Valla, yo realmente iba a hacer este capitulo mucho mas largo, pero me iba a dar mas de 10 mil palabras, asi que mejor lo corte a la mitad y la continuacion sera en el capitulo que sigue :/ pero sinceramente, cuando alguien va a leer un fanfic y ve que esta muy largo le da flojera incluso antes de leerlo, al menos a mi me pasa, en fin, mejor lean.
Todos los personajes no me pertenecen, son de Pendleton Ward.
La historia es mia.
Lo inolvidable
capitulo 7: El inicio de mi muerte.
¿Cuando tiempo había pasado? ¿horas? ¿días? ¿años?. ¿Cuando tiempo llevaba esperando a que se presentaran?. Pero no, la Muerte no estaba en ninguna parte ¿no se suponía que debía llevársela? el mismo se lo dijo la noche anterior a eso. Tampoco se encontraba aquel búho dorado que voló hacia el ya inexistente sol para desaparecer en el. ¿Acaso la habían abandonado?
Había pasado ya mucho tiempo desde que despertó en aquel lugar, al principio estaba asustada, después desconcertada al reconocer aquel lugar que antes parecía un atardecer. Ahora era distinto, el atardecer se volvió una noche, sin luna, sin estrellas, solo noche pura. Pero desde el principio supo que tenia que esperar a que la recogieran, así que desde el principio se dedico a esperar, esperar a alguien que nunca llego por ella a pesar de que se lo había prometido ¿fue una promesa? ¿no? que debía llevársela ¿por que le aviso antes? ¿por que le dijo que se la llevaría con el si al final nunca llego?
Estaba sola en aquel campo, sin nadie alrededor, sola esperando cruzar. Pero a pesar de que no estaba acompañada ella en ningún momento se sintió sola, se sintió observada. Sentía que un par de ojos la miraban cada segundo, lo cual hacia que sintiera verdadero terror, pero no podía hacer otra cosa que esperar, que intentar ignorar aquella mirada de alguien que no estaba ahí pero a la vez estaba tan presente.
En todo ese tiempo no sintió hambre, no sintió cansancio, nisiquiera se sintió aburrida. Solo esperaba... a algo, a algún cambio. ¿Que es eso?
Una sombra, una sombra parada frente a ella, no tenia forma, solo parecía una sombra desgarrada con inmensos ojos rojos brillantes y siniestros. Ella se levando lentamente con la vista clavada en aquella cosa, a aquel ser que la miraba atentamente ¿en que momento había llegado?. Ella sintió un verdadero horror al presenciar aquella criatura que se acercaba flotando lentamente hacia su dirección, ella retrocedió un par de pasos, estaba tan horrorizada que no pudo moverse, callo de rodillas al suelo y sintió que no podría levantarse mas. La sombra continuo acercándose, y acercándose, y acercándose...
Miro al cielo, miro a la noche, miro una de las tandas nubes grises que adornaban ese espacio, esta se fue apartando mostrando una única estrella que se encontraba oculta. Ella elevo un brazo, intentando tocar ese pequeño pedazo de luz que estaba tan lejano. La sombra se fue y ella quedo inmóvil en el suelo, estirando el brazo para alcanzar a aquella estrella solidaria. Ella no se sentía sola, aun sabia que la observaban, pero hubo un cambio, ahora se sentía acompañada, que no era la única en aquel lugar. Busco con la mirada a su acompañante, no lo logro localizar pero sentía su presencia, analizo aquella diminuta presencia y se dio cuenta de donde provenía.
-No.- Dijo Betty en un apenas audible susurro después de despertar finalmente de un largo sueño.
-Hija, mijita, despertaste.- Dijo entre llantos la madre de Betty que se acerco desesperadamente a la camilla donde se encontraba su hija-. ¡Doctor! ¡doctor!- Grito llamando a los médicos, la mujer había pasado mucho tiempo llorando, se le notaba en la cara.
-Madre... ¿que paso?- Dijo Betty con una voz muy débil que apenas era entendible.
-Un accidente, chocaste con otro auto y quedaste en coma.
-¿Cuando tiempo?- Pregunto con voz débil pero con brusquedad.
-Un par de meses.- Dijo la madre mientras abrazaba a su hija-. Me alegra que despertaras, hijita.
-Dos meses, a mi me pareció mas tiempo.- Dijo débilmente mientras veía como un doctor llegaba acompañado por un par de enfermeras. Ella cerro los ojos intentando creer que estaba viva, que no murió en ese accidente... el accidente.
-Mamá.- Dijo con voz impaciente-. ¿Que le paso al otro auto?
-Este... hija, la familia que viajaba ahí, murió.
