Capitulo 5 ya editado. Muchas gracias por seguir leyendo :)
La historia me pertenece a mi, los personajes a Ms. Meyer. Y cualquier falta de ortografía es culpa de Microsoft.
Cancion: Breathe Again - Sara Bareilles
POV Alice
Para haber vivido ya más de 80 años, seria esperado de mí que el tiempo se me pasara como si no fuera la gran cosa. Y es muy posible que así haya sido hace unos años, pero ahora la historia es completamente diferente. Si el tiempo se pasaba lento para mi mientras nos encontrábamos en Denali, no podía explicar mis sentimientos ahora que estaba en el hospital. Tan cerca de Bella pero al mismo tiempo, tan lejos. Jasper trataba de mantener mis emociones a un nivel menos abrumador, pero inclusive él estaba teniendo problemas. Habían pasado tres semanas desde que habíamos llegado a Seattle y aún estaba en la misma posición de antes. Lo único que quería era poder cuidar de mi amiga, quitando de su lado a personas que solo la atienden porque es su trabajo. Era mucho pedir, y estaba consciente de ello. Después de todo, Jasper y yo solo éramos "jóvenes" y por lo tanto nuestra experiencia no permitía que lidiáramos con casos fuertes, como el de Bella. Si tan solo ellos supieran nuestra verdadera edad, pensé. Les daría pena comparar sus destrezas humanas contra las nuestras. Desde el primer día, Jasper y yo nos habíamos dado la tarea de trabajar perfectamente. Cualquier empleado del hospital no podía quejarse del desempeño que le poníamos a lo que estábamos haciendo. Quizá era parte de nuestra naturaleza como vampiros, o era el resultado de años de coordinación, pero entre él y yo era imposible no trabajar en sincronía. Yo sabía que podía contar con Jasper para todo, que él siempre tendría mi espalda y viceversa. Ahora lo que teníamos que hacer era concentrarnos en conseguir que la Dra. Pierce confiara suficiente en nosotros como para dejarnos acceder por completo el tercer piso.
En el transcurso de estas tres semanas, mis visitas nocturnas no habían disminuido en lo absoluto. Cada noche, una vez que se terminaba nuestro turno en el trabajo, Jasper y yo íbamos a cazar en el bosque cercano. Y al término de eso, él se iba a la casa mientras yo me dirigía al hospital con Bella. Era difícil estar a un lado de ella sin poderla ayudar. Me sentía impotente, nada de lo que hacía estaba dando resultado. Por más que lo intente, no pude hacer que detuvieran sus experimentos con electrochoques en mi amiga. Cada que escuchaba el zumbido de la maquina un temblor recorría mi cuerpo, como si fuera yo quien lo estuviera recibiendo. Por mi dolor al escucharlo, Jasper también se encontraba en sufrimiento, pero cuando le pregunte qué era lo que sentía de Bella, solo me decía que era como si no hubiera nadie ahí. Eso me tranquilizo un poco, pero era surreal creer que aunque la estuvieran electrocutando ella no pudiera sentir nada. Eso hacia cuestionar el verdadero estado de Bella. La habíamos lastimado tanto que estaba perdiéndose dentro de sí misma? O era acaso una consecuencia de los electrochoques? Ignorar lo que ocurre a tu alrededor en espera de salvar lo poco que queda de su alma.
"Ya basta" susurre, lo suficientemente fuerte como para que Jasper –quien se encontraba del otro lado del hospital- pudiera escucharme sin problema. Rápidamente le di la medicina a la señora que tenía enfrente. Ni siquiera me asegure de que se la tomara, mi don lo hizo por mi unos segundos después para no verme completamente irresponsable, y marche hacia la oficina de la Dra. Pierce.
"Estoy comenzando a pensar que aquí la que le hace falta criterio es a usted." Le dije mientras entraba a su oficina sin esperarme a ser invitada. "Es imposible que estén recurriendo a métodos tan primitivos para tratar de currar a Bella! Por tres semanas he tenido que escuchar como prenden la dichosa máquina y cada día le suben la intensidad más. Si siguen por ese camino van a terminar matándola!" Si pudiera, estoy segura de que mis ojos estuvieran a punto de derramar lágrimas. Segundos después sentí a Jasper entrando a la oficina, mandándome olas de calma. "Baja un poco la voz Alice, no hay necesidad de que el hospital entero se dé cuenta de lo que le hacen a Bella" dijo lo suficientemente bajo para que Ashley no escuchara.
