A/N: Iron Man no me pertenece, ni ningún otro personaje que mencione, a excepción de los que invente :P
Woohoo! Hola a todos :) ¿les he dicho que son ustedes los que me inspiran a escribir? ¿No? Bueno, ya lo saben haha
¡Muchísimas gracias a todos por sus maravillosos reviews!
Lamento la tardanza al subir este capítulo pero las cosas se complican terriblemente al volver a clases.. ¡Perdónenme!
Espero poder recompensárselos con el capítulo porque adivinen que viene ahora…
¡Algo de acción por parte de nuestra agente de SHIELD favorita Natasha Romanoff!
Disfrútenlo ;)_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_l_
10:48 PM
El helicóptero de SHIELD aterrizó sobre el techo del cuartel general en la ciudad de Nueva York con un fuerte zumbido de las hélices, las cuales se detuvieron después de varios minutos.
La herida en la mejilla de la agente había sido desinfectada y le habían puesto un pedazo de gasa pegada con cinta para que sanara más rápido. Fury había arreglado su brazo y disimulaba bastante bien la leve cojera que le había quedado después del incidente en el departamento de Pepper. Natasha Romanoff (ahora consciente) no esperó a que el helicóptero se apagara por completo para salir de éste de un salto, correr a lo largo del techo y sumergirse por una escalera en espiral, descendiendo rápidamente y sin vacilar. Fury la siguió de cerca, el largo traje negro ondeando a su alrededor, sacó su arma y la cargó. Le habían indicado a Coulson que sacara a Pepper de allí lo más rápido posible, pero dadas las circunstancias tuvieron que improvisar.
El agente les dijo que la llevaría a la Sección 16, era allí hacia donde se dirigían, el único inconveniente era que ellos se encontraban en uno de los pisos más altos del cuartel y dicha sección era de las últimas bajo tierra. Al haber descendido tres pisos a través de la larga escalera tomaron el ascensor y Fury seleccionó el piso del lobby.
-Llamaré al agente Barton y lo enviaré con usted, continúe y que él la alcance. Tengo que verificar algo en este nivel- indicó, justo antes de salir del elevador-. Nos vemos en la Sección 16. Contacte a Coulson y saquen a la Srta. Potts de aquí, si es que no la ha sacado aún.
Las puertas del ascensor se volvieron a cerrar, dejando a Natasha escuchando una típica cancioncita de elevador, en ese momento sonaba "La Chica de Ipanema", mientras los números en la pequeña pantalla iban en cuenta regresiva. El ascensor se detuvo en uno de los subniveles (no el que ella había elegido) y esperó paciente, pues sabía lo que vendría a continuación. Las puertas se abrieron lentamente, revelando a un par de hombres vestidos totalmente de negro con unas Glock 17. Ambos entraron al ascensor viendo que, aparentemente, no había nadie más dentro y se colocaron uno a cada extremo, viendo de frente las puertas. Éstas se volvieron a cerrar y el elevador continuó su recorrido hasta el penúltimo subnivel. Iban a la mitad del camino cuando la agente Romanoff, que había estado colgada de unas barras en el techo (diseñadas precisamente para eso), se dejó caer sobre la espalda de uno de los intrusos, tirándolo al piso y causando que el ascensor se tambaleara. El hombre quedó inconsciente y el segundo intruso le apuntó con su arma, Natasha hizo un bloqueo con su brazo derecho y desvió el cañón provocando que la bala dirigida a ella se impactara en el espejo en el fondo del elevador, rompiéndolo en mil pedazos que salieron volando. La agente alcanzó a protegerse con su brazo. El intruso cubrió un lado de su cara cortada con su mano izquierda e hizo un segundo intento, fallando de nuevo, pues ahora la agente le lanzó una patada a la cabeza, desconcertando al hombre, que cayó de lado y quedó sosteniéndose de la barra del elevador, intentando asirse de ella y ponerse en pie de nuevo, sin embargo eso no fue posible pues la agente tomó el brazo con el cual se sostenía y lo torció por detrás. Escuchó el 'pop' que hizo el hombro del intruso al dislocarse y obtuvo un grito ahogado como respuesta. Su arma cayó al piso y Natasha lo noqueó con un fuerte golpe en la nuca con la Glock, acabando con él por completo.
El segundo intruso recobró la consciencia con el grito de su compañero y se levantó rápidamente pero no pudo hacer nada contra la agente. Ella le lanzó un golpe al estómago con la rodilla haciendo que se doblara de dolor y finalizó golpeando con su codo un punto entre la espalda y la nuca. Un timbre anunció la llegada del elevador al nivel seleccionado. Las puertas se abrieron y la agente Natasha Romanoff salió triunfante, caminando elegante y amenazante al mismo tiempo, dejando tras de sí a un par de hombres desafortunados. Uno inconsciente, que al despertar tendría un gran dolor de cabeza y un hombro dislocado; el otro tirado en el piso, tomando grandes bocanadas de aire para recuperar el aliento y con una posible hemorragia abdominal.
