A/N: Iron Man no me pertenece, ni ningún otro personaje que mencione, a excepción de los que invente :P

¡Woow muchísimas gracias por sus maravillosos reviews y todo su apoyo, me encanta que les guste esta historia!

Sé que tardé demasiado en subir este capítulo pero todo tiene una razón, y es que ¡hoy 18 de abril se cumplen exactamente dos años desde que empecé a escribir este fic! Cumplimos nuestro segundo feliz aniversario :D No puedo creer que ya hayan pasado dos años… es mucho tiempo, pero este es el último capítulo (triste, lo sé u.u) y merecía terminar el mismo día que comenzó.

En fin, basta de perder tiempo en esto… ¡que siga el fic!

Disfrútenlo ;)

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Tony esta jadeando y apenas puede respirar. Una gran presión se apodera de su pecho y Pepper lo sostiene entre sus brazos, llorando, mientras que Hammer les lanza una última mirada de satisfacción. Una sonrisa de victoria en su rostro. Se escuchan pasos por detrás de Hammer. Pepper eleva la mirada y la sostiene por detrás de él. Tony la ve y hace lo mismo. Justin se da cuenta de que su atención fue robada por algo o alguien detrás de él. Esperaba que no fuera aquel tonto senador, porque si lo había interrumpido…

Hammer dio media vuelta.

No esperaba eso.

Rhodey estaba parado justo detrás de él, en el traje de War Machine, con la parte frontal del casco levantada.

-Un consejo Hammer- dijo, y luego reacomodó el casco en su lugar-. No te metas con mis amigos.

Hammer reaccionó después de lo que parecen varios segundos y comenzó a dispararle a Rhodey, aunque sin éxito, pues el traje es inmune a las balas de una simple Glock. Las balas chocaron contra la armadura, algunas desviándose y otras rebotando. Silbando en el aire y volando sin rumbo. Inevitablemente a Hammer se le acabaron las municiones y optó por hacer lo más fácil, lo que hacen los cobardes cuando se encuentran ante una situación de peligro de la que saben no se podrán zafar. Correr.

-Mi turno- dijo Rhodey.

Justin intenta pasar por un lado de Rhodey pero él levanta una mano metálica y lo detiene con un rayo de plasma, no lo suficientemente fuerte como para matarlo pero sí para dejarlo inconsciente. Hammer salió disparado hacia un lado y cayó sobre unas viejas cajas de cartón. Entonces, Rhodey llamó a los agentes por radio para que se lo llevaran y por la puerta entraron Coulson, Natasha y Clint Barton. Coulson y Barton se dirigieron inmediatamente a Hammer, mientras Natasha se acercaba a Pepper y a Tony.

-¡Rhodey! ¡Tony necesita el reactor!- gritó Pepper desesperada.

-¿Dónde está?

-Hammer lo tenía.

-Pep… Pepper- Tony estaba intentando llamarla, pero su voz salía en un susurro entrecortado.

-Aquí estoy, Tony. Resiste, sólo un poco más. Por mí.

-Hammer no lo tiene, debió caer en alguna de estas cajas cuando cayó sobre ellas -anunció Coulson.

Los dos agentes y Rhodey se pusieron a buscar en las cajas. No quedaba mucho tiempo. Natasha se arrodilló junto a ella y algo en el brazo de Pepper llamó su atención.

-Srta. Potts… está sangrando -la agente se acercó y levantó con cuidado la manga de su brazo, Pepper hizo una mueca pero mantuvo su atención en Tony-. Le rozó una bala, una de las que se desviaron.

-¿Rhodey?- ya no era una pregunta, era una petición. Tony estaba cerrando los ojos, murmurando el nombre de Pepper y ella no podía hacer más que tomar sus manos entre las suyas y rezar por que se quedara con ella.

Sus manos estaban frías y se veía realmente pálido. Sus respiraciones eran rápidas pero parecía que no le proporcionaban el oxígeno suficiente.

-Está perdiendo sangre Srta. Potts, no podemos dejar la herida abierta…

-No me voy a mover de aquí, Natasha- dijo Pepper, su voz más segura de lo que se sentía, interrumpiendo a la agente. Ella asintió y se levantó rápidamente, dirigiéndose hacia el kit de primeros auxilios que se encontraba en una esquina de la bodega, junto a un extintor.

-¡Lo encontré!- exclamó Clint.

El agente sacó su mano de una de las cajas con el reactor firmemente atrapado entre sus dedos y palma, se levantó y corrió hacia donde se encontraban Pepper y Tony. En cuanto llegó junto a ella y se lo ofreció Pepper prácticamente se lo arrebató, dándole las gracias, y con manos temblorosas lo acomodó en el pecho de Tony. Un clic anunció que el reactor ya estaba en su lugar, pero este no producía ese suave zumbido que ella había llegado a conocer tan bien. Tony intenta decirle algo pero de repente sus párpados se vuelven demasiado pesados y cierra sus profundos ojos cafés. Pepper gritó su nombre desesperadamente y tomó su cara entre sus manos. Rhodey se arrodilló al lado de ella y llamó a Tony con voz firme, pero bajo esa voz firme se encuentran trazos de la inquietud y la ansiedad que había estando manteniendo al margen.

-Tony eres mi mejor amigo, vamos, abre los ojos…

-Por favor, Tony. No me hagas esto -suplicó Pepper.

