Hola, aquí tenéis el capítulo 11. Pasan muchas cosas :) Estoy muy contenta por vuestras review, me animan a seguir. Gracias. En este capítulo he incluido una aparición especial. Disfrutad y recordad, admito ideas y sugerencias para la historia, pedidme algo en especial e intentaré introducirlo en la historia. Y sin más dilación os dejo leer ^^
Capítulo 11.
Al principio todo va bien. Me cuesta fingir pero lo consigo, a Otoya parece que le cuesta algo más. Syo, Natsuki y los demás piensan que hemos vuelto a pelearnos. Les dejamos creer que así es. Sin embargo, un día Otoya me lleva a un aula para que estemos a solas.
-Stella, lo siento, no puedo resistirlo más. Veámonos a escondidas, como ahora, no pasará nada. Necesito sentir el contacto de tu piel- me dice con los ojos más oscuros que de costumbre.
-Ittoki, no. Es peligroso. Además, me da miedo que te comportes así, me gusta tu habitual vitalidad y tu forma de ser infantil.
-Lo siento, tienes razón- dice mientras se aleja un poco de mí- Pero ni tan siquiera nos podemos hablar, ¿no podemos actuar como amigos?
-No sé si podría… yo… aunque en realidad, ¿porqué no?- contesto, pensándolo bien, resistiré un poco los impulsos.
-¡Yujuuuuuu!- grita él de forma infantil. Luego se lanza hacia mí y me besa, aún riendo. Yo me río también y acabamos abrazados en el suelo carcajeando.
-Eso es lo que tanto me gusta de ti- le digo acariciándole el cabello.
-¿Mi pelo?- pregunta con ingenuidad- Es genial, ¿verdad?- me dice y sonríe como un niño pequeño.
-Sí- le digo con una sonrisa- Pero no me refería a eso, tontorrón, me refería a esta forma despreocupada de ser tuya. Me hace olvidar todo lo malo.
-Me alegro- esta vez lo dice seriamente, pero con una dulce sonrisa. Luego nos besamos aún en el suelo.
Entonces alguien irrumpe en la clase. Es el chico de pelo azul, Tokiya Ichinose.
-Pero, ¿qué dem…?
-¡Oooooh! Ichi, ella… se ha caído y la ayudaba a levantar- dice Otoya nervioso mientras me da la mano para ponerme en pie.
-Ittoki, no deberías tener ese nivel de amistad con una rival. Es la compositora de Kurusu.
-¿Y qué? Todos somos amigos. Además, tú y yo tenemos un alto nivel de amistad también, ¿no?- dice Otoya.
-No, somos compañeros de habitación, eso es todo- dice el otro fríamente. Aunque noto como aparta la mirada.
Vaya… compañeros de habitación. No tenía ni idea.
-¡Qué crueeeeel!- contrataca Otoya haciendo una mueca de tristeza.
El otro hace un gesto de desesperación y chasquea la lengua.
-Simplemente te diré que no debes olvidar la principal regla de la academia. Sería problemático para ti enamorarte de una rival.
Dicho esto, vuelve a salir de la habitación.
Decidimos volver a nuestras labores ya que lo que hicimos fue peligroso. Durante el resto del día no puedo parar de pensar en lo que ha pasado. Quizás todo esto signifique que no debemos estar juntos. No quiero una relación así. No. Esa misma noche me reúno con Otoya junto al lago.
-Otoya, yo… lo siento. No quiero que esto siga así- le digo.
-¿Qué…?
-Olvidémonos de nuestra relación. Como si nunca hubiese pasado. Seamos solo amigos, pero de verdad. Sin esconder sentimientos mayores.
-N… no. ¿Y lo de guardar los sentimientos en una caja con llave?
-Tirémoslos a este lago, así no correremos el peligro de que se escapen, ¿no?- le digo con una sonrisa dulce y cariñosa. Cierro los ojos para que no se me escapen las lágrimas.
Hago un gesto como si cogiera la caja de mi pecho, del corazón. Acaricio la tapa imaginaria, la arrojo al lago.
-Stella… yo… no sé que decir.
-Sólo haz lo mismo que yo- le agarro de las manos- Quizás algún día podamos bucear y rescatar los sentimientos de este lago, ¿no?
El asiente y luego realiza el mismo ritual que yo. Finalmente se vuelve hacia mí y me pide un último beso. Yo se lo concedo mientras las lágrimas inundan mis ojos y caen por mis mejillas. Es el fin de lo que podría haber sido algo grande y hermoso, repite mi mente.
En los días siguientes conseguimos que nuestra relación sea amistad estrictamente, no mostramos vestigios de ningún otro sentimiento.
Por fin llega el día en que dan los resultados de las pruebas. Nos llevamos una sorpresa.
-¡Mira eso, Syo! A parte de nosotros, otras cinco personas tienen la puntuación más alta, es un empate múltiple…
-Y fíjate- me contesta- Natsuki, Ren, Masato, Otoya y Tokiya. Somos los seis, los seis de nuestro grupo que vamos al curso de idol.
-Tienes razón, supongo que es un empate. ¿Qué harán con lo de conceder el premio del que habló el director?
-Ni idea, pero yo lo quiero- dice decidido.
Nos reunimos con los demás para hablar. Cuando estamos todos alborotados sin un orden en que exponer nuestras ideas, escuchamos una risa estridente de algún lugar que no logro identificar. Es obvio a quién pertenece.
De detrás de uno de los árboles sale el director.
