Holaaaaaaaaaaaaaaaa.

Esta vez si merezco que me crucifiquen por la tardanza. Si les interesa (y aun alguien se acuerda de este Fic TT_TT) dejare mi debida explicacion al final.

Naruto no me pertenece, es del señor Kishimoto. Que ojala y no se le ocurra hacerle -de nuevo- algo malo a mi peli rojo porque si no...No la cuenta xD.

Sin mas que disfruten la lectura.


Entre el negro y el rojo.

Cap: 18

La verdad nos liberara.

– Resumiendo– la estoica expresión del Kazekage se vio momentáneamente interrumpida por una clara confusión, que se reflejó en la forma como observaba a cada uno de los presentes en aquella fría sala – Esta– señalo con su cabeza al hombre que amarrado de pies y manos, se hallaba de rodillas en el suelo. – Persona. Es el líder del grupo acusado de robo de información a nuestra aldea – Temari y Sakura asintieron– Comprendo el motivo por el que puede estar aquí y no en la cárcel; Como debería de ser. – imaginándose que posiblemente la idea de su hermana, había sido traer al jefe de la dichosa banda a las instalaciones de interrogación, para saber que había hecho con la información que había hurtado. De hecho el procedimiento no era precisamente erróneo.

– Ahora, lo que no entiendo. Y espero lo expliquen; Es porque están ustedes tres aquí– paseo su vista por las tres personas que anteriormente mencionara, Hinata negó en señal de no saber que hacia ahí. Naruto parecía feliz de la vida al conocer ese lugar "secreto"; Que aunque feo y mohoso no le quitaba lo interesante, Sasuke como por variar se mantenía de brazos cruzados, ojos cerrados y aire de "me importa un carajo todo" que francamente ya a nadie le afectaba (lo que llegaba a hacer la costumbre). – Y lo más importante, porque estoy yo aquí– Volvió a clavar sus penetrantes ojos en la rubia y Haruno, dándole un especial énfasis al pronombre personal.

– Gaara-san veras– Sakura dio un paso al frente, el recién capturado alzo la mirada por primera vez en todo lo que llevaba en ese horrendo lugar. Posándola en la ninja medico agregándole una sonrisa burlona, que no pasó desapercibida para ninguno de los presentes– Cuando atrapamos a los involucrados, él fue el único que permaneció consiente– suspiro con nerviosismo. – En cuanto me vio, menciono algo de que su plan había salido a la perfección y...Y puede que me esté equivocando pero, algo me dice que esto tiene que ver con lo que paso – sus esmeraldas se posaron en Naruto – hace ya un tiempo en Konoha– Uzumaki respingo. Uchiha abrió los ojos para posarlos en el ser sentado en el piso. De manera para nada amable, la oji luna se preguntaba mentalmente con el corazón literalmente en mano; Si la peli rosa se refería a aquel incidente. Haruno continuo – No quise preguntarle allí que sucedía. Le solicite a Baki-san trasladarlo a la sala de interrogación, Temari estuvo de acuerdo, pero me explico que en este lugar no podía ingresar personal ajeno. Por eso te cito y en cuanto– la peli corta sentía que se ahogaba con tanta palabrería – a ellos tres, requerí de su presencia…..Porque….Porque si es lo que creo, esto nos involucra a los cuatro– Termino su discurso con un suspiro, mitad de alivio, mitad de tristeza.

– Comprendo– fue la simple respuesta del peli rojo.

– Bueno….Bueno– Resonó con sorna la voz del oji rojo – tienes todo bastante calculado Kunoichi– sentándose de manera más cómoda ( dentro de lo que su condición se lo permitía) soltó una carcajada bastante irónica –pero que te hace pensar que hablare–

– Hay maneras bastante efectivas para obtener información– la ronca voz de Sasuke lleno todos los rincones del lugar, seguido del sonido de una espada siendo liberada de su funda – Y que toman bastante menos tiempo que en un interrogatorio legal– la punta de Kusanagi se clavó sin delicadeza alguna en el hombro derecho del peli blanco. Que se tragó el grito de dolor – habla– la única que parecía realmente aterrada con el acto; Era Hinata, que inútilmente trataba de decir algo. Pero las palabras parecían perderse al pasar por su garganta.

– Y-Y a ti que jodidos te importa l-lo que tenga que decir– jadeando por el dolor, el preso intento mantener la compostura (no se las iba a poner así de fácil) – y más importante aún. Quien jodidos eres tu– Sasuke afilo la mirada. Posibilidad número uno descartada, si no lo conocía claramente significaba que aquella venganza no estaba dirigida a el – Auch– gruño el albino al sentir la punta de la espada un poco más adentro. Causando que la sangre tiñera la hoja del arma.