Betty abrió mucho los ojos, intentando asimilar esas palabras, ella había matado a una familia entera, había asesinado a un inocente bebe. Por un momento de debilidad cometió una estupidez, no seria tanto si solo hubiera sido afectada ella pero acabo con una familia que nada tenia que ver con sus problemas ¿por que murieron ellos y ella no? ¿por que la muerte nunca llego por ella?
Finalmente regreso a su casa, después de un par de meses en el hospital, esperaba finalmente poder disculparse con su padre, aunque sabia que el también le debía una disculpa, pero este no le dirigió la palabra, entonces Betty comprendio que en el tiempo en que estuvo en el hospital el no la visito ni una sola vez. Su madre la acompaño a su habitación, esta estaba limpia, su madre la había arreglado para cuando ella llegara, Betty sonrió a su madre y le dijo que después bajaría a cenar. Su madre sintió un gran alivio, tal vez estar cercana a la muerte había hecho que Betty valorara mas su vida.
Betty se observo en un gran espejo nuevo ovalado casi de su tamaño, seguro su madre lo habia comprado, se observo atentamente, había adelgazado aun mas por pasar tanto tiempo en el hospital. Suspiro y se recosto en su cama, aun se preguntaba por que la muerte no se la había llevado, también se pregunto si no había enloquecido, se pregunto si todos esos sueños que había tenido mientras estaba en coma eran reales. ¿Y por que tenia una sensación extraña desde que despertó? era una sensación de vació mezclado con tristeza y miedo, era difícil de explicar pero le incomodaba esa sensación en su cuerpo. Tenia hambre, bajo por las escaleras, abrió el refrigerador y tomo todo lo que pudo, mas tarde también bajo a cenar.
Por la noche estaba muy inquieta, no quería dormir, daba vueltas por su habitación intentando hallar algo para distraerse, leyó un libro, sacudió el polvo, se puso a dibujar e incluso comenzo a hacer algo de ejercicio, todo en una hora, estaba muy inquieta, no podía estar en un lugar por mucho tiempo y rápidamente se movía a otro sitio, después finalmente quedo profundamente dormida. Esa noche tuvo horribles pesadillas que a la mañana siguiente no recordó.
En el desayuno ella tenia la mirada ausente, viendo a la nada, mientras si madre le servía en un plato un par de huevos y tocino, Betty no reacciono, solo se quedo quieta como si no estuviera ahí.
-... ya despierta hija, ya te serví el desayuno.- Dijo la madre intentando ocultar su preocupación.
-¿Ah?.. ¿que?- Dijo Betty confusa al regresar a la realidad, no se había dado cuenta el momento en que su madre comenzo a hablarle. Fue como si se hubiera ido por un momento. Después observo su desayuno, se veía tan apetitoso...
-Por cierto hija ¿que te parece si...?- La madre quedo sorprendida al voltear y ver que su hija ya había acabado por completo su desayuno. Esa acción no le tomo mas de 2 segundos.
-Quiero mas.- Dijo la pelirroja con un tono de voz demasiado extraño lo cual ocasiono que su madre se asustara un poco.
-Jaja.- Intento simular una risa despreocupada-. Ahora mismo, hijita-. Tal vez era normal, después de todo debía recuperar el peso que perdió al estar en el hospital, así que su madre decidió ignorar eso.
Los días siguientes continuaron con normalidad, Betty fue visitada por su amigo Philip que le contó que iba a visitarla al hospital muy seguido; después llegaron Jennette y Gianna, la chica de cabello corto oscuro, Betty no comprendia como era posible que Jennette fuera tan mezquina al ir a visitarla después de todos los insultos que había recibido de parte de ella, y se pregunto si Gianna no estaba molesta por haberla corrido de su habitación de esa forma tan violenta, después de todo Gianna era una buena chica, a diferencia de Jenette.
-Cielos Betty.- Dijo Jenette con su voz engreída de siempre-. No puedo creer que hallas sido tan descuidada como para estrellar el auto de tus padres contra otro, creí que las genios como tu sabían conducir a la perfección, al parecer tu cerebro no es tan perfecto como aparentas.- La joven pelirroja siguió lanzándole ofensas, indirectas y sarcasmos a Betty, esta hacia caso omiso de sus palabras, Gianna por su parte permanecia con gesto pensativo mientras observaba a Betty. Betty espero a que su supuesta amiga le insultara cruelmente al recordarle la familia que había muerto por su causa, cosa que nunca paso, tal vez Jennette si le tenia respeto a algo después de todo.
-Por cierto Betty.- Dijo Gianna después de un par de minutos en que a Jennette se le habían acabado los insultos-. ¿Te has visto ultimamente al espejo?.- Lo primero que pensó Betty al escuchar las palabras de su amiga de cabello oscuro fue que intentaba insultarla pero después recordó que Gianna no era ese tipo de mujer, además había un tono en su voz que parecía que era algo serio.