-Veo que ya habéis visto las puntuaciones. Y queréis explicaciones, ¿no es así?
-Vamos, director, se debe estar riendo de nosotros. Yo no acepto un empate- dice Ren algo molesto, pero divertido a la vez. Este tipo de situaciones deben gustarle.
-Vale, no hay que ser impaciente. Todos sois bastante buenos como para ganar el derechor a grabar vuestro primer single. Sencillamente no puedo elegir…
-¿Entonces qué piensa hacer?- pregunta ansioso Otoya.
-Déjeme terminar. Tengo unas personas que lo harán por mí. Os presento a vuestros sempais.
Tres chicos aparecen de repente, no me había dado cuenta que había alguien más. Uno de ellos tiene el pelo marrón y una amplia sonrisa decorándole el rostro. Anda con movimientos exagerados, muy enérgicos. Otro tiene el pelo gris alborotado, expresión como de enfado y algo muy curioso: un ojo de cada color. El tercero parece muy joven. Tiene el pelo celeste con un corte peculiar, un largo flequillo de lado. Tiene un porte de estrella, en realidad los tres lo tienen. ¿A qué se referirá el director con lo de sempais?
-Estos son Reiji Kotobuki- dice señalando al chico sonriente- Ranmaru Kurosaki- dice señalando al segundo, el de los ojos de dos distinto color- Y por último, nuestro mayor prodigio: Ai Mikaze. Cada uno de ellos estará a cargo de dos de vosotros para supervisaros en vuestro trabajo y decidir si merecéis el premio. También supervisarán el trabajo de los compositores.
-No acepto tal cosa- dice de repente Daisuke, el compositor de Ren- Me niego a participar en esto, quien opine como yo y quiera separarse de sus idol ahora, que venga conmigo. No tenemos porque competir por algo que se supone que ya hemos conseguido- después de decir eso, se aleja. A él se le unen la compositora de Natsuki, una chica de la clase B y el compositor de Otoya, un chico de nuestra clase, Takemura.
-Take-chan, ¿también te vas?- dice Otoya apenado.
-Lo siento, Ittoki, pienso igual que Daisuke.
Los tres se marchan.
-Bueno- dice el director despreocupado- Os juntaré por parejas de forma que cada dos tengáis un compositor. Bien. Tokiya Ichinose y Otoya Ittoki, estaréis al cuidado de Reiji- anuncia Shining.
-¡Bieeen!- dice Reiji- Espero que tengáis sentido del humor porque me encanta reír- anuncia mientras pasa un brazo por los hombros de Otoya y otro por los de Ichinose.
-Yo desde luego que sí- contesta feliz Otoya- Pero él…- dirige la mirada a Ichinose que se ha limitado a volver el rostro.
-Masato Hijirikawa y Ren Jinguji, Ranmaru estará con vosotros.
-Quién demonios me mandaría hacer un trabajo sucio- masculla Ranmaru.
-Vamos, Ranmaru, los tres nos conocemos, ¿no?- dice Ren.
-Preferiría que no fuese así…- dice el otro.
-Estoy de acuerdo- le secunda Masato.
-¡Qué compañeros tan aburridos!- se queja Ren con desesperación.
Los tres se quedan en silencio.
-Por último, Natsuki Shinomiya y Syo Kurusu, vosotros estaréis bajo la tutela de Ai. Es nuestro prodigio, como he dicho antes. No tiene más que 15 años, acabados de cumplir. Sin embargo, se graduó el año pasado y su carrera musical avanza a pasos agigantados. Sentíos afortunados.
-¿15 años?- exclama Syo sorprendido- No se si debería aceptar a alguien más pequeño que yo como sempai.
-Syo…- le advierto en un susurro.
-¿Estás seguro que eres mayor que yo?- pregunta Ai sin cambiar el tono de voz- ¿Alguna vez te has medido?
Syo empieza a gruñir y temo que le lance un puñetazo, así que le agarro de los brazo en insto a Natsuki a que comience una conversación con Ai.
-Cálmate, Syo- le susurro- Es tu sempai, en primer lugar no le deberías haber insultado.
Syo me mira iracundo y yo le devuelvo una mirada de súplica para que no haga nada de lo que se pueda arrepentir. Se calma y suspira. Le suelto.
-Hechas las presentaciones, os diré que conviviréis juntos durante dos semanas. Ellos os mandarán las actividades que crean necesarias para comprobar vuestra destreza musical. Suerte a todos… It's show time- concluye el director con esa frase que tanto le gusta. Luego se marcha de un salto.
Miro a Ai para intentar divisar algún sentimiento en él y deducir su personalidad, pero… nada. No encuentro nada, tiene una mirada vacía y fría.
¿Qué os ha parecido? Aparecen los sempais. Por desgracia, no sé tanto de ellos como querría ya que no he jugado el juego en persona, sin embargo he recabado mucha información. Modelaré un poco su personalidad a mi manera. Camus no aparece ya que Cecil tampoco lo hace. Así que no tendría sentido.
Cambiando de tema... ¿Habéis escuchado ya Still Still Stil? Si la respuesta es no... ¡estáis de suerte! Aquí la tenéis: www. tumblr tagged/still+still+still (es la segunda publicación, el link sin espacios). A mí me a enamorado el duo de Tokiya Y Natsuki *O* Ahora no la puedo dejar de escuchar, como las demás.
Besos, nos leemos :3
P.D.: No viene a cuento, pero sabed que la voz de Reiji me parece muy erótica, sino escuchad esta canción: www. youtube watch?v=O82izCgI4JY
