Hola que tal a todos, pues de nuevo aquí actualizo la continuación, y valla que me fue demasiado tiempo y en mi punto de vista siento que le falta algo, la idea era terminarlo ayer, pero no fue así, de todos modos aquí está, espero que sea de su agrado.
Como recordatorio, el Nombre de Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto
-Siempre había querido conocerte mamá- dijo Naruto entre lágrimas, la mujer de pelo rojo solo pudo corresponder el abrazo de su hijo, también estaba emocionada, y una pequeña lágrima emergida empezó a descender en su mejilla.
El momento fue eterno, Naruto siempre pensaba que nunca iba a conocer a su madre, nunca supo que era ese sentimiento de amor fraternal, jamás en su vida lo ha recibido, y esta vez el sentimiento desconocido lo embargaba en todo su ser.
-¡Hay…! ¡Hay tantas cosas que decirte!- hablo entrecortadamente Naruto, luego de soltarse del abrazo.
-SI, pero primero hay que detener esto- habló Kushina, lista para sacar el chakra de odio que albergaba Naruto. Para impresión del kyuubi, notó quien era responsable de aquellas acciones.
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Movimientos fluidos, rápidos y precisos era lo ultimo que veían los shinobis de la alianza antes de caer mal heridos… o muertos ante ella, Hisana Hyuuga era conocida como una de las kunoichis más efectivas de Konoha, y a su vez como una de las mujeres más poderosas del clan Hyuuga.
-¡Hinata-sama responda!- Fuertemente tomada por los hombros y sacudida violentamente por su primo, por fin la hizo entrar en razón – ¡Hinata-sama, tenemos que retroceder, no está en condiciones para esto!- ordenó Neji.
-Pe…pero Neji, ella…-.
-Ella está siendo controlada, no puede estar aquí, ¡no si se enfrenta a ella!- fue lo que dijo El castaño.
Su mirada se oscurecía ante lo dicho, desgraciadamente su primo tenia razón, sus sentimientos arraigados por su madre le impedían ser oponente ante ella, por lo que haciendo caso a sus palabras se retiró de ahí.
-Yo me encargaré de ella- Fue lo que dijo Neji, antes de que se dirigiera a enfrentarse a su tía.
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-Mi cabello se volvió como como mi hilo rojo del destino, el halago de tu padre me salvó, me hizo quererme a mí misma, a la vez hizo querer mi cabello- habló su historia tal como su huvbiera ocurrido ayer, -Solamente tu y obviamente tu padre me han hecho cumplidos por mi cabello – su mano recorría tal sedoso cuero cabelludo, y volteando a ver a Naruto.
-Y hay una cosa que me gusta decirles-.
-Cuál mamá- dijo Naruto con una sonrisa en su rostro.
-Te amo-.
La platica sobre como su madre y su padre se conocieron y a la postre se enamoraran lo hizo llenar de alegría, las palabras finales lo extasiaban en la felicidad y era tanta la sensación emocional que le abría los ojos.
La similitud que se veía con su padre y él mismo fueron latentes al hacer cambiar a las personas, el recordar que Hinata le había dicho que por él ella se reencontró por el camino indicado, la confianza en sí mismo y continuar ante las adversidades despertó el valor de seguir adelante en ella.
Pero el punto era que por eso ella cambió para bien, ella quería dar lo mejor de si misma, y sobre todas las cosas quería caminar a la par con el, cosa que se hizo emocionarse, Hinata si demostraba sus sentimientos de manera sincera y aceptaba todo lo que era él, desde el mínimo detalle de sus gestos y facciones, hasta el acto más disparatado que hiciera.
-Bien Naruto, es hora que controles al Kyuubi- hablo con entusiasmo su madre, y tenía razón, era hora de poner al kyuubi en su lugar.
Volviendo a donde estaba el kyuubi Naruto de nuevo le hizo frente ante el bijuu -¡Estoy tan feliz!- fue lo que bramo el rubio, y con el coraje en alto empezó el segundo encuentro.
