Dije que el martes publicaba, pero tuve un contratiempillo que me quitó horas, solo queda decirles que gocen y lean este último cap de esta serie.
Como recuerdo, el nombre de Naruto y sus personajes pertenece a Masashi Kishimoto
El tiempo puede transcurrir tan lentamente cuando uno sufre, y tan rápido cuando uno está sumergido en la felicidad, y con seis años de haber transcurrido la noche donde su vida había cambiado, Naruto simplemente vivía un panorama soñado, y junto con la persona más inesperada.
Y ahora solo veía su reflejo en el espejo, tan alto y con facciones tan maduras como se imaginaba llegar a hacer, sin lugar a dudas Tsunade y Kakashi decían que evocaba mucho a su padre -Minato- y combinado a las facciones de su madre.
Si ambos estuviesen vivos para presenciar su mayor logro.
La puerta de su habitación se abrió, entrando una figura especial para él.
-Papá, el tío Kakashi dice que ya es la hora- La voz aguda de su hijo llamó su atención, veía a Haruto con sus cinco años, tan emocionado y efusivo, era como si mirase su recuerdo, en aquellos tiempos cuando era un niño.
Ahora este niño era su máximo orgullo, simplemente desde que empezó a desarrollarse se había vuelto un chico hiperactivo, así como muy inteligente -demasiado-, no paraba de maquinar travesuras, ideas y era muy inquieto, fue por eso que por consejos de Hiashi, una instrucción a temprana edad en las técnicas Hyuuga ayudarían con todo aquello
Vestía un pantalón corto de color gris oscuro, y llevando una chaqueta similar a la que tenía Hinata cuando era una Genin, suspiró algo derrotado, Haruto le encantaban aquellos colores suaves, después de todo el naranja no es eterno, después de todo pasando el tiempo necesario entrenando con su madre, y en el dojo de la mansión Hyuuga habían despertado esos gustos.
Pero eso era una banalidad, lo importante era que mostraba mucha pericia y habilidad en las técnicas básicas del puño suave, y lo curioso de todo era que podía usar el byakugan durante todo el entrenamiento –Cortesía del chakra ilimitado del clan Uzumaki-, todo esto demostrado en un año.
Aún recordaba la propuesta de Hiashi con respecto a Haruto.
Cuantos años habían pasado, la pareja tomaba el té tranquilamente con Hiashi, Naruto preveía a que iba todo esto, pero la invitación de cortesía y el trato demostraban el interés del líder Hyuuga.
Terminaba de comer aquellos postres dulces que Hinata trajo, luego sorbió un poco del té de sakuras que Hanabi preparó, puso la taza en la mesita y miró a los jóvenes –Haruto en estos momentos está dormido.
-¿Entonces por qué ambos estamos aquí?
-Es por el potencial que tiene mi nieto- fue al grano directo Hiashi, ante la cuestión del rubio
El reconocimiento directo de Hiashi los tomó desprevenidos.
-Los miembros han quedado sorprendidos por el genio que el trae- y tosió –Pensar que es el nieto de Kushina me da un escalofrío- esas palabras provocaron un gruñido de indignación del rubio.
-Haruto al paso que va, y si toma el entrenamiento adecuado, es un candidato para ser el heredero del clan.
Esas palabras los dejaron ahora más sorprendidos, pero Hinata lo había comentado y predicho, Haruto iba a llamar mucho la atención.
-¿Entonces solicitas nuestro permiso para poder hacerlo un digno heredero?
Hiashi asintió ante la pregunta neutral de su yerno.
-¿Y Haruto sabe al menos?
-Es por ello que necesito su autorización.
-Entonces no acepto
Hiashi y Hinata miraron al rubio, respondiendo con rotunda decisión.
-¿Se podría saber por qué?- inquirió Hiashi con voz neutral.
-Porque yo solo protejo y salvaguardo a mi familia, esto, es decisión de Haruto, no es justo que lo obligue a algo que no le gustaría.
Esa razón tenía mucha validez
-Entonces he de suponer que hablarás con él al respecto.
El rubio solo negó –Hablaremos todos al respecto, Haruto le dará su respuesta.
