Hola a todos. Siento muchísimo la tardanza. De veras. He estado ocupada y no he podido publicarlo antes. además, tenía poca inspiración :S A aquellas que me seguís (Yui y Dragon-sama) Os mandé un mensaje informándoos de esto. Pero lo prometido es deuda. Aquí está el capítulo. Si me ha salido un poco raro, lo siento, no estoy muy inspirada. Aún así espero que lo disfrutéis :)
Capítulo 17
-Quería informaros que los chicos y yo hemos estado preparando este espectáculo en secreto. Mi tío Shining me lo pidió- dice Mimi guiñando un ojo. Pongo una mueca de desagrado. Nos han ocultado esto, ¿cuánto tiempo han debido pasar los chicos con esta tipeja? Por suerte todo está oscuro y nadie puede ver mi expresión.
-Hemos preparado canciones de lo más selectas. Dúos sorprendentes, también tríos. ¡Seguro que os encanta!- dice moviéndose de forma exagerada. Esta chica tiene muchos encantos. Por un momento la imagino con Otoya, ambos cogidos de la mano paseando. Él es tan atractivo y ella igual, son tal para cual. Borro esa imagen de mi cabeza inmediatamente.
De repente pienso en lo que acaba de decir. ¿Canciones? ¿Quién ha compuesto las canciones? Inmediatamente me vuelvo hacia Nanami y la miro.
-¿Sabías algo de esto?
-No…- dice ella. Parece tan desconcertada como yo. Entonces me viene alguien a la cabeza. Takano, ese chico con gafas que tanto pasa desapercibido. Siempre ha estado con nosotros. El compositor de Masato. Es realmente como un espectro, nunca habla y su presencia pasa inadvertida. Estuvo cuando nos presentaron a los sempais y fue silenciosamente tras Ren, Masato y Ranmaru sin pronunciar palabra. También vino con nosotros al viaje, pero no lo he visto apenas. Es más, cuando hicimos la prueba de valor él ya no estaba. No participó. Siento un terrible remordimiento por olvidarme de él de esa forma, pero había tantas cosas en mi cabeza.
-¡Takano! Él ha debido componer las canciones- exclama Nanami como si estuviese pensando lo mismo que yo.
Mimi ha seguido parloteando. Ahora hace una reverencia y se baja, supongo que empieza el concierto. La veo bajar por las escaleras de atrás por las que vienen subiendo Otoya y Tokiya y… ¡¿qué demonios?! Abraza a Tokiya con muchísima confianza y luego a Otoya, parece que les desea suerte, pero, qué descarada.
Salen Tokiya y Otoya y cantan una canción sorprendente. Luego Masato y Ren. Finalmente Syo y Natsuki. Entre cada actuación, Mimi sale para presentar la siguiente. También cantan Tokiya, Ren y Syo. Luego Natsuki, Masato y Otoya. Es un repertorio amplio. Cinco canciones, tres dúos y dos tríos. Eso es algo que llevaría mucho tiempo a una sola persona. ¿Por qué los chicos han dejado que otros compositores compongan para ellos? Se supone que yo soy la compositora de Natsuki y Syo, y Nanami la de Tokiya y Otoya.
Cuando acaba el concierto, los chicos salen a despedirse. Luego sale Mimi y dedica unas palabras al cierre del espectáculo. Casi nos echa de allí.
-Supongo que los demás volverán más tarde. Yo tengo sueño- sentencia Ranamaru- Me voy a dormir.
-¡Voy contigo!- grita Reiji.
-Deberíamos irnos también- le digo a Nanami.
-No, tengo que hablar con Tokiya.
-Supongo que tardarán, se tiene que cambiar y…
-¡Me da igual! Esperaré…- parece alterada y confusa. Decido no insistir.
Cuando me vuelvo dispuesta a irme, alguien apoya una mano en mi hombro. Me vuelvo y veo a Ai.
-Espera, voy contigo.
-¡Ai!- exclamo-Quería hablar contigo.
-Cuando lleguemos a los bungalow.
Caminamos en silencio el uno al lado del otro. Él va deprisa, no sé la razón. Llegamos a mi bungalow y se para en la entrada.
-¿Qué me querías decir?
-Verás… siento mucho lo de esta mañana, fue un ataque de ira… no sé por qué yo…
-Calla, no hace falta que te disculpes, te comprendo. Fui un idiota comportándome con indiferencia cuando por dentro me sentía destrozado.
