¡Buenaaaas! Como os he prometido, aquí está el tercer capítulo. Por ahora voy a dejar lo de Ringo-sensei en el aire puesto que eso vendrá con un tema más adelante. Por ahora me centraré en otras cosa. espero que lo estéis disfrutando. Yo lo escribo con mucho amor :3
CAPÍTULO 3
Me paso el resto del día pensando pero no consigo descifrar de qué me suena. Siento un recuerdo borroso, un recuerdo como muy alejado, como si hubiese ocurrido hace mucho. Intento dejar de pensar en eso de momento, sólo está consiguiendo distraerme de mis tareas. A la hora de comer voy a mi cuarto a por mi tarjeta de estudiante para usarla en el comedor. Cuando estoy a punto de entrar en el comedor, un agitado Ittoki se acerca a mí y habla entrecortadamente, recuperando el aliento, pues venía corriendo.
-Jai-chan… deberías… venir.
-¿A dónde? Ahora mismo me muero de hambre, desearía comer y…- no consigo terminar la frase cuando me coge de la mano y me arrastra corriendo hasta la entrada de la academia. Veo un grupo de gente reunida, los chicos parecen tener una mirada de asco y de inferioridad al mismo tiempo. As chicas forman grupitos y susurran y gritan como bobas de vez en cuando.
Veo un Audi plateado aparcado en la puerta. Esto sólo puede significar una cosa.
-Oh… no. Clive- murmuro.
Entonces lo veo dirigirse a mí con su impoluto traje de ejecutivo. Sus penetrantes ojos azules escrutan al pelirrojo que está a mi lado aun intentando recuperar el aliento.
-¡¿Qué demonios haces aquí?! Te recuerdo que tu casa ahora está en Tokio.
-Menudo recibimiento. Y yo que te echaba de menos- dice divertido.
-Ya, será por todo el tiempo que hemos estado alejados, ¿no?
-Eh, eh. Tranquila, solo vengo porque quiero que sepas que esta semana vas a comer conmigo por ser la primera.
-¿Estás loco?- mi enfado no hace más que aumentar.
-¿Es que no me conoces ya?
-No pienso ir a comer contigo y menos toda la semana.
-Pero, Stella, lo digo en serio. Después de 8 años se me hace raro no vivir contigo y…
-Pero has llegado demasiado lejos- añado enfurruñada mientras me cruzo de brazos.
-Eh… Jai-chan, puede que no sea el mejor momento para que hable, pero… creo que deberías concederle a tu tío eso al menos. Imagina si hubiera sido lo contrario, si él se hubiese ido y te hubiese dejado… sola.
Sopeso las palabras de Ittoki y me doy cuenta de que tiene razón. Aunque sigo pensando que Clive se ha pasado, pero él es así. Decido hacer lo que me pide.
-Está bien- digo junto con un suspiro- comeré contigo esta primera semana si prometes dejarme en paz después.
-Vale, solo si este fin de semana vuelves a casa.
-Vale, vale…-cedo demasiado rápido pero no tengo muchas ganas de discutir, la verdad.
Me despido de Ittoki y me subo al coche bajo la atenta mirada de los demás alumnos. C me lleva a un Burger cercano. Nos sentamos en una mesa mientras esperamos que nuestro pedido llegue.
-¿A qué viene esa mueca?- pregunta curioso.
-Bueno… te voy a plantear una situación, imagínate lo siguiente: Una chica adolescente con un pomposo uniforme de una famosa academia y su atractivo tío con su traje de ejecutivo van a un Burger a comer. ¿Te parecería normal?
-Ya entiendo, querías que te llevara a un restaurante exclusivo, ¿no?
-No, pero ya que tú tenías la oportunidad, podrías haberte cambiado de ropa…
-Ya… no tenía ganas- responde divertido.
Pasamos una velada normal, comemos como siempre solemos hacer. Así hacemos el resto de la semana, en el mismo sitio. Consigo que se vista con ropa más informal. El fin de semana me quedo en el apartamento como le prometí. Después de una agitada partida de Mario Kart en la Wii, nos sentamos en la alfombra del salón a comer sushi.
-Tío Clive digo mientras mastico- sabes… que esto no siempre será así, ¿verdad?
-No es propio de una señorita hablar con la boca llena- inquiere.
Me termino de tragar el último trozo de sushi.
-Me has entendido perfectamente…
-Sí, es cierto, pero no quiero pensar en ello.
-Vamos… eres demasiado sobreprotector.
-Lo sé, pero…
-Debes asumir que algún día, espero, conoceré a alguien y me enamoraré. Me casaré y probablemente tenga hijos.
-Bueno, Stella, lo cierto es que…- en ese momento empieza a sonar mi teléfono móvil. Clive suelta un bufido.
Miro la pantalla. Es Ittoki-kun. Una extraña emoción que no entiendo me invade.
-Te… tengo que cogerlo- descuelgo- ¿Sí?
-Hola, Jai-chan. Soy Ittoki.
-Hola… ya sé que eres tú- digo entre risas- ¿Qué querías?- le pregunto.
-Lo cierto es que me han dado dos cupones de "todo gratis" por ser un cliente habitual de la cafetería del otro día y… como te gustó, me preguntaba si querías venir conmigo.
-¡Claro, me encan…! Espera, le pregunto a mi tío.
Le cuento la propuesta de Ittoki.
-¿Por qué precisamente ha de pedírtelo a ti? ¿No tiene amigos?
-Ha sido muy considerado. Además, apenas conoce a nadie, solo a su compañero de habitación porque era su amigo antes. Vamos… por favor- le hago un puchero infantil.
-Vale, vale. Ve y diviértete.
-Gracias, gracias- vuelvo a ponerme al teléfono- Puedo ir.
-¡Genial! ¿Quedamos en la fuente de la otra vez mañana a las seis?
-Vale, nos vemos allí.
Cuelgo y noto que Clive me observa.
-¿Y esa sonrisa estúpida?
-¿Cuál?- pregunto poniéndome colorada.
-La que tenías ahora mismo. Nunca te la había visto… ¿No te gustará es idiota, verdad?
-¿Eh? No… claro que no... yo… no sé- admito. Lo cierto es que Ittoki-kun es el primer chico con el que me siento de esta forma. No sabría explicar esto.
-Escucha, Stella, no lo puedo aguantar más- dice bruscamente Clive mientras se levanta- He de contarte algo… sé que te va a impactar y no debería, pero… allá voy.
Intrigante... ¿verdad? Soy mala xD Mañana si tengo tiempo publico otro capítulo. Y creo que a partir del siguiente capítulo voy a poner título a estos, no sé, me hace ilusión ^^ ¡Nos leemoooos!
