Hola. Aquí traigo otro capítulo de mi OC de Otoya. Este va avanzando más lentamente que "Rondó de amor" pero la situación lo requiere así xD Espero que os esté gustando. Y a ver si me dejáis review o comentarios que me hace ilusión saber que tengo seguidoras de la historia :3 Os dejo con el capítulo, ya no os entretengo.
CAPÍTULO 2
Cuando salgo un poco de mi sorpresa consigo articular unas palabras.
-Antes… dime de qué color es el móvil para asegurarme que es tuyo.
-Oh, sí, es bueno asegurarse. Es rojo con un colgante de Piyo-chan- el chico sigue sonriente, creo que no se ha percatado de mi sorpresa.
Saco el aparato y se lo doy.
-Muchas gracias, has sido muy considerada. Me llamo Ittoki Otoya. ¿Y tú?
-Oh, encantada, Ittoki-kun, yo soy Stella Jaimison.
-Vaya, nombre extranjero.
-Sí, padre inglés, madre japonesa.
-Qué curioso-dice riendo- es un nombre muy bonito.
-Gra…gracias- le digo sonrojada.
-Por cierto, encontraste el teléfono en la academia Saotome. ¿Eso es porque fuiste a hacer el examen de admisión también?
-¡Sí! Aspiro a entrar como compositora.
-Pues yo como idol- me dice entusiasmado.
-¡Qué alegría!- le digo con emoción- Si entramos los dos al menos conoceré a alguien allí.
-Ojalá entremos- me dice- por cierto, has sido muy amable, así que… ¿me dejarías invitarte a una merienda?
-Oh, no tienes porqué.
-Vamos, me hace ilusión- dice y sonríe de una forma contagiosa, así que no puedo evitar sonreír también y asentir.
Me leva a una pequeña cafetería muy confortable. Empezamos a charlar y descubro que tenemos cosas en común como los gustos musicales y otros pequeños detalles. Él también toca la guitarra. Me emociono tanto hablando con él que le cuento casi sin darme cuenta lo de mis padres.
-Entonces… ¿vives con tu tío?
-Sí…- le digo.
Me doy cuenta que le he contado algo muy personal a alguien que acabo de conocer, y eso que a mí me cuesta bastante confiar en la gente. Parece que Ittoki-kun se da cuenta de mi reacción.
-Si te cuesta hablar de ello haré como si nunca me lo hubieses dicho. No te preocupes.
Y, por primera vez en mi vida, me doy cuenta de que puedo confiar en él. Sé que es sincero y que nunca me traicionaría.
-La verdad es que… creo que me haría bien hablar con alguien de esto, pero no quiero molestarte…
-¡Oh! Para nada, vamos, habla. Yo te escucharé- dice el pelirrojo enfatizando de forma exagerada cada gesto.
-Gracias. Bien… lo cierto es que no tengo muy claro cómo murieron mis padres. Yo era pequeña, pero aun así quise saber como murieron. Mi tío Clive me dijo que tuvieron un accidente de coche y chocaron con un camión. Me pareció razonable. Sin embargo después, otro familiar me dijo que se cayeron por un precipicio. Entonces decidí preguntar a otras personas y cada una me dio una versión diferente. Cuando se lo dije a mi tío Clive, simplemente me miró con dureza y dijo: "No necesitas saberlo, solo te perjudicará". Hoy día aún intento que me cuente la verdad, pero no hay manera- después de decir esto me siento muy aliviada.
-Vaya, es increíble. Yo creo que deberías investigar sobre tus padres por tu cuenta. ¿Trabajaban en algo importante, algo relacionado con política o por el estilo?
-Ahora que lo dices, es algo que mis padres nunca me dijeron con exactitud. Creo que investigaban o algo parecido. Tampoco mi tío me ha querido hablar nunca de eso… pero, ¿sabes? Ahora quiero centrarme en mis estudios, quiero ser compositora.
-Es lo mejor que puedes hacer.
De repente mi móvil empieza a sonar. Es C.
-Disculpa- digo a Ittoki-kun mientras descuelgo- ¿Sí?
-Stella, son las ocho y ya sabes que soy estricto con el horario. Dime dónde estás y voy a recogerte- me dice mi tío muy serio.
-Oh, vamos, C, ¿No puedes ser un poco flexible por una vez?
-Hablo en serio- cuando C se enfada, se enfada. Así que decido obedecerle.
Le digo el lugar y me informa que estará aquí en unos diez minutos.
-Lo siento, Ittoki-kun, mi tío viene a recogerme. Es muy estricto en ese aspecto.