"No sé cuál es su relación con la señorita Swan, y sinceramente no es de mi incumbencia. Pero esto está fuera de línea señorita Brandon. Como se le ocurre marchar adentro de la oficina y llamarme la atención como si fuera alguien con autoridad sobre mí. No sé cómo se enteró del procedimiento o dosis que se le está dando a Isabella, y por su bien le conviene que no me entere, pero se está haciendo lo posible por regresarla a la normalidad."
"Pero esta sufriendo" me queje, mi voz quebrándose. "Tiene que haber una manera de ayudarla a mejorar, no perjudicarla más" para ese momento, estaba segura de que mis ojos reflejaban toda la impotencia que sentía. "Cada día se está poniendo peor. Ya no habla, no come, no se mueve. Ni siquiera tiene pesadillas, que es lo que causo que la internaran aquí desde un principio."
Estaba perdiendo la cabeza, y en un muy buen lugar para hacerlo. No pude estar más agradecida cuando Jasper intercedió por las dos. Sentí su don inmediatamente, quizá por la proximidad en la que me encontraba, y sabía que Ashley no tendría opción más que acceder a lo que sea que Jasper le pidiera.
"Denos una semana. Alice y yo nos encargaremos personalmente de Bella y de tratar de mejorarla. Llamaremos a nuestro mentor para que ayude a diseñar un método menos doloroso para ella. Solo una semana. Si al término Isabella sigue igual, si nuestras medidas no funcionan, puede regresar a los electrochoques. Solo le pedimos una oportunidad."
"Por favor" susurre.
Ashley entrecerró los ojos por un momento, pero eso era todo lo que necesitaba para mi visión. Las palabras no podían salir más rápido de su boca antes de que me lanzara a darle un abrazo. "Gracias." Le dije, antes de salir corriendo de la mano de Jasper hacia el elevador y conseguir que pararan el procedimiento.
Habíamos despojado el cuarto de Bella de todos los aparatos de tortura, como a mí me gustaba llamarlos, mientras ella dormía. Sus respiros estaban tranquilos, su corazón latiendo demasiado despacio para mi gusto, pero se miraba tranquila. En paz. Tenía muy poco de haberse dormido. Después de detener el procedimiento de los doctores, me coloque a lado de ella y comencé a susurrarle al oído. Le dije que todo estaría bien. Le dije que no se preocupara de nada, que no la volvería a abandonar, que no estaba sola, que nosotros la cuidaríamos, pero sobre todo, que lo sentía muchísimo. Pero nada de lo que dije logro que me reconociera. Sus ojos volteaban en mi dirección, pero en lugar de verme a mí, era como si mirara más allá de donde yo me encontraba. Como si yo fuera un obstáculo invisible entre ella y la ventana que se encontraba directamente atrás de mí.
Fue en ese momento de tranquilidad en el que me tome el tiempo para notar los cambios físicos en Bella desde que había ingresado. Estaba aún más pálida, más delgada, y mucho más frágil. Aunque sabía que mis movimientos no la lastimarían, cada que tenía le movía la mano a una posición más cómoda, o le levantaba la cabeza para acomodar su almohada, sentía como si sus huesos fueran a quebrarse en cualquier momento. Tenía muchísimo miedo porque, por primera vez en mucho tiempo, cuando miraba el futuro de Bella solo encontraba una oscuridad infinita.
Hace días había tenido una visión sobre la familia y sobre Edward, nos andaban buscando. Aun me sentía un poco culpable por haberlos dejado sin aviso, pero si les decía mis intenciones seguramente no me habrían dejado venir y eso era algo que yo no hubiera permitido. Edward no esta tan perdido como el resto de la familia, el piensa que regrese con Bella a Forks pero no le quiere decir nada a la familia por miedo de que ellos también regresen y que su partida haya sido en vano. Claramente Edward no tiene ni idea por lo que Bella está pasando en estos momentos. Conozco a mi hermano lo suficiente como para poder asegurar de que, si el supiera cuando Bella esta sufriendo, regresaría en menos de lo que puedo parpadear.