-Es cierto Betty.- Dijo la engreída pelirroja como si estuviera admitiendo una derrota-. Por lo que se las personas que salen del hospital tienen un aspecto terrible pero al parecer tu eres la excepción, de hecho diría que de favorecio.- Jennette tomo un mechón del cabello de Betty-. Además mira tu cabello, no creí encontrar un pelirrojo mucho mas hermoso que el mio, tal vez tenga que ir al hospital yo también jajaja.- Dijo esto ultimo en tono de broma.
Betty no hizo caso de los comentarios de sus amigas, a ella no le importaba mucho verse bien, mientras no se viera como una completa zombie como cuando salio del hospital. Debía admitir que no se había visto en el espejo desde que llego a su casa, tenia miedo de que se encontrara con una mujer con una apariencia totalmente demacrada. Unas horas después de que se fueran sus amigas, sintió curiosidad y se acerco a ese enorme espejo que había cubierto con una sabana para no mirarse a si misma, cuidadosamente fue apartando la sabana y se vio reflejada en el cristal del espejo. Wow, no, "wow" no era la palabra apropiada, era increíble, se veía totalmente diferente; había recuperado todo su peso perdido, pero no se veía mal, de hecho se formo mejor su figura, estaba segura de que su piel era un tono mas clara que antes, sus ojeras habían desaparecido, y su cabello... su cabello era reluciente, era de un rojo intenso muy hermoso. ¿Como pudo suceder todo ese cambio? ¿como había cambiado tanto en tan poco tiempo? hacia solo 8 días que Betty había dejado el hospital, ¿como podia volverse tan radiante en tan poco tiempo?
-Efectos secundarios-. Dijo una misteriosa voz que no provenía de un lugar en especifico, parecía que sonaba por toda la habitación, Betty busco con la mirada donde provenía esa voz tan perturbadora, recorrió la habitación con la mirada varias veces y no encontró nada. Entonces volvió a ver el espejo... una sombra estaba justo al lado de ella, Betty volteo rápidamente pero no había nadie, volvió a ver el espejo y la sombra seguía ahí, viéndola, observandola.
-¡AAAAAHH!- Betty grito totalmente aterrada a mitad de la noche, había tenido otra pesadilla la cual no recordaba, eso ya se le había hecho costumbre, al menos ahora que no las recordaba no sentiría dolor al despertar. Un recuerdo cruzo por su mente, entonces se pregunto si toda esa escena de la sombra en el espejo había sido real o un sueño mas, entonces se dio cuenta que no recordaba el momento en el que se había ido a dormir.
-Betty.- La llamo su madre.- Entra a la casa, parece que esta a punto de llover, no querrás mojarte.
-¿Que?- Betty abrió los ojos y volteo a ver a su madre. Ella se encontraba sentada en el jardín de enfrente de su casa, aparentemente había estado viendo al cielo por un largo tiempo.- ¿Como... llegue aquí?
-¿Como que como llegue aquí? llevas sentada ahí por horas.
-Lo ultimo que recuerdo es que estábamos desayunando, tu me preparaste pan tostado.
-Eso fue como hace 5 horas, Betty, y valla que comiste mucho.
-¿Lo ise?- Pregunto Betty con un tono de ingenuidad en la voz.
-Claro que lo hiciste, incluso pediste mas.- Dijo la madre como regañandola.
-Pero yo...- Dijo Betty un un susurro inaudible que su madre no alcanzo a escuchar.- Yo.. yo no recuerdo haberlo probado...
Después Betty se encontraba cenando, estaba su madre en la cocina y su padre estaba en la mesa actuando como si ella no se encontrara ahí. Betty fijo su mirada en su plato y vio la comida que su madre había preparado, Pollo con papas. Algo se movió en el plato, Betty clavo su mirada en aquel movimiento, tomo un tenedor y comenzo a jugar con aquella cosa que se encontraba sobre su comida, después de un rato encajo el tenedor a esa criatura y de ella salio un liquido amarillento.
-¡Una cucaracha!- Dijo la madre de Betty al ver a ese insecto clavado en el tenedor de su hija-. Betty, ¡dirala ahora mismo!- Betty miro a su madre con un gesto vació, después volvió a mirar su comida, ella tomo la cucaracha y la hundo por todo el pollo, quedando este cubierto por ese viscoso liquido amarillento; después de esto, Betty tomo un trozo y lo comió. La madre vio a su hija con un gesto de asco que después de transformo en horror.
-Humm.- Dijo Betty al encontrarse en el baño dándose una ducha-. Otra vez.- Se dijo-. Otra vez perdí la conciencia.- Suspiro para si misma-. Cada vez pasa con mas frecuencia ¿cuando tiempo durara esto?
