Tu indiferencia desaparece cuando tu mirada se cruza con la mía, por eso no me miras- Tenispato

¡Lindo día! El sol no brilla, los pájaros cantan y ¡estoy sola en la casa!... bueno, con Alec pero está tan entretenido en la biblioteca del despacho de mi abuelito que me sorprende que se alimente.

Bajé silenciosamente las escaleras ya que no tenia intenciones de molestar a Alec ni a nadie que me pueda producir una muerte lenta y dolorosa. Me dirigí al refrigerador y tome un pequeño sándwich de atún que había guardado hoy a la mañana, me senté en el comedor y comencé a devorarlo.

Me pregunto ¿que estará haciendo Alec?. He de admitir que desde que llegaron no le he quitado la vista de encima pero es que tan lindo, frió, seductor... es perfecto.

-vuelve a tener esos pensamientos y me conocerás enojado-me sobresalée cuando mi padre, junto con Aro y mi abuelito Carlisle, se situaron a mi lado

-¿pensamientos? ¿puedo ver?-me preguntó Aro como un niño curioso

Yo negué rápidamente ya que dudo que le guste saber que me he enamorado de uno de su guardia...

-esa es una palabra muy fuerte-¡deja de ser metiche!

-¿que ocurre, Edward?-le preguntó mi abuelito, parecía preocupado

-pasa que tu querida nieta se enamoro de alguien y no precisamente de su NOVIO-me remarcó la ultima palabra en la cara

-disculpa, Carlisle-Alec había bajado con un libro en mano-¿me podrías decir de que año es?-y le tendió el libro a mi abuelo

-Silas Marner... 1861, una muy buena obra de la gran Mary Ann Evans, mejor conocida como George Eliot-respondió mi abuelo, parecía que había leído ese libro numerosas veces por como lo veía... con nostalgia

-mmm... interesante-murmuró Alec antes de desaparecer por las escaleras

-no es muy... comunicativo-explicó Aro con suma tranquilidad

-no... si ya nos habíamos dado cuenta-le dije con sarcasmo ácido

-se le pasara-aseguóo Aro-él fue el primero en oponerse a venir-agregó

-¿porque?-le preguntó mi abuelito con curiosidad

Aro suspiró, como si hubiera recordado algo que le molestaba

-porque él es Alec-y con eso desapareció, dejándonos mas con preguntas que con respuestas

-eso lo explica todo-volví con el sarcasmo

¿Como es eso de que "porque es Alec"? Yo soy Ninfa y no ando por ahí alardeando.

-¿ha no?-me preguntó mi padre-metiche-Cullen

-Nin ve a limpiar tu habitación-me pidió mi abuelo mientras leía un libro de medicina en el sillón

-yo soy el padre-le recordó mi papá de mala gana, yo solo reí

-y yo su abuelo-le contradijo mi abuelito con una pequeña sonrisa

Yo, de mala gana, me encamine por los pasillos del segundo piso sin la mas mínima intención de levantar ni una almohada.

-esto es tan fastidioso-murmuré para mi-¿porque tengo que limpiar mi habitación si se va a volver a ensuciar?-me cuestioné, pude escuchar unas risillas saliendo de la habitación de Demetri

-¡Ninfa a limpiar!-dijo mi padre desde la planta baja

Suspiré mientras me volvia a dirigir a mi habitacioón, con la diferencia de que esta ves iba arrastrando los pies

-cariño levanta los pies o sino tu abuela se enfadara-escuché la voz de mi abuelito, lo obedecí y caminé normal

-¿porque a ti si te obedece y a mi no?-escuché preguntar a mi padre, no pude evitar soltar una pequeña risa

Con mas ánimos me dirigí a mi habitación que solo quedaba a dos puertas de distancias pero me frené ante una. La biblioteca de mi abuelito.

Recordé que la ves pasada quería leer "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde" de R.L. Stevenson pero Nessie se adelantó y lo agarró. Unos días antes de la llegada de los Vulturis, Nessie me había dicho que ya había terminado de leer ese libro y, aunque se ofreció a contarme el final, me dijo que lo dejó en la biblioteca del abuelito Carlisle.

Quería comenzar a leer el libro pero Alec estaba adentro y, como soy una "buena niña", no quería irrumpir su privacidad, concentración y quería que mi cabeza siguiera pegada a mi cuello.

-¿ocurre algo?-dio un respingo cuando alguien me habló por detrás

Me di media vuelta rápidamente para ver quien era el causante de mi susto. Demetri Vulturi estaba frente a mi con una sonrisa divertida.