Había estado afuera del cuarto de Bella, sin hacer nada más que pensar y ver qué es lo que ocurriría. Cuando dieron las dos de la mañana sabía que era hora de ir a checar como estaba. Sabía que Bella estaba despierta pues sus respiros eran irregulares y yo estaba acostumbrada a que Bella estuviera despierta a esta hora así que toque la puerta. Eso era algo que hacia cada que checaba pero esta vez lo que me sorprendió fue que Bella me contesto que abriese.
-Como estas Bella?-le pregunte. No es como si pudiera hablar de mucho con ella, después de todo ella no recordaba quien era, aunque la pregunta formulada era demasiado estúpida. Como rayos se encontraría en un psiquiátrico?
-Porque me dejaste Alice?-me pregunto en un susurro apenas oíble con la expresión mas adolorida que he visto a lo largo de mi existencia. Tenía la cara roja, los ojos hinchados y rastros de lágrimas recorrían su mejilla. Bella, por las tres semanas que había estado aquí, no había hablado para nada y desde que le dieron los electrochoques termino con el poco movimiento que realizaba. Me había dado cuenta de que aunque ella tuviera todas sus cosas aquí nunca las movía, se había apartado del mundo real. Bella se quedaba atrapada en sus pensamientos, bloqueada. Podía pasarse días enteros sentada, abrazando sus rodillas mientras miraba por la ventana sin ver nada en realidad. Todos en el hospital pensaban que ella estaba en otro mundo, que ella no estaba consiente; mientras que Jasper y yo pensábamos que simplemente ella ya no nos recordaba.
-Te acuerdas de mí?-le pregunte sorprendida, estaba atontada. Todo este tiempo Bella sabía que estaba aquí y aun así no me hablo, ni siquiera reaccionaba! Estaba muy dolida pero decidí dejarlo pasar, Bella tenía sus motivos y esos eran demasiado aceptables, por más que me doliera decirlo o en este caso, pensarlo.
-Debo admitir que al principio no Alice, aunque me resultaban vagamente familiar no podía reconocerlos, fue aproximadamente una semana después cuando puede relacionarlos con Ed- . . . con mi vida, antes de. . . bueno tú sabes. De hecho recordé todo desde que dejaron de darme los electrochoques, recordé a todos y a todo lo que paso.
Hubo un momento de silencio, yo no podía hablar y se notaba que Bella no quería hablar, aun así continuo.
-Puedo creer, inclusive tolerar que. . . el me haya dejado Alice, después de todo el ya no me quería, yo ya había dejado de ser su distracción. Pero tú, Alice? Acaso tú también fingías que te importaba? Que eras mi amiga? Mi hermana?
-Por supuesto que no Bella! Edward –note como se encogió al escuchar su nombre- no quería que nos quedáramos en Forks. Yo no quería dejarte! Trate de hacerlo razonar de que no tomara esa elección y sinceramente yo nunca estuve de acuerdo. No me quería ir, pero entre la convicción de Edward y que Jasper me necesitaba me tuve que ir Bella. Pero dentro de todo esto puedo prometerte, es más puedo júrate que mi amistad nunca fue falsa. . . si lo hubiera sido yo no estaría aquí. Me preocupo por ti. Igual que Jasper, Carlisle, Esme, Emmett, Rosalie y Ed-dije pero ella me interrumpió.
-No me prometas nada Alice. Las promesas siempre terminan rotas-dijo Bella.
Fue en ese momento cuando me di cuenta de sus palabras de hace unos momentos después de todo el ya no me quería, yo ya había dejado de ser su distracción.
De que rayos estaba hablando Bella?
Justo cuando le iba a preguntar Bella bostezo.
Creo que mis preguntas podrían esperar unas horas, después de todo una de las cosas que necesitaba Bella para mejorar era dormir.