– Habla– tres aspas se hicieron presentes en sus ojos antaño negros. Gaara no perdía de vista los movimientos del Uchiha, si presenciaran la actual situación, de seguro muchos de sus Shinobis se preguntarían: ¿Por qué no detenía al joven? Pero ¿Para qué detenerlo? Total Sasuke estaba haciendo lo mismo que harían los ninjas encargados de esas funciones (solo que actuaba de una manera por decirlo "clandestina"). Entonces detenerlo carecía de racionalidad. El rubio alternaba la mirada entre sus dos amigos y el hombre en el suelo, cuestionándose si lo que estaban haciendo era correcto. No que fuera tan ingenuo y pensara que los métodos de Konoha para soltarle la lengua a sus capturados fueran más….Bonitos; Pero había algo que no lo dejaba deshacerse de ese extraño nudo en la garganta.

– Sasuke-kun n-no creo que…..– el Uchiha la silencio al dirigirle una mirada inyectada en rojo. La peli rosa trago saliva. Si no se equivocaba era muy posible que el oji negro terminara matando al susodicho antes de que el pobre desgraciado hablara.

– Arggg– el grito ahogado que profirió el oji rojo, al sentir como el peli negro frente a él sacaba lentamente la espada de su hombro. Tuvo la cualidad de aguarle los ojos a la única persona allí presente que temblaba de frustración.- – Hijo de pu….Arggg– el azabache sonrió con malicia.

– Patético. Eres tan poca cosa que ni cuenta te das de la clara desventaja en la que estas– Sasuke corto el aire con la espada, provocando con ese movimiento que la sangre que se le había adherido a su arma colisionara con el piso. Con otro limpio movimiento la Katana ingreso a su funda. – Estas herido, no le diste batalla a Sakura y piensas enfrentarte a mí en la condición en la que estas– prepotencia por delante, digna de un Uchiha- no me servirías ni para el arranque. Entonces esto se reduce a hablas o….– las aspas en sus ojos comenzaron a girar frenéticamente. Atrapado en esa hipnótica espiral, el peli blanco era consciente del peligro al que se estaba enfrentando al ser la posible víctima de un genjutsu con el sello Uchiha como presentación.

– Deten…Detente– y no solo fue el grito lo que tomo por sorpresa al moreno, pues sin que se diera cuenta. Del franco derecho del oji rojo unos brazos conectaron con su pecho, empujándolo, haciéndolo retroceder dos pasos de su presa.

– Hinata– fue la exclamación general (con la obvia excepción del capturado) – ¿Qué demonios te pasa? – ya sin Sharingan activado, Uchiha hablo con irritación, la Hyuga se encogió sobre si misma cubriendo con su cuerpo al hombre que una vez estuvo a punto de matarla.

– Y-Yo….No se– Gaara avanzo hasta estar a la par de Sasuke, no lo bastante cerca para rosarse con el oji negro, pero si lo suficiente para entrar en el campo visual de la oji luna- – quiero hablar con él– la sorpresa fue mayúscula para todos y no era para menos, era de conocimiento mundial que la heredera de los Hyuga era demasiado suave, para intentar siquiera sonsacarle información a un delincuente. Ella definitivamente no lucia como alguien amenazante.

– Estas segura– los claros ojos de la joven viajaron del piso al dueño de tan solemne voz, la peli larga asintió; Por su lado Sabaku No Gaara le dedico una mirada de incomprensión, pero decidió darle la oportunidad. Total si el hombre en cuestión intentaba hacerle algo (dadas la condiciones lo creía imposible) hay estaba él para evitarlo – Bien. Hazlo– y eso fue todo lo que Hinata necesito para proceder, camino tres pasos al frente, dio media vuelta agachándose para quedar a la altura del oji rojo. El heredero del Sharingan gruño al verla tan cerca del maldito ese ¿Qué tal si ese estúpido se liberaba de sus amarres y la atacaba? No que él lo fuera a permitir, pero seguro mato a confianza.

– ¿C-Como te llamas? – la suave voz de la heredera se dejó oír, el hombre frente a ella abrió los ojos un poco más de lo normal al reconocerla, no es que su situación actual le permitiera fijarse de manera precisa en los rostros que lo rodeaban (gajes de ser atrapado. Supuso).

– Eres tu– sin ser realmente consiente las palabras se deslizaron de sus labios sin la permanente sorna con que hablaba. – Ho. Veo que no me equivoque al pensar que eras diferente, después de todo saliste viva – el tono de su voz transmitía una inusual alegría que a todos, incluido él mismo, los tomo por sorpresa.

–Emm s-si…. Gracias a Sakura-san estoy bien– el ceño del hombre frente a ella se frunció en desagrado, Hinata decidió no darle importancia a dicha acción. Internamente la oji luna se repetía una y otra vez que de esa manera, estaba más que segura no se interrogaba a los sospechosos.

– Hiroki... –

– ¿Eh? – perdida en sus reflexiones internas sobre los métodos que se utilizaran para hacer hablar a los reclusos, la Hyuga no comprendió a que se refería el hombre.

– Mi nombre es Hiroki– el hombre medio sonrió al ver el tono rosa que se apoderaba de las mejillas de la chica, al saberse tan distraída.

–M-Mucho gusto. Soy Hinata Hyuga– pensando que de seguro se vería bastante-mas- raro el que se pusiera de pie y le realizara una reverencia. Decidió inclinar lo cabeza de manera respetuosa. Cosas que nunca cambian.

