Agradesco a la cancion "A Thousand Years" de Christina Perri que me dio la inspiracion, les recomiendo escucharla si gustan mientras leén el capitulo.
Todos los personajes no me pertenecen, son de Pendleton Ward.
La historia es mia.
Lo inolvidable
capitulo 8: Un paso mas cerca.
Betty se encontraba sentada en el sofá de su casa, haciendo zapping en la televisión, tal como Jennette le había dicho que hiciera. Era cierto lo que decía, en casi todos los canales hablaban de una guerra, de muertes, de posible tercera guerra mundial. Betty cambiaba de canal muy rápidamente asi que solo escuchaba cosas como.
"El caos en el mundo..." "Se prepara el ejercito..." "Están trabajando en una nueva arma..." "Miles de muertos se suman a la..." "Crisis mundial..."
Era increíble que todo esto haya pasado en los 4 meses desde que ella llego a casa de sus padres. El mundo había cambiado mucho en muy poco tiempo, y ella no se dio cuenta por estar preocupada en sus propios problemas. Reflexiono lo sucedido en el hospital, por alguna razón no sentía el menor remordimiento, solo el vació del que ya estaba acostumbrada.
-Pronto pasara.- Dijo la voz de la sombra que ella ya reconocía bien-. Tu estado de "locura" pasara, es solo otro efecto secundario del embarazo, pronto, cuando seas un demonio completamente podrás comer el alma de los mortales sin necesitad de derramar tanta sangre, claro, a menos que tu quieras.
Betty ignoro esas palabras y siguio cambiando canales, entonces le dejo a un tranquilo programa de cocina italiana. Recordo un nombre "Simon" ¿quien era ese tal Simon?, ¿por que hablaban de el como si ella lo conociera de toda la vida?, por alguna razon sintio que ese sujeto llamado Simon podria darle respuestas ¿respuestas de que? ¿para que? no lo sabia, solo sintio que debia encontrarlo y asi se le aclararian dudas ¿que dudas? ella tampoco sabia eso. En ese momento el programa fue interumpido por una noticia.
"Hoy... es un día muy triste... para la humanidad, el país de Japón fue... destruido por una nueva arma atómica, todo el mundo esta... impactado por tal atrocidad, se cree que no sobrevivio nadie, mas de 127.463.611 personas murieron, hombres, mujeres, niños... el mundo entero esta en luto por tal perdida humana. La pregunta es ¿hemos tenido suficiente? ¿No llegamos ya a los extremos?, con un dolor en el alma digo... que Dios nos ayude..."
Betty apago la televisión, realmente no creía que todas esas historias que ella había dibujado inconscientemente sobre el fin de la humanidad se cumplieran, pero al parecer así era. Sentía curiosidad por saber hacia donde se dirigía todo esto, pero no podría saberlo si se quedaba sentada en su casa, también tenia la extraña necesitad de encontrar a ese tal Simon. Se levando y se dirigió a la cocina, donde se encontraba su madre.
-Mami, voy a salir, no me esperes.- Dijo en voz baja mientras veía a su madre muerta en el suelo con una herida resiente en el estomago.
Betty subió las escaleras, también debía despedirse de su padre antes de partir, se acerco a la habitación donde su padre permanecia, ella intento abrir la puerta pero estaba cerrada con llave, asi que Betty dio un simple golpe que hizo añicos la puerta en un instante. Su padre se encontraba en una esquina. arrodillado, mirándola con miedo mientras temblaba, Betty se acerco a el lentamente, como si buscara asustarlo aun mas.
-Voy a salir, padre, no te preocupes por mi, estaré bien.- Su padre continuaba viéndola aterrado y se preguntaba si tendría el mismo destino de su esposa.- ¿No te vas a despedir?
-Adiós, hi...hija.- Dijo con voz temblorosa apenas endentible, le tenia un miedo espantoso a su propia hija.
-No te preocupes padre.- Dijo Betty con tranquilidad-. No vas a morir, por lo menos no hoy, quiero que vivas con el dolor de este día por el resto de tu vida.
Betty bajo las escaleras y se dirigió a la puerta principal, no se molesto en abrirla, con un simple golpe vasto para poder salir. Varias patrullas con policías llegaron, tal vez por lo ocurrido en el hospital. A Betty no le importo, ellos lanzaron cientos de balas en su dirección pero ella los ignoro totalmente, solo mato a los policías que trataban de impedirle el paso. Ella se fue de ahí sin mirar atrás.