-Te voy a dejar para que descanses un poco si? Voy a estar cerca por si me necesitas
-Está bien Alice
El resto de la madrugada fue calmada, fui a checar a Bella en los intervalos regulares y ella estaba bien. Al menos hasta eso de las seis de la mañana. Fue a esa hora cuando Bella comenzó a gritar, rápidamente nos tuvo a Jasper y a mí su lado. En alguna parte de mi mente pude registrar que era la primera vez en la que Jasper se acercaba tanto a Bella, y no pude más que enorgullecerme de ello. El, tanto como yo, la vamos a sacar de aquí.
-Bella!-le grite mientras le sacudía ligeramente el hombro-Bella!-repetí.
En este momento me sentía inmensamente vulnerable. No podía hacer nada mientras mi amiga estaba sufriendo.
-Jasper ve a buscar los doctores! Apresúrate!
Trate de hacer que Bella reaccionara pero simplemente seguía sacudiéndose y gritando. Cuando llegaron los doctores Bella dejo de gritar pero seguía sacudiéndose fuertemente. Jasper regreso con una jeringa, inyectándole lo que pude reconocer por mi olfato como morfina. Consecuentemente, los doctores le practicaron exámenes y muestras de sangre pero todo estaba regular.
Nadie sabía que era lo que tenía ella y no sabíamos si se iba a recuperar. Una vez que la morfina había dejado su sistema Bella no despertó. Ni una hora después. Ni dos. Ni cuatro.
"Ya debería de haber despertado" dije, mordiéndome la parte de adentro de mi mejilla papa intentar tranquilizarme. La Dra. Pierce no tuvo otra opción más que declarar Bella en estado de coma. Pude notar que se miraba insegura del pronóstico, pero cuando le pregunte si habíamos hecho algo mal, dijo que habíamos hecho exactamente lo que ella haría.
Aun así, Ashley quería avisarle a Charlie pero Jasper la convenció de que no lo hiciera ya que no valía la pena preocuparlo ahora. Dieron las 10 de la mañana y Jasper y yo nos vimos forzados a abandonar el hospital, pero eso no me detuvo ya que logre escabullirme en su cuarto y me quede ahí hasta las 12 de la madrugada para poder regresar a mi turno. Su situación empeoraba conforme pasaban las horas, su temperatura estaba cambiando demasiado. Llegaban momentos por los que ella estaba ardiendo pero había otros donde estaba casi igual de fría que yo, nadie sabía qué hacer y yo estaba demasiado preocupada por Bella como para dejarla.
Por mucho tiempo estuve pensando en que rayos iba a hacer para que Bella reaccionara pero nada se me vino a la mente. Nada parecía funcionar, cualquier cosa que tratáramos, los doctores o yo, no tenían efecto. Ahora solo había una persona que quizá pudiera ayudar a Bella. Una persona que no me dejaría abajo.
Decidí no perder el tiempo y llamar a Carlisle, seguramente tener noticias de nosotros le serviría para tranquilizar a Esme. Él es la única persona, vampiro o no, que siempre sabía qué hacer.
-Alice?-contesto Carlisle al otro lado de la línea inmediatamente después de que sonó el celular.
-Carlisle, ocupamos que vengan a Seattle ahora-trate de sonar calmada pero aun para mis oídos sonaba demasiado preocupada.
-Que ocurre Alice?
-Vengan al hospital psiquiátrico de Seattle. Pidan hablar con la Dra. Pierce. Ya que hables con ella solicita permiso para acceder al paciente del tercer piso; a ti y a los demás. Te explicare todo cuando lleguen pero por favor apúrense.- le rogué.
-Estaremos ahí en unas horas
-Gracias-dije, sintiendo como un poco de la presión se me quitaba de encima.
Me acerque hacia Bella, sentándome en la silla que se encontraba a lado de la cama y tome su mano en la mía. Por ahora, su temperatura estaba casi normal, pero eso cambiaria en cualquier momento. Aunque quería darle palabras de aliento, mi garganta parecía cerrada. Aun cuando Carlisle pudiera hacer algo por Bella yo sabía que había otra persona que la podría ayudar. Desgraciadamente, esa persona había decidido no acercársele nunca más.
Por favor no olviden comentar! Los comentarios con buenas motivaciones (Aparte de que me ayudan a saber si la historia es asquerosamente mala jeje)
Todavia estoy buscando una BETA asi que si alguien esta interasad mándenme un mensaje!
Xoxo
Anna