Continuó por el pasillo al que había llegado y luego dio vuelta a la derecha, adentrándose en otro pasillo un poco más estrecho. Llegó a una puerta que dirigía hacia un área común, como un punto medio entre los diferentes pasillos a donde ibas primero para de ahí tomar el corredor que necesitabas para llegar a tu destino si no había un camino directo a éste. Sacó su propia tarjeta y la pasó por el lector de códigos de barra. La puerta se abrió lentamente, rechinando sólo un poco y revelando a lo que se enfrentaban en realidad en el cuartel. Había hombres yaciendo en el piso entre charcos de sangre, inconscientes o muertos, no lo sabía, y otros tantos atacándose mutuamente. Se podía distinguir fácilmente a los agentes de SHIELD de los intrusos pues éstos llevaban trajes de SWAT y armas Glock 17, mientras que algunos agentes usaban trajes especiales o trajes de vestir con armas Glock 18 o Browning L9A1.
Se adentró en el área común, sacó su propia arma, y corrió hacia el otro extremo; rodeando a sus compañeros y atacando a los intrusos que se interponían en su camino sin esfuerzo, concentrándose en llegar a la puerta que dirigía hacia la Sección 16. Justo antes de llegar a dicha puerta uno de los intrusos se paró frente a ella, bloqueándole el paso. Era más alto y ciertamente más ancho que los otros pero eso no le causaba problema en lo absoluto… la mayoría de las veces.
El hombre apuntó su arma y disparó, fallando inexorablemente. Natasha se había abierto en split y se encontraba en el piso. Impulsándose con fuerza derrumbó al intruso con una patada en la parte baja de las piernas. Él cayó de espaldas, sofocado y atarantado. La agente se levantó y, saltando por encima del intruso, abrió la puerta con su tarjeta más rápido que nunca. Apenas había pasado el marco de la puerta cuando una mano se cerró sobre su tobillo derecho. La agente Romanoff cayó al piso de frente, sobre sus manos, y no perdió tiempo. Miró por detrás de ella y vio que el intruso se enderezaba, volviendo a apuntar su Glock. Rodó sobre sí misma en el piso evitando por tercera vez en menos de diez minutos que le dispararan, y ya estando fuera de su alcance Natasha puso sus manos detrás de ella y, con la agilidad de un felino, se puso en pie de un salto. Corrió hacia el hombre y se aferró a su brazo aun extendido, pasando por su espalda y torciéndolo por detrás, causando que soltara su pistola. Dejó que aquel movimiento la impulsara y continuó su maniobra, pasando todo su cuerpo por encima de la espalda del intruso y cayendo del otro lado. El hombre estaba perplejo y apenas tuvo tiempo de reaccionar pero aprovechó el momento en que la agente cayó a su lado para soltar su brazo adolorido y lanzarle un puñetazo con su brazo bueno. Natasha lo esquivó por instinto pero casi inmediatamente el hombre se abalanzó sobre ella, empujándola hacia la pared del túnel. La empujó hasta que ambos chocaron contra aquel extremo y su propio cuerpo evitaba que escapara, posicionó su brazo sobre el cuello de la agente, presionando cada vez más fuerte para ahogarla. No imaginaba que él tenía la desventaja.
Dada la cercanía del intruso la agente Romanoff pudo fácilmente golpearlo en la entrepierna con la rodilla. Él retiró el brazo de su cuello inmediatamente, gruñendo y doblándose a la mitad. Con un salto la agente alcanzó uno de los tubos del techo y con ambas piernas tiró al intruso, que cayó de lado y se abrazó a sí mismo. Bajó con agilidad, caminando hasta estar junto a él y sacó su táser, queriendo ya terminar con eso para poder continuar con su misión. El hombre comenzó a moverse desesperadamente hacia atrás, intentando alejarse lo más que podía de la agente. Hasta que su mano chocó con algo.
Su pistola.
La tomó y rápidamente apuntó a la agente. Ella reaccionó al instante pero, segundos antes de que alguno de los dos disparara, una flecha pasó silbando junto a Natasha y atravesó el pecho del intruso. Éste cayó de espaldas, brazos a ambos lados de su cuerpo y sosteniendo aún la pistola en una de sus manos. La agente dio media vuelta y se encontró cara a cara con el agente Clint Barton, o como muchos lo llamaban, "Ojo de Halcón".
-Lo tenía- dijo la agente, guardando el táser y cruzándose de brazos.
-Sí, seguro. A punto de matarte- replicó Barton. Sabía que a Natasha no le gustaba que nadie se metiera en su trabajo, pero en ese momento había sido necesario, le gustara o no.
-Yo también le iba a disparar…
-Con un táser- la interrumpió, mirándola a los ojos. Ella devolvió la mirada y así estuvieron varios segundos, esperando a que el otro desviara la vista. Ninguno de los dos lo hizo.