-¡casi me matas del susto!-exagere, lo admito

-eres híbrida, no humana-me recordó el Vulturi aun con una sonrisa divertida en sus labios

-wow si no me decías no me daba cuenta-le comenté con sarcasmo, él suspiro

-¿porque el congelamiento?-preguntó mientras fijaba su mirada carmesí en la puerta del despacho de mi abuelito

-estaba pensando-respondí rápidamente

-¿a caso piensas?-la voz burlona de Felix apareció a mi lado

-claro-respondí con un poco de molestia-a diferencia de ciertas personas-lo miré de soslayo, Felix sonrió

-Espero que cierta Srta este limpiando su habitación en este mismo instante o sino tendrá un severo castigo-dijo la voz de mi padre desde la planta baja

-Edward ¿a quien le hablas?-preguntó el inocente de Aro

-pierdansen por ahí-les gruñí a los dos guardias Vulturis-solo buscare un libro y me iré al infierno... digo, a limpiar mi habitación

Ambos, después de dirigirme una sonrisa burlona, bajaron a la planta baja para ver a su "amo"

Sin saber como me arme valor y entre a la biblioteca. La biblioteca de mi abuelito era simplemente maravillosa. Había estanterías por doquier, grandes ventanales, sillones aterciopelados y una gran colección de libros de diferentes tipos, tamaños, colores, escritores y distintas tramas. Era como un paraíso.

En uno de los sillones aterciopelados de rojo se encontraba Alec Vulturi, quien seguía manteniendo su vista fija en Sislas Marner. Lo ignore y él hizo lo mismo.

Me dirigí a uno de los estantes que tenia el letrero de "Psicología" y comencé a buscar mi libro tan deseado. Hace mucho que quería comenzar a leerlo pero siempre me entro flojera y, una vez que quería comenzarlo, Nessie se me adelantaba.

Mientras buscaba comencé a sentir una mirada clavada en mi, la ignoré pero a medida que pasaba el tiempo buscando, me seguía sintiendo observada. Un poco molesta, me gire para ver a Alec pero este seguía con la mirada fija en su libro. Volví a rebuscar en los estantes para poder irme lo antes posible.

-aggg ¿donde lo habrá dejado?-me pregunté ya harta de buscar

-busca en la sección de novelas policíacas-me giré lentamente ante la voz de Alec

Seguía sentado y con el libro en mano pero ya no miraba el libro, ahora miraba el piso pero parecía que quería evitar mirarme.

-¿novelas policíacas?-pregunté para cerciorarme de haber escuchado bien, él asintió aun sin mirarme

Me dirigí a la estantería que me había indicado él y, en efecto, el libro se encontraba ahí. Mas tarde regañaría a mi hermana por dejarlo en el lugar equivocado, a sabiendas que el abuelito se enoja por ello.

Me encamine hacia la puerta pero antes me gire para ver Alec, quien había vuelto a retomar su lectura.

-Alec-él levantó su mirada carmesí, se fijo en mi pero rápidamente esquivó mi mirada, como si esta le quemara-gracias

Alec solo hizo un gesto de cabeza mientras volvía su vista al libro que sostenía pero me di cuenta de que no le estaba prestando ni la mas mínima atención a la trama.

Entré a velocidad vampírica a mi habitación y cerré la puerta lo mas despacio que pude. Mi padre y abuelo hicieron bien en mandarme a limpiar mi habitación, parecía que la segunda guerra mundial se había desatado en ella.

Estaba cansada. Me quité los zapatos y me tire en mi cama con el libro siendo rodeado por mi brazo. Suspiré.

Abrí el libro y comencé a leerlo pero no podía concentrarme. La manera en la que Alec trataba de esquivar mi mirada me había llamado la atención, parecía que se podría quedar ciego si hacia el mínimo contacto visual conmigo. Cuando era mas chiquita mi abuelo Charlie me había dicho un día que cuando una persona esquiva tu mirada es porque oculta un profundo secreto que te implica a ti o a alguien cercano... pero... ¿que secreto será?


Ni siquiera merezco que me perdonen. Mis mas sinceras disculpas por haber dejado abandonado el fic pero es que soy demasiado despistada: me había olvidado la contraseña de mi cuenta, pedí otra y me la volví a olvidar (es que siempre elijo contraseñas complicadas debido a mis hermanas que me agarran la net). Cuando iba a actualizar se me corto el internet, me había olvidado pagarlo. Estuve un mes sin internet debido a que tenia que esperar que mi padre cobrara, tenia que esperar las operaciones de mi hermano y mis gastos en el cole... y, después de un largooooo tiempo de desesperación y aburrimiento, el internet volvió.

Muchas gracias por sus reviews!

En serio pido disculpas, prometo no abandonar este fic ya que no me gusta dejar nada a medias.

No vemos en tres días, lo prometo!

PD: Belen: no tengo problema, si aun quieres puedes adaptarla.