Como siempre (lo sé, estáis hartas de que lo diga) siento muchísimo la tardanza. Por fin otro capítulo. Creo que la historia está llegando a un punto clae. Espero que os esté gustando cómo avanza. Yo, personalmente, estoy satisfecha. Últimamente tengo inspiración, así que intentaré escribir lo máximo posible. No soy más pesada, adelante. Recién sacado del orno: el capítulo 21 de "Tu sonrisa".
Capítulo 21
Ya llevamos una semana en la academia. He conseguido fingir ante los chicos una sonrisa y descargarme llorando por las noches. Por desgracia, mi estado de ánimo afecta a mi capacidad a la hora de componer. Por otro lado, los sempais se han marchado ya pero vendrán a visitarnos de vez en cuando.
Estoy tumbada de lado en el césped abrazando a mi guitarra. Syo me observa desde un banco.
-Stella, vas a manchar el uniforme- me dice.
-Lo sé- contesto sin más.
Luego reina el silencio. Él se limita a dirigir la mirada al horizonte. Un rato después decido hablar.
-Lo siento. He perdido la inspiración para componer canciones alegres y con energía.
-No te preocupes- me dice- Ya te inspirarás…
Me levanto y me siento junto a él aún abrazando mi guitarra.
-Tengo una idea- dice de repente- Vayamos a pasar mañana la tarde al parque central de la ciudad. Así cuando oscurezca podremos ver las actuaciones que hacen allí.
Al día siguiente vamos al parque como dijo Syo. Es muy bonito y siento como mis fuerzas se renuevan. Veo el lago a lo lejos con barquitas navegando.
-¡Waaaa! Quiero montar en una de esas barquitas, Syo- le digo sonriendo y emocionada como una cría.
-Bueno, vale- me dice- Mientras esperamos a que llegue Natsuki.
-¡Valeee!- grito satisfecha a la vez que salgo corriendo en dirección al hombre encargado del alquiler de las barcas.
-Queremos alquilar una barca durante treinta minutos- dice Syo mientras saca el dinero.
-¡Ya veo!- exclama el barquero- Vas a dar un paseo a tu novia, ¿no?- se carcajea un poco, luego pone una expresión melancólica y dice- Aprovechad la juventud.
-De acuerdo, la aprovecharemos- le digo confundida- pero no somos pareja.
Intento ignorar esa última escena. Odio que crean que Syo y yo somos pareja. ¿Es que no podemos simplemente ser amigos? Además, sé que hay algún tipo de tensión amorosa entre Natsuki y él.
Navegamos en la barquita apaciblemente.
-Déjame remar- le pido a Syo.
-No, tú eres una señorita, lo hombre remamos.
-Creo que tú eres más señorita que yo- me burlo.
-¿¡Cómo has dicho!?
-Nada, lo siento, pero déjame los remos.
Me cede los remos a regañadientes. Yo los agito con energía provocando que la barca se balancee peligrosamente.
-¡ESTATE QUIETA, STELLA!- grita Syo.
Hago lo que pide pero porque me ha parecido ver algo. Cuando la barca se calma agudizo la vista. Observo un árbol y junto a él distingo un chico pelirrojo. Parece Otoya. Sacudo la cabeza y me vuelvo, olvidando lo que acaba de pasar. Pero me doy cuenta de que Syo miraba al mismo sitio que yo.
-También lo he visto…- me dice.
Sin decir nada más, nos apresuramos a la orilla. Nos bajamos corriendo ignorando al barquero y nos acercamos al árbol…
…pero ya no hay nadie.
-Quizás nos lo hemos imaginado…- empiezo a decir- Además, se supone que está en Francia con Mimi.
-Pero no hemos podido imaginar lo mismo- dice Syo.
-Puede que fuera alguien que se le parece.
Tras el incidente, nos acercamos a la entrada del parque donde nos espera Natsuki. Pero hay alguien más. Es Ai.
-¡Ai! No sabía que vendrías- le digo sonriendo.
-Queríamos darte una sorpresa, Stella- confiesa Natsuki.
Nos saludamos y decidimos acercarnos a la zona del parque en que tocan los distintos grupos. A mitad de camino vemos a unos chicos de la academia que no está tocando, parecen deprimidos.
-Hola- los saludo- Sois de la Academia Saotome, ¿no?
-Sí- contesta uno de ellos- No hemos quedado sin vocalista y ahora no podemos actuar- se lamenta.
