He vuelto... Por si no se habían dado cuenta :) ... Ya me disculpe lo suficiente en Calle de Dos Direcciones, así que si quieren que me disculpe, vayan a leer allá :)
Esta historia no me pertenece, yo solo hice la adaptación. iCarly tampoco es mío, pero me gusta pensar que sí :)
Capítulo 14: Soy una Cabrona… Muy Jodida…
Odio a Freddie. Es extraño como algunas veces lo quiero y otras lo compadezco, pero estoy segura de que por sobre todas las cosas lo odio.
Se lo que piensan ¿Porque demonios no lo saca de su vida y ya?
Podría dar cientos y cientos de explicaciones, pero seria mentirme y mentirle a todo el mundo que este leyendo esto, la realidad es una sola, SOY UNA CABRONA aunque supongo que a estas alturas es más que obvio.
Cabrona y todo intenté mantenerme lejos del problema Fredward Benson y proyectar mi mente hacia otras cosas. No, no llamé a Chad. Yo no quería nada serio aún y sentía que lo mio con él estaba yendo mas rápido que un tren bala.
Es como si alguien, algún ser todopoderoso, Dios si quieren verlo así, hubiera dicho "Oh miren ahí esta Sam, tiene muchos problemas ¿Porque no le mando algunos más?"
Podía tomar la presencia de Chad en mi vida como una prueba divina o podría asumir que era un problema y que mi agenda de problemas por el momento estaba llena. Ya lo resolvería después.
Así que en lugar de quedarme en mi casa y ver la televisión para ver que se decía de mi y mi fiesta llamé a la persona que menos se puedan pensar. Y no es como si lo hiciera a propósito sino que, para variar, me hacia bien ver a alguien tan ajeno a mis problemas cuyos objetivos y metas en la vida estaban tan claros como el agua.
Él tenía todo de lo que yo carecía. :D
Si la pregunta es que clase de loca llama a su ex con el que terminó horrible para distraerse, la respuesta es la clase de loca que soy yo.
Sí. Almorcé con Brad, lo reconozco. Y además la pasé bien. Hablamos de todo y de nada, de su carrera, de su trabajo en Inglaterra y muchas cosas. Era relajante hablar con Brad, porque con él podía ser yo misma. No pude evitar recordar las razones por las cuales me había enamorado de este chico, él era tan sencillo, relajado y divertido.
– ¿Y ya inventaste la receta para el helado de Tocino? –Me preguntó de pronto.
Oh, el helado de Tocino… Ese era uno de mis sueños de vida, inventar el helado de tocino… Luego haría un helado con sabor a pollo frito…
–Nop… -Respondí triste.
–Oh ¿Ya te diste cuenta que sería un invento asqueroso?
Oh, claro y a él aún le asqueaba mi idea…
–Ya verás cuando lo haga. Te encantarán mis Helados, serás mi fan número Uno.
–Ni siquiera voy a pretender que oí eso. –Repuso.
Le saqué la lengua y metí la cuchara en mi postre de chocolate.
–Eres una niña. –Se rio, pero luego se detuvo abruptamente. –Oh, oh… -Dijo.
No me gustan los Oh, oh…
– ¿Qué pasa?
– ¿Quieres las malas noticias o las peores? –Me ofreció.
– ¿Las buenas? –Pregunté esperanzada.
–Bueno… la mala es que hay prensa en la puerta. Las peores es que... No voltees pero Freddie y la rubia de la otra noche acaban de entrar y se sentaron a dos mesas de la nuestra.
– ¿Enserio? ¡Qué maravillosa casualidad! ¿No crees? –Ironicé.
Siempre tiene esos detalles de aparecer donde yo estoy para fastidiarme.
Este es un llamado a la solidaridad para todos sus fans: ¡Cómprenle una vida!
–No creo en las casualidades. –Murmuró Brad.
–Yo tampoco. –Aclaré. –Ahora exijo las buenas noticias.
–Las buenas son que tú estas por terminar tu postre y sé de buena fuente que este restaurante tiene una salida por atrás.
– ¿Nos vamos a escapar como si hubiésemos hecho algo malo?
–Es eso o pasar delante de la mesa de Freddie, saludarlo y luego enfrentarse a la prensa. Además no sé tú, pero yo recuerdo que somos ex novios lo que de seguro acarrearía rumores y tú estás con Chad.
–No estoy con él. –Dije enojada.
Ya de nuevo parecía yo propiedad privada de alguien.
