
-¡¿Y a donde crees que voy a ir?!
-¡No lo se! ¡tal vez con tu novio que tanto quieres! ah, lo olvidaba, el ya no te quiere a ti.- Dijo el padre con crueldad.
¿Como era posible que la tratara de esa forma? ese día algo dentro de Betty se rompió, se quebró. Estaba furiosa, ya estaba cansada de soportar toda esa tontería, estaba cansada de seguir viviendo. Tomó una lampara que se encontraba sobre un cajón la arrojó a la cara de su padre, esta se rompió al impactarlo y la frente de este comenzó a sangrar.
-¡Maldita malagradecida!- Dijo dándole un fuerte golpe a su hija a la cara, haciendo que esta sangrara de la boca.
-Aaaajjj.- Se quejo Betty del dolor.
-¡Hija! ¡¿estas loca?!- Dijo la madre totalmente furiosa-. ¡¿Como se te ocurre golpear a tu padre?!
Se preocupo mas por su padre que por ella, ella sangraba incluso mas que el y aun así su madre la regaño a ella ¿acaso no le preocupaba? ¿acaso a ellos no les importaba ella?
-¡¿Por que no se mueren los dos?!
-Hija ¿como puedes decir eso?
-¡Por que ya no los quiero ver! ¡ya no quiero ver a nadie! ¡quiero morirme, entiendanlo de una vez!
-Si tanto quieres morir.- Dijo el padre-. Muerete, pero no en esta casa.
-Como quieran.- Dijo mientras salia de su habitación para largarse de ese lugar.
-Hija espera.- Dijo la madre preocupada mientras tomaba la mano de su hija.
-¡Sueltame!.- Grito Betty safandose de las manos de su madre.
-¡Eres una hipócrita!- Dijo la madre entre lágrimas mientras Betty salia corriendo y bajaba las escaleras.
Hacia tiempo que no salia de su habitación así que sus pasos eran torpes pero se esforzó a volver a correr sin tambalearse, tomo las llaves del auto de su padre salio afuera, ya había comenzado a llover pero a ella no le importo, rápidamente abrió el coche, se subió y condujo fuera de ahí. Se robo el auto de sus padres.
¿Por que no se mueren todos? ¿por que no se mueren y me dejan tranquila?. Betty tenia mucho dolor en su corazón, pero en esos momentos su corazón se concentro en el odio, el odio que sentía hacia sus padres, el odio que sentía hacia el mundo, el odio que sentía a si misma.
Manejaba por la carretera, no había muchos autos alrededor, la lluvia se convirtió en una tormenta, la tristeza se convirtió en odio. Se alejo poco a poco de la ciudad, alrededor de la calle empezaron a verse muchos arboles. Ella no sabia a donde se dirigía, solo se concentraba a conducir, a alejarse de todo, a alejarse del dolor. Ya no quería vivir, sentía que ya nada valía la pena, todo se había acabado para ella, si a sus padres no le preocupaban ¿que esperanzas tenia?
Una canción por la radio...
"Solo quiero ver la noche pasar
Y en su oscuridad
Y entre los infiernos
(Amor)
Solo quiero en tu mirada acabar
Ser la luz del tiempo
Dejame gritar (No hay vuelta atras)
La vida matar (Que
importa ya)
Voy a comenzar (Quiero gritar)
Llegar hasta el final "
Una camioneta paso al lado de su auto, el conductor sin ningún motivo aparente insulto a Betty al pasar, Betty enfureció. El mundo estaba podrido, todos utilizaban a las personas a su antojo, y cuando no las necesitaban mas las desechaban, así como ella, ¿amor? como el amor que supuestamente sus padres sentían hacia ella, como supuestamente Simon la amaba, el amor no existe, solo es una reacción del cerebro, ella era científica lo tenia claro todo el tiempo, y ahora mas que nunca, el amor es algo que invento el hombre para hacer tonterías, es algo irreal, así como Dios. Sus pensamientos comenzaron a ser cada vez mas oscuros, ella deseo que todos murieran, que cada humano en ese miserable planeta muriera, ella quería morir. En un mundo donde la fuerza mas importante era el amor, algo que era solo imaginario no existía ¿que caso tenia?
El suicidio. Si, esa era la solución, así podría alejarse de esa humanidad tan hipócrita que no a hecho nada mas que dañar al planeta, te matarlo lentamente hasta acabar con el.
Un auto con una familia dentro comenzó a acercarse. Perfecto, así se llevaría mas humanos hipócritas con ella. Sin pensarlo aumento la velocidad del auto y lo estrello con el otro, lo que después paso le pareció muy confuso. Primero escucho gritos, seguramente del otro auto, después vio como todo daba vueltas y escucho otro fuerte golpe, comenzó a sentir un dolor horrible en su espalda, el auto se fue a la orilla de la carretera y se volcó. Ella no fue muy consciente de lo que sucedió porque, mientras se llevaba a cabo el choque, recordó a su amigo Philip, recordó sus palabras, recordó al amigo que justo el día anterior le había dado esperanzas, y por solo un momento en que ella las perdió cometio una estupidez irreversible, los humanos son estúpidos, ahora ella no tenia duda. Su amigo que la había llenado de esperanzas y que ella olvido momentáneamente solo por una discusión con sus padres, es increible como con solo un error puedes mandar todo al diablo. Justo recordó las palabras de su amigo y se arrepintió, se arrepintió de maldecir a la humanidad, se arrepintió de negar al Señor, se arrepintió de el suicidio que estaba cometiendo.
Un sonido de un bebé llorando la despertó y entonces comprendió que venia del otro auto, la familia llevaba consigo un bebé, y ahora los llantos del pequeño se hacían cada vez mas débiles hasta que se apagaron ¿el niño había muerto por su culpa? ¿sus demás familiares murieron también?. Betty abrió aterrada los ojos y se encontró atrapada debajo del auto volcado, los asientos le aplastaban las piernas y sentía un inmenso dolor en todo el cuerpo, después observo bien y descubrió que estaba rodeada de sangre, la sangre de ella misma. Empezó a gritar desgarradoramente, deseaba no haber perdido la cortura por tan solo 2 segundos, 2 segundos que hicieron que una familia entera muriera y ahora ella iba a morir. Grito desesperadamente a que alguien la oyera, pero estaba en medio de la nada, nadie la ayudaría.
Pasaron los minutos, minutos de dolor extremo y angustia de muerte.
Miro al cielo y rogó ayuda... ayuda a quien sea... a quien sea, y quien sea la ayudo.
Uno jamas debe orar a quien sea, porque nunca sabes quien responderá.
Se que mas de uno ya se habia dado cuenta sobre la verdadera identidad de la madre de Marcy, a mi parecer fui muy obvia.
Espero sinceramente que ayan disfrutado el capitulo, me esforze y aun no estoy segura si es lo suficientemente bueno.
Al menos estoy de vacasiones y seguro podre escribir el proximo capitulo muy pronto.
¿reviews?