–Ahora que ya se conocen, porque no vamos todos a tomar té– la rabia se sentía en cada una de las palabras que mencionara el moreno– Hyuga te recuerdo que él no está aquí, precisamente para iniciar su vida social– aunque sonara cruel todos estaban de acuerdo con el oji negro. Hinata ladeo la cabeza para mirar al peli negro que se encontraba a su espalda. Sasuke ni modifico su expresión de nada; Mientras a su lado el peli rojo asintió dándole la razón al Uchiha. La peli larga se mordió el labio al ver la acción del Kazekage. Regreso de nuevo su cabeza a la posición inicial.

–Y-Yo no tengo ni la más mínima idea de cómo hacer esto– Hiroki clavo sus ojos en ella, que por sorprendente que fuera le sostuvo la mirada.

– No me digas. Si no hace falta ser un genio para ver que no tienes madera para ser ninja– fingiendo no notar el sarcasmo con el que le hablo. La Hyuga le sonrió con tristeza, al peli blanco se le atoro la siguiente frase petulante que iba a soltar al ver la congoja en ese bonito rostro. –No sé ni porque estás aquí. Tú no sirves para esto– tratando de olvidar su anterior sentimiento. Decidió seguir con su ataque – Vete a tu palacio la princesas como tú, son lo primero que los mostros como yo cazamos– Gaara apretó los puños. Sasuke dio un paso dispuesto a partirle hasta la madre a ese estúpido. Por haberle dicho inútil a su mujer. Los demás parecían haberse hecho uno con el suelo que pisaban.

– P-Puede que tengas razón– la Hyuga negó. Deteniendo así las intenciones del heredero del Sharingan– Si tantas personas piensan l-lo mismo. Algo d-de razón han de tener– sonrió. Y al oji rojo de nuevo se le removió algo, esta vez en el estómago. –Pero…. Solo quiero s-saber que f-fue lo que p-paso. No entiendo m-muy bien por-porque es-estoy aquí– suspiro –pero según Sakura-san tú tienes la respuesta a un….suceso– dudo un momento – q-que tuvo lugar en Konoha y quiero…. – Apretó los puños – quiero s-saber toda la verdad– La delicada joven en ningún momento aparto la mirada del peli blanco. Que sin saber por qué, tenía un extraño brillo en sus rojizas perlas.

–Oye– le hablo a Gaara – ¿Qué se siente saber que le quitaste una gran joya a Konoha? – Sonrió con ironía –Podrías aprovechar su carita. Te aseguro que lograría más que tus arcaicos métodos de interrogación. – Rio con satisfacción –Kazekage-sama mis respetos por su nueva arma–

–Ella no es un arma– siseo el oji aguamarina. Hinata se sonrojo por lo anteriormente escuchado. ¿Su cara? Pues ¿De qué se había perdido? No entendía nada.

–Lo que tú digas– Si Hiroki hubiese tenido sus manos sin amarres las habría sacudido dándole más énfasis a sus palabras. Gaara frunció el ceño ante el claro "no me importa lo que pienses" que el peli blanco le mando. Regresando su atención a Hinata, el preso volvió a hablar –Bonita– sonrojo Hyuga, Gruñido que solo pudo salir de dos personas y risa ahogada fue lo que se percibió en aquel salón – Por ser tú. Te diré la verdad– con toda la desfachatez del mundo le guiño un ojo. Acción que casi hace caer al suelo a la chica, el peli rojo cruzo sus brazos sobre su pecho con fastidio; Mientras el peli negro estaba más concentrado en matar (mentalmente claro está) al pobre hombre sentado en el suelo.

Al ver el cambio en el ambiente, desde que la Hyuga se hiciera presente. Naruto trataba –inútilmente- de ahogar su risa, al ver como su amigo atravesaba al prisionero, como si sus ojos fueran dagas. Susodicho que parecía sufrir de doble personalidad, pues al principio actuaba reacio, burlón y socarrón; Y ahora -con Hinata al frente- con toda la actitud cool del mundo parecía coquetearle a su amiga. ¡Qué situación más rara!

–G-Gracias… supongo– la Hyuga apretó con nerviosismo las mangas de su chamarra, se puso de pie para escuchar la historia (aunque también porque se le estaban acalambrando las piernas)

– Ya que. Cuando sucedió la cuarta guerra ninja, de antemano se sabía que los territorios de las aldeas pequeñas se verían afectados. Ya fuera por los propios causantes del enfrentamiento o por delincuentes que buscarían aprovechar la situación– el ambiente que rodeo el lugar se tornó serio –Yo vivía en un poblado llamada Kuroi. No sé si se alcanzaba a considerar una aldea ya que era pequeña; La mayoría de sus habitantes eran civiles– se removió en su sitio –nunca fui muy devoto a mi aldea, es más hasta el son de hoy no me afecta para nada su destrucción– la oji clara jadeo. Así que su hogar como muchos otros, habían desaparecido por el egoísmo y las falsas creencias de un hombre que bajo el título de "felicidad" lo único que buscaba era creerse Dios.