Paso meses vagando por el mundo, miraba maravillada como la guerra se desataba, miraba con curiosidad a las personas cuyos países la guerra aun no llegaba, ellos actuaban casi con normalidad. También sabia que debía dirigirse al lugar donde se encontraba ese tal Simon, por alguna razón sabia donde se encontraba pero decidió dejar ese lugar hasta el final, ¿cuando era el final? cuando estuviera a poco de dar a luz... que irónico ¿no seria mas bien dar "oscuridad"?
Un día, cuando ella ya levaba 5 meses de embarazo, se paseo por un lugar muy curioso, ella con su vientre abultado camino por el lugar, había muertos regados por todas partes, varios de ellos eran personas inocentes. Ella, como si fuera una niña pequeña, miraba curiosa las heridas de los muertos y deducía sus causas de muerte "ese fue por una bala" "ese de ahí le exploto una granada en la cara" "a ese niño lo violaron y después lo mataron a golpes" Tal vez los humanos eran mucho mas malvados que ella misma justo en ese momento.
-No deberías estar aquí, niña.- Hablo una voz femenina-. ¿Acaso no lo escuchas?
-¡¿Quien eres?! - Pregunto Betty repentinamente a la defensiva. Vio enfrente de ella una mujer de aspecto extraño, tenia la piel extrañamente verde y cabello castaño rojizo.
-Mi nombre es Margles, vine aquí para estudiar a los humanos y su comportamiento, no esperaba encontrar alguien por aquí ¿tu eres humana?- Pregunto con cordialidad y amabilidad, no era una mujer muy bella, pero se notaba que tenia un gran corazón.
-Me llamo Betty, soy humana... por ahora.
-Entiendo.- Dijo la mujer verde mientras examinaba a Betty detenidamente-. Pero creeme, debemos salir de aquí, están a punto de lanzar otra por aquí, veo que tu no eres inmortal como otras personas que e conocido ultimamente, yo tampoco lo soy, debemos irnos, por el bien de tu bebé.
Betty escucho a la mujer verde y supo de inmediato de que hablaba, parecía como si la raza humana se hubiera salido de control, ahora lanzaban sus bombas atómicas por cualquier parte como animales locos, simplemente ya no los comprendía, nisiquiera ahora que ella mataba personas sin razón, aun así ya no comprendía a la humanidad. Betty y Margles salieron de la ciudad rápidamente y de lejos lograron ver esa horrible explosión en forma de champiñon.
-Champiñon jaja.- Se rió Margles-. Ese nombre si le queda a esa bomba jaja.
-Si tu no eres humana ¿que se supone que eres?- Pregunto Betty con curiosidad.
-Lo siento, no puedo decirte, pero yo y algunos de mi especie vinimos a la tierra a investigarlos, pero... creo que esta vez si se volvieron locos, siempre hemos pensado que no son una especie muy avanzada pero los veíamos como, un poco civilizados en comparación con otras especies, pero creo que ahora ya nisiquiera merecen vivir.
-Si, estoy de acuerdo.- Dijo Betty mientras masticaba una barra de pan que encontró en el camino.
-¿Tu tienes que ver con demonios?
-Este bebé que llevo aquí es un híbrido, sera mitad demonio y mitad humano.- Dijo sin mucho interés.- Yo me convertiré en demonio después, no lo soy ahora pero tengo los poderes de uno.
-Les recomiendo que cuando eso pase dejen la Tierra, escuche que mi gente esta planeando atacarla, no invadirla, sino destruirla.- Betty la miro curiosa-. Es una pena, si, pero supongo que no hay opción, el veneno de la Tierra llega a afectar a toda la galaxia, incluso llego a mi plane... a mi lugar de origen.
-¿A donde iras ahora?
-Estudiare a los humanos que se encuentran en los refugios subterráneos, me pregunto cuando tiempo podrán permanecer ahí.
-Te deseo suerte.- Dijo Betty con sinceridad.
-Igualmente, a ti y a tu bebé, ¿como se llamara?
-Tal vez Marceline.
-¿Marceline?.- Pregunto Margles curiosa.
-Si, es el primer nombre que se me ocurre en estos momentos, además empieza con "mar" como Margles, tal vez cuando nazca mi hija me recuerde que tuve una amiga entre toda esta locura.
Margles le sonrió, pero Betty no pudo regresarle la sonrisa. Se despidieron y ambas continuaron su camino, pero algo extraño cruzo por la mente de Betty, algo parecido a una premonición.