Al terminar de secarse y vestirse, Betty se dirigió a su habitación, paso al lado de la habitación de sus padres y accidentalmente escucho su conversacion.
-Pense que se mejoraria pero esta cada vez mas mal.- Dijo en un tono muy angustiado la madre.
-Te dije que es chica finalmente enloquecería.
-No hables así de tu hija.
-Por favor ¡mirala! esta totalmente enloquecida, esto ya no es una depresión, esto va mas allá, esta enferma.
-Tal vez necesita ayuda.
-Ya no es problema mio.- Dijo el padre como si realmente no le interesara su hija.
-¿Como puedes decir eso? sigue siendo tu hija...- Su voz comenzó a ser temblorosa, estaba llorando-. ¿No has visto las cosas raras que hace? ¡necesita nuestra ayuda mas que nunca!. Habla sola, aveces no entiendo lo que dice, se queda inmóvil durante horas, no responde cuando la llamo ¡Y eso que hizo en la cena!- Su voz empezó a sonar totalmente desgarrada-. Eso no es normal. Y luego están esos horribles dibujos que hace.
-Por eso mismo digo que esta loca, y lo sabes bien. Esa mujer de allá ya no es mi hija.
Betty no quiso escuchar nada mas ¿realmente hacia todas esas cosas mientras estaba "inconsciente"? ¿a que se refería con lo de la cena?. Y esos dibujos. Betty se recordaba a si misma dibujando, aunque no recordaba que. El foco del pasillo que permanecia encendido exploto y los trozos de vidrio cayeron como una suave lluvia al suelo, cualquiera hubiera reaccionado, pero Betty no lo hizo y continuo caminando a su habitación.
Cerro la puerta con llave, ella no sabia el porque pero lo hizo, después se dirigió a su escritorio y tomo una carpeta que contenía muchas hojas de papel, Betty abrió la carpeta en donde guardaba sus dibujos, al verlos quedo petrificada. Los dibujos mostraban monstruos de todo tipo, situaciones desagradables y cosas que no tenían nombre, pero lo que mas le llamo la atención a Betty eran los dibujos que parecían que contaban una historia... la historia del final de la humanidad. Encima de tales dibujos estaba escrito, casi como si hubieran encajado el lápiz en el papel, "Esta cerca, esta cerca, ESTA CERCA, "ESTA CERCA"
Betty volvió a despertar gritando a media noche por causa de sus pesadillas, nuevamente no recordaba el sueño ni cuando se había ido a dormir. Se levando de su cama, esta vez no se puso sus anteojos, sentía como si no los necesitara mas. Y así era, la vista de Betty había mejorado, se había perfeccionado, y por alguna razón se sentía llena de energía, de fuerza, fuerza para hacer lo que sea, para destruir cualquier cosa. Tenia mucha hambre, mas que hambre, era antojo. Instintivamente se agacho al suelo y de debajo de su cama saco una bolsa llena de comida y comenzo a comer. Betty estaba consciente, se pregunto si realmente estaba lo suficientemente loca como para guardar comida debajo de su cama y no recordarlo, se pregunto que tan loca debía estar para comer esa comida que enrealidad la mayoría de ella estaba en proceso de descomposición, sin embargo no sintió asco... no aun.
Después de terminar, sintió algo extraño, era como un cosquilleo en su boca, como si se empezara a llenar de agua, entonces sintió como todo lo que había comido amenazaba con salir, No tubo tiempo de correr al baño para vomitar, término escupiendo todo en el suelo de su habitación, eran nauseas, unas nauseas terribles. Al terminar anticipo que los vomitos continuarían y se dirigió al baño, ahí estuvo por mucho rato hasta que saco todo. Todo le dio vueltas en ese momento, entonces se desmayo.
Despertó en su habitación por la noche, no grito, solo se sentó y se quedo quieta. En el espejo estaba aquella sombra observandola, Betty se levando y miro por la ventana, el cielo era color rojo sangre. Escucho un diminuto llanto que venia de la esquina mas oscura de la habitación. Betty se acerco y encontró una pequeña niña sentada, mirando a la pared. Betty la miro fijamente y se dio cuenta que la niña no era la que lloraba, el llanto venia de lo que la niña estaba cargando, Betty se acerco para ver mejor. La niña llevaba en brazos un pequeño bebe muerto que lloraba sin mover los labios, sin mover la cara, solo lágrimas que salían de sus diminutos ojos muertos y el ruido de un llanto desgarrador.
-Tu lo hiciste.- Dijo la pequeña niña-. Tu le hiciste esto, pero ve el lado bueno, un humano hipócrita menos en el mundo, ahora me tienes a mi..- La niña no volteo a verla, solo dijo esas palabras fríamente sin emoción alguna.