-Papá, te vez genial ¡Dattane!- bueno, al menos era tan efusivo y se expresaba con aquel sufijo, al menos era algo. Salió de esos recuerdos, el pequeño quería hacer más cosas y superarse, su respuesta era un rotundo no, pero aun así quería tener prevalecido el arte del juuken y sus secretos, después de todo era un Hyuuga
Retomó la alabanza de su hijo, y fijándose en su imagen, vistiendo sus tradicionales ropas naranja y negra, el complemento más a su indumentaria era la capa roja con llamas negras en los bordes, obsequio de parte de su esposa, y la caligrafía labrada por su mujer y plasmaba el significado de los trazos, donde se podía leerse el título de "Rokudaime Hokage".
Con ello el adulto salió de aquella casa, donde es considerado como su hogar, acompañado de su hijo, a la salida los esperaba Kakashi, y en sus manos leía el libro del Shinobi audaz, era muy extraño verlo leer algo que no sea erótico. Cuando el copy-ninja dejó su vista en el libro y la dirigió a los que estaban saliendo de la vivienda, pospuso su lectura –Te habías tardado.
Se rascó la cabeza el rubio –Perdón, es que tenía cosas que hacer- habló a su estilo, Kakashi solo suspiró, su alumno pudo haber cambiado en muchos aspectos, pero aún no dejaba ese actuar infantil, aunque sinceramente, era algo que siempre identificaba a Naruto.
-Avancemos- los tres comenzaron a caminar, su dirección era la torre Hokage, y conforme se iban pasando por las calles, encontraban a todo el mundo en el principio de una celebración, las calles estaban adornadas, había mucho más gente de lo normal y los cohetes que hacían zumbar toda la aldea con su sonido.
Y cuando pasaba, solo recibía miradas, llenas de respeto y agradecimiento, el día que tanto anhelaba estaba ocurriendo en estos momentos.
Y es que cuando hace un año, había recibido una de las noticias que no se esperaba, y sucedió cuando estaba en la oficina de la Hokage, entregando el último informe sobre la intervención de una guerra civil en una de las aldeas del país del agua, el rubio, junto con su primer equipo Genin que ahora todos eran Chunin.
El grito de emoción que soltó en la oficina, e hizo eco en toda la aldea era inesperado, esa vez solo recuerda haber salido corriendo a la calla, dirigirse a la academia, interrumpir la clase de teoría que daba Hinata. Para tomar a su adorada esposa, cargarla, dar vueltas alrededor sobre sí mismo, festejando, y de paso avergonzando a su mujer enfrente de sus pequeños alumnos.
Los niños gritaron e hicieron barullo al ver entrar a su máximo héroe.
-Na-Naruto-kun… Naruto- intentaba hacer entrar razón a su esposo.
-Hinata, seré Hokage, voy a ser Hokage.
Luego de eso, recuerda aún la cara de alegría que su esposa daba.
Y después de ello, luego de una reprimenda severa de Tsunade, siguió lo más complejo, e importante, su preparación.
Aún tuvo que recordar como tuvo que darle la noticia más difícil a su esposa, peor aún, quien sabe si aceptaría aquello.
Sentado en la mesa del comedor, Naruto colocado en el extremo de la mesa, y a su lado derecho estaba su esposa, y en tanto al izquierdo su hijo, los dos escuchaban las palabras del rubio, y las cosas que necesitaba comunicarles.
-No estaré en la casa como siempre, ahora con mi preparación, tengo que saber todo lo que un Hokage necesita para poder dirigir la aldea- suspiró el rubio -es pesado esto, y más cuando todo el mundo ninja está en proceso del cambio-
Volteó a ver el rubio a su esposa, y solo veía como los ojos blancos de ella y esa mirada de comprensión y atención le asintieron con un movimiento de cabeza –Es por ello que necesito su apoyo-tomó las manos de Hinata y la miró por unos segundos que se le hicieron tan largos.
Hinata estuvo así por unos instantes y entonces habló con parsimonia –Tu sabes que tienes todo mi apoyo Naruto, es tu momento de cumplir tu sueño-
El agarre entre sus manos lo aferró más fuerte –Sabes siempre que tu felicidad es mi felicidad.
Quedó estático y sin creerlo Naruto, su esposa había accedido con facilidad a su petición.
-Eres mi mayor felicidad Naruto, y siempre te apoyaré en tus decisiones, buenas o malas, es nuestro nindo, ¿acaso lo olvidas Naruto?