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No pudo resistir más, no cuando Neji estaba siendo superado de esa manera, nadie a excepción de Naruto lo había derrumbado al suelo.
Justamente del último ataque que recibió su primo, él se trato de levantarse, pero su madre iba a rematarlo con un golpe final, es en este punto que ella se abalanzó sobre su madre, pero Hisana previendo el ataque sorpresa tuvo que retroceder.
-Hi…Hinata-sama… por favor ¡hulla!... ¡es mi deber como guardián!- dijo un debilitado Neji que trataba de incorporarse, los puntos tenketsu de su cuerpo estaban cerrados, la letalidad de Hisana era atroz.
-¡No retrocederé Neji!- Bramo la peli azul,-no quiero que nadie muera a costa de mi bien- dijo con seguridad y mirando a su primo quien se trataba de levantar –Ya es tiempo que te devuelva el favor primo-.
Volteándose a ver a su madre, esos ojos blancos activos con el byakugan, su pelo azul purpureo tan similar al suyo, pero más largo, y esas facciones dando a darse cuenta el gran parentesco entre ambas, fue el motivo en que la resucitada habló.
-¿Eres Hinata?-.
Ese tono dulce como lo recordó ella le hizo un nudo en la garganta, tomando fuerzas en donde una mujer sabe donde sacarlas recompuso su serenidad y habló.
-Sí así es- Dijo ella, las miradas de ambas mujeres se cruzaron, y Hisana entornó una sonrisa.
-Mira como has crecido Hinata- esa mirada triste enarcado por esa sonrisa solemne le hicieron dudar de su cometido –Tu cabello lo has dejado crecer-.
-Así es mama, lo hice por tener un recuerdo de ti- habló ella con la mirada baja, el haberse dejado crecer de pelo fue cuando su hermana Hanabi le hizo ver que con el pelo largo era tan similar como la foto de su madre.
-Me alegra ver que estás bien, por Neji supe que te has vuelto fuerte valerosa, y te has vuelto Chunin- fue el reconocimiento de ella.
-Gracias madre-.
-Pero dime, como están tu padre y Hanabi, rápido, no se en cuanto tiempo no te atacaré-.
Hinata abrió su mirada, y viendo a su madre ahí parada no pudo resistir más, el nudo en su garganta se cerró.
-¡Hinata-sama!- grito Neji, tratando de avisar a su prima.
Hinata notó que iba a ser atacada por varios zetsu, por lo que entornando la técnica de rotación defensiva mandó a volar a todos sus enemigos.
-¡Hinata cuidado!-Fue en ese instante cuando advirtió su madre, vio como ella la iba a atacar con la palma extendida, ella girando sobre si misma hizo que pasara la mano llegara a rozar su hombro, eso estuvo cerca.
-Hinata ten cuidado, te diré mis movimiento, mi cuerpo siento que alguien lo controla- entre palmadas que ella lanzaba, Hinata las detenía, teniendo cuidado de cualquier estrategia que su madre le advertía.
-Estaré atacando los tenketsus de tus brazos, para inutilizar tu juuken-.
-Eso lo sé- desviaba una de las palmadas de ella, y viendo una pequeña apertura, Hinata se dispuso a repeler los embates de su madre -¡Hakke Kūshō!- el ataqué lanzó a su madre varios metros hacia atrás, recomponiendo su compostura en seguida, Hisana otra vez atacó con más velocidad.
-Ahora pude reconocer el patrón de tus ataques, ¡aléjate Hinata, todo lo que hagas será inútil!- Hisana siendo bendecida por un talento innato en su byakugan y a la vez ella podía reconocer los patrones de ataque y defensa de su oponente, anticipando por donde atacaba y defendía su enemigo, dejándolo sin ninguna posibilidad en lucha cuerpo a cuerpo, y aunado con el puño suave era la perdición del enemigo.
