Que tal a todos, antes que nada les debo una disculpa, las razones se los explico al final del capitulo, por lo mientras a leer.

Los personajes pertenecen a su autor Masashi Kishimoto


Pasos constantes mezclado con la prisa de llegar hacia el objetivo era lo que estaba realizando el grupo de escolta, Hinata era el objetivo de este movimiento y en su mente rondaba aún la platica entre ella y Naruto con respecto a la noticia de un hijo en camino.

-Dime Hinata-chan, ¿es cierto lo que dices?- era la pregunta apacible que exigía una respuesta inmediata.

Hinata estaba inmóvil enfrente del chico rubio, ahora si que tenía miedo, en tanto la enfermera que estaba a su lado sin querer era espectadora de tal drama.

-Por favor, dime algo –Exigía muy pasivo Naruto.

Entonces agachando la mirada pensó, ya no tenía caso el ocultar su secreto, y moviendo su cabeza con tal afirmación, enseguida esperaba las palabras de Naruto.

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Cuantas veces soñaba con tener una familia, el añorar ese momento en verse acobijado por el cálido sentimiento de ser esperado, y ahora la vida le estaba brindando una oportunidad ahora que Hinata esperaba un hijo suyo lo hacía sentirse extraño.

La afirmación de Hinata lo dejó estático, ahora entendía claramente las palabras "asumir la responsabilidad, estaba delante de sus ojos quieta y sin moverse solo esperando una respuesta de él.

El solo recordarlo esperando aclarar la duda de la situación entre ambos, y es que a pesar de lo que ocurrió a ambos en esa noche, era tan especial y tan único, los sentimientos de Hinata eran reales, cálidos y confortables.

La duda apareció en sus pensamientos, pero fue disipado al recordar la oportunidad de conocerla, de saber más y entonces llegó a la conclusión final: darse una oportunidad de ser amado.

Sin previo aviso la tomó entre sus brazos, y cubriéndola, le asió su cabello, notaba que temblaba y entonces la escuchó gemir angustiosamente, y más cuando ella habló.

-Tengo miedo, Naruto-kun-

Subió su mirada y mirando esos aperlados ojos cubiertos de lágrimas, desnudando su vulnerabilidad, las palabras de temor con un tono que caía en la incertidumbre se le hizo extraño a Naruto, se suponía que debería estar feliz

-Por que lo tienes-

-No quiero atarte conmigo por nuestro… hijo- habló con nerviosismo la chica –No quiero que me rechaces por él-

Y entonces sabía ahora el temor de la chica.

-Hinata, por amor de dios, nunca los abandonaré a ti, ni al bebé tu me has hecho el hombre más feliz de la vida- habló tranquilamente el rubio –además te lo dije, quiero tener la oportunidad de quererte, y de conocerte-

-Pero y si no te gusta lo que soy- fue avasalladora la cuestión de la chica, en un instante le hizo dudar al rubio, pero su mirada seguía tranquila y apacible.

-Te lo dije antes, y te lo diré ahora Hinata, me gustan las personas como tú-

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-Me gustan las personas como tú-

La afirmación del rubio era algo que no esperaba, y pensaba que lo había olvidado, esas palabras le brindaron de una tranquilidad y seguridad, por otra parte estaba impulsada a poder conocer a Naruto, y hacerse de un lugar en su corazón.

-Hinata-san- volteó a donde provenía su llamado

-Si quiere podemos descansar, ya hemos avanzado demasiado, y por su estado de salud no queremos comprometerla en una situación-

El grupo conformado por 8 shinobis estaba al tanto de la misión, patrullando los alrededores, con tal de llegar a la zona donde estaban resguardados los lideres feudales de los países.

-Si gustan, adelante, yo me siento bien- respondió Hinata, a lo que el líder del grupo asintió, e indicó a los hombres tomarse un tiempo de una hora de descanso.

El cielo estaba en el culmen del medio día, muchas cosas habían sucedido en este segundo día de la guerra, pidiendo que Naruto estuviera con bien y que regresara sano y salvo eran las plegarias que su corazón anhelaban ser escuchadas y cumplidas. Y entonces una sensación punzante e intranquilizadora se instaló en su corazón, algo le había ocurrido a Naruto.

