Bueno, aún estoy sin internet -.- pero no los dejare sin el fic, no es escusa. Por cierto, Rin y Len aun tienen 10. ¿Cómo lo subí? Magia. Ok, continuemos:

Disclaimer: Vocaloid no es mío, le pertenece a Yamaha. (Si fuera mio Argentina no sería lo mismo)

Miku POV:

Dio resultado, la mocosa no recuerda nada, era hora de hacer lo que correspondía, hacer de ella una asesina. Dentro de unos años seguro sería una más de mis muñecas asesinas.

-Si Rin, ven vamos a pasear –Extendí mi mano hacía la pequeña para que tome confianza en mí-

-¿Pasear?... Bu-bueno… Como quieras… -Dijo algo tímida, sin embargo tomo mi mano-

La lleve fuera de la sala de reseteo, era hora de llevarla a la sala de Karakuri's (Personas que siguen ordenes ciegamente).

-¿A-a donde vamos? –Tomo mi mano fuertemente y se escondió detrás mio-

-No te asustes, ya llegamos, adelante, pasa –Empuje a Rin hacía adelante-

-¿Qué es esto? ¿Necesitas curarme de algo? ¿Por qué la camilla? Me siento bien…

-¿De veras? Pero Rin… -Saque una anestesia y la inyecte, luego de eso me acerque a su oído- Yo te siento mal. –Se durmió en mis brazos y la acosté en mi camilla, y le conecte los cables-. –Es hora, quiero a ella hecha una Karakuri en este mismo momento –Le dije a uno de mis soldados que operaba muy bien la maquina. Este la acciono-

-¿Cuánto tarda? –Dije algo impaciente-

-35 minutos señora. –Dijo el soldado-

-No me moveré de aquí hasta verla despertar.

~ Casa de los Kagamine ~

Kaito POV:

Pobre Len… Se llevaron a la única persona que amaba en este mundo… Solo termino de afirmar que se unía a mi ejercito y subió a su habitación, van 15 minutos ya… Hasta que decidió bajar.

-Len…

-Dime Kaito, ¿Qué posibilidades hay de que Rin siga con vida?

-Len… Las posibilidades son pocas…

Len POV:

-Len… Las posibilidades son pocas…

Al escuchar eso… Tenía ganas de gritar con tanto enojo… Rin… Perdóname… Juro que los exterminare… Hasta que logre vengarte… Los venceré por ti Rin… No te olvidare…

Me dirigí hasta el baño, solté mi cabello y lo peine tal y como estaba el de Rin antes de que se marchara. Mi ojo no dejaba de doler y no podía vivir con ese dolor… Fui hacía mi habitación y abrí el baul de juguetes, busque un parche pirata que tenía y me lo puse en mi ojo herido. Volví con Kaito… Suerte que tenía fueras para hablar.

-Kaito, estoy listo.

Luego de esto Kaito me contempló y luego me llevo en un vehículo.

Esto no es un adiós Rin. Pronto nos veremos.

Miku POV:

-¿Ya esta lista?

-Adelante señora- Dijo el soldado abriendo la puerta de la habitación-

Entre a la habitación y note algo, Rin estaba despierta, pero su mirada cambio, sus ojos eran rojos, un rojo carmesí podría decir, y tenía una sonrisa que demostraba maldad.

-Rin… ¿Estas lista? –Me acerque a ella y le desconecte los cables-

Rin POV

Matar. Tenía sed de sangre, sed de asesinar personas y escuchar sus gritos pidiendo piedad, que como siempre, son inútiles. Al escuchar la voz de mi maestra sonreí, me agradaba escucharla.

-Maestra –Me senté y me incline hacía ella-

-Rin, has estado suficiente tiempo descansando, es hora de que entrenes, necesitare que estés lista para lo que se viene. –Dijo contemplándome-

-Entrenare lo más duro posible para convertirme en su asesina preferida. Lo prometo. ¿Contra quién batallaremos? –Dije con algo de curiosidad-

-Los Nazi… Esos idiotas quieren acabar con nosotros… No lo lograran, contigo y mi ejercito tengo todo para derrotarlos, Rin ¿Te unes a la batalla? –Dijo sonriendo-

–Acepto su propuesta.- Dije mirándola a los ojos y dedicándole mi típica sonrisa-.

No podía esperar a esa batalla, seguro sería más que grande. Asesinare a muchas personas y esa es la parte que me agrada más, pero si no sabía cuando iba a ser, mejor.

-Maestra… Soy demasiado pequeña aún, prometo que si me da algunos años, matare a todos los Nazi y ganaremos esta batalla. –Le dije algo sería-

-No te preocupes, años tendrás, la batalla no será justo ahora, por eso te busque en este instante Rin, para entrenarte lo más duro posible para que cuando llegue el momento, estés lista. –Dijo con astucia-.

-Perfecto… Ahora si me da permiso, me marchare a la sala de entrenamiento –Dije observándola-

-Puedes ir, pero no te olvides de esto –Me lanzo una pistola y enseguida la tome-

-Gracias, maestra –Le hice una reverencia y fui a la sala de entrenamiento-. No puedo esperar a ver a esos nazi derrotados… Quiero asesinarlos con mis propias manos y que su sangre corra por toda la ciudad.

Len POV:

El lugar a donde llegamos era algo agradable como para un ejército, lo que más me sorprendía fue al bajar del vehículo, también vi a un niño como de mi edad… No soy el único.

-Kaito ¿Cómo piensas que sea más fuerte? –Dije con mucha curiosidad-

-Len, hemos visto que tienes cierta habilidad con las katanas, eso nos sirve, manejaras una, te entrenaras durante unos años y luego lucharas. No pienses que te haré luchar a tan temprana edad –Dijo sonriéndome-

Es cierto… No sé cómo pero se manejar muy bien katanas… Solo espero que esa habilidad se haga más y más fuerte.

-De acuerdo, ¿Empiezo ahora? –Dije bostezando-

-No, te llevaré a tu habitación, así estarás listo para mañana, haz pasado por mucho hoy, mañana estarás listo, mientras tanto, descansa Len –Dijo con tono agradable-

-Gracias Kaito- Dije algo deprimido-

No puedo dejar de pensar en Rin… No entiendo como Kaito pretende que duerma… Rin… No puedo creer que este muerta…

Luego de unos minutos entre a mi habitación y Kaito cerró la puerta, me acosté y me relaje en la cama que había allí, era cómoda, pero no podía dormirme, no sabiendo que perdí a Rin… Para siempre…

Me quede recordando momentos de los dos durante unos minutos, salieron varías lagrimas, luego de eso cerré mis ojos y por fin pude dormir.