-Margles.- Dijo Betty cuando se encontraban a unos 3 metros de distancia, Margles volteo a verla confusa.
-¿Que pasa?
-Mira por donde pisas.- Dijo Betty mientras miraba a su nueva amiga.
-¿De que hablas?
-No... nada, olvidalo.
Por alguna razón Betty no tuvo ni el mas mínimo deseo de matar a Margles, tal vez porque le recordaba a si misma, de cierta forma extraña. Pero por alguna razón sentía como si Margles no fuera a tener un "final feliz" pero... ¿quien iba a tener un final feliz entre tanta destrucción. Los meses pasaron, ella seguía matando gente, después de todo entre tanta muerte nadie notaría algunas mas, y eso que lo peor aun no llegaba, seguía disfrutando del dolor y el sufrimiento de los demás, hasta que finalmente cumplió los 9 meses. Se dirigió al hogar de ese tal Simon, no sabia como pero conocía la dirección de ese lugar.
Vio de lejos ese edificio en donde el debía encontrarse, no estaba segura porque era necesario verlo, pero tenia que hacerlo, tal vez verlo le iba a aclarar algo, tal vez no, lo mataría al final de todos modos. Nada impediría ese momento. Con solo la palma de su mano movía los autos que se encontraban al rededor para que ella pudiera pasar facilmente. Nada arruinaría ese momento...oh.
-Ah... ¡hay!.- No podía ser eso cierto, estaba apunto de dar a luz, su bebe mitad demonio estaba a punto de nacer, y el dolor era insoportable, incluso para ella-. Aaaahh, AAHH.
-Muy tarde Betty.- Dijo la voz de la sombra, la voz que por cierto no había escuchado en mucho tiempo-. ¿Acaso crees que te dejaría ver a ese hombre?
-Hujj yo.. nisiquiera se quien es el...
-Oh, lo olvidaba, tu no recuerdas nada sobre ese sujeto. En fin, llego la hora, vámonos a tu nuevo hogar.
-¡NO!- Rugió Betty con todo su aliento, y lucho contra el dolor para acercarse a aquel edificio.
-¿Como que no?
-No se porque pero...hujj... yo necesito verlo antes de irme.- Dijo casi arrastrándose hacia aquel edificio.
-No podrás resistir.
-Yo soy mas fuerte de lo que imaginas.- Betty avanzo con mucho mas esfuerzo, luchando con los dolores del parto, el demonio que la observaba no pensó que lo lograría, supuso que se rendirá antes de llegar, ese era el dolor mas insoportable que existía, no había forma de que lo lograra-. ¡YO DEBO LLEGAR!- Grito con tal magnitud que varios autos y objetos salieron volando.
-¡No! ¡No lo harás!.- Del suelo una sombra enorme comenzo a surgir y 5 pares de brazos salieron de esta y sujetaron a Betty para que no avanzara mas, ahora Betty debía luchar con el dolor y esos 5 monstruosos demonios que la sostenian, pero por nada del mundo se rendiría.
Betty luchaba por seguir adelante "un paso mas cerca" se repetía "un paso mas cerca". Ya casi llegaba, enfrente del edificio había un auto mas, ella se molesto en moverlo, este choco cerca de ahí y extrañamente la radio se encendió, y paso una canción que Betty no presto atención. Solo faltaba un poco mas, era en el piso de arriba, salto hacia allá pero esos demonios seguían jalandola, intento volar, se acerco cada vez mas, sentía un dolor extremo pero lo soporto, no sabia porque era necesario ver a ese sujeto que nisiquiera conocía, no sabia que cosa podría comprender al verlo, no sabia si había pasado todo esto solo para matarlo al final. Betty logro llegar hasta la ventana, se sujeto fuertemente para que la sombra no la jalara, entonces lo vio, todas sus dudas desaparecieron de alguna manera...
Era Simon... ahora lo recordaba todo, el lucia diferente, su cabello se había vuelto blanco, su piel se volvió azul, pero seguía siendo Simon, su Simon, su rey. Entonces por su mente paso todo eso que la había llevado hasta ese momento, desde su nacimiento, pasando por el recuerdo de cuando vio a Simon por primera vez, el momento en el que el le pedía matrimonio, el accidente de la corona, su depresión, el momento en que decidió suicidarse, cuando todo se volvió borroso. Entonces tomo conciencia de todo lo que había hecho esos últimos 9 meses, mato a cientos de personas, incluida su madre y su amiga Jennette, le había hecho daño a muchas personas, ahora finalmente había recuperado la cordura, solo con verlo a el.