Él seguía con los ojos cerrados, lo único que evitaba que pensaran que estaba muerto era el apenas visible movimiento de su pecho al inhalar y exhalar, y no faltaba mucho para que eso terminara también. Ahora la voz de Pepper había perdido toda la tranquilidad que aparentaba y era evidente la desesperación y desesperanza en sus palabras.

-No me dejes sola. Tony, no puedes dejarme sola. Eres lo único que tengo. La única persona a quien en realidad he amado. Y después de todo por lo que tuvimos que pasar para que al fin estuviéramos juntos, después de todo lo que hemos superado, no puedo perderte. Te amo.

Entonces Pepper se inclinó y besó a Tony en la frente. Su rubio cabello cubría el rostro de ambos y ella cerró sus ojos, con una mano sobre el reactor y la otra sosteniéndolo de la espalda. En ese momento sintió el reactor comenzar a vibrar bajo su mano y escuchó el suave zumbido que creyó nunca más volvería a escuchar. Y una voz… esa voz grave y sexy que la había cautivado desde el primer día.

-Yo también te amo.

Pepper abrió los ojos inmediatamente y observó el rostro de Tony, sus cálidos ojos cafés la miraban con amor y en ellos habitaba un brillo travieso, que aparecía cuando estaba con ella. Pepper comenzó a reír, los nervios y el estrés finalmente abandonando su cuerpo, mientras lloraba lágrimas de felicidad. Abrazó a Tony y giró un poco la cabeza hacia los demás, vio a Rhodey suspirar y sonreír. Todos en la habitación se relajaron visiblemente y uno por uno se fueron acercando para ayudarles.

-Nos dio un buen susto Sr. Stark- dijo Coulson.

-Hola viejo amigo -dijo Tony sonriendo a Rhodey, quien le ayudó a sentarse-, agente Coulson, agente Romanoff y agente del cual no conozco su nombre…

-Me llamo Clint. Clint Barton.

-Mucho gusto, agente Barton.

-El gusto es mío, Sr. Stark.

-Es bueno tenerlo de vuelta -añadió Natasha-. Ahora sí, Srta. Potts, tengo que vendar su brazo.

-¿Qué te pasó Pep? -preguntó Tony, y entonces vio la manga del brazo derecho de Pepper manchada de sangre.

-No es nada.

-Una de las balas de Hammer rebotó y rozó contra su brazo, no requerirá puntadas se ve peor de lo que es, sólo es necesario que la limpie y la vende -dijo la agente.

-Pero no tiene que ser justo ahora…

-Pepper -la interrumpió Tony-, deja que la agente vende tu brazo, ¿por favor?

Pepper suspiró y se dirigió hacia una esquina de la bodega con Natasha, ambas se arrodillaron y la agente comenzó a curar la herida con el contenido del kit de emergencias. Mientras ellas estaban ocupadas Tony y Rhodey, junto con los agentes, se pusieron a discutir sobre lo que harían a continuación. Coulson les dijo que Fury había logrado detener al senador Stern antes de que se marchara y que tenía en su posesión el traje. Stern y Hammer serían llevados a la corte y sentenciados a ir a la cárcel.

Cuando Natasha terminó y todo estaba recogido Pepper regresó al lado de Tony y poco a poco se fueron retirando una tras otra las personas que estaban allí, hasta que quedaron solos Pepper y Tony. Parecían siglos desde la última vez que habían estado solos. Él se había recuperado y estaba de pie en medio de la habitación, cuando Pepper llegó a su lado tomó su cara entre sus manos y besó su frente.

-Tú también eres lo único que tengo -dijo Tony, pegando su frente a la de Pepper-. ¿Pepper… te casarías conmigo?

-Pero Tony… -comenzó ella, realmente sorprendida.

-Nunca más quiero volver a estar lejos de ti, jamás. No podría vivir sabiendo que te he perdido. En realidad sería un infierno, no lo aguantaría.

-Tony, sólo llevamos dos semanas juntos -respondió Pepper, acariciando su mejilla.

-La verdad es que llevamos diez años y dos semanas juntos, sólo que los primeros diez años no lo sabíamos del todo -dijo Tony sonriendo-. Claro que no tiene que ser ahora, podemos tomarnos el tiempo que necesites, si es que tú sí quieres…

Pero ella lo interrumpió con un beso, se puso de puntillas y lo besó con tanto amor y cariño que las palabras sobraban. Puso sus brazos alrededor de su cuello y sintió las manos de Tony en su cintura y espalda. Él definitivamente no estaba dispuesto a dejarla ir tan fácilmente, a lo que ella no oponía ninguna resistencia. Cuando se separaron Pepper sonrió y miró a Tony a los ojos, a ese hombre maravilloso con el que había vivido tantas cosas. Él la abrazó y se quedaron así, juntos, sabiendo que se amaban y que nada los podría separar.

Al menos, por ahora, todo estaba bien.

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A/N: Ahhhhh me da mucha tristeza que aquí termine nuestra historia pero bueno, ¡en una semana tendremos la tercera parte de Iron Man!

¡Felicidades a Raven Sakura por adivinar quién llegaría!

A quien siguió/favoriteó desde el principio este fic, y a quienes lo fueron siguiendo mientras avanzaba ¡muchísimas gracias! Gracias por acompañarme en este recorrido y espero que les haya gustado. No puedo decir cuánto me inspiraban y motivaban todos sus reviews. En verdad todos ustedes fueron un gran apoyo para mi :)

Nos volveremos a ver uno de estos días, ¡hasta pronto!

Los ama,

CeciLovesReading :*