-¡Hinata-san!, por favor regrese- era la exigencia del capitán, pero Hinata no hacía caso, en un instante el sentir esa vibra, quería ir a ver que ocurría, pero era impedida por el líder de la escolta

-Por favor, Naruto está en peligro-

-Él se encuentra bien, Naruto no perderá fácilmente-

Hinata forcejeaba, aunque tuviera razón, ella no estaba tranquila.

A pesar de no ser contratiempo, estaba comprometiendo algo con la encomienda, y si esto seguía así, se tornaría más grave.

Entonces un fuerte chakra se hizo presente cerca de ellos, tan poderoso, violento y oscuro se empezaba a aproximarse, el grupo empezó a inquietarse, y Hinata se calmó, para dar luego ponerse alerta ante lo que ocurriría.

Los minutos pasaron, y el mayor de los temores se hacía presentes, a lo lejos se divisaba el objetivo de Naruto, y esto distaba demasiado a lo que ella imaginaba, si bien elle es hábil para leer el lenguaje corporal de un individuo –gracias a las habilidades del clan Hyuuga- podía ver en que tanta oscuridad se veía envuelto aquel hombre.

-D…demonios es él- fue lo que dijo uno de los escoltas ante lo evidente.

-¿Qué es lo que haremos?-

-Necesitaremos escapó…- fue lo último que dijo, antes de que un ataque letal le perforara el estomago al líder de la escolta.

Hinata nunca vio venir eso, Sasuke Uchiha estaba a fácil cincuenta metros y haciendo un ataque a distancia, entonces todo se tornó en algo distinto.

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El momento era decisivo frente a frente del sujeto de la mascara, y consigo de él estaban los anteriores jinchurikis, eran distintos a los cuerpos resucitados, cada uno portaba un sharingan y un rinnengan ¿Qué tanto les había hecho?

-Así que quieres entregarte- fue la voz seria de aquel tipo causante de todas sus desgracias.

-Nada de eso, he venido a detener esto de una vez por todas- fue la respuesta clara de Naruto.

-Por que quieres anteponer algo que es inevitable, ¿no quieres ayudar en hacer un mundo donde no haya dolor y odio?-

Otra vez con este plan, Madara se lo había dejado en claro, un mundo donde todos eran controlados, eso era el propósito del sharingan infinito, pero a partir de muchas muertes, sacrificios, había perdido personas importantes, su vida hubiera sido distinta, peor él hubiera era de gente que no aceptaba su realidad, y él ahora quería detener de una vez por todas todo esto.

-Imagínate, en este mundo haré que tú seas Hokage-

Esas palabras lo hicieron dudar, pero en seguida desechó la propuesta.

-De que me sirve ser Hokage dentro de un mundo que ni siquiera existirá- y con esas palabras un fuerte encuentro si iba a suscitar.

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Todos se encontraban muertos, la diferencia de poderes era abismal, sin titubeos Sasuke eliminó uno a uno de la escolta, estaba acorralada y la mirada llena de oscuridad de Sasuke le aterraba en demasía.

No tenía alternativa y no iba a hacer una pelea, no podía arriesgar, solo necesitaba emprender la huida.

Media vuelta dio para escapar enseguida, pero la velocidad de Sasuke era a otro nivel por que ya estaba enfrente de ella, logró hacerse a un lado, y la mirada escrutinante de él la hacía sentirse llena de tensión. Una eternidad pasaba a pesar de transcurrir unos segundos, hasta una mueca extraña en Sasuke mostró.

-¿Por qué lo tienes?- fue la cuestión que demandaba respuesta por parte del renegado

-…- Hinata no comprendía la respuesta.

-El chakra de Naruto, lo tienes en tu cuerpo, que es lo que ocurre-

Hinata ahora si entendía la cuestión, pero no sabía si responderle.

-¡Contesta mujer!-

-No, no es un asunto que te incumbe- medía bien sus palabras y controlaba sus nervios Hinata, esta vez estaba decidida a proteger, sin importar las consecuencias.