–Pero…– trago saliva – Yo no vivía solo. Lo único que le agradezco a esa aldea fue el haber conocido a Homura. Mi esposa– sus ojos rojos parecieron oscurecerse. –Cuando estalló la guerra, no hace mucho. Le dije que huyéramos y ella así lo hizo; Nos manteníamos en constante movimiento. Homura no era Kunoichi, pero yo si era un Shinobi y la pude mantener a salvo hasta que…. – Su voz se apagó.

– ¿Hasta qué? – apurando la respuesta, Naruto inclino su cuerpo en expectación. Ganándose un zape de Sakura y un mirada de rencor de Hiroki.

–Habíamos decidido escondernos en una choza abandonada. Se encontraba en medio de un bosque así que nos pareció adecuado, al caer el sol escuchamos mucho ruido; Decidí salir a investigar, no sin antes advertirle a Homura que no se moviera. Al poner un pie fuera de la casa me topé con unas cosas extrañas, eran blancas y sin ton ni son me atacaron.–

–Zetsus– corroboro Sakura.

–No sé en qué momento, pero la endeble estructura colapso, en ese momento corrí para ver a Homura. Afortunadamente ella había sido capaz de salir, pero algo extraño atravesaba su hombro; Corrí hacia ella pero esos extraños seres no me dejaban tregua– Hiroki encogió su cuerpo de la rabia que sentía –le grite que huyera, que la esperaría en el lago. Reacia ella me obedeció, nunca debí dejarla sola. Nunca debí separarme de ella. – El dolor se hizo presente en cada una de sus facciones, la Hyuga estiro su mano en un intento de consolarlo, pero no siendo capaz de hacerlo. La contrajo hasta posarla en su pecho.

– ¿Y qué paso? – Temari insto al oji rojo a continuar con la historia.

–Que más…– regresaba la sorna a sus palabras. –Ah sí…. Homura fue asesinada por ese sujeto que se encuentra ahí– su mirada se posó en los azules ojos del Uzumaki, el rencor que esa mirada transmitía era comparable solo con el dolor de perder a la mujer más importante de su vida.

–Yo– visiblemente perturbado. Naruto se señaló como para confirmar –pero de que mierda hablas– su carácter explosivo salió a flote y pensar que antes estaba la mar de divertido disfrutando de como el sujeto ese le ponía los nervios de punta a su amigo –yo no soy ningún asesino– apretó los dientes para tratar de controlarse ¿Quién se creía ese sujeto?

–Eres un Shinobi. Eso ya te convierte en un asesino– le dedico una mirada burlona –aunque te niegues a aceptarlo–

–Desgraciado– la oji jade previendo que el rubio estaba a punto de lanzársele a Hiroki, camino hasta el sujetándolo del brazo.

–Naruto cálmate– al sentir el agarre de la muchacha, el oji azul dejo su pose ofensiva relajando de paso la mandíbula.

–Explícate– con voz calma Gaara lo encaro –dices que fueron emboscados por los Zetsus ¿No pudieron ser ellos? –

–No. A menos que tuvieran ojos azules, cabello rubio, cara de idiotas– el Uzumaki gruño – fuesen conocidos como "héroe de Konoha" y para rematarla tuviesen en su interior al zorro de nueve colas – el Kazekage frunció el ceño. Su prisionero no había aclarado nada –me dirigí al lugar donde nos habíamos quedado de ver, según habíamos escuchado una armada se encontraba en combate con los enemigos. Así que era primordial salir de ahí, para evitar quedar involucrados en el fuego cruzado– ladeo la cabeza – al llegar vi su cuerpo bañado en sangre– el peli blanco hablaba como si no le importara, pero era a leguas visible lo que ese recuerdo le provocaba – ella seguía viva, su pecho subía y bajaba lentamente. Yo… trate, trate pero no pude ni acercarme– sus hermosos ojos rojos miraban el piso, Hiroki ya no parecía hablar con ellos –ese lugar estaba rodeado de un extraño chacra rojo– un brillo de locura fue lo que Naruto pudo ver en los ojos del peli blanco, al este clavar su mirada en él. – Chacra que reconocí como el del Kyubi– Uzumaki parpadeo confundido – ¡Su cuerpo se consumió frente a mí! Jamás podre olvidar su rostro – Trato de ponerse de pie sin ningún éxito – sus labios se movieron una última vez, en una última palabra. No le importaba que se estuviera muriendo ni el dolor que sentía al estarse quemando. Cada parte de su cuerpo se volvía cenizas frente a mí….Homura. ¡Ella no se merecía eso! Ella…. –

–Ya basta– Hinata se arrodillo de nuevo frente a Hiroki, apoyando sus manos en el piso – Lo siento…L-Lo sien-siento no tenía po-porque haberte pre-preguntado– ahogo un sollozo –no si-sigas, por f-f-favor ya no sigas– se tapó la boca con una mano, estaba aterrada, el escuchar ese relato fue sumamente escalofriante. Imaginarse a Homura envuelta en fuego y aún viva, le provoco una dolorosa arcada.