-He muerto todos los días esperando por ti.- Dijo Betty en un susurro mientras raramente la música proveniente de la radio del auto que ella había destruido se cantaba una frase que decía: "I have died everyday waiting for you" Betty reconoció la canción, era una de las que solía escuchar cuando estaba deprimida, también le parecía haberla escuchado en alguna película. Presto mayor atención a la canción que sonaba.
"I have died everyday waiting for you
Darling don't be afraid, I have loved
you
For a thousand years
I'll love you for a thousand more.
Time stands still
Beauty in all she is
I will be brave
I will not
let anything Take away
But standing in front of me
Every breath, every
hour has come to this
One step closer
I have died everyday waiting for you
Darling don't be afraid, I have loved
you
For a thousand years
I'll love you for a thousand more. "
"I have love you for thousans years. I´ll love you for thousand more" "Yo te he amado durante mil años. Te amaré por mil años más"
Que hermosa canción, jamas se había sentido tan identificada con una cancion en su vida, para eso son las canciones ¿no?
Si algo comprendía Betty es que Simon estaba sufriendo igual que ella, por razones diferentes los dos tenían maldiciones que cargar, ahora ella estaba segura que eso que paso entre ellos, esa cosa horrible que hizo Simon, fue causa de esa corona, esa corona lo poseía, así como estaba poseída ella. Y los dos sufrían porque no podían resistir estar sin el otro, ese si era el dolor mas insoportable que existía.
Ella abrió la boca, dispuesta a llamarlo, quería que el la viera por ultima vez, que supiera que ella lo ama con toda el alma, sin importar todos los siglos que pasen, aunque pasaran mil años ella lo amaría y después de esos mil años lo amaría los mil años siguientes, así hasta la eternidad. Intento gritar su nombre pero un demonio que la sujetaba le cubrió fuertemente la boca.
-Es demasiado tarde, tu seras mi esposa.- Dijo la sombra mientras tomaba su verdadera forma, Hunsun Abadeer...
Betty seguía luchando contra esos demonios que la sostenian, no paraba de llorar ante la idea de no volver a verlo, podía ver en su cara que el también estaba sufriendo, igual que ella. Entonces Simon dijo algo, algo para si mismo.
-Perdoname por lo que haga cuando no te recuerde...
Betty se quedo sorprendida al escuchar esas palabras y en su interior supo que eso iba dirigido hacia ella. De alguna forma ella logro liberar su boca de ese demonio que la sujetaba, ya apunto de llevársela... incluso el portal ya estaba abierto para partir.
-Perdoname a mi también...- Dijo Betty con su débil voz, esas palabras tenían tanto significado para ambos.
Simon logro escuchar el sonido de esa voz, que le pareció dulce como ningún otra, esa voz que reconocería en cualquier parte, volteo rápidamente para ver por la ventana, sentía como sus esperanzas de vivir regresaban...
Demasiado tarde, ella ya no estaba ahí.
...
..
.
-Y esa fue la historia de la madre de Marceline.- Dije yo, Cuber, después de relatarles la historia-. ¿Lo ven? nada en la vida es inolvidable, la madre de Marceline termino olvidando todo lo de su vida anterior, todo lo que fue, todos los que amo... ¿que? ¿no están de acuerdo?
"Piensenlo, ¿recuerdan el nombre de su primera mascota? ¿el primer juego que jugaron con su mejor amigo? ¿el primer abrazo que le dieron a tu madre? estoy seguro de que no recuerdas o recordaras el sentimiento exacto que tendrás al ver a tu primer hijo nacer. Tal vez recuerdes todas estas cosas ¿pero las recordaras en 30 años? ¿y te que sirve recordar todo esto si al final todos de olvidaran después de tu muerte?
"¿Lo ven? No hay nada inolvidable en este mundo, todo con el tiempo se olvida... y si realmente existe algo inolvidable depende de ustedes encontrarlo.
"¿Saben?, ustedes me caen muy bien, son unos muy buenos lectores... así que les concederé un ultimo deseo. Seguro se preguntaran quien sujeto a la madre de Marceline antes de que entrara al portal, si, sabia que les interesaría. Se los diré ahora mismo...
.
..
...
Justo estaba a punto de entrar al portal, pero... alguien sostuvo su brazo deteniéndola. Ella volteo a ver la persona que lo detuvo, y al verlo quedo paralizada, todos quedaron totalmente sorprendidos al ver tal acción.