-Entonces haré que lo digas si quieras o no- Tres pasos dio Sasuke al pronunciar las palabras, y desapareciendo del campo de visión, de Hinata, ella al ver ese instante activó su dojutsu familiar, y ajustando su vista lo que vio fueron esos ojos negros, el extraño símbolo de la estrella de seis puntas con tres aspas en el centro y entonces cayó en su genjutsu.

Sentía como si le leyeran la mente y a la vez era sometida en el tsukiyomi, 72 horas de tortura era lo que vivía, y los peores terrores eran mostrados, una y otra vez hasta llegar en un momento donde la cordura desaparecía y el dolor se hacía realidad.

En un mundo donde todo estaba en oscuridad, solo su silueta se mostraba difuminada en trazos blancos veía a Naruto una y otra vez siendo brutalmente asesinado por Sasuke, la imaginación ya se perdía en los atisbos de la realidad, quería hacer algo, gritar aunque sea inútil, pero no podía, no cuando se hallaba crucificada.

Y entonces el grito emergió en su ser y entonces volvió a la realidad, cayó de bruces en el suelo, su dojutsu se había desactivado sudaba a raudales y ya no podía saber si aún se encontraba en el dojutsu.

-Ya veo por qué tienes el chakra de Naruto-

El tono de voz de Sasuke distaba mucho a lo que había hablado, se escuchaba impasible, y deseosa.

-¿Por qué no vemos como acabo con la familia que tanto anhela?- era una pregunta retorica, pero Hinata solo se trataba de incorporar del suelo y miro a Sasuke con esa mirada sádica.

-No… no te atrevas a hacer algo a mi bebé- dijo ella con tono que pedía clemencia, pero Sasuke quería hacer caer a Naruto en provocaciones, y nada mejor que acabar con la vida de los que estaban enfrente de él.

-Por que he de escuchar algo así- sacando su espada las chispas destellantes emergían del mango donde su mano sostenía su arma, y recorrían hasta todo el filo –quiero ver que cara pondrá Naruto cuando sepa que su oportunidad de ser feliz sea arruinada-

Hinata trataba de hacer el logro de incorporarse, pero era imposible

-Ahora sabrá lo que es perder a alguien, así ya no se contendrá cuando lo acabe en nuestra pelea final- estoico, tétrico y sin conocer el sentido de compasión le dedicó esas palabras Sasuke. Y con la katana sujeta de modo para clavarla hizo un rápido movimiento ensordecedor en el bosque.

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El sentido de alerta era más tenue y fuerte hace unos minutos, se supone que Hinata estaba siendo escoltada e iba a estar a salvo en donde se encontraban los feudales, pero ahora el instinto era muy fuerte.

-Hinata- y esa distracción fue aventajada por el sujeto de la máscara para ser atacado por los antiguos jinchurikis

-Maldita sea Naruto no te distraigas en esta situación, no te quedes a medio gas de la acción- eran las rimas de Bee.

-Es Hinata- habló alarmado Naruto.

-No te preocupes chico que ella esta en buenas manos, te lo aseguro que por que la escolta es recomendada por mi hermano-

-Maldita sea pero la intensidad no baja- contesto urgido Naruto.

-No sé que tanto estén hablando, pero será mejor que pongan atención a su enemigo- fue lo que habló el supuesto Madara.

-Pero que diablos- Entonces incrédulo Naruto estaba viendo como los jinchurikis adquirían un cambio distinto, el chakra oscuro los cubría en todo su cuerpo, y empezaban a emerger sus colas –cosa que le ocurría a él cuando perdía el control-, primero Hinata, ahora esto, ¿no podía ser peor? No es justo que las cosas sean más complicadas.

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Esperaba en un momento a otro el ataque letal de Sasuke, pero los segundos transcurrían, el dolor era latente por el genjutsu al que fue sometida, y aún sudaba temblorosamente, pero ninguna punzante sensación se hallaba por hacerse latente.