Betty no grito, solo hizo una expresión de horror, abrió la boca pero el grito no salio. Rápidamente salio de la habitación, se alejo lo mas que pudo de esa niña y del fallecido bebe, salio de su casa y se encontró en un infinito campo de plantas marchitas. Otra vez ese lugar, el lugar en donde la muerte nunca llego a recogerla. El cielo aun estaba rojizo pero esa estrella brillante aun estaba ahí, iluminando la oscuridad. La pequeña niña se encontraba justo al lado de ella, Betty no la había visto llegar. La pequeña rodeo su cintura con sus pequeños brazos, pegando su rostro en el vientre de Betty, la pequeña se aferro tanto a ella como si buscara consuelo.
-Lo siento.- Dijo la pequeña con su tierna voz-. Lo siento mucho, no es mi intención, no quiero que pase todo esto. No tengo elección, no tenemos elección.
Entonces Betty observo atentamente a la pequeña niña que se aferraba con desesperacion a ella. Era pequeña, era una niña muy hermosa, con hermoso cabello oscuro y lacio, su piel era blanca con tono azul. Betty no sabia que hacer, no sabia si apartarla o regresarle el abrazo, no sabia si quererla o despreciarla porque no tenia la menor idea de donde había provenido, no tenia idea de que era esa niña. Betty la empujo lejos y la niña la miro con ojos llorosos, como si quisiera obtener perdón, un perdón de algo en lo que ella no era responsable. Entonces la pequeña desapareció pero Betty aun la sentía cerca, aun la sentía aferrada en su vientre, pero no era una sensación cálida, era algo frió y vació, era como si toda su tristeza, desgracia y locura proveniera de ahí.
-¿Que cosa soy? ¿en que me estoy transformando?- Pregunto para si misma con una voz vacía.
-Tu no te estas transformando en nada.. aun, no.- Dijo la sombra apareciendo enfrente de ella, pero esta vez tenia una forma humanoide-. Tus poderes vienen de esa niña, te vuelves mas fuerte y poderosa porque ella esta en ti, porque ella requiere que seas fuerte para poder mantenerla ahí dentro. Eres un contenedor.
-¡Yo no quiero tener esta cosa!
-NO tienes elección.
-¿Por que yo?
-Yo te salve de la muerte, pero todo tiene un precio, además tu eres perfecta, tenias tanto odio en tu corazón, tanto odio hacia los humanos ¡Incluso mataste a personas inocentes! dime que hay mas perfecto que eso.
-Hay personas incluso peores que yo en el mundo ¿PORQUE YO?
-Necesitaba a alguien, tu fuiste la primera con el potencial suficiente que encontré, no tienes nada especial.
-Voy a sacarme esta cosa.- Dijo Betty en un tono desquiciado y amenazante.
-Tu sabes que no puedes hacerlo, tu mente evita cualquier deseo de lastimar a la niña, tu esfuerzo sera inútil.
-¿Que pasara cuando ya no me necesite?
-Cuando ese momento llegue, antes de que mueras en el parto te convertiré en un demonio completo.
La sombra desapareció y Betty volvió a quedar sola, no sola totalmente, aun se encontraba esa criatura en su interior, esa abominacion aun estaba dentro de ella, esa cosa producto de quien sabe que estaba ahí. Betty sintió tanto odio asía aquella cosa, lo único que quería era eliminarla, eliminarla para siempre. Estaba dispuesta a darse un fuerte golpe en el estomago, todos los que fueran necesarios, formo un puño con su mano e intento golpearse el vientre con toda su fuerza pero no pudo, su mano temblorosa no pudo acercarse a su objetivo, era como si una fuerza mucho mas poderosa que ella jalara su golpe al sentido contrario. Betty no se rindió, siguió intentando varias veces, luchando contra esa fuerza que le impedía matar a esa criatura. Un liquido negro comenzo a aparecer en el suelo, de ella aparecieron 5 criaturas, todas de diferentes tamaños y sujetaron a Betty con violencia y la azotaron contra el suelo para inmovilizarla, esas horrorosas criaturas la miraban con un asco indescriptible. Betty miro a esos monstruos que la sujetaban con fuerza y su atención se dirigió al mas pequeño de ellos. A pesar de su apariencia demoniaca y grotesca lo reconoció.
-El bebé.- Dijo en un jadeo-. El bebé que... mate.
Betty vio todo oscuro, entonces comprendio que permanecia con los ojos cerrados, también comprendio que lo anterior había sido un sueño, y que ese mismo sueño era la pesadilla que tenia todas las noches, la diferencia era que ahora podía recordarla a la perfección, visualizo la cara muerta de aquel bebe, a la criatura en la que se había convertido, la criatura que buscaba venganza por su prematura muerte.
