Hola, he estado muy ocupada ya saben, hoy tuve un minutito para escribir así que disfruten ! :)
Steve se sentía atrapado en una burbuja, su cuerpo inmovil y su mirada perdida, las voces alegres que escuchaba no eran mas que ruidos sin sentido, estaba concentrado pero sus pensamientos estaban vacíos, solo podía preguntarse una y otra vez porqué?.
Su estado de trance fue interrumpido por una voz comprensiva que le hablaba, era la de Pepper.
-Y bien... tu no vas a felicitarme?- preguntó ella con una sonrisa honesta y dichosa.
-Claro que sí, ven aquí- le dijo Steve mientras fingía una sonrisa y le daba un abrazo, se sentía mal por desear que Pepper fuera suya y no de Tony pero tuvo que guardarse para sí sus palabras.
Repentinamente todos se unieron al abrazo, menos Tony, el cual buscaba desesperada mente un espacio para ser incluido.
-No me la mayuguen- dijo Tony con una sonrisa.
Todos rieron, se separaron, Steve deseaba con todas sus fuerzas seguir atado a ella pero la dejó ir. Ella fue a refugiarse a los brazos de Tony, cómo no.
-Tony, me has hecho la mujer más feliz del mundo.- le susuró Pepper al oido.
-Seguimos aquí- exclamó Natasha.
-Creo que es hora de irnos- dijo Jane dirigiendose más a Thor que a los demás.
Todos se encaminaron hacia la salida, todos se adelantaron y cuando estubieron lo suficientemente lejos, Pepper tomó a Tony de la mano y ambos voltearon hacia atrás para ver por última vez aquel bello castillo de Cenicienta.
A la mañana siguiente...
-Sabes Pep... estoy empezando a artarme de este lugar, quiero volver a casa- dijo Tony con tono de un niño pequeño que quiere regresar a sus hogar después de una visita al supermercado.
-Pero Tony, aquí están tus amigos, además, acabo de ver un vestido de novia precioso...-dijo ella sonrojandose un poco al mencionar lo de su vestido.
-Eres una chica caprichosa ,eh?- dijo Tony en tono burlón ya que era siempre Pepper la que lo regañaba de estar en ese papel.
Pepper entornó los ojos.
-Bien cariño, no te enfades- dijo Tony cómo disculpa- veremos tu vestido y luego nos vamos a casita en Malibú.
-De acuerdo- dijo ella y se levantó de la cama para ir a ducharse.
-Ya te vas a vestir!?- preguntó Tony con tono ofendido y tirando de la sábana con la que se tapaba Pepper.
-Sí- dijo ella evitando que la sábana cayese- y deberías hacerlo tú también.
-Me ducho si tu estás conmigo- dijo el en tono serio, como negociando.
Pepper suspiró y sonrió.
-Vámos- dijo Pepper tirando de la mano de su futuro esposo.
Steve caminaba por ahí, sin ningún rumbo en especial. Se había levantado temprano para caminar y despejar un poco su mente.
Estaba triste, por muchas cosas, se sentía frustrado y no había nadie con quien pudiera hablar al respecto.
Pensaba en los ojos azules de Pepper, en su cara, su sonrisa, repentinamente vió pasar a una chica, caminando igual que el. Ojos marrones, boca muy roja...
Abrió los ojos como platos y se detuvo en seco, su mente lo estaba engañando? estaba jugando con el?
-E-es Pe-pe-ggy?- logró tartamudear sólo eso antes de salir corriendo hacia ella.