Subiendo su mirada, vio como él tenía fija su vista en otro lado, y más aún cuando vio como susurraba sus labios -Itachi- y volteó a divisar a quien era dirigida la atención del pelinegro. Entonces comprendió que era el hermano también renegado de la aldea, no supo que pudo haber ocurrido, pero agradeció cuando su agresor hizo cambio de planes. Y fue cuando Sasuke se dirigía hacía aquel sujeto, no podía creer lo que pasaba de un momento a otro ya se hallaba –por así decirlo- fuera del peligro, aún estaba cansada y débil, no podía levantarse y entonces perdió la consciencia acostada sobre el pasto de aquel bosque.

-Naruto… Ayúdame…- fueron sus ultimas palabras, necesitaba que alguien la salvara, ahora con el equipo de escolta muertos Hinata estaba en manos de la incertidumbre que añejándose con el tiempo se volvía el temor para cualquiera que sucumbiera en ella.

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La batalla de nuevo se volvía tan titánica ahora, y prueba de ello era el jinchuriki de cuatro colas, que adquiría la forma de la bestia, un mono gigante de cuatro colas, las cosas para tensar más la situación era que ya no sentía el llamado de auxilio, en un instante se apagó, como una vela ante un viento impetuoso.

-¡Naruto Cuidado!- fue el grito de Kakashi, pero era demasiado tarde

-Maldición- exclamó Naruto al estar entre las fauces del cuatro colas, vaya desastre se tornaba ahora

-Bien ahora tenemos al kyuubi, solo falta el Hachibi- fue la voz del sujeto de la mascara

-Maldita sea no cantes victoria- dijo Naruto mientras trataba de liberarse de las fauces del cuatro colas, usando el poder del kyuubi -kyuubi ayúdame- era el grito que salía de su garganta y necesitaba de su chakra, cosa que el kyuubi se hacía de oídos sordos ante la situación, el poder del cuatro colas lo venció y sin poder hacer nada, termino engullido por la bestia.

-¡Naruto!- el grito de un Kakashi sumamente preocupado era lo ultimo que escuchó Naruto, ahora que seguía ¿A caso este era su fin? Sin lugar a dudas las incertidumbres eran tan frustrantes, como prepotentes, te sumergían en miedo y terror el no saber nada, las cosas se volvían más estremecedoras.

No era justo caer en las incertidumbres.

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Despertó enseguida, otra vez la sensación de que algo le sucedió la hizo levantarse, mareada fuera de sí y todavía afectada gravemente por el tsukiyomi Hinata trató de incorporarse.

-Na… Naruto…Naruto… kun- eran sus alaridos. Tenía miedo por Naruto, por su bebé, esperaba que no afectara la tortura al pequeño.


¿Y que dicen? a poco no es bonito hacer sufrir a los personajes XD, bueno espero que sea de su agrado este episodio.

Bueno ahora las explicaciones, he tenido más o menos una semana y media libre, terminé de manera satisfactoria este semestre en la superior, y ahora a gozar las mieles del descanso, pero me la he pasado de juerga con mis compañeros y amigos de la escuela y ya se imaginaran las resacas por el excesivo que he consumido jeje, bueno eso y junto a que he estado recuperando el tiempo perdido en el xbox y es que si soy algo vicioso por este lado jeje.

Por esos motivos si les debo una disculpa por hacer el vago -aquí en mi país es echar la hueva- pero me pondré ya al corriente con la historia.

Por otro lado también hay un motivo para hacer eso, y es que la semana que viene me iré de vacaciones a perderme por el largo camino de la vida y serán aproximadamente como 5 días por los que estaré incomunicado y sin laptop -las posibilidades de que me la lleve son 0 XD- por lo que me pondré las pilas para continuar con esta historia.

Agradezco a todos los que se han tomado el tiempo apra dejarme un review, y también a los que me han considerado en su lista de autores favoritos, y también a los que han considerado esta historia como sus favoritas, igual agradezco a los que siguen esta historia, me dan apoyo al considerar esta historia.

Otra cosa es que ya tomé la decisión para continuar y terminar de una vez el fic de "Aquel dia que cambió mi vida" luego de terminar este fic.

Por ultimo espero que gocen ya sus vacaciones y que tengan felices fiestas, un abrazo y un saludo de parte de este servidor les doy y nos veremos en la próxima continuación que será breve.

Saludos.

PD: deseenme suerte que hoy tendré una velada de alcohol, carne, botana y póquer con mis colegas XD.