POV Bella
El silencio que me rodeaba se estaba volviendo increiblemente incomodo, algo extraño debido a que nunca habia sido asi con Edward. La atmosfera a mi alrededor estaba cargada de tantas emociones que casi podias tocarlas, no sabia si eso era algo bueno o malo. Dolor, angustia, miedo, arrepentimiento, y no estoy muy segura, pero me atrevia a pensar que tambien, que quiza podia quedar un poco de lo que el me habia prometido tantas veces. Amor. Su amor.
-No seas tonta Bella, el te dejo muy claro lo que sentia por ti cuando se fue.-penso una voz en mi interior y no pude reprimir mi mueca ante sus palabras. ¿Cuándo se callaria esa voz?
No supe cuanto tiempo me quede ahi parada mirandolo, era imposible retirar mis ojos de su inmovil figura. Por milesima vez pensaba en las palabras que el me habia dicho ya hace tanto tiempo, y tenia razon, yo no le convenia, nunca seria buena para el. ¿Pero quien podria ser suficiente para el? Era perfecto, podia tener a quien quiera a sus pies. Parecia un dios Griego, un Adonis. ¿Como esperaba que alguien como el me pudiera amar? ¿Como esperaba que yo fuera algo mas que una distraccion para el?
Porque eso era lo que yo fui en su vida . . . una distraccion. Y por mas que eso me pesara mi situacion nunca cambiaria. No cualquiera seria suficiente para el, pero podria apostar que quienquiera que el escogiera seria mejor que yo, le podria dar mucho mas, materialmente hablando, de lo que yo jamas le podria dar.
Que estaba haciendo el aqui? . . . quien sabe. Quiza Alice lo obligo a venir, esa era la unica solucion coherente en la que podia pensar en el momento.
-Bella di algo.- me dijo Edward, suplicandome con sus ojos. Aleje mi vista lo mas rapido que pude, aun no podia mirarlo directamente a la cara. Su voz sonaba tan dolida, casi reflejaba como yo me habia sentido todo este tiempo . . . 'casi' siendo la palabra clave.
. . . algo . . . pense en responderle. ¿Eso es lo que habia pedidodespues de todo no? Quiza si hubiera estado de mejor humor lo hubiera hecho . . . tan siquiera para liberar un poco la tension de la atmosfera, pero no podia, para ser sincera, no habia podido reir desde el dia de mi cumpleaños.
-¿Que quieres que diga?-le respondi en un tono seco. Quede sorprendida por como sono mi voz no sono dolida, sono indiferente. Sono sin vida.
Pero enserio ¿que esperaba que le dijera? Cuanto me habia lastimado?Cuantas lagrimas derrame por su estupido juego?Queria que le describiera detalle por detalle cada una de mis noches sin descanso por su culpa? ¿Queria que le dijera que lo seguia amando?
No.
Todo podia ser cierto, todo menos la ultima frase.
Despues de todo lo que me hizo sufrir ¿como podia seguir amandolo?
-No lo se.-dijo Edward encogiendose de hombros. No sabia a que habia respondido, con tantas cosas metidas en mi cabeza y con mi suerte, quiza habia pensado en voz alta y ni cuenta me habia dado.
-Perdoname Bella-me dijo mirandome a los ojos. Esos ojos, dios! esos ojos podian hacer que me olvidara de todo. Pero ahora esos ojos mostraban muchisimo dolor y sinceridad. Senti como me perdia en la profundidad de su mirada, no habia mucha iluminacion en la sala donde nos encontrabamos pero sus ojos, con luz o sin luz, ya no tenian ese brillo especial que yo recordaba. No lograba entender como Edward pensaba que no tenia alma. Atravez de sus ojos se podia ver todo, eran como una puerta que te dejaba ver su alma.
Esos mismos ojos que se mostraban tan seguros de las palabras de Edward ese dia en el bosque. No iba a volver a caer, no queria volver a salir lastimada.
-No puede volver a lastimarte si tu no lo dejas Isabella! No dejes que vuelva a jugar contigo! Mira hacia otro lado y olvidate de lo que tu sentias por el.
Sin darme cuenta las lagrimas comenzaban a desbordarse sobre mis mejillas, Edward rapidamente se movio para tratar de limpiarlas pero yo me aleje sin pensarlo dos veces; por primera vez en mi vida habia sido mas rapida en reaccionar que el vampiro. Se quedo un momento con la mano en el aire antes de, lentamente, volverla a poner en su costado.
-Yo no sabia que esto iba a terminar asi y-comenzo a decir Edward pero lo tuve que interrumpir.
-¿A que te refieres con 'esto' Edward? ¿Al juego que comenzaste o a las consecuencias de tu maldito juego?-mi voz estaba temblorosa y con un tono pequeño de histeria pero aun asi maas firme de lo que jamas pude haber esperado. Estaba mas que furiosa por sus palabras, ¿Cómo se supone que tenia que terminar? ¿Acaso todo habia sido planeado desde el principio?
-Bella-dijo en un tono duro mientras sujetaba mi cara por ambos lados. Trate de safarme pero no podia.-¿Eso nunca fue un juego, entiendes? nunca. Antes de ese dia en el bosque todo lo que te dije era verdad, cada beso, cada caricia y cada palabra. Nunca te menti, y nunca tome lo nuestro como un juego. Cada vez que te decia te amo no podia ser mas cierto. El dia que te deje Bella senti como dejaba todo lo que tenia contigo. Aunque mi corazon no habia latido en casi un siglo esto fue diferente, era como si ya no lo tuviera. Y mi alma tambien se quedo contigo. Tu eres mi alma, mi razon de existir. Si tu no estas conmigo lo demas carece de importancia, mi verdadera existencia deja de tener importancia.
Sus palabras me tenian congelada. Era tanta la sinceridad puesta en ellas que no necesitaba el don de Jasper para sentirla.
No sabia que hacer, ni mucho menos que decir. No existe nada en este mundo que te prepare para lo que estaba pasando.
Mi mente me decia que no creyera ni una sola palabra que habia salido de su boca, que todo terminaria igual o peor que la ultima vez, pero mi corazon decia todo lo contrario, cada una de sus palabras hizo que cada una de mis celulas cobrara vida de nuevo, hizo que pudiera respirar sin que me doliera el pecho por primera vez en mucho tiempo.
No se de donde encontre la confianza para poder articular palabra, pero le dije exactamente lo que estaba pensando. Claro, resumidamente.
-No te creo Edward Cullen.
Mi voz sono bastante firme, y pude ver somo su rostro se habia decidido; ya no habria nada que lo hiciera cambiar de opinion sobre lo que el iba a hacer.
La cara de Edward estaba a una distancia cercana realmente peligrosa, tanto que podia sentir su respiracion golpeando mis mejillas cosa que no era buena para pensar queya que me estaba quedando ligeramente mareada y sin proponermelo, estabamos quedando Cada.
Vez.
Mas.
Cerca.