-¿Que es lo que dijo doctora?- Escucho la voz de su madre, ella parecía como si le hubieran dado una noticia increíble, mas que increíble, una noticia terrible. Betty continuo sin abrir los ojos.
-Ella sufrió un simple desmayo, y aquellos vomitos fueron ocasionados por su embarazo.- Dijo con total tranquilidad una voz femenina que parecía ser la doctora.
-¿Desde... cuando?
-Desde hace poco mas de un mes.
"¿Un mes?" pensó Betty, ¿como que un mes? ¿tanto tiempo había pasado desde que despertó del coma? a ella le había parecido solo algunos días, tal vez tenia que ver que casi todo el tiempo estaba "inconsciente" como si su cuerpo se controlara solo, sin que ella pudiera controlar sus acciones y estuviera perdida en un lugar donde todo pasaba como un flashazo. Se escucharon unos pasos que salían de la habitación, entonces comprendió que la doctora se había ido.
-¿Quien sera el padre?.- Se preguntaba la madre de Betty en voz alta-. ¿Quien podría ser el padre? no puede ser Simon, Betty no lo a visto en mas de 4 meses. Ella nisiquiera a salido a la calle, debe ser alguno de los amigos que han ido visitarla, debe ser Philip, si, es Philip, seguro.
Betty escucho la voz de su madre aun sin abrir los ojos ¿como era posible que pensara que Philip es el padre?, aunque hubiera preferido miles de veces que así fuera. Simon... Simon, Simon, Simon... ¿Quien es Simon?
Mas tarde Betty decidió finalmente abrir los ojos, su madre la abrazo fuertemente pero después le hizo cientos de preguntas que Betty se reuso a contestar, así que su madre furiosa se fue a la casa, después de todo Betty solo debía permanecer ahí por un par de horas mas. Después de eso llegaron sus amigos Jennette, Gianna y Philip, ellos la llevarían a su casa.
-¿Embarazada?- Dijo totalmente sorprendida Jennette.- No puedo creerlo ¿quien es el padre? es Philip ¿cierto? si, seguro que es Philip, haaaay amiga, ya dinos quien es.- Betty solo se quedo callada.
-Betty.- Dijo Gianna sentándose a su lado.- ¿Te encuentras bien?
-Mirame.- Dijo con voz seca y mirando hacia la nada-. Estoy mejor que nunca.
-Betty.- Dijo Philip con una voz tranquila y amable-. No tienes que decirnos quien es el padre del bebé pero dejanos ayudarte.- Su voz se volvió ligeramente triste, como si entendiera los sentimientos de su amiga-. Puedo notar lo sola que te sientes, tu tristeza, solo quiero verte feliz, se que tu también quieres ser feliz, deja que tus amigos de hagamos feliz, Betty.
-Se que sus intenciones son buenas.- Dijo Betty mirando a Philip a los ojos-. Pero hagan lo que hagan nisiquiera podrían entender lo que me pasa realmente, y es algo que no puedo contar y que ustedes no deben saber.
Se hizo un slencio incomodo.
-Es una lastima que el pobrecito bebé valla a nacer en un mundo tan mal.- Dijo Jennette de manera casual.
-¿Que quieres decir?- Pregunto Betty repentinamente interesada.
-¿Que no has visto television ultimamente?, esta en todos los canales, se rumorea que sera la tercera guerra mundial, jajaja incluso hay varios chistes al respecto en el facebook.- Jennette no se lo tomaba con la seriedad correspondiente.
-Oye Betty.- Dijo Gianna intentando no ofender a su amiga-. Enserio ¿ya olvidaste a Simon.
-¡Gianna!- Gritó Philip molesto con la mujer de cabello corto por preguntar tal cosa.
-Lo lamento, pero creo que ella debe hablar sobre eso, si logro... estar con alguien mas, espero que si hizo eso signifique que ya olvido a Simon, si lo hizo por dolor o despecho eso seria muy malo, solo intento ayudarla.
Otra vez el nombre de Simon, otra vez ese tal Simon del que todos hablan ¿quien es el? ¿por que lo relacionan con ella? ella no conocía a ningún Simon ¿o si?. Un dolor insoportable comenzo en su cabeza, era como si su cerebro que quemara en llamas, llamas tan ardientes como el mismísimo sol, sentía como si su cerebro se fuera achicharrando, como si se fuera derritiendo, todo estaba en su mente, pero aun así el dolor era tan, pero tan intenso, no se comparaba a ningún otro dolor que había tenido antes.