La emoción de sentirse siempre apoyado lo hizo confiar más en su esposa, y volteando a ver a su hijo, sus ojos morados emitían un brillo de emoción, era obvia su muestra de apoyo.
Y luego comenzaron las instrucciones rigurosas, nunca tuvo idea del papeleo que ahora se iba a hacer cargo, desde misivas y permisos, para luego atender y distribuir misiones ninja, y que decir de recibir los informes y escuchar con atención los detalles y pormenores ocurridos.
Si bien antes, los Hokage tenían que escuchar por palabras de sus subordinados como gente caía por el deber de la misión, ahora ya no había muertes innecesarias, ya no mientras las alianzas en todas las aldeas se confiaban plenamente, las vidas a arriesgar eran cuando tenían que intervenir y someter a ninjas renegados.
La atención y su concentración para hacer todo lo que un Hokage requería eran muy pesadas, los días transcurrían y había veces que se ausentaba de su casa con tal de cubrir horas extras.
Pero con ello, Hinata siempre llegaba a las cuatro y traerle un alimento, o platicar con ella, en compañía de su hijo. Todo ello en el transcurso de su capacitación.
El máximo logro en su vida no lo iba a hacerlo solo, el mérito lo tenían todos los que estaban a su lado.
Y pasando entre la multitud, Naruto estuvo a punto de llegar a la torre Hokage.
.-.-.-.-.-
El tumulto alrededor de la torre Hokage estaba vitoreando con fuerza y apoyo, se escuchaba en toda la aldea y hacía eco escuchándose en los alrededores, el sol brillante y caluroso no era motivo para ceder a las celebraciones, la montaña Hokage donde esas cinco cabezas labradas en piedra representaban a sus máximos representantes se preparaban para agregar un nuevo rostro más, eso era el pensamiento de Tsunade, la quinta Hokage, ahora solo estaba feliz haber perdido esta apuesta que hizo con Naruto, una apuesta que propuso el chico a sus doce años.
Miró al cielo despejado, algunas nubes no opacaban el clima, y entre sus ojos color miel se le vinieron a su mente la imagen de su gran amigo y a quien le rechazó su amor "si estuvieses aquí con nosotros, verías que tus anhelaciones y sueños se cumplen con Naruto", una lagrima surcó entonces, y despejó su melancolía para hablar a todo el pueblo.
-¡Aldeanos, y Shinobis presentes!- su imponente voz silenció todo el lugar para dar permiso a su líder de iniciar con la ceremonia.
-Una vez en la cima de la montaña Hokage, mi antecesor, el primero Hokage Hashirama Senju- su abuelo cambió el mundo una vez, ahora Naruto está haciendo una nueva revolución –Planeó un sistema, donde detuviera el caos y la incertidumbre que en esa época vivía- todo el mundo asintió ante ello.
-Desde el momento que la alianza entre los clanes dio fundamento a la aldea oculta de la hoja, donde la paz prevaleciera- ahora esa paz otra vez se ha instaurado –entonces la figura del Hokage nació, aquella persona que no se distinguía por su fuerza, ni mucho menos por su poder. Esa persona se distinguía por el amor que entregaría para cuidar a su pueblo y su gente, en resumen: luchar por el bien de lo que más ama, esa es la voluntad de fuego, y un Hokage debe tener presente ello, y hacerlo heredar a todo su pueblo, así la aldea prevalecerá en paz y armonía.
Los aplausos no se hicieron esperar, sus palabras llenas de aliento y razón era la premisa de lo que es el Hokage.
-Los ciclos cambian, y con ello también van cambiando las responsabilidades, gente de Konoha, mi ciclo se ha terminado por hoy, es por ello que ya he dado el visto a quien será mi siguiente sucesor- y volteó a su espalda, dando el asentimiento, para dar paso a entrar Naruto.
La gente cuando distinguió en el techo de la torre al nuevo heredero, no dudó en demostrar la efusión y emoción de la nueva noticia, y con más fuerza continuaron con sus aplausos y gritos de apoyo.
Pasó al frente de todos cuando Tsunade le dio la señal, cuando miró a todos, un nudo en la garganta se le había formado, y es que ya todas sus metas se habían cumplido, alzó la mano saludando a todos.
-¿Estás muy emocionado verdad Naruto?