-No te preocupes- me dice sonriendo- espero que nos veamos en la academia, ha sido un placer conocerte.
Salimos a la calle a esperar a que llegue C. Y cuando aparece con su flamante coche plateado, Ittoki-kun se queda boquiabierto, más aún cuando ve a mi tío dentro del coche con su camisa blanca medio abrochada, los pantalones negros y las gafas de sol de marca, todo junto lo hacen bastante atractivo, la verdad. Lo que no logro entender es porqué aún no tiene novia. Me monto en el cocho mientras despido al aún boquiabierto Ittoki.
-Stella, me dijiste que salías porque habías quedado con la chica que perdió el móvil. ¿Qué hacías con ese tío?
-Eh, eh… no te pongas a la defensiva. Él era el dueño del móvil. Es que… yo di por hecho que sería una chica, pero me equivoqué.
-Vale, de acuerdo.
-Esto… debes hacerte a la idea de que si entro en la academia Saotome conoceré muchos chicos guapos y probablemente me ligue a alguno- digo en broma para picar a mi tío.
-¡Cuánto lo dudo, Stella!- dice y suelta una sutil carcajada.
-Oye, ya sé que no soy atractiva, pero no hace falta que me digas esas cosas- le contesto disgustada. Me ha dolido.
-No es por eso, tonta. Eres muy guapa y seguro que consigues pretendientes. No lo decía en ese sentido. Ya veo que no conoces las reglas de la academia…
-¿Qué reglas?- pregunto con curiosidad.
Él vuelve a soltar una carcajada antes de contestarme:
-Pues esa que dice que están prohibidas las relaciones amorosas.
-Lo dices en broma, ¿no?
-Claro que no. ¿Por qué crees que te puse tan pocos impedimentos en que entraras?
-¡Pues qué absurdo! ¿Qué pasa si me enamoro?
-Fácil. El director te enviará de vuelta a casa, o sea, conmigo. Así podré encargarme personalmente de cualquier niñato baboso te ponga las manos encimas. No te dejaré que nadie se roce contigo- menudas expresiones se inventa…
-Sabes que nunca aceptaré eso. Algún día tendrás que dejar de ser tan sobreprotector.
-Ya veremos- me dice de forma pícara.
Le he dado muchas vueltas a esa absurda norma y he decidido que me da igual puesto que n mis años no me he enamorado nunca. He venido aquí a formarme. A estudiar. Nada de amor para mí. Me coloco en una fila para la ceremonia de apertura. Todo parece muy normal, sólo un poco impresionante, hasta que un hombre aparece como por arte de magia por el cielo. Cae en el escenario y empieza a hablar. Estoy tan sorprendida que no me entero de la mitad de sus palabras. Sólo consigo enterarme de que es el director y poco más…
Me dirijo a la que será mi clase. La clase A. Cuando llegó la carta con mis notas y mi admisión aprobada, me alegré mucho de estar en la segunda mejor clase de la academia.
Atravieso la puerta y veo a un chico que me es familiar, pelirrojo, en una animada charla con un rubio.
-I…Ittoki-kun…- llamo tímidamente. El pelirrojo y el rubio se giran y veo como la expresión de Ittoki-kun se vuelve una sonrisa. ¡Qué alegría estar con alguien conocido en la clase!
-Jai-chan- me dice. Vaya, es la primera vez que alguien me llama así, no estoy acostumbrada.
Se acerca a mí y el rubio lo sigue.
-Me alegro de que estemos juntos en clase. Este es Shinomiya Natsuki- señala al chico rubio de gafas que me observa como evaluándome. Me intimida y bajo la mirada. Luego me atrevo a subir un poco la vista.
-… ¡ERES DEMASIADO MONA!- Shinomiya-san grita y me abraza.
-Shi-Shinomiya-san… no puedo respirar…-digo sin aliento.
-¡Oh! Lo lamento- su expresión denota desconcierto- ¿Te he lastimado?
-No, no. No te preocupes, estoy bien.
Entonces alguien entra y nos dice que viene la profesora. Corremos todos a nuestros asientos. Una mujer de larga melena rosa y ondulada entra por la puerta con una radiante sonrisa. De repente tengo la sensación de que la conozco, pero no consigo recordar.
¿Qué os ha parecido? Sigo sin estar segura de haber captado la esencia de Otoya, espero que sí. Y espero que si lo he hecho mal no me matéis ni nada... jajajajaja. Ahora mismito subo el tercer capítulo, hoy he dedicado mucho tiempo a esto porque me he retrasado muchísimo en publicar porque no tengo tiempo con los estudios T^T Besos :3