-¡Hug!.- Grito Betty por ese dolor insoportable, aunque enrealidad estaba conteniendo un grito mayor. Sus amigos se alarmaron y se acercaron a ella, todos con cara de preocupación-. ¡Alejense! ¡alejense de mi!.- Rugió con fuerza.
-¡Doctora!- Philip llamó a los médicos-. ¡Se esta convulsionando!
-Retirense por favor.- Dijo una enfermera que estaba llegando a toda prisa a la habitación.
Betty temblaba fuertemente, tenia los ojos excesivamente abiertos, clavaba sus uñas en las sabanas de la camilla. Lanzaba gritos aterradores que se escuchaban hasta el piso de abajo, gritaba fuertemente pero ya no por el dolor en la cabeza, este desaparecio una vez comenzo a gritar, ahora gritaba por el simple hecho de gritar.
-¡Dejeme! ¡alejese de mi!.- Le gritaba a la enfermera-. ¡NO NECESITO DE SU ATENCION! ¡vallase de aquí y muerase! ¡muerase, muerase, muerase! ¡mueranse todos!- Betty estaba completamente enloquecida, ya había llegado al limite, ya nadie podía ayudarla.
-Oh, dios mio, Betty.- Dijo Jennette en un susurro, estaba totalmente preocupada y asustada por su amiga.
-¡Mori! ¡omnes moriuntur!- Betty comenzo a gritar en un idioma que sus amigos no fueron capaces de comprender-. ¡Omnes moriuntur! ¡omnes moriuntur! ¡omnes moriuntur! ¡omnes moriuntur! ¡LETS REPLETE TENEBRIS!
Siguió gritando palabras en un idioma extraño mientras abría fuertemente los ojos que se le habían vuelto completamente blancos, la enfermera le inyecto un calmante pero esto no funciono, Betty seguía moviendose con mas violencia. Y de la nada Betty comenzo a tener antojo, no un antojo de comida, era de algo mas... quería matar, quería ver sangre derramada, quería robar el alma de cada uno de los presentes en la habitación.
-¡Ego ibo manducare anima vestra!- Grito mientras se levantaba de la camilla de un salto y miraba a su alrededor como un depredador asechando a su presa-. ¡QUE SE APAGUE LA LUZ!.- Grito tan fuertemente como una orden que se escucho incluso por afuera del edificio, en ese momento todas las lamparas que iluminaban el hospital se destruyeron quedando todo casi en completa oscuridad.
-¡Aaah!.- Grito la enfermera horrorizada, estaba tan asustada que incluso se le olvido moverse.
-Ajajajaja.- Rió fuertemente Betty, exitada por la situación.- ¡Así que esta soy yo! ¡así que estos son mis poderes! ajajajaja ¡que divertido! ¡me pregunto que mas puedo hacer!- Gritaba cada palabra con una emoción maligna, entonces volteo a ver a la enfermera que no paraba de temblar. Levando un poco su mano y casi instintivamente reunió su poder ahí, entonces se formo una especie de sombra con forma de circunferencia algo transparente, esta irradiaba oscuridad, la circunferencia parecía que iba a desaparecer en cualquier momento, Betty no tenia experiencia al usar su poder.
-¡Aj!.- Es lo único que pudo decir la enfermera antes de que su voz se quebrara al ser partida en dos por ese poder que Betty le lanzo, su sangre se escurrió por el suelo.
-No... no puede ser.- Dijo Philip respirando agitadamente, no podía creer lo que estaba viendo.
-Ajajaja ¡la mate! ¡la mate!- Betty tenia una cruel felicidad a ver el cuerpo cortado de la mujer. Se acerco a su cuerpo muerto y tomo algo que sus amigos no pueden percibir, su alma.
-¡Aaaaaaahhhh!- Grito totalmente horrorizada Jennette al alcanzar a ver los órganos cubiertos de sangre de la enfermera muerta y sin pensarlo salio corriendo del lugar, Betty observo como salia corriendo y sonrió ante la idea de ir a cazar a su presa.
-Jaja no huyas Jennette.- Dijo mientras se abalanzaba hacia la salida y corría, casi saltaba, por el pasillo. Philip y Gianna quedaron paralizados ante esa sangrienta escena.
Jennette corría frenética por el pasillo, jadeando totalmente horrorizada, empujando a las enfermeras que intentaban calmar a los pacientes por el repentino apagón. Betty la siguió por atrás, no corría, mas bien se arrastraba a una velocidad sorprendente, golpeando fuertemente a cualquiera que se atravesaba, rompiéndole las costillas a todos los que golpeaba con su tremenda fuerza. Jennette corrió por las escaleras, temio esperar el elevador y que ella la alcanzara, bajo hasta donde las escaleras daban vuelta a la izquierda y en ese momento Betty la alcanzo. Betty salto y literalmente se pego a la pared, casi como una araña, estaba claro que se encontraba totalmente poseída, no era ella misma, Jennette la miro con horror y callo de espaldas lastimandose un poco al golpearse con las escaleras.