– ¡Yo no hice nada de eso!– el grito de Naruto resonó en el lugar –no soy ningún asesino– camino hasta estar frente al peli blanco, inclino un poco su cuerpo tomando al oji rojo de su ramera y levantándolo del suelo. – Yo nunca alzaría mi mano contra alguien indefenso, menos una mujer, atacarla de manera tan cobarde…..Yo no soy así– el hombre frente a él ni se inmuto. Hinata ya de pie estiro sus manos hasta posarlas en las del rubio.

–N-Naruto-kun n-no…. – sus vocablos fueron interrumpidos por la ronca voz del peli rojo.

–Naruto cuando escapaste de la isla ¿Cuál fue el primer lugar al que te dirigiste? – el cuestionado parpadeo confundido.

–Yo…– Miro a Gaara – yo utilice el Kage Bushin, así que me dirigí a todas las divisiones– el oji aguamarina asintió –pero aun así. Ninguno de mis clones ataco a nadie, que no fueran esas cosas o…– Hiroki rio despectivo.

–No me importa– se removió del agarre del rubio, acción que provoco que Naruto lo soltara –tu eres el culpable y punto– logro mantener el equilibrio, quedando de pie.

–Tu... –

–Qué historia tan interesante– interrumpiendo al rubio. Sasuke tomo la palabra –No que me importe. Habla, di que fue lo que hiciste en ese bar–

–Ya, ya– Hiroki sonrió ante la indiferencia del moreno. La tristeza en sus ojos no había disminuido por mas burlón que se comportara. –Bueno, pues decidí vengarme. Al principio tenía contemplado matar al idiota. Cosa que no era tan fácil como pensaba– chasqueo fastidiado ante la sorpresa que se llevó al ver que el rubio de pacotilla, de idiota solo tenía la cara – al vagar de un lado a otro conocí ciertos ninjas renegados. Estúpidos que no les interesaba la supuesta paz que se generó tras la guerra– clavo sus rojizas perlas en Hinata –los que tu conociste bonita– sonrojada ella asintió. –De alguna manera tenía que sobrevivir– alzo los hombros – forme una banda, conseguí dinero, compre armamento ninja y por supuesto mejore mis habilidades como Shinobi. Uno de mis hombres me mantenía informado sobre los movimientos de Uzumaki Naruto. Planee el ataque y una noche hace seis meses me infiltre en Konoha– Hiroki negó con la cabeza. –Deberían hacer algo con la seguridad de esa aldea. Es tan sencillo entrar– Naruto apretó los dientes fastidiado.

–En fin, te busque. Quería enfrentarme contigo, pero te vi con una chica– fijo su vista en Sakura. –Tú estabas viviendo tu vida feliz con tu noviecita– su cara se transformó en una mueca de repugnancia –mientras yo tuve que enterrar a mi mujer– de nuevo su rostro adquirió la apariencia burlona que siempre cargara – así que decidí quitarte lo que más amabas– la peli rosa desvió la mirada –Matarla hubiese sido muy sencillo– Uzumaki abrió los ojos espantado ante aquella posibilidad. –Haría que te odiara, la apartaría de tu lado y luego me acercaría a ella. Me ganaría su confianza, para matarla frente a tus ilusos ojos– y ese fue el acabose, Naruto ya no pudo seguir conteniendo su ira.

–Desgraciado– un duro puño se estrelló en la cara de Hiroki, lo que provocó la caída del mismo, arrastrándolo dos metros por el suelo.

–Naruto– jadeo la oji verde al ver como la rabia parecía consumir el cuerpo del rubio.

Hinata ahogo un jadeo llevándose las manos a la boca. Gaara y Sasuke parecieron inmutables ante lo escuchado, aunque en su fuero interno otro fuera el sentimiento. Temari que no tenía que ver mucho en la situación, llevo su mano a su espalda. Dispuesta a acabar con el show utilizando su abanico. Acción que no se llevó a cabo, pues se vio detenida por las palabras del peli blanco

–Increíble ¿No? Grandes Shinobis, guerras monstruosas, enormes masacres– el oji rojo probo sentarse, cosa que logro con dificultad. – todo eso puede ocurrir por un simple y hermoso motivo. Una mujer–

–En-Entonces– Hinata se acercó a Hiroki –todo lo que p-paso esa n-noche fue una tr-trampa – afirmo la Hyuga –p-pero ¿Cómo….?– no termino su cuestionamiento al ver la sonrisa en la cara del peli blanco.

–Bonita. Los hombres somos idiotas y el alcohol nos vuelve aún más idiotas– alzo los hombros como quitándole importancia a sus palabras –simplemente utilice un fuerte alucinógeno. – Miro a Sakura –no deberían tener ese tipo de libros en una biblioteca pública. Ya ven lo que puede pasar–

–Maldito– el naranjita estaba dispuesto a volver a golpear a Hiroki, pero la profunda voz del Uchiha lo detuvo.

