¿Que tal amiguirijillos? Estoy aquí nuevamente con otro capítulo de este hermoso fanfic. Bueno, he aquí nuevamente las indicaciones para que no se confundan con mis extraños garabatos.

1.-=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3 – Cambio abrupto de escena.

2.-3333333333 – División entre acotaciones de autora al principio y al final del fanfic.

3.-(Entre paréntesis y negritas) Comentarios y aclaraciones de autora en el nudo o transcurso del fanfic.

4.-"Cursiva entre comillas" - Imitación de oraciones o frases que ya habían sido dichas por este u otro personaje antes.

5.-=)=)=)=)=)=)=)=)=)=) – Cambio continuo de flashback.

Bueno, nos leemos abajo =3

333333333333333333333333333333

Capítulo 2: Una pequeña discusión, los recuerdos de las tres princesas de mercurio, Myoko, la madura, Harumi, la realista y Aiko, la soñadora.

Ughhhh, no puedo creer que seas tan mandona. – Dijo Aiko enfadada mientras entraba al apartamento de Ami seguida de sus dos hermanas, y la habitante de este hasta tras.

Y yo no puedo creer que seas tan tonta. – Le devolvió el insulto Myoko.

Aborrezco el día que mis padres me dijeron "No hija, no eres adoptada" – Continuo Harumi recordando ese día.

Calma chicas. – Trato Ami de apaciguar las cosas. – Fue un simple incidente.

No mama, simplemente no lo soporto. – Contradijo Aiko. – Ya estoy harta de que siempre se aprovechan de la buena persona que soy y no estoy dispuesta a seguir soportándolo, simplemente se la pasan molestándome y avergonzándome enfrente de los demás. – Le explico.

Claro que no. – Se defendió Myoko. – Yo solo cuento verdades y anécdotas del pasado, además que ella haga estupideces a menudo no es mi culpa.

¿Sabes algo? – Cuestiono Aiko. – Necesito un refresco. – dijo antes de ir a la cocina y servirse un vaso.

Ya te dije que dejes de beber esa porquería. – Dijo Harumi tirando el objeto al piso.

¡Oye! – Exclamo enojada ante aquel acto. - ¿Qué te pasa? Era mi refresco.

Sabes que no me gusta que bebas esas cosas, terminaras con la boca hecha un desastre. – Le recordó. – Solamente son azucares y colorantes. – Recalco.

Ashhhhhh se empeñan en hacerme in feliz. – Fue lo último que se escuchó de su parte, para después ser seguida por muchas lágrimas. – Detesto que me controlen, si ustedes lo hacen está bien, pero si lo hago yo, "No Aiko no estés de tonta" "Aiko eso es muy estúpido de tu parte" "Aun no sabes lo que quieres, eres una niña tonta que simplemente sueña con lo imposible, ni si quiera tienes el suficiente talento, tu no cantas" – Se escuchaba entre sollozos. – Simplemente no pienso seguir soportándolo. – Determino mientras se paraba y secaba sus lágrimas. – Si quieren guerra la tendrán. Harumi, tu carácter es horrible, y siempre matas lindos momentos, simplemente reflejas tu inseguridad a través de esa horrible ropa, eres pesimista y siempre te burlas de mi sueño "Hay Aiko, tu estúpida voz no se compara con la mía" y si te soy sincera siempre te alagas a ti misma solo porque sabes que de alguna manera todos pueden llegar a ser mejores que tú y te hace sentir mejor, ni si quiera tienes un sueño, eso es patético. – Desato sus pensamientos. – Y tu Myoko, tú te sientes mejor regañando a la gente, y presumes tu intelecto mientras te burlas de mis malas notas, crees que puedes hacer lo que quieres cuando quieres, que tienes más derecho que nosotras, y de una maneara u otra nos manipulas y arrastras contigo, y no pienso seguir haciéndote caso, hare lo que yo crea conveniente y lo que mis padres y tías ordenen, de ahí en fuera, seré quien yo quiera y hare lo que sea para que mi sueño se haga realidad. – Fue lo último que dijo antes de salir del departamento azotando la puerta.

Chicas yo… - Trato de hablar Ami pero fue interrumpida por Harumi que simplemente comenzó a llorar y se fue dirección al baño.

Necesito una ducha. – Fue lo último que dijo.

¡AAAAAAAAAA! Las dos son unas imbéciles. – Grito Myoko mientras se encerraba en el cuarto de huéspedes debido a que fue la primera puerta que vio.

No puedo creer que todo empezó con una pequeña discusión. – Dijo Ami mientras recordaba lo que paso en el templo.

Flashback.

Ya estaban las chicas en el templo después de que Aiko, Harumi y Myoko les habían contado todo y ya solo les hablaban acerca de su infancia.