-Gracias- dijo Natasha.
-Cuando quieras- respondió el agente, sonriendo.
Ella le sonrió de regreso y estaba a punto de decir algo cuando Iron Man pasó volando por encima de ellos. Natasha nunca lo había visto volar tan rápido. Los agentes compartieron una mirada de preocupación y corrieron tras él, siguiendo el camino que había tomado. Pronto lo perdieron de vista, iba tan rápido que era imposible alcanzar su velocidad. Descendieron de nivel en nivel, utilizando escaleras y pasadizos, hasta que llegaron al penúltimo de éstos. El de la Sección 16.
Al dar vuelta en una esquina se detuvieron en seco, Natasha sacó su pistola y Clint su arco. Frente a ellos, a unos cien metros, dos hombres vestidos totalmente de negro escoltaban con sus armas preparadas a otro hombre, que tenía las manos detrás de su cabeza y vestía un elegante traje negro con corbata. No era difícil reconocerlo.
-Coulson- susurró la agente. Barton asintió e hizo una señal con la cabeza para seguirlos.
Avanzaron sigilosamente hasta estar a una distancia prudente del trío. Los dos hombres abrieron una de las muchas puertas que se encontraban en ese pasillo e indicaron al agente que entrara. En ese nivel lo único que había además del estacionamiento bajo tierra (que dirigía hacia varias salidas alternas) eran bodegas, muchas de ellas, grandes y chicas. Los hombres no se molestaron en cerrar la puerta tras ellos al seguir a Coulson dentro de la bodega. Un gran error por su parte.
Los agentes llegaron a la puerta, deteniéndose uno a cada lado de ésta. Aguzaron el oído y alcanzaron a escuchar golpes, después el inconfundible sonido que produce una pistola al quitarle el seguro, eso fue suficiente para ellos. Entraron en la bodega y vieron a Coulson sobre sus rodillas, de espaldas a ellos al igual que los intrusos. Tenía la cabeza gacha y sus manos a ambos lados de ella. Un hombre detrás de él, apuntándole con su Glock 17; el otro solamente observaba, con una horrible mueca de satisfacción en su rostro. Los agentes no desperdiciaron más tiempo, Clint disparó una flecha a la espalda del hombre que apuntaba a Coulson, mientras que Natasha terminaba con el segundo hombre. Vieron a Coulson estremecerse al escuchar el disparo de la agente, sin duda pensó que esa bala había sido para él. Cuando ambos hombres cayeron muertos uno a cada lado giró su cabeza hacia donde sus compañeros se encontraban. Al verlos sonrió y soltó el aire que no sabía que había estado conteniendo.
-Gracias- les dijo, poniéndose en pie y sacudiendo su camisa desfajada, manchada de sangre y tierra. Le salía sangre de la nariz y tenía el labio inferior partido.
Natasha y Clint asintieron, cuando la agente recordó por que estaban allí.
-Esperen un momento- dijo ella, llamando la atención de sus compañeros. Luego se dirigió a Coulson- Si tú estás aquí, eso significa que…
-Hammer tiene a Pepper- completó Coulson-. Tenemos que apurarnos, se encuentran en el último túnel del pasillo opuesto al de la Sección 16, en la puerta final. Iba a sacarla por la salida de emergencia pero estaba bloqueada, entonces llegó Hammer.
-No pude hacer nada- continuó, suspirando. Mientras se encaminaban hacia el lugar indicado-. Le prometí que la sacaría de aquí a salvo…
-No fue tu culpa- dijo la agente.
-Seguramente el Sr. Stark ya se encuentra allí- indicó el agente Barton-. En ese caso nosotros deberíamos seguir neutralizando la invasión.
-No- dijo Coulson, caminando firmemente y sin detenerse ante nada-. No mientras podamos hacer algo para ayudar al Sr. Stark y a la Srta. Potts.
-¿Y qué sería eso exactamente?- inquirió Clint, curioso por saber lo que su compañero tenía en mente.
En ese momento dieron la última vuelta y ante ellos apareció la puerta tras la que se encontraba Hammer. Justo afuera había un par de guardaespaldas "protegiendo" la entrada, dado que se encontraban inconscientes en el piso podían asumir que Tony ya había pasado por allí.
-Estamos a punto de averiguarlo- respondió Coulson finalmente, sacando su tarjeta y abriendo la puerta de par en par.
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A/N: Oh oh, ¿Qué sucederá ahora? ¿Estará bien Pepper? ¿Alcanzó Tony a salvarla?
¡Todas estas dudas las resolveré en el siguiente capítulo! :D
¡Así que si quieren saber que pasará R&R! Porque mientras más reviews haya más rápido subiré el siguiente capítulo ;)
De nuevo una disculpa por la tardanza al publicar…
¡Gracias por leer y por seguir esta historia!
CeciLovesReading :D