Hinata hizo caso omiso a la advertencia de ella aun sabiendo de lo letal que era ella, no había nadie del clan Hyuuga en el escuadrón a excepto ella y Neji, solamente para detener a un Hyuuga se necesitaría de un Hyuuga más superior para erradicarlo, pero para su desgracia su madre era tan superior y en demasía con respecto a ella.
-No lo haré, te detendré – colocando una postura distinta al juuken, Hinata atacó a su madre con lo que ella había adquirido con sus entrenamientos.
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-¡Maldito mocoso como te atreves!- rugió el zorro de nueve colas, a pesar de que su chakra fue absorbido, demostraba aun fuerzas para luchar. Así que sin alternativas cerró al kyuubi en un nuevo sello.
-¡Lo lograste Naruto!- felicitó su madre, era extraño recibir por primera vez una felicitación de ella.
-¡Si!- afirmó el rubio ante lo obvio, pero también presintiendo lo que iba a seguir después –Entonces tú ya estás…-.
-Es hora de reunirme con Minato- dijo ella con algo de melancolía –Pero antes necesito contarte algo antes de irme- interrumpió ella el momento de tristeza de Naruto –La verdad de lo que sucedió hace 16 años-.
-¿La verdad?- Cuestiono seriamente Naruto ante la mirada seria que demostró su madre.
-Yo antes era la jinchuriki del kyuubi-tales palabras lo sorprendieron, ¿Qué había sucedido hace 16 años? ¿Porque si su madre fue el jinchuriki, él se volvió en el nuevo jinchuriki?.
-¿¡Mamá pero tu… tu!?- estaba estupefacto, no había palabras que articular.
-Si Naruto, yo fui Jinchuriki- afirmó de nuevo ella –Pero antes de continuar, necesito que conozcas tus raíces-.
Entonces habló del país del remolino y de uzu, del fuerte vinculo entre el país del fuego y Konoha, y fue ahí que hablo de los integrantes del clan Uzumaki originario de uzu sus grandes técnicas y habilidades de dominar sus temibles técnicas de sellado y su gran nivel de proporción de chakra y su longevidad.
Ante tales habilidades el país estuvo involucrado en las primeras grandes guerras ninja, y el dejar de existir en el mapa, y el clan siendo casi desaparecido fue el precio a pagar.
-Yo fui elegida por mi tipo especial de chakra, podía suprimir al kyuubi- dijo Kushina en su resumida explicación. –Mi predecesora era la esposa del primer Hokage, era tan poderosa que era lógico tal asignación- rascándose la nariz y con un leve sonrojo hablo con gracia –Es curioso que ella se llamara Mito Uzumaki, ¡Yo acabé casada con el cuarto Hokage!-.
Explicándole el como es que La primera jinchuriki selló el poder en su cuerpo luego de la batalla a muerte entre el Shodaime Hokage y Madara Uchiha.
-Entonces el kyuubi estuvo en manos de Konoha, pero cuando Mito-sama estuvo en su lecho de muerte fui elegida para ser la nueva jinchuriki –.
-¡Pero entonces te utilizaron!-exclamó indignado el rubio.
-No tenía idea hasta que llegué aquí – dijo Kushina con tristeza –el agobio de ser jinchuriki y la presión de estar en la soledad por lo que conllevara me hacía tener miedo-.
-Pero cuando Mito solicitó que fuera a verla…- y las palabras de ella la llevaron al recuerdo de aquel encuentro.
Estaba abrazada con fuerza en el regazo de la anciana Mito, no era justo el llevar tal carga, no soportaría tal responsabilidad.
-¡No es justo!- gritó entre lagrimas la pequeña niña pelirroja, Mito solo la calmaba y la tranquilizaba, las arrugadas manos de la anciana recorrían el largo pelo de la niña.
-Pequeña, nos trajeron aquí para ser el contenedor del kyuubi…- pausó la mayor de las Uzumaki, tomando un respiro comenzó a hablar.