-Ai…
-Stella, me gustas, lo sabes. Intento ocultar mis sentimientos mostrando indiferencia hacia lo que haces con Ittoki. Sé que no puedes corresponderme, no pasa nada.
-Lo siento- le digo volviendo el rostro.
-Solo te diré una cosa, aunque no debería darte consejos en lo que se refiere al amor. Pero no quiero que sufras- me mira a los ojos- Ten cuidado con Mimi.
Dicho esto, se da la vuelta y se va. Absorbo las palabras como una planta absorbe el agua. Entro a mi bungalow y me tiro en la cama. Me quedo así durante mucho rato, pensando. No paro de imaginar a Otoya en situaciones amorosas con Mimi. Soy una estúpida. ¿Por qué me hago esto? Últimamente con estos temas amorosos estoy olvidándome de muchas cosas. Apenas puedo concentrarme en la composición. Cuando Clive me llama para preguntarme como va todo, le dedico unas pocas y pobres palabras. Y lo peor de todo es que me he olvidado casi por completo del tema de mis padres. Se supone que iba a investigar y…
Suspiro y me levanto de la cama. Me preparo para poderme acostar en condiciones. Cuando ya estoy bajo las sábanas, enciendo la lamparita y cojo mi libro.
Entonces, escucho algo fuera. Me asomo por la ventana de mi habitación, que es bastante grande. Y fuera veo una imagen que me desconcierta.
Mimi y Otoya van caminando muy pegados. Ella ahora va vestido con normalidad y posee una belleza natural. Va muy pegada a Otoya, se paran cerca de la ventana. Ella cada vez más cerca y no puedo evitarlo. Abro de par en par. Ambos se vuelven con sorpresa. Decido ser lo más amable y adorable posible.
-Hola, chicos. Oí voces y me asomé- digo con una amplia sonrisa- Encantada de conocerte Mimi-san.
-Puedes llamarme Mimi simplemente- me dice ella con una sonrisa muy forzada- ¿Y tú eres…?
-Stella Jaimison.
-Encantada Stella- responde.
Otoya está muy callado.
-Sé que es tarde, pero llevamos un bizcocho y algunos dulces para todos. A vosotros no os he dado. Os los podéis llevar, ¿esperáis un momento? Voy a cogerlos.
-Claro, gracias- dice Mimi- Pero no quiero mucho, no quisiera engordar- la última palabra la arrastra mucho, ¿es una indirecta? Me vuelvo y salgo de mi habitación, he dejado los dulces en la encimera de la cocina. Escojo el que parece más calórico para Mimi. Vuelvo corriendo y cuando me acerco a la ventana ella le está agarrando la mano a Otoya. Reprimo una expresión furiosa y muestro otra enorme sonrisa.
-Aquí tenéis, chicos. Espero que os gusten- les digo. Como la ventana casi es como un balcón, salgo y me acerco a ellos. En seguida me arrepiento, voy en pijama y con el pelo recogido en un moño improvisado. Debo de estar horrible. Les doy los dulces y me vuelvo rápidamente.
-Muchas gracias, Stella- dice Otoya. Me sorprende que me haya hablado.
Me vuelvo hacia él y le sonrío con dulzura.
-De nada, Otoya.
Vuelvo a entrar a mi habitación y les doy las buenas noches a ambos. Otoya parece que no quiere irse, da un paso hacia la ventana pero Mimi le agarra el brazo y tira de él.
-¿No ibas a acompañarme a mi nueva estancia?- pregunta.
-Cla… claro- contesta él confuso. Luego se vuelve a mí- Mañana hablamos con más tranquilidad- me dice sonriente- Buenas noches, duerme bien.
Y se van. Cierro la ventana y echo las cortinas. Me vuelvo a meter en la cama e intento leer. Me es imposible. Sé que esa Mimi va tras él. Pero… ¿por qué Otoya le sigue el juego?
Ahora no quiero pensar en eso, solo quiero dormir. Cierro los párpados y el sueño se empieza a apoderar de mí…
Hasta aquí. a partir de ahora espero poder tardar menos con cada capítulo. Sigo diciendo que es posible que este capítulo sea raro. Pero mi inspiración no quería dar la cara. Mil perdones. Por cierto, ¿os sale la letra de tamaño normal? porque a mí me sale muchísimo más pequeña, espero que sea solo a mí.
Espero que hayáis disfrutado :) espero vuestras opiniones.
Nos leemos 3