–Mira Chad es un lindo, pero no puedo estar con alguien así. Me he vuelto demasiado irónica y problemática como para estar con una persona tan linda, en comparación a él me siento como un viejo gruñón de setenta años.
–Veo como mueves la boca pero no veo que comas. –Bromeó. –Y no te preocupes, no quiero explicaciones, anoche estuve un poco mal con lo que te dije pero es que eso de verse reflejado es algo fuerte, pero tú tienes derecho a hacer lo que sea necesario para ser feliz.
– ¿Incluso si se trata de huir de un restaurante por la puerta de atrás?
–Vale cualquier precio.
–De acuerdo. –Deposité la cuchara en el plato. –Pero me debes otro postre.
–Qué mujer demandante.
–Bien ¿Qué hacemos? ¿Nos van a traer un carrito de postres y nos metemos dentro o qué?
–Tranquila James Bond, te vas al baño, yo pago la cuenta y nos encontramos en el pasillo, si quieres meterte en un carrito es tu elección pero no cuentes conmigo –sonrió. –Tengo que regresar entero a Inglaterra.
–Aguafiestas… -Hice un puchero.
Me paré y me dirigí al baño. Calculé como diez minutos para que Brad pagara la cuenta y después de eso salí. Creo que ya no es necesario decir que pasó porque todo el mundo se lo imaginará. No me encontré a Brad si no a Fredduchini Benson.
–Hola Sam, que bonita noche ¿No crees?
–Mmm… sí supongo, no la vi bien.
Miré por encima de su hombro esperando ver a Brad.
–Disculpa ¿Te estoy molestando? Tal vez no soy el novio que esperabas ver...
–Ex novio. –Aclaré. –Y como sabes que no vine contigo creo que también sabes que efectivamente estoy esperando a alguien más.
– ¿Qué crees que sienta Chad? Digo porque yo no tuve tanto problema, cuando estuvimos juntos él estaba lejos, así que sólo pensabas en él, pero creo que con Brad aquí el pobre no tiene como salir bien parado.
– ¿Que estás diciendo? Brad es mi amigo.
–Sí claro, ahora así le dicen. Creo recordar lo que tú y yo hacíamos cuando éramos amigos…
–Oh no lo sé, no me acuerdo, fue hace tanto –Musité despreocupadamente. –Además lo que yo haga o deje de hacer con Chad, Brad o Juanito Peréz no es tu asunto. Desaparece.
–Ya basta Sam –me agarró del brazo y me miró con furia en sus ojos. –Termina con el jueguito.
– ¿Qué? ¿Qué jueguito? No hay ningún juego.
–Oh, claro que lo hay, –sonrió –y te dejé seguir con esto porque merecías vengarte de algún modo, pero cuando Bradcito se inmiscuyó, ya no me resultó tan gracioso. – ¿Y que se supone que te tengo decir? –Para con esto Sam, estas haciendo mucho lio, nos estas haciendo daño a los dos...
–Vaya, a los dos… -Medité por un instante. – ¿No será que te crees demasiado importante? Digo, porque yo la estoy pasando bien, no se tú…
–Sam… -Masculló en tono amenazador. ¡Auch! esa mirada que me lanzó me dio miedo.
–De acuerdo. –Me aclaré la voz. –Hablemos, si eso es lo que quieres. Aunque no entiendo cuál es tu afán en aparecer en todos los lugares donde voy. Y no te basta eso, además siempre traes a tu "Gracia" contigo.
– ¿Eso te molesta? ¿Que Gracia venga conmigo?
Bastardo engreído.
–Claro que no, me molestas tú. ¡Tú, a todas horas, todos los días de mi vida que se suponía iba sin ti!
Freddie estaba por contestar cuando se armó un alboroto en el restaurante y alcancé a divisar un flash. Él dijo algo que sonó como "demonios" y lo siguiente que recuerdo es estar saliendo por la puerta de atrás, pero no con Brad, sino con él.
¿Y dónde terminé a todo esto?
Subiendo en su auto... esto le da un nuevo status a la palabra "Jodida".
Hey! Como están?
Yo, bien. Espero les agrade este capitulo de la historia, por que se va a poner mejor... Queda poco para el final!
Creo que ya me justifique bastante en Calle con Dos Direcciones, estoy pensando en escribir otra historia en cuanto la termine, por que stoy muy inspirada, enserio... :)
No se imaginan cuanto los extrañé... Y como ya dije en la otra historia, por ahora sólo podré actualizar una vez por semana, por q ya no tengo internet a todas horas y debo ser una chica sabia al respecto ;) Cuidense!
Nos leemos la otra Semana!
Militha93