-Pero antes de que nos convirtiéramos en jinchuriki…-.
-Debemos de llenar el contenedor de amor- terminó de decir Kushina ante la frase de Mito.
-Pude ser feliz siendo el jinchuriki- dijo con alegría y aflicción en su voz.
-¿Pudiste ser feliz a pesar de tener al kyuubi dentro?- cuestionó Naruto.
-Si…- dijo ella con una sincera sonrisa.
Las lagrimas se acumularon en sus ojos, secándolas, empezó a reír, su vida con el kyuubi dentro fue dura y triste, pero a pesar de ello Naruto el reflejaba todo en una sonrisa, antes pensaba que el tener amigos y conocidos era todo lo que podía completar el vacío que existía en su corazón.
Pero eso lo hacía más grande, cada vez que llegaba a su apartamento se encontraba solo, no había nadie que le dijera bienvenido cuando llegaba o ve con cuidado cada vez que se iba, el silencio y su soledad aun estaban presentes, hasta cuando ella le dio su amor.
Entonces comprendió que el amor de ella era lo que lo hacía sentirse raro, el sentimiento vacío desaparecía, y fue entonces que cayó en algo, recibió el corazón y el amor de Hinata para que su contenedor sea llenado, entonces comprendió lo que es el amor de alguien.
-No tienes que llorar Naruto, no estás solo- dijo Kushina ante tal muestra sensible de Naruto.
-¡Espera!- interrumpió Naruto ya recuperado –hace 16 años que es lo que ocurrió-.
Kushina cerrando los ojos con un aire meditador.
-Hace 16 años…-.
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-¡32 tenketsus!- gritó Hinata, Neji observaba como ella tacaba con esta técnica, dándose cuenta de cuanto había crecido su prima.
-¡64 TENKETSUS!- terminó de gritar Hinata para completar con los últimos 32 golpes, tan rápidos como la luz, pero en el instante de dar la palmada final, ella se detuvo, no soportaba ya, estaba en sus limites de pelear con su madre, en su mente era un caos, más al recordar aquellas vivencias de su niñez.
Otra vez su gentileza y su inseguridad se interpusieron dudando en el punto más critico, en este gran error, Hisana aprovechó el momento, atacándola con una fuerte patada.
Hinata trató de detener la patada en un ultimo instante, pero su madre la engañó con una finta, y a sangre fría Hisana le conectó una fuerte palmada cargada con chakra en el corazón de Hinata, el poder del golpe la mandó varios metros volando y cayendo estrepitosamente, sintió en carne propia el mortal ataque del juuken.
Tan intenso y punzante era el dolor, no se comparaba con la herida que le ocasionó su primo en las preliminares Chunin, el recordar como se le iba el aire, y las fuerzas era perturbador, y más cuando sentía que perdía la consciencia y empezaba a toser sangre, pero entonces un extraño chakra rojizo la cubrió y en un instante se había recuperado de aquel ataque.
Ahora si la cuestión era ¿Qué le estaba pasando?, pero todo eso dejó de lado cuando su madre movió los labios, y ella los leyó, captando una palabra "Kushina".
-¡Agh!- fue el quejido de ella, estaba respirando agitadamente, y su madre estaba como si nada, dándose cuenta que el Hakke Rokujūyonshō era inservible, el cuerpo le temblaba ante la sensación de que todo era inservible, había probado todo y parecía ser inservible es entonces que su madre habló de nuevo.
-Hinata tu tienes que dejar tu gentileza a un lado- dijo Hisana, y en un movimiento atacó a Hinata, ella en tanto empezó a evadir los golpes, y era cierto.
-pe… pero es que yo…yo- dudó Hinata, y evitando que otra palmada se volviera mortal, sujeto del brazo y usando una llave de defensa la mandó a varios metros de ella.