-¡Tú eres la compositora de Triangle Beat!- exclama otro de repente- Y vosotros- dice dirigiéndose a los chicos- sois los vocalistas.
-Sí… ¿cómo…?- no me d tiempo a terminar de preguntar.
-Conocemos la parte instrumental- dice el primero, el guitarrista- ¿Os importaría cantar la canción con nosotros?
-No nos importa- se apresura a decir Natsuki.
-No nos importa…-dice Ai continuando la frase de su compañero- …siempre y cuando Stella sea la que toque la guitarra.
-Claro- contesta el guitarrista ofreciéndome su guitarra.
-No tienes por qué, es tu grupo, de verdad que no es necesario…- le digo avergonzada.
-No, por favor, sería un honor. Te admiro mucho eres una gran compositora.
Con el color en las mejillas cojo la guitarra sin decir nada más.
Comenzamos a tocar y en seguida la gente se reúne a nuestro alrededor. Se alejan de los demás grupos. Hay sobre todo chicas adolescentes que se han dado cuenta de que tres chicos guapos que cantan como los ángeles están actuando. Miro de reojo y los demás grupos nos miran con furia por arrebatarles a sus espectadores. Cuando terminamos, nos aplauden con energía. En seguida, un grupo de chicas gritando rodea a Ai, Syo y Natsuki. Yo e escbullo de la multitud como puedo. Cuando creo haber salido, me choco con alguien.
-Perdón- me apresuro a decir. Entonces me fijo que con quien me he chocado es ni más ni menos que… ¡Otoya!
El me observa sin saber qué hacer, parece dispuesto a salir corriendo pero entonces lo agarro de su camisa a cuadros.
-¿Qué… haces aquí?- murmuro.
-El viaje se atrasó y… decidí venir al parque. Entonces escuché a los chicos cantar y…
-Vamos- le digo tirando de él. Me adentro por los árboles, a una parte frondosa del parque, sin camino. Encuentro un claro. Al principio se resiste pero a medida que avanzamos, se deja llevar. Una vez en el claro lo empujo contra un árbol, furiosa.
-Exijo una explicación de todo lo ocurrido desde la noche de la actuación en la isla hasta este preciso instante.
Él me mira boquiabierto.
-Siento ser tan brusca- rectifico- Pero me siento tan desconcertada con tu actitud… y cuando pensé que estaba mejor, apareces de nuevo. Prácticamente me he dado de bruces contra ti.
-No sé a qué te refieres, seguimos igual desde entonces- contesta apartando la vista.
-¿Bromeas?- le digo buscando su mirada- Hemos pasado de ser casi una pareja y de aceptar nuestro amor mutuo a… ni siquiera sé qué demonios somos ahora- sentencio.
-La verdad es que… sigo sientiéndome de la misma forma. Te sigo amando. No quería decírtelo, quería que me olvidaras, pero… veo que es imposible.
-Pero yo no quiero olvidarte. Ni quiero que me olvides…
-Pensé que era lo mejor. Mimi me dijo que su tío nos vigilaba constantemente y… no quería arriesgarme. Sabía que tarde o temprano acabaríamos mal. Entonces ella me dijo que podía olvidarte si estaba con alguien más. Ella empezó a mostrar interés en mí y yo decidí que tenía que obligarme a quererla a ella, porque el quererte a ti tan solo te perjudicaría- se pausa un momento para ver mi reacción. Yo solo lo escucho atentamente, quiero saber la razón de todo lo que ha pasado- Sin embargo, cuando me puse a pensar que me iría a Francia y que no te podría ver en mucho tiempo… porque a mí me bastaba con poderte ver. Decidí venir al parque hoy porque sé que sueles venir los días libres y no me equivoqué. Necesitaba verte una vez más, aunque fuera desde lejos.
Se me saltan las lágrimas, él vuelve el rostro. Entonces me lanzo a sus brazos. Le rodeo la espalda con mis brazos y me aferro a él. Lo aprieto con fuerza y susurro:
-No te vayas, por favor. No te vayas…
¿Qué hará Otoya? Responderá a las súplicas de Stella o decidirá que es mejor alejarse? Si decide quedarse, las cosas se pondrán difíciles. Aunque si se va, también. Espero que no os enfade que lo haya dejado en un punto tan... decisivo. Seré bueno y publicaré lo antes posibles. Como de costumbre, espero vuestras opiniones.
Nos leemos 3