-Betty, lo siento.- Dijo en un inútil intento para que ella no la matar-. Así no eres tu... por favor, no lo hagas.- Comenzo a llorar por el horrible miedo que sentía en ese momento.
-¡Betty, tedente!- Grito Philip llegando al lugar-. ¡por favor para!
-Oh, Philip jajajaj tu me habías dicho que siempre estarías conmigo, elija lo que elija, jaja que palabras mas graciosas. El punto es que no puedes estar conmigo, por que esto no lo escogí ¡esto me escogió a mi! jaja ¡esto me escogió a mi!- Grito Betty entre risas mientras unas extrañas lágrimas brotaban de sus ojos, ojos que se había vuelto rojos como la sangre.
-Betty... no tiene por que ser así.- Betty ignoro por completo las palabras de Philip y se acerco a Jennette la sujeto de la camisa y la jalo bruscamente hacia ella.
-Oh, linda, linda Jennette, siempre envidie tu hermoso cabello, siempre fue mucho mas hermoso que el mio ¡pues ya no mas!- Dijo mientras le arrancaba el cabello pelirrojo de Jennette desde la raíz, ella grito de dolor mientras la sangre surgía de su cabeza donde antes se encontraba su cabello, ahora su sangre roja se mezclaba con el rojo de su cabello restante.- Además siempre e admirado esos hermosos ojos que tienes.
-¡No lo hagas! ¡Pará! ¡Te lo suplico!- Grito Philip lleno de pánico, el simplemente no podía hacer nada.
-¡Kyaa!- Jennette lanzaba gritos desgarradores, gritos tan fuertes que le lastimaba la garganta, sentía ese insoportable dolor mientras la sangre corría por sus mejillas: Betty le había sacado los ojos.
-Ajajaja y ahora Jennette ¿dime que me vas a presumir? jajaja.
-¿Por que lo hiciste?.- Dijo Philip temblando, arodillado en el suelo, con un llanto inconsolable-. ¿Como.. fuiste capaz de...- Su voz era temblorosa, ya no podía soportar mas esa situación surrealista, simplemente no parecía real.
Betty aplasto la cabeza de Jennette con su pie, eso fue tan sencillo para ella, como aplastar una indefensa hormiga, la sangre salpico por todos lados y nuevamente tomo el alma que ningún otro humano era capaz de percibir. Después se dirigió hacia Philip. El no se movió, era como si ya no le importara vivir, así no era tan divertido pero Betty estaba decidida a matarlo de todos modos. Ella se preparo para lanzarle un fuerte golpe y romperle las costillas y los órganos que estas protegían pero...
-¡No!.- Grito Gianna mientras se interponía entre Philip y el ataque, ella lo recibió con tanda fuerza que salio lanzada hasta por encima de las escaleras, golpeándose fuertemente con una pared cercana, casi destruyéndola, ella tocio sangre un par de veces antes de quedar inconsciente.
-Ajjj.- Dijo Betty irritada-. Y yo que la iba a dejar vivir, bueno, no hay nada que hacer.
-¿Que pasa contigo?- Dijo Philip mirándola, tenia la mirada como si estuviera suplicando, aunque no lo estaba haciendo.
-Vamos, dilo... se que quieres decírmelo, solo escupelo de una vez.
-Eres un monstruo, Betty.- Dijo mirándola aun con lágrimas en los ojos, pero su expresión carecía de emoción.
-Muchas gracias.- Dijo Betty con sarcasmo.
-Nosotros solo queríamos ayudarte.- Dijo sin ninguna duda en su voz.
-Lo siento, pero no tengo elección en todo esto.- Dijo mientras comenzaba a elevarse en el aire. Sujeto al que era su amigo por el brazo y se lo arranco sin ningún esfuerzo. Philip hizo un gesto de dolor, pero no grito en lo mas mínimo. Betty dio media vuela y salio de ahí sin decir nada mas.
¿Que paso con ellos dos? tanto Gianna como Philip sobrevivieron, aunque sus vidas después de ese día no volvieron a ser las mismas, pero eso es otra historia...
Desde el principio me parecio interesante la idea de escribir esto, agradesco a la pelicula del exorcista xD y a todas las peliculas de terror que recorde en ese momento jeje. Me alegra que poco antes de escribir alla visto la pelicula de anime "Perfect Blue" una excelente pelicula, recomiendo verla.
Me pregunto si volvi a ser predecible con este capitulo jeje ;D
Espero sinceramente que dejen sus rewiews, el capitulo anterior no recibio tantos como esperaba... en fin xD