-¡No tengas miedo de cambiar pequeña!- exigió su madre –tu decides que ser y que hacer-.
Otra vez los ataques se hacían rápidos, y Hinata retrocedía -¡No te defraudes a ti misma hija!- Hinata ya no podía soportar "Ese es mi camino ninja" esas palabras otra vez "jamás retrocederé".
-No lo permitiré que suceda eso, por que esa es mi promesa, volveré Hinata, volveré por mis sueños, volveré por todos, y volveré por ti, para que no sufras por mí- su tono de voz lleno de seguridad caló en el frágil momento que estaba Hinata – ¿Sabes porque? - ella solo negó con la cabeza
-Por que ese es mi camino Ninja-esas palabras la hicieron darse cuenta que Naruto siempre cumplía con sus promesas, porque de esa manera ferviente de luchar y seguir adelante la hicieron ver que el destino no controlaba su vida, por que por ese chico rubio le debía toda su vida y su mundo.
Una promesa que él iba a cumplir, pero para ello ella tenía que vivir y seguir adelante, tenía que poner de su parte, entonces sacudiéndose una vez más se dispuso a ataca, tenía que seguir adelante por lo que se iba a arriesgar.
-¡Hakke Kūshō!- de nuevo fue el ataque de Hinata, Hisana los evadía el primer y segundo ataque, para el tercero uso el kaiten, justo lo que deseaba Hinata.
Usando un rápido movimiento en sus manos usando su primera defensa absoluta Shugohakke Rokuijū Yonshuo, la formación inmediata de la red de defensa se impactó contra el kaiten, generando una explosión inmediata, mandado a ambas mujeres a lados opuestos.
-Hinata sama – gritó Neji, expectante ante la lucha de las dos mujeres, nunca pensó el llegar a ver a ella haciendo frente con tanta ferocidad a su tía, era cosa de admirar y reconocer que ella ya está madurando también.
Entre el polvo de humo Hinata salió y dirigiéndose a atacar a su madre y de nuevo el encuentro de palmadas y golpes se hicieron presentes ante tal furtivo encuentro, Neji notaba como ambas mujeres se daban con tal nivel de ataque, estaba nervioso y su presentimiento no decía nada bueno.
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Lagrimas presentes en ambos unas lagrimas clamaban perdón y comprensión, otras eran de tristeza y felicidad.
-Te volvimos en un jinchuriki y te dejamos solo con esta carga- habló por fin Kushina.
-Nunca estuve a tu lado, para darte amor – fue lo que dijo ella, cerrando los ojos esperaba una recriminación una queja.
Naruto quedó meditando un rato, y alzando la mirada a su madre articuló su respuesta.
-No tienes por qué pedir perdón- dijo con su típica sonrisa –He pasado muchos momentos duros al crecer, pero no los he culpado-.
Kushina estaba conmocionada ante tales palabras –Puede que no haya conocido el amor de un padre o una madre, así que me las apañé-.
-Pero ahora todo lo entiendo, ¡Estoy vivo!, ¡Ustedes dieron su vida por mí!-.
-Me tuve que pasarla mal, fue duro que sea reconocido, pero ahora no estoy solo, tengo a un sinfín de amigos…- haciendo una pausa a lo que iba a decir –hay una chica que me espera y que le de mi respuesta, quiere que sea reconocida por mi y que me dio su amor y su comprensión- el recuerdo de Hinata se le hizo latente.
-Además ustedes me llenaron de más amor antes de sellar al kyuubi- su típica sonrisa y el austero sentimiento de perdón hicieron que Kushina soltara en llanto -Me alegro de ser su hijo, y por eso quiero darles las gracias- y siendo abrazado por su madre, ella empezó a desaparecer.
-Naruto, gracias por dejarme ser tu madre, y gracias por dejar que Minato sea tu padre…- su agradecimiento enternecido y triste empezaba a difuminarse –Y gracias por ser nuestro hijo-.