-¿Que estas haciendo, anciano?- Dijo la mujer demonio algo irritada al ver que el Rey Helado la sostenía.
-¿Que? hay, lo siento jeje.- Enrealidad no sabia el porque había reaccionado así, fue como un impulso detenerla, un impulso desde dentro de su conciencia.
La mujer demonio suspiro, jamas imagino encontrarse a una criatura tan peculiarmente estúpida... y mucho menos esperaba encontrarse con alguien que con simplemente pensar en matarlo le llegara un sentimiento de dolor extremo, aun no lo entendía y apenas lograba asimilar que de todas las personas este era el único, además de su hija, que jamas, por nada del mundo, lastimaria. También le había dado la mejor batalla que había tenido en siglos. Sonrió.
-Oye, Rey Helado.- Dijo la mujer con una sonrisa malvada y divertida en su rostro.- No estaré encerada en la Nocheosfera para siempre, es seguro que volveré, y entonces... espero volver a tener una batalla épica, tu y yo, hasta la muerte.- Su sonrisa se hizo mas grande, incluso llego a asustar a algunas princesas que se habían acercado a observar.
-Entonces... ¿es una cita?- Dijo el rey sorprendido.
-Huuujj.- Ese hombre realmente era irritante. La mujer se calmo y después hablo con su seductora y sombría voz de siempre-. Si, es una cita.- Dijo sonriendole picaramente. Después volteo a ver al humano.- Nos volveremos a encontrar, Finn el Humano.
-Me alegra que te hayas vuelto buena... eres buena ¿verdad?- Dijo el rubio, primero con una sonrisa y después con duda, tanto en su expresión como en su voz.
-Aaajajajajajaja.- Rió la mujer fuertemente como si quisiera que todo el mundo la escuchara-. ¿Me estas subestimando? jaja, no te creas especial jaja, digamos que sigo neutral... por ahora jaja.- Se burlo.
-Nunca cambiaras, madre.- Dijo la vampiresa con desaprobación.
-Oh...- Dijo Finn decepcionado pero después cambio su cara a una mas alegre-. Sea como sea, estaremos contigo, elijas lo que elijas.
La mujer se sorprendió a escuchar tales palabras que se le hacían tan desconocidas como familiares, palabras que conmovieron su alma, era un sentimiento tan positivo que su al ser invadido por este su corazón oscuro vibro y corrió en ella un escalofrío de pies a cabeza. ¿Era malvada aun? si, definitivamente si, pero ahora ella lo pensaría 2 veces antes de matar a alguien, ahora ella respondería a sus suplicas, era malvada pero no como antes, había cambiado tantas cosas en esa mañana, nisiquiera era medio día.
-Marceline.- Dijo la mujer dirigiéndose a su hija.- Dentras que irte pronto, el cielo se esta a punto de despejar.- Le guiño el ojo y señalo al cielo, las nubes se estaban empezando a alejar, dejando ver mediamente el sol.
-Lo haré madre.
-¡Esposa!- Grito Abadeer del otro lado del portal-. ¿Que estas esperando? ¡entra ahora mismo!
-¡En un momento!- Respondió-. ¡Dejame despedirme en paz! ¡idiota!
Antes de partir ella miro a todos los presentes, a las princesas que miraban con curiosidad, a su hija, a ese perro y al humano; entonces su vista se detuvo para mirar al mago de hielo, lo miro fijamente por unos cuantos segundos. Marceline logro notar esto, vio como su madre miraba al Rey Helado, su rostro mostraba una emoción, un sentimiento indescifrable, era una cara que Marceline jamas había visto en ella, y no lo conprendía, y se preguntaba que pasaba por la mente de su madre en esos momentos... ¿acaso se había perdido de algo?
-No olvides llamarme antes de venir a visitarme.- Dijo entusiasmado el Rey Helado-. Necesitare prepararme para nuestra cita.
-Je.- Sonrió-. Tu solo procura volverte mas fuerte, para que la próxima vez sienta la mayor satisfacción al destruirte... claro que llamare.
Volteo y se dirigió de nuevo al portal, pero antes... busco la mirada de aquella princesa rosada, cuando la encontró le lanzo una mirada, era una mirada asesina, la mirada mas aterradora que la Dulce Princesa haya contemplado antes, sintió como todo su cuerpo comenzaba a temblar por el terror que le causo esa mirada. Entendió ese gesto al instante, sencillamente era imposible de ocultar "No te acerques a este hombre o yo misma arrancare tu cabeza y comeré tus extremidades". La Dulce Princesa solo se dedico a asentir después de unos espantosos segundos en los que casi se moría del susto. Al igual que Marceline, se pregunto si se había perdido de algo.