–Ahora que sabes lo que ocurrió– el moreno se acercó a Hinata, que volteo a verlo al escucharlo hablar. Quedando frente a frente– ¿No te arrepientes de no haberme escuchado y huir con tus estúpidas ideas de verdad? – su tono de voz daba a entender que el ofendido con la situación era él.

–Tu…– con ojos acuosos la oji luna lo miro fijamente. Sintiéndose infinitamente confundida, pero con una idea fija e inamovible en su mente.

Nada había cambiado. Sasuke si la había engañado.

–No– la peli larga cambio su mirada a una de dolor y determinación –n-no– se alejó de Hiroki y Sasuke –y-yo…. tú me en-engañaste– el Uchiha gruño con fastidio. – N-Nada cam-cambiara– Hinata de espaldas a la salida, retrocedía paso a paso, nerviosa, confundida pero sobretodo dolida.

–Lo siento– aquella disculpa detuvo sus temblorosos pasos– al parecer mis acciones te involucraron. No me arrepiento de lo que hice, pero por alguna razón. Tu cara me hace pensar que hice algo realmente malo– dentro de todo, la disculpa de Hiroki se le hizo muy sincera. La Hyuga sonrió de dientes para afuera, negando con su cabeza, intento que su voz no sonara tan lastimera.

–N-No soy q-quien para juzgarte– paso saliva – p-puede q-que tu proceder no f-fuera el c-correcto. P-Pero perdiste algo m-muy v-valioso para ti. Sé que en lo pri-primero que se piensa e-es en hacerle sentir al m-mundo lo miserables q-que s-somos. En buscar venganza– la pálida chica retrocedió otro paso –m-mi dolor no se co-compara al tuyo y no e-es a mí a la que de-debes pedir dis-disculpas– el oji rojo la miro, a leguas se notaba el dolor en esos exóticos ojos blancos, sin embargo ella era incapaz de culparlo a él, que había provocado sin dudas el llanto en su alma.

No sabía decir si era noble o muy idiota.

–Hinata– fuerte y clara se escuchó la voz del peli negro – asume lo que sucedió. No fui consiente de mis actos esa noche– la heredera del Byakugan lo escuchaba atentamente, mientras apretaba sus manos hasta convertirlas en puños. –Todo lo sucedido fueron los resultados de un estúpido plan dirigido al dobe. Puede que yo no sea del todo inocente, pero tú no eres precisamente la victima de este cuento Hyuga– crudas palabras que desembocaron la ira en la oji luna.

– ¡Yo nunca he dicho que sea una víctima! – medio levanto la voz, Sakura y Naruto alternaban si mirada del oji negro a la Hyuga. Temari hacia porras internas para que su amiga le cantara la tabla al engreído ese y Gaara parecía haber intercambiado papeles con el Uchiha. Ahora era él el que se fusionaba con el ambiente– tu ¿Qué pretendes? ¿Q-Que ol-olvide así como a-así lo que m-me dijiste? N-No…– Negó frenéticamente – no….C-Comprendo porque S-Sakura-san re-regreso con N-Naruto-kun. P-Pero y-yo….n-no– había comenzado a llorar – n-no…. ¡Tú no eres como Naruto-kun! – Volvió a alzar la voz – ¡T-Te odio! – puso fin a su discurso, dando media vuelta y escapando de aquel subterráneo. Con unos ojos que todos se dieron cuenta, estaban abnegados en lágrimas.

Te odio.

Aquellas dos simples palabras –nada nuevas para él- se repetían una y otra vez; Cual mantra en sus oídos. Petrificándolo en su lugar, frunció el ceño, chasqueo, afilo la mirada. Para cualquiera que lo viera era evidente que se encontraba molesto, herido en su amor propio, humillado.

Pero eso era solo en apariencia.

Más que herido se sentía dolido y por Kami que quería darse de topes contra una pared. ¡Que jodidos le pasaba! ¡Por favor! ¿Que acaso utilizar el Sussano también le había podrido el cerebro? Era un reverendo idiota, tenía el momento perfecto para acercarse a ella y de nuevo tuvo que dejar hablar a su orgullo por él. Lo había vuelto a hacer, la había vuelto a lastimar al hablar movido por su estúpida arrogancia. La cual le estaba constando el recuperar a la única mujer por la que daría su vida y más.

–Sasuke-kun– consiente o inconscientemente. El gran Sasuke Uchiha bajo su rostro derrotado, sus manos a los costados de su cuerpo, sueltas. Sin fuerzas si quiera para apretarse en puños y contener su rabia.

Sakura sabía que estaba mal. Ella no tenía que estar sintiendo eso.

Pero lo hacía, ese maldito sentimiento había regresado. Fue su sentir lo que la impulso a salir corriendo, fue la imagen de Sasuke destrozado lo que hizo que la adrenalina corriera por su cuerpo. Fue aquel recuerdo lo que la impulso a ir tras su amiga.

–Sakura-chan espera– pero ella no lo escucho. Siguió su camino con solo un objetivo en mente.