Si recuerdo cuando entramos a tercer grado de primaria. – Dijo Myoko. – Yo pase con diploma, Harumi saco un ocho y Aiko un siete. – Les recordó.

¿Qué parte de "No me gusta que presumas tu intelecto haciéndome menos a mí" no comprendiste? – Pregunto la mencionada con ira.

Tranquilízate llorona. – Le dijo mientras rodaba los ojos. – Eso me recuerda aquella vez que me desperté y me dirigí a la sala, entonces escuche gemidos y ruidos graciosos entonces me asome y Aiko estaba llorando mientras veía una estúpida película acerca de… - Hubiera continuado pero Aiko cubrió su boca con ambas manos.

¡No lo divulgues! – Exclamo.

Cálmate Aiko, no es la gran cosa. – Dijo Harumi restándole importancia. – Igual que esa vez que te estrellaste contra una puerta de vidrio y se te hincho la frente.

¡Cállate tú también! – Le ordeno. – Además ¿Cómo quieres que me calme si se la ha pasado diciéndome mis verdades y avergonzándome? – Pregunto.

Eso me recuerda aquella vez que Harumi se la paso acosando a un muchacho que por cierto estaba horrible y… - Esta vez fue Harumi la que le tapó la boca.

¡Chismosa! – Grito. – Eso nunca paso. – Trato de hacerse la desentendida.

¿Cómo no? – Intento hacerla recordar. – Acuérdate que termino humillándote frente a todos porque te dijo "Ya déjame maldita loca, ni si quiera te conozco" justo después de haberte tirado su comida encima. Ahí fue tan cómico. – Dijo antes de reír.

Fin flashback.

Suspiro pensando que en un tiempo se les pasaría.

=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3

Aiko estaba en el parque, sentada en una banca dejando que las lágrimas cayeran. Mientras recordaba todos esos momentos dolorosos que siempre la habían atormentado.

Flashback.

Era un día nublado y lluvioso, en una escuela de Tokio de Cristal era llevada a cabo una ceremonia para dar reconocimiento a los estudiantes más destacados.

Myoko Kuo. – Menciono su nombre uno de los directivos de la escuela primaria, después de eso, un pequeña niña que subía al tercer grado paso a recoger el diploma por el que mencionaban su nombre. Instantes después los aplausos se escucharon, mientras que otras dos niñas, bastante parecidas miraban sentadas en el piso a lo lejos.

Ash, se lleva toda la atención. – Dijo Aiko enfadada. – Nosotras también pasamos de año. No es la única.

Y todavía te sorprende. – Le menciono Harumi con fastidio.

¿Que quieres decir? – Pregunto ella curiosa.

Es mejor que te vayas haciendo a la idea de que ella siempre será a la que le presten más atención y la feliciten. – Dijo mientras se paraba. – "Myoko es una niña tan lista" "Ella es un ejemplo a seguir" "Deberían de sentirse orgullosas por su hermana" – Decía imitando las palabras que había escuchado miles de veces. – Y que a las otras dos se las trague la tierra. – Termino con enojo antes de comenzar a caminar en línea recta.

¿A dónde vas? – Cuestiono Aiko mientras se paraba.

Lejos de todo esto. – Le respondió secamente.

Creo que tiene razón, siempre ella será el centro de atención. – Dijo para sí misma mientras regresaba a sentarse en el mismo lugar, dejando que las lágrimas se confundieran con las gotas de lluvia.

Fin flashback.

Siempre. – Musito después de recordar las duras, pero al parecer ciertas palabras que dijo Harumi, quien a pesar de su corta edad, tenía pensamientos bastante realistas y objetivos.

=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3

Harumi estaba tomando una ducha, ni si quiera se había molestado en llevar su mochila que había cargado consigo todo este tiempo para sacar algo de ropa. Estaba recordando todas la arraigadas pero ciertas palabras de su hermana Aiko, todo lo que le había dicho era cierto, y ella lo sabía mejor que nadie.

Flashback.

Harumi se encontraba en su cuarto, llorando desconsoladamente, aun no se limpiaba la comida que le quedaba en el cabello y en la ropa, y las lágrimas aun recorrían su rostro.

¿Se puede? – Pregunto Aiko al otro lado de la puerta.

¡No! – Exclamo. - ¡Lárgate! ¡Ya tengo suficiente con Myoko burlándose!

Vamos. – Insistió. – Me conoces, yo nunca me burlaría de ti. – Aiko espero su respuesta, pero nada, y de pronto la puerta se abrió mostrando a Harumi como nunca pensó verla, cubierta de comida y con el maquillaje por toda la cara debido a tanto llanto. – Hay mi vida. – Dijo antes de abrazarla con fuerza, y ella sintiéndose apoyada le correspondio mientras seguía llorando.