Y desapareciendo en un resplandor, Naruto por fin entendió lo que es ser amado.
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-¡Hinata!- fue lo que dijo Neji cuando vio que el último ataque de Hisana la derrumbara al suelo a Hinata, ella convulsionaba y escupía sangre, empezaba a temblar, con su byakugan observaba como se desaparecía la vida de su prima.
-Hinata, lo siento yo no, yo no- y empezó a soltar en llanto Hisana, vaya manera cruel de ser manipulada y no hacer nada, acabó terminando con la vida de Hinata –Ma…mamá fue lo que dijo Hinata… antes de desaparecer en una nube de humo-.
- Juho Soshiken- a los pies de Hisana empezó a emerger algo de la tierra, y saliendo de un agujero, Hinata impacto de lleno con su puño suave de león sobre su madre, tan esplendoroso y potente era el ataque, logrando destruir parte del brazo y pecho de ella.
-Lo siento madre- dijo Hinata entre lágrimas y no cesando con su ataque Hinata remato a la creadora de sus días.
Uno, dos, tres cuatro golpes y la cuenta seguía, y a ella le dolía en el alma atacarla de esa forma, pero no tenía alternativa, cuando por fin Hisana terminó en el suelo con el cuerpo deshecho, Hinata paró sus ataques.
Cansada y fatigada estaba, y un fuerte alarido soltó, no era justo que ella aprendiera de esa forma, el hacer endurecer y crecer de esta forma, su cuerpo temblaba.
-Gracias- fue lo que dijo su madre –Gracias por parar esto- las lagrimas de ella se hacían evidentes –Sabes, siempre quise saber como habías crecido, siempre me culpaba por no haber sido tan fuerte para poder estar contigo un poquito más y con Hanabi- dijo ella.
-No mamá, no tienes por qué arrepentirte- dijo Hinata también.
-Pero tú y ella, tuvieron que sufrir cuando estaban solas- acertando con sus palabras, solamente Hinata negó con la cabeza.
-Es cierto que si nos hiciste falta, a veces Hanabi preguntaba como eras, que cuando ella dormía tu cantabas una canción para que ella durmiera, que cada vez que papa se enojaba o se ponía serio, tu llegabas y le amenizabas los momentos, que te veías tan feliz el esperar a otro hijo …- terminó por decir ella.
-Pero a pesar de ello seguimos adelante, Hanabi es Genin, y para el siguiente año hará el examen, yo soy a lo que he llegado, y fue gracias a los amigos que tengo, y sobre todo que espero la respuesta de un chico- tomando aire y no aguantando el llanto por el momento –quiero que sea reconocida por él, quero caminar a su lado junto a él, sostener su mano y seguir adelante-.
-Hinata-.
-El tiempo que estuviste conmigo fue suficiente, y fue bello, pero no tengo que aferrarme al recuerdo mamá, tu estás muerta y no sabes cuanta emoción me da el verte otra vez- y poniéndose a la altura de su madre, Hinata la abrazo, y las lagrimas de ella cayeron sobre la mejilla de Hisana, quien empezara a desperdigarse en fragmentos, desapareciéndose en el aire… el sello que la sujetaba al Edo Tensei fue roto por Hinata.
¿Y que opinan? sus reviews, comentarios felicitaciones y criticas constructivas son aceptadas.
Otro tema a tratar es que la semana que viene estaré en examenes, por loq eu tiempo para escribir va a ser muy pequeño, espero que me tengan paciencia.
Por otro lado es posible que al menos haga un OS en esta semana, llevo más de la mitad escrito.
Por ultimo agradezco a todos los que me agregaron a la lista de favoritos, y followers, gracias a todos ellos que me han considerado dentro de sus favoritos y mando saludos en especial a Son Of Time, Tamae Namikase, Kurogane Taichou, Tuttynieves y namikaze rock por dejarme un rw.
Bueno nos veremos pronto y que tengan buena semana