El rubio solo asintió a la pregunta de la quinta Hokage.
-¡Ahora sigue el juramento del Hokage!
Y e rubio entonces se concentró en aquella parte, aunque lo había ensayado hasta el cansancio, era un momento tan ansiado que temblaba de la emoción.
Tsunade indicó y Naruto parado, no evitó en voltear a donde estaban Kakashi, quien solo se observaba muy feliz, también Haruto estaba emocionado y no evitaba contener las lágrimas de emoción, y por ultimo miró a su esposa, Hinata Uzumaki, que parada y vistiendo un sencillo, pero hermoso kimono le revelaba su abultado vientre, con ocho meses de embrazo, se veía tan hermosa como siempre.
-Yo Naruto Uzumaki.
Escuchaba Hinata las palabras de su esposo, y con su juramento no evitó recordar el largo camino que había recorrido aquel niño odiado y rechazado, que a pesar de todo aquello, el jamás se dio por vencido, esa perseverancia y esa tenacidad que a ella le indujeron a hacer su camino de la misma forma.
-Juro ante los principios de la voluntad de fuego.
El paso por la academia y las dificultades que había tenido que lidiar, y luego sorpresivamente graduarse un ninja, había dado un pequeño paso.
-Proteger y amar toda la aldea.
A pesar de recibir el odio y rechazo de todos, él nunca tuvo rencor, ni menos guardó odio en su corazón, el simplemente les ofreció lo que pocos hacen, una autentica amistad
-Velarla y cuidarla ante todo daño que amenaza su bienestar.
Él había hecho lo que pocos juraban, proteger con su vida todo lo que aman, recordar la entrega de detener a Gaara, traer a la quinta Hokage, rescatar a Gaara, salvar la aldea de la invasión, y detener los planes que amenazaban todo el continente ninja.
-Entregar mi vida desinteresadamente, porque así yo elegí hacer, y esa decisión nunca la cambiaré.
No quería ser Hokage para ser reconocido, quería hacerlo para dar un futuro.
-Impulsar a todos los habitantes de la aldea.
Nunca ha estado solo, ella siempre estaba a su lado, al principio de manera silencio, ahora lo seguiría a donde sea, y siempre lo había dejado en claro.
-Alentarlos, darles fe y esperanza.
Siempre había sido así.
-Libertad y compromiso, bajo esas palabras declaro mi responsabilidad y acepto mi cargo a partir de hoy.
Y con esa sentencia, Hinata ofrecía una sonrisa, orgullosa y feliz por Naruto.
Y Tsunade dictaminó su último decreto como Hokage, el público gritaba de júbilo, los cohetes hicieron hincapié ese día celebrando el momento.
.-.-.-.-.-.-.-.-
Cuando la tarde hacía aplomo sobre la aldea, Naruto y Hinata caminaban a la par, en medio de ellos estaba Haruto, agarrado de las manos de sus padres, el viento veraniego mecía los largos cabellos de ella, en un claro recuerdo a emular de su madre, y de Kushina-san.
Llegando a la cima, podían ver toda la aldea aun celebrando, pero ya con los ánimos colmados, poco a poco todo el lugar empezaba a cambiar, el paisaje de la aldea parecía muy distinto a como lo veía cuando era un niño.
La paz era algo que sentía, hasta el aldeano común lo veía, y más cuando las bajas ninja disminuyeron gramáticamente, durante su preparación, se daba cuenta por el papeleo de bajas, y solamente tres a lo mucho habían caído en el lapso de un año. La paz estaba en el telón de la tercera llamada y esto apenas comenzaba.
Soltó un suspiro con estos pensamientos.
-Papá, ¿ocurre algo?- Haruto estaba un poco alarmado, a lo que el rubio solo negó con su cabeza y revolvió los rebeldes cabellos negros de su hijo.
-No te alarmes pequeño.
Volteo a ver a Hinata, veía toda la aldea al igual que todos ahí, por más que la contemplara, nunca se cansaría de hacerlo, simplemente era lo mejor en su vida, y lo que más ha anhelado.
Hinata dejó de admirar el paisaje tranquilo de la aldea, y volteo a ver a su esposo, simplemente el rubio le ofreció una sonrisa.
-¿Qué piensas?
Hinata cerró los ojos, y movió su cabeza para mirar el cielo anaranjado –Todo esto parece ser un sueño.