Me siento como una tonta. – Fue lo único que pudo decir.

No Harumi, tú eres la mejor persona que conozco, decidida, linda y con carácter, y aparte lista, y no tienes que llorar por un imbécil así. – Trato de consolarla.

Aun no puedo creer que me haya tirado la comida encima y que me haya dicho eso. – Repitió.

No te preocupes, ya todo está bien, yo estoy contigo, te apoyo y te quiero muchísimo. – Dijo separándose de ella y tomando con ambas manos su rostro.

Gracias Aiko, eres la mejor hermana del mundo. – Agradeció después de lanzarse a los brazos de su hermana.

Fin flashback.

No puedo creer que la persona en quien más confiaba me allá dicho todo eso. – Dijo entre sollozos.

=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3

Myoko se encontraba en el cuarto de huéspedes, estaba muy enfadada y triste por todo lo que su hermana le había dicho.

Flashback.

Era una soleada mañana en la escuela secundaria, todos acompañados de amigos, pero ella no, simplemente estaba sentada a la sombra de un árbol leyendo como siempre, nunca tuvo amigos, todos creían que era la típica niña nerd, y quienes se acercaban a hablarle, solo era porque era una de las tres princesas de mercurio, solamente tenía a sus hermanas, quienes al igual que ella, sufrían de soledad, así que juntas se hacían compañía.

¡Myoko! – Escucho el grito de Aiko cerca, así que levanto la vista para encontrarse con ellas, las dos personas que más quería en el mundo.

¡Muévete que no alcanzamos lugar en la cafetería! – Esta vez fue Harumi la que grito.

¡Ya voy! – Les respondió después de levantarse y guardar el libro que se encontraba leyendo. – Listo. – Dijo llegando a su lado.

Bien, entonces vamos. –Dijo Aiko tomando las manos de sus dos hermanas y dirigirse a comer su almuerzo.

Los días continuaron, Myoko había conseguido amigas, así que ya no se juntaba con sus hermanas, de alguna manera se le hacía patético, por lo que Aiko y Harumi se sentían de cierta forma ignoradas.

Fin flashback.

Soy una imbécil. – Se dijo para sí misma, y después se levantó, decidida a ir y pedirle disculpas a sus dos hermanas, así que salió para ir en busca de Aiko, después de todo, era su hermana, su obligación era protegerla y si algo le sucedía nunca se lo perdonaría.

¿A dónde vas? – Pregunto Ami al verla salir.

A buscar a Aiko. – Respondió secamente.

Te acompaño. – Escucho la voz de Harumi quien salía del baño con la misma ropa con que había entrado.

Vamos. – Confirmo.

=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3=3

Aiko caminaba en el parque, con el rostro aun mojado y los ojos hinchados, cuando escucho su nombre.

¡Aiko! – Era la voz de Myoko.

¿Qué demonios quieres? – Pregunto molesta.

¿Me perdonas? – Pidió mientras la abrazaba.

Pero por supuesto. – Dijo correspondiéndole.

¿Y qué hay de mí? – Pregunto Harumi interrumpiendo.

Y todavía lo preguntas. – Respondió separándose de Myoko y corriendo a su encuentro. – Perdónenme ustedes también. – Pidió después de separarse.

No tenemos que perdonar. – La calmo Harumi.

Así es, solamente estabas enfadada. – Corroboro Myoko.

Mejor vamos con mama. – Cambio de tema rápidamente Aiko.

Si, será lo mejor. – Continuo Harumi mientras las tres se tomaban de los brazos y caminaban en dirección al departamento de Ami. Ahora era que lo comprendían, por qué eran tres, y el porque les había tocado compartir su vida de esa manera, eran como el Ying y el Yang, Si, casi siempre la gente prefiere a uno, pero no existiría uno sin el otro, juntas se complementaban, Aiko era la alegría del grupo, quien las alentaba a volar y seguir sus sueños sin importar lo que pasara, Myoko era la cordura, quien las apoyaba, cuidaba, trataba de llevarlas por el camino correcto y las hacia saber que no eran la únicas y no estaban solas, Y Harumi, la persistencia, quien las dejaba soñar, pero las mantenía con los pies en el suelo, después de todo, mientras más alto vuelas más dura es la caída, ese era el papel que cada una cumplia en su estrecha relacion.

Las amo chicas. – Soltó Aiko de pronto.

Nosotras también te amamos. – Le respondieron al unísono.

333333333333333333333333333333

Bien, este capítulo es corto, pero me tarde un poco en escribirlo por que trataba de plasmar ese hermoso sentimiento, y, creo que me quedo bastante bien, pero como siempre, ustedes tienen la ultima palabra, y si no les gusta, ¡Púdranse! Me esfuerzo mucho en esto, pero ya que, es su opinión no la mía.

=3