–Hombre que esto es mejor que una novela– el comentario de la de cuatro coletas, la hizo acreedora de una mala mirada por parte de su hermano menor. Naruto camino hacia su amigo. El Kazekage decidió que hay ya no tenían nada que hacer, le ordeno a su hermana tomar al prisionero. Ya le diría a algunos ninjas que lo trasladaran a la cárcel, los tres salieron de la sala de interrogación. Dejando a los dos ninjas de Konoha atrás.

–Estúpida– una vez marchados los anteriormente nombrados, Sasuke dejó escapar en un susurro esa palabra. Naruto se ubicó a su costado derecho para hacerle entender que él estaba ahí, apoyándolo. Pero cuál fue su sorpresa al notar – a pesar del rostro cubierto por el fleco azabache- una delgada y única línea que se deslizaba tan transparente por la mejilla derecha de su hermano.

–T-Teme– de la impresión trato de convencerse mentalmente que estaba viendo mal, que debía ser un error, que seguro eso era sudor. Si… Porque…

Sasuke Uchiha no lloraba.

..

.

Ya llevaba un buen rato buscándola, le faltaba el aliento pero eso ahora carecía de sentido. Necesitaba hablar con ella…. Necesitaba….

–Hinata– al internarse en una de las arenosas calles de Suna. Diviso en una de las murallas rocosas que rodeaban la aldea una cabellera azulina. Camino desacelerando el paso hasta donde ella se encontraba de pie mirando hacia ningún lado. Llego hasta ella, la llamo pero la Hyuga parecía ida.

–Hinata– la peli rosa frunció el ceño al verse ignorada por la susodicha, pasaron unos cuantos minutos en los cuales la peli larga se abrazó a sí misma. Al ver su acción la rosadita volvió a llamarla.

–Hina…–

–No tiene por qué cambiar– la suave voz de la chica la sorprendió. Parecía hablar más para ella misma o el aire que para la Haruno. –Y-Yo no quiero…No quiero que me vuelva a humillar– se restregó un ojo – Además– soltó una risita bastante perturbadora a oídos de la peli rosa – ya demostró que él puede estar con la que quiera. E-Es Sasuke Uchiha d-des…. –

–Cállate– harta de la forma de hablar de la oji luna. Haruno la interrumpió – Tu sabes que él…. Te…Te quiere solo…–

–Me quiere– susurro – Umm si me quisiera no me habría tratado como lo hizo – la mirada de la Hyuga era tan vacía como la de alguien sin alma. Sin vida – P-Pero que más podría esperar de él. Del re…– no pudo terminar sus vocablos ya que su acompañante la tomo de los hombros, para estar cara a cara y sin que la Hyuga se lo esperara. Sakura levanto su mano dándole una cachetada que le enrojeció la mejilla.

– ¿Q-Que? – Como auto reflejo Hinata se soltó del agarre de la oji verde, llevando su mano derecha al lugar golpeado.

–Sasuke-kun…Sasuke-kun te eligió a ti– Sakura frunció el ceño –de entre todas, se fijó en ti– bien sabia la rosadita que la oji luna nunca había pertenecido al global club de fans del Uchiha, pero la frustración en esos momentos no la dejaba pensar con objetividad – y yo te... – la suave voz de la heredera le impidió continuar.

–Sa-Sakura-san y-yo…Solo ¿No sé por qué te importa tanto? – Lejos de hablarle con rencor o rabia por lo que le había hecho. Hinata la interrogo con voz desolada.

–Hinata– la peli rosa suspiro, había llegado la hora de la verdad – yo te odie cuando supe que estabas saliendo con Sasuke-kun. – Arrepentida, avergonzada o simplemente por temor de ver la decepcion en su inocente amiga. La peli corta agacho la mirada.

–M-Me odiabas p-pero N-Naruto-kun– aquel sentimiento que siempre parecía perseguirla, le abrió una nueva herida a su corazón. La primera amiga mujer que había tenido realmente parecía verla como todo menos como una amiga.

–Es cierto que– al percatarse que Hinata daba un paso para atrás, la ninja medico alzo su brazo para atrapar uno de los de la Hyuga. Esta vez no huiría. –Para esas fechas yo ya salía con Naruto. Pero….Pero cuando te vi de la mano de Sasuke-kun me dio rabia, envidia quizás– la delicada oji luna le prestaba toda su atención. Francamente aterrada – Cada vez que te veía sentía que te odiaba, por más que me decía a mí misma que estaba mal, que estaba equivocada. No podía frenar ese horrible sentimiento cuando los veía juntos–

–En-Entonces por-por qué…– fingiste ser mi amiga. La oji luna no pudo terminar sus palabras al sentir un doloroso nudo en su garganta.

Definitivamente ese no era su día.