-Pero esto es real.
-Lo sé, es solo que la sensación es muy distinta, tu y yo juntos, tus sueños ya los has logrado, al igual que los míos, es tanto lo que tengo, que la ansiedad me invade, quiero gritarlo a todo pulmón, es imposible contenerlo.
Naruto entendía lo que quería decir ella, tal vez era una exageración, y solo las hormonas revolucionadas por estar embarazada daban la explicación lógica de su actuar, pero entonces tomó una bocanada de aire y gritó a todo pulmón.
-¡YA SOY HOKAGE, ESTOY CASADO CON LA MUJER MÁS HERMOSA, TENGO UNA FAMILIA, VOLVERÉ A SER PADRE Y SON GEMELOS!
-Naruto- su cara se llenó de asustó por aquel arrebato de su esposo.
-¿Qué?, solo expreso lo que siento en todos momentos, además, se siente bien- con el deje de conformismo Naruto se rascó la mejilla y le ofreció una sonrisa.
-MI PAPÁ ES HOKAGE, MI MADRE ME QUIERE MUCHO, SERÉ EL HERMANO MAYOR, Y YA ENTRARÉ A LA ACADEMIA NINJA- gritó el pequeño niño, de respuesta, recibió una mirada pasiva de su madre.
-Es cierto pa, es divertido esto.
-Vez Hinata, hasta Haruto tiene razón, ahora… grita.
Veía ambas miradas, de diferente color, pero con la misma intensidad de sentimientos expresados, no podía resistirse, y solo suspiró y jaló aire.
-¡SOY LA MUJER MÁS FELIZ DEL MUNDO, MI ESPOSO ME AMA, Y YO LO AMO MÁS!
Hinata agachó su mirada sonrojada, Naruto veía divertido la escena, cuando las últimas palabras salieron de la boca, quedó embelesado por la confesión, ella gritando a los cuatro vientos su amor, sin lugar a dudas Hinata se había vuelto la parte más importante para que su corazón latiera, el amor de su salvadora.
Volteó el rubio el atardecer y los tres solo estaban así, hasta que la noche empezaba a invadir el paisaje.
Los tres ahora regresaban a su hogar, cuando vieron en un banco a Hanabi esperando, Haruto se había adelantado, después de todo pasar el festival con su tía Hanabi era divertido, y más cuando era el único sobrino consentido que tenía.
Entrando al reconfortante sitio que ahuyentaban sus miedos y sus soledades.
Ambos adultos se encontraban ahora recostados en el tatami que daba al patio trasero, Naruto recargado en uno de los postes que daban soporte al tejado, y Hinata estaba recargada con su espalda sobre el pecho de su esposo, con las manos entrelazadas, recorrían el abultado vientre de ella, estaba cansada, pero haber pasado todo aquello era mejo y se acurrucó más al lado de su esposo y solo escuchaba el silencio, combinado con las tranquilas respiraciones de su esposo.
Naruto sentía que su esposa se repagaba más, el aroma natural de ella era la fragancia que lo mantenía quieto, y simplemente se dedicaba a gozarlo.
Las primeras estrellas aparecieron, las mismas estrellas de aquella noche donde despertó de esa pesadilla y lo instaron a velar la seguridad de Hinata.
-Esta noche me trae recuerdos.
-¿En serio?
Hizo un sonido de asentimiento, y respondió el rubio –Fue cuando te velé en tu cuarto.
Recordaba perfectamente esa vez, además de lo que ocurrió a la noche siguiente, ocasionándole un sonrojo en su cara.
-Y- yo ta-tambi-también me a-a-acuerdo.
-¿Por qué te oyes nerviosa?
-Na-Na-nada.
-¿Es por lo que pasó el día siguiente?
Hinata simplemente se calló, el rubio había hecho un comentario simple, pero ella pasó a otra interpretación.
-Sabes, no hay lugar de dudas que esa noche fue la noche más inolvidable.
Hinata se separó de donde estaba recargada, completamente sentada volteo al rubio con cara desilusionada.
-Aún no he terminado- se incorporó igual el rubio para tomar las manos de su esposa –Me refiero a que aclaraste una parte que de mi dudaba-
Aun podía recordar cómo se veía en ese entonces en la cabaña.
