Holaaaaaaaa, Utapriadictas (?) ¿Qué tal? para que veáis que era cierto el propósito de actualizar más a menudo, aquí tenéis un nuevo capítulo. Pero no os acostumbréis a que suba uno cada día xD Es un poco imposible. Aunque esto que sepáis que es para compensar todos estos meses sin actualizar. Por cierto, ni idea de cuántos han sido... También os anuncio que pronto acabará este fanfic (T^T), pero... ¡empezaré uno nuevo basado en Utapri Maji Love 2000%! Wiiiiiiiiiiiii :D Y, por ser tan buenas lectoras y seguidoras, os pido consejo... será un OC, pero... ¿cuál queréis que sea el personaje con el que junte a la prota? Podéis sugerirme a cualquiera de los chicos (incluidos los sempai) y si además me decís la razón por la que queréis que sea ese el personaje principal, mejor. Me sería de gran ayuda :) En fin, no os entretengo más, podéis leer. ¡Disfrutadlo!


Capítulo 23

Me despierto en la enfermería. A mi alrededor hay un montón de gente. Entre ellos veo a Natsuki que empieza a gritar que me he despertado o algo parecido. El médico de la academia frunce el ceño y dice algo. Tras sus palabras, todos salen de la habitación excepto Otoya y el que se supone que es Ringo-sensei. Miro confundida a mi alrededor, me pongo erguida en la cama.

-¿Qué… qué me ha pasado?- pregunto confundida.

-Te desmayaste al verme…-dice Ringo- En realidad, creo que es hora de hablar contigo. Pero claro, querrás hablar en la intimidad, ¿no?- me pregunta dirigiendo un ligero movimiento de cabeza hacia Otoya. Este no deja de mirarme con preocupación, me tiene cogida una mano. Parece que no se da cuenta de lo que Ringo dice.

-No- respondo con decisión- Quiero que él también oiga lo que me tengas que decir. Ante estas palabras, Otoya reacciona.

-Stella… estás bien ya, ¿verdad? Estaba tan preocupado. Dice haciendo una expresión preocupada tan exageradamente como el suele hacerlo.

Me río con suavidad y lo miro con ternura.

-Ya estoy bien, no te preocupes. Entonces- digo dirigiéndome ahora a Ringo- ¿Qué tenías que contarme?

Suspira y me mira.

-Es largo, pero allá voy- coge aire y dice- Conocía a tus padres. Estuve colaborando con ellos en su… experimento. Sé muchas cosas, pero he hablado con Clive y no le parece oportuno contártelas. Sin embargo, hay algo que quiero que sepas, algo sobre su muerte. En realidad no fue ningún accidente, los asesinaron- hace una pausa para ver mi reacción. Yo solo puedo notar cómo me pongo pálida. No digo nada- Por esa razón, Clive ha estado protegiéndote durante mucho tiempo. Las personas que asesinaron a tus padres eran peligrosas…

-¿Pero quienes fueron? ¿Por qué lo hicieron? ¿Qué experimento es ese del que hablas y por qué estabas implicado?- empiezo a preguntar alterada.

-Calma, Stella. Yo no soy la persona adecuada para responderte. Es Clive quien debe hacerlo. Si se lo cuentas, él te lo explicará todo, estoy seguro. Es el momento de que sepas la verdad.

Otoya permanece callado. Sin decir nada más, ringo se levanta de su asiento y sale de la sala. Yo miro a Otoya.

-Todo esto es tan… complejo. No entiendo nada, quiero saber qué pasó de una vez por todas. Pero… tengo miedo- le confieso.

-No te preocupes- me dice abrazándome con gentileza- Yo siempre estaré a tu lado- termina.

-¡Ya te lo he dicho! Me ha contado la verdad, pero no me lo ha contado todo. Según ella… digo él, eres tú quien debe contármelo- oigo a Clive suspirar al otro lado del teléfono.

-De acuerdo, esta tarde iré la academia. Te lo contaré si es lo que quieres…- me dice Clive con preocupación.

Cuelgo el teléfono con las manos aún temblándome por la rabia.

-¿Y bien?- pregunta Otoya.

-Me ha constado 37 minutos exactos convencerle, pero lo he conseguido. Vendrá esta tarde a la academia. Además, quiere comprobar que estoy bien después de lo que pasó ayer.

-Es normal, te desmayaste- me dice él- Y… ¿querrás que esté contigo o me espero en algún lugar cercano para que habléis con tranquilidad?

-Bueno… me gustaría que vinieses, contigo me siento más segura. Pero si te incomoda puedes esperar.

-¡No, no, para nada!- contesta agitando las manos- Quiero estar contigo, más aún si tú quieres.

-Siempre quiero estar contigo, ya lo sabes- le digo acercándome a él. Entonces, recuerdo lo que pasó la última vez que lo besé en la academia y me alejo de nuevo.

-Esto es tan frustrante…- me dice él que parece haberse dado cuenta de mis intenciones- No sabes las ganas que tengo de besarte y tocarte, pero… -no acaba la frase y suelta un enorme suspiro- En realidad, ya sabes que me basta con estar contigo, pero sería mil veces mejor si pudiera acariciar tu cuello con mis labios o…

-¡Otoya! No digas cosa tan indecentes- le riño. Aunque a mí me encantaría también que hiciera eso.

Después de un rato hablando, decidimos no decirles nada a los demás por hora ya que no sabemos que es lo que Clive nos contará. A la hora establecida por Clive, nos dirigimos a la entrada y lo encontramos allí esperando.

-No me dijiste que él vendría- dice Clive con recelo al ver a Otoya.

-No es que tuviese que decírtelo. Yo le he pedido que venga- le informo.

-Está bien- me contesta él visiblemente enfadado- Vamos.

Comienza a andar. Vamos a hablar en una de las salas de la academia. Otoya y yo lo seguimos, no puedo evitar agarrarle la mano a él con fuerza. Estoy muy nerviosa… ¿quién sabe qué me contará Clive sobre mi pasado? ¿Y si es algo que hubiera sido mejor no saber? Otoya me devuelve el apretón de mano y me sonríe con esa sonrisa suya que siempre consigue espantar todos mis males.


Me ha salido más cortito, pero... me pareció adecuado dejar la historia en este punto. Ya se acerca el finaaaaaaaal. A ver si os gusta, ya lo tengo todo pensado :) ¿Qué pasará, qué pasará...? ¡Ah, os debo algún capítulo extra también! Cuando acabe esta historia los escribiré. Serán algo así como OVAs (?) Jajajajajajaja. Como siempre, espero que os haya gustado el capítulo :3

Nos leemos 3 3