–Hinata yo lo siento– al mirarla de reojo y ver su rostro desencajado por la sorpresa y el dolor. Sakura se sintió un horrible ser humano, pero debía seguir, contarle la peor parte y esperar. Esperar por no regresar sin su preciada amiga. Por no recibir el odio de la misma. –Cuando paso eso que nos obligó a venir a Suna, me sentí muy mal al saber lo que Naruto presuntamente me hizo– hora de la peor parte. –Pero cuando vi a S-Sasuke-kun por un momento me alegre al saber que nunca nadie ocuparía un lugar más importante que el mío en la vida de Sasuke-kun. Que ninguna mujer sería más importante que yo para él– dejando correr en completa libertad sus lágrimas. Sakura soltó la mano de Hinata, que se quedó el completo shock por aquella confesión.

Como podía ser que una persona como Sakura Haruno a la que ella admiraba por su fortaleza. Le confesara todo aquello sin ni siquiera dudar. Era cinismo acaso ¿Sus lágrimas eran reales? ¿Tanto como la supuesta amistad que tenían?

Tanto la odiaba como para herirla aún más. O….

Tanto amaba a Sasuke como para no importarle las demás personas.

Y Naruto…. ¡Pobre Naruto!

Hinata sabía el esfuerzo que el Uzumaki tuvo que hacer para ganarse el "amor" de la Haruno. Humillación, dolor, golpes. Él se aguantó todo con una sonrisa, soporto que su compañera se arrastrara por el que consideraba su mejor amigo y a ella le dolía ver que su meta sufría de aquella manera. Que su héroe se tragaba su sentir por ver a Sakura feliz. Podía pasar por alto, perdonar o incluso olvidar que se metieran con ella. Total sabía que no era una persona muy valiosa que digamos. Pero que hicieran sufrir a Naruto. Eso…Eso jamás lo perdonaría.

–N-No te lo mereces– al escuchar la voz de su compañera. La Haruno levanto el rostro, encontrándose con la firme mirada clara. – Naruto-kun te ama y tu….Le pagas engañándolo– la confusión se adueñó de los húmedos ojos jade.

– ¿Qué? No– chillo completamente contrariada la peli rosa.

–Vete. –

–Hinata espera no…. – la médico ninja adelanto un paso para acercarse a la peli larga. Pero ella retrocedió.

–Vete– Sakura negó – Tu y el son iguales….Son tal para cual– y no dijo más; Salió corriendo de nuevo, quería dejarlo todo atrás. Quería olvidar que su persona parecía atraer los malos sentimientos. Que todos en algún momento parecían odiarla.

Que no podía confiar en nadie.

–Hinata– realmente arrepentida, Sakura decidió no seguirla. Esperanzada que en cuanto se calmara, ella le dejaría explicarse totalmente. Tenía que decirle que en realidad nunca la odio, que lo que siempre había sentido era puro y físico miedo de que alguien le quitara ese pedacito de lugar que tenía en el corazón del Uchiha. Por qué queriéndolo o no, Sasuke había sido su primer amor, su primera ilusión y ella aun lo quería. Pero había aprendido a diferenciar.

Sí. Amaba a Sasuke Uchiha, como un amigo. Como alguien muy valioso para ella, por ser él la causa que la impulso a crecer, a madurar. A ser más fuerte.

Pero.

Naruto era todo por lo que su mundo giraba, él era su mayor motivación. Por ese rubio idiota ella haría hasta lo que muchos consideraban imposible (como olvidar a Sasuke. Por ejemplo.) Amaba a Naruto Uzumaki como hombre. Como el hombre con el que quería compartir una vida, un futuro, un todo.

–Lo siento. En verdad lo siento– Ahora lo único que esperaba, era que Hinata la disculpara y fuera feliz junto a Sasuke. Como los dos se lo merecían.

Lo que ha Sakura nunca se le paso por la cabeza es que muy posiblemente.

Había empeorado las cosas.


Bueno y eso seria todo. Espero que el cap haya sido de su agrado.

Mis mas sinceras disculpas por la tardanza, esta vez no fue culpa del trabajo y el estudio. Mas bien tuve un problema personal. Digamos que atravese por una crisis emocional que fuf (mejor ni les digo) pero que para mal o para bien me hizo ver mi realidad de otra manera y descubrir que ser "De mente abierta" puede llevarte a ver cosas que realmente te hacen feliz ^^.

¡Pero ya regrese!

Si leyeron este cap. ¿Me dejarian un Review? Pueden enviarme su opinión sobre el cap y lo que quieran (incluidos los regaños por demorarme. Los merezco)

Ahora a responder sus comentarios:

Annii GabiiZ: Hola hermosa ¿Como estas? Espero que estes super, tranquis que aqui la que se desaparece soy yo. No te preocupes se cuan dificil es la vida, haya fuera de Fanfiction. Sasuke se desparecio en el anterior cap, pero aqui ya regreso y bueno... hizo lo que hizo (Que mala soy) en cuanto a Neji creo que ya no volvera a salir, pero sus palabras seran fundamentales para el camino que decida tomar la Hyuga. Gracias por tus palabras (se sintieron bonitas) y espero que el cap te haya gustado. Bye.

Y creo que eso seria todo (Que rapido jajjajaj). Los demas los respondi por PM.

Ya saben que pueden hacerme llegar sus opiniones del fic atraves de un review !Son gratis¡ xD

Ahora si se despide.

HinataKazami.