-Me dijiste que me amas, y lo reafirmaste, con sinceridad tranquilizaste mi corazón.
Hinata solo lo veía.
-Tenía miedo y dudaba de lo que había ocurrido, pensaba que solamente era atracción por lo que sentías… pero no fue así- miró a la luna que reflejaba con su luz, iluminando la noche.
-En esa noche te metiste a una parte de mi corazón Hinata, por primera vez, luego de eso, siempre sentía que algo de mi estaba lleno, no faltaba nada- tocó su pecho, las palpitaciones de su corazón solo era la muestra de lo que su mente elucubraba.
-Y ahora luego de hablar con mi madre, entendí que era, esa vez me entregaste amor Hinata.
Hinata quedó impresionada ante ello, apretó sus labios y el sentimiento de dicha la hicieron soltar unas lágrimas en sus mejillas.
Naruto con tanto tiempo al lado de ella, le hicieron decir que dijo algo que la hizo enternecer, y entonces la abrazó.
-Te doy las gracias Hina, me has dado todo, una familia, tu compañía y tu apoyo, ¿sabes por qué soy feliz?
Hinata solo negó
-Porque nunca estaré solo, y eso es por ti, y solo te puedo recompensar con esto- se acercó a ella y le dio un suave beso, trasmitiéndole sus emociones.
Cuando sus labios jugaban de esa manera, solo compartían lo que ambos sentían el uno por el otro, era por ello que esos besos eran lo mejor de su vida por siempre.
Cuando rompieron el contacto, encararon sus miradas con alegría y entrelazando la mano izquierda de Hinata con la derecha de Naruto sonrieron.
-Gracias a ti Naruto, eres el motivo porque soy tan feliz.
-Entonces esto es felicidad compartida- Dijo el rubio –Esto es felicidad verdadera- aclaró de inmediato.
La verdadera felicidad era la compartida, dar y recibir amor, simplemente la mejor combinación, por ello ambos estaban sumergidos en sus mundos donde uno no vivía sin el otro.
Y con esas declaraciones, ambos confirmaron el amor que proferían y que duraría por siempre. Ni la misma muerte los separaría, ya que hasta el final de sus días estarían juntos,
La vida no es justa, la vida te impone un destino, y la vida te puede destrozar, y te hace cambiar.
Pero aun así es buena, si no haces por cambiar tu destino estará marcado, estarás destrozado, pero puedes levantarte y tener tu revancha, puedes cambiar, pero tú eliges como hacerlo.
No es justo que la vida sea así, pero si dejara de serlo, la vida no tendría sentido, no existirían los retos los esfuerzos quedarán guardados en un armario.
Naruto comprendió todo aquello ahora, y simplemente daba gracias a la vida que seguía así adelante y nunca retrocedería, hasta el último momento.
FIN
Y termina mi primer fic largo -por así decirlo- solo queda decirles gracias por leer esta historia y así como el tiempo que se toman aquellos que dejan su preciado comentario, con palabras de apoyo y exigencias para que ponga la conti (XD).
Ahora un proyecto menos, pero lo puedo dejar a posibilidad de agregar un epilogo, ¿Como?, solo denme apoyo para animarme, simplemente es el pago que recibimos nosotros los fickers y autores cuando subimos nuestras obras, con el deleite de entretenerlos ;).
Ahora con todo esto sigue continuar con mi proyecto pendiente de "aquel día que cambió mi vida", tengo dos caps listos, y voy por el 30% del siguiente cap, retomando la lectura de mi fic y recordando todos los detalles es complejo X.X, pero la perseverancia ahí está, y la imaginación esta a full.
En estos momentos también estoy en desarrollo en un fic colaborativo, que en su tiempo saldrá, esto tiene relación al fic títulado BEING HUMAN, escrito por Higurashi Fanfiction Studio, no diré mucho, pero si quieren saber, los invito a leerlo, en mi sección de favoritos ahí tengo su historia.
Por el momento me queda a agradecer por ultima vez a quienes me dejaron su review:
Kaliborn, Isabela-chan nyaa, Chamoos, Dark-XVI, Lilipilli, dandres527, Anillex Cullen-Hyuga, Tuttynieves, y Ares-sama
Ya me despido de esta historia, y nos vemos en los siguientes proyectos.
Saludos
Znnifer