La mujer entro al portal, terminando así una aventura mas. Si, para Finn y Jake fue una aventura mas, tal vez una aventura muy especial a diferencia de muchas, pero vivían cosas como estas casi todos los días; para la princesas, incluyendo a la Dulce Princesa, fue una gran experiencia, al quedarse para pelear y defender el reino demostraron que pueden ser mas que hermosas y delicadas princesas, que si se lo proponen pueden tener la fuerza para derrotar a cualquiera; para Marceline fue un día con demasiados cambios emocionales y sentimientos encontrados, jamas olvidaría ese día en el que finalmente encontró un poco de bondad en el corazón de su madre, al igual que esta, Marceline había cambiado tantas cosas en esa mañana, una mañana muy agitada para todos; y para el Rey Helado... pues era algo que solo recordara vagamente en las siguientes semanas.
-Muy bien, se acabo la fiesta, ahora cada quien pa´ su casa.- Dijo Jake estirándose hacia el cielo para llamar la atención de todos y lograr que la multitud que se había formado se alejara.
Poco a poco la multitud se fue alejando de la escena, las princesas volvieron a sus reinos y la dulce gente comenzo a limpiar el desastre que se había ocasionado a causa de esa confrontación.
-Woo que bien que logramos ganarles a todos esos horribles demonios.- Dijo presumiendo la Princesa Grumosa que apenas llegaba al lugar.
-Pero si tu no hiciste nada, nisiquiera estabas aquí.- Respondió el perro mágico.
-Yo los estaba animando, estaba con ustedes en espíritu, creo que eso es mucho mas importante que patear unos cuantos traseros de demonio, Jake.- Le dijo la grumos mientras cruzaba los brazos.
Marceline se encontraba sumergida en sus pensamientos, intentando comprender algo que no entendió de todo esto, había algo mas ahí, pero ¿que era?. Lo pensó y lo pensó pero algo no encajaba, ¿que estaría pensando su madre en esos últimos momentos, antes de que entrara al portal? ¿por que su sonrisa se veía repentinamente especial... diferente? diferente a todo lo que había visto. Miro al Rey Helado, que se encontraba justo al lado de ella, estaba observando algo, miro a la dirección en la que el miraba, era el lugar donde antes estaba el portal y ahora no estaba. Marceline volvió a ver al rey que permanecía inmóvil, después a ese lugar otra vez y luego al Rey Helado nuevamente. Marceline dio un fuerte y rápido suspiro de asombro, abrió mucho los ojos totalmente impactada, pero no dijo nada, solo se quedo mirando al mago de hielo con la boca medio abierta, ya entendía que estaba pasando, o al menos los sospechaba. Se le iluminaron los ojos como nunca antes, casi comenzaba a hiperventilar del puro asombro ¿como rayos...? ¿como es posible que eso... paso? ¿era cierta su suposición? ¿que son estos nuevos sentimientos encontrados?
-Que rarita era esa prima tuya ¿verdad?- Dijo el mago de hielo volteandola a ver.
-Rey Helado...- Dijo con una sonrisa, con una voz indescifrable, con una sola lágrima de felicidad cayendo por su mejilla-. Tal vez algún día puedas tener a tu princesa.
"Time has brought your heart to me
I have loved you for a thousand years
I'll love you for a thousand more"
Fin
Y asi termina...
Si, este es el final, predecible ¿no? (si, te estoy hablando a ti wendylove4 ) xD
Desde casi el principio sabia que asi debia acabar, no queria alargarlo mucho, la verdad estaba planeado para terminar en el capitulo anterior, pero tenia tantas palabras que no me quedo otra opcion que dividirlo a la mitad.
Agradesco a todos los lectores que me siguen desde el principio y que me dejaron rewiews. Agradesco, claro, a la cancion "a thousand years" por la inspiracion, a las peliculas de terror xD a la pelicula de Perfect Blue y el Cisne Negro; a los libros y peliculas de Crepusculo, al libro de Los Juegos del Hambre que lo revisaba cada vez que necesitaba saber como escribir algo xD y claro, agradesco a la caricatura de Hora de Aventura.
Y una vez mas les agradesco a los que leyeron mi fic y, una sola pregunta
¿creen que este fic merece una continuacion? ¿o hasta ahi lo dejamos?, despues de todo deje un par de cosas sin responder...
