POV Bella
Si mi corazón todavía latiera, estuviera golpeando frenéticamente contra mi pecho. Desde me encontraba, rodeada por figuras en capas negras, escuche un grito ahogado de alguien que no podia ser otra más que Esme Cullen. Me gire hacia ella, y el pánico es sus ojos era más que evidente. Carlisle la sujetaba de los hombros, pero desde donde estaba podía notar que él estaba igual de nervioso que su esposa. Emmett y Rosalie eran los que se encontraban más cerca de Aro, pero aunque hubieran querido, la guardia los mataría en cuanto terminaran de dar un paso.
Al observar a Jasper, no tenia duda de que trataba de relajar un poco la situación, pero no estaba teniendo el efecto deseado al parecer. Alice se encontraba a su lado, la vista fija en Edward pero sus ojos con un fino velo transparente, lo cual me indicaba que aunque estaba con nosotros, su mente estaba en otro lugar.
Edward.
Aro lo sujetaba con tan solo una mano. No necesitaba ser demasiado inteligente para saber que cualquier movimiento de su parte y Edward estaría despegado de su cabeza.
Un escalofrió recorrió mi cuerpo ante semejante imagen. Por más dolor que me hubiera causado en el pasado, la idea de que Edward dejara de existir era más que dolorosa. Y Aro lo sabía.
"El tiempo corre Isabella" dijo Aro, y pude observar como su agarre al cuello de Edward se comenzaba a cerrar un poco más. Carlisle tensaba cada vez más su mandíbula y Esme tenía ya tiempo dejando que sollozos escaparan de su garganta.
No importaba lo que me habían hecho en el pasado, ellos no se merecían esto. Carlisle y Esme no merecían perder a su primer hijo. Emmett, Rose, Alice y Jasper no merecían perder un hermano. Edward no merecía morir por culpa mía.
"Está bien" dije, mi tono igual de frio que antes "Tienes mi palabra Aro. Ahora, déjalo ir." Articule cuidadosamente. Cualquier movimiento que hicieran en contra de algunos de los Cullen y mi palabra se iría al demonio.
"Elección inteligente. Jane, Alec… ¿por qué no acompañan a mis amigos fuera del castillo?" Una extraña sonrisa invadía su rostro mientras daba la orden.
"No" Mis voz sonó clara. "Los acompañare yo, y regresare a este cuarto una vez que me asegure de que se fueron." No espere a que me diera permiso, salí del cuarto con otros siete vampiros detrás de mí.
No fue difícil encontrar la salida; una vez que estábamos lo suficientemente lejos como para que Aro no nos escuchara me detuve.
"De aquí se puede ver la puerta… me imagino que no van a ocupar transporte ya que el aeropuerto no esta tan lejos de aquí. Mi recomendación seria que no buscaran motivos para que los Volturi les presten una visita, salen de aquí por ahora pero no piensen que siempre van a ser tan… lenientes." Me gire a verlos por última vez.
Carlisle y Esme no estaban tan tensos como lo habían estado dentro del pequeño cuarto, pero ahora su rostro reflejaba tristeza, al igual que las caras de Emmett, Jasper y Rose. Alice parecía estar sosteniendo lagrimas que yo sabía nunca se derramarían. Pero el rostro de Edward fue el que me rompió el corazón.
"Bella no tenias que -" comenzó a decir pero lo interrumpí. No tenía que ser más difícil.
"Alice, no pierdas de vista las decisiones de Aro. Es la única manera de que estén a salvo." Baje mi mirada hacia el piso por unos segundos, y cuando la volví a levantar, solo esperaba que demostraran suficiente frialdad. "Es hora de que se retiren" dije y regrese por donde había venido, antes de que cambiase de opinión y pusiera a todos en riesgo.
