Mente vs Corazón
La razón puede advertirnos sobre lo que conviene evitar; sólo el corazón nos dice lo que es preciso hacer- Joseph Joubert
Pov Alec
No la podía quitar de mi cabeza, no podía... simplemente no podía. Tenia que irme, no soportaría verla con el chucho que tiene como novio.
Después de explicarle las cosas al amo Aro y a Jane, quien por cierto no se lo tomo muy bien, salí corriendo de la casa de los Cullen hasta Roma, el único lugar en el que me sentía libre.
Me adentré en un bosque algo oscuro, ya era de noche, pero fresco y algo acogedor. Me senté en una roca y contemple el cristalino lago que se extendía muy cerca de mi.
Era ridículo. Yo, Alec Vulturi, el vampiro mas calculador y temible de todo el mundo, huía por una simple híbrida... una simple híbrida que me cautivo con su mirada, su voz, su piel, sus labios...¡¿que estoy diciendo?!
Ella es una Cullen, un adefesio y un peligro para nuestro secreto. Mi hermana tal ves tenia razón, soy débil y una vergüenza para los Vulturis.
Pero... si es así... ¿porque no puedo dejar de pensar en ella? El primer día en que la vi ella tenia un año pero aparentaba siete. Era tan bonita: su pelo estaba bien definido en bucles y de un precioso color cobrizo, sus ojos eran de un bello verde esmeralda. Aun recuerdo como temblaba en los brazos de su tío controlador de sentimientos, se veía tan frágil que me dieron ganas de abrazarla, acurrucarla en mi pecho y asegurarle que todo estaría bien, que no iba a permitir que la lastimaran.
Cuando me entere de que volveríamos a Forcks por un corto tiempo me moleste. Sabía que ella estaría mas hermosa que nunca y es por eso que no quería ir, no quería terminar enamorado de la híbrida Cullen.
Planeaba evitarla pero mis planes se vieron frustrados cuando Aro nos la presento. Simplemente me quede sin palabras al verla, ¿cuando fue que la bella niña asustada se había convertido en una hermosa jovencita de mirada retadora?
Esos días fueron los peores. El aviso de que ella tenía novio me hizo sentir una extraña sensación en donde estaría mi corazón. Trate de ignorarla pero no podía evitar mirarla cuando dormía plácidamente en su cama. Mis intentos de ignorarla eran casi inútiles por lo que me reucé a mirarla pero, ese día en la biblioteca, no pude evitar ayudarla al ver que se desesperaba y se ponía nerviosa, esa actitud me hizo recordar a la pequeña niña asustadiza que lloraba en los brazos de su tío Jasper.
Cuando Aro nos informó sobre la cena, supe que no lo resistiría. No sabia el porque pero supe que estallaría en cualquier momento si ese chucho posaba sus labios en ella.
Después de varias explicaciones Aro me dejo ir, prometiéndole que mañana a primera hora volvería.
Suspiré mientras tiraba una piedra, haciendo que de sapitos en el lago.
¿Y si me gustaba? ¿y si ella me atraía? ¿que haré? Un Vulturi y una Cullen como pareja... habría mas posibilidades de que Caius se vistiera de mujer.
Suspiré rendido. Me dirigí a la casa de los Cullen pensando que la híbrida ya se habría ido a dormir.
Cuando entre me di cuenta de que ella y Demetri estaban jugando al ajedrez, con el resto de la familia como espectadores. Todos abrieron los ojos con sorpresa, de seguro por mi aspecto de cansado pero estaba débil a causa de no haberme alimentado lo suficiente.
-¿que paso Alec?-me preguntó Demetri con gesto de burla-¿no dormiste bien?-Felix soltó una carcajada ante el comentario de Demetri, eso me hizo enojar mas
-mejor cierren la boca si no quieren conocer el infierno-les advertí con una voz que haría temblar a cualquiera
-¿donde te habías metido?-me preguntó Caius en tono de reproche, suspiré
-Roma-respondí mientras me sentaba en el sillón, ya estaba demasiado irritado como para que me regañen
-¿Roma?-cuestionó Jane mientras bajaba las escaleras,temí al ver que estaba furiosa-así que Roma...-repitió,
En otro momento le habría explicado todo detalladamente y hasta aguantado sus gritos pero no estaba de humor
-Jane por favor-no tenía intención de suplicar pero no me quedaba otra
Por el rabillo del ojo pude notar las caras de incredulidad de las gemelas híbridas.
-este esta mas raro-oí que Nessie le susurro a Ninfa, y eso era cierto pero estoy raro a causa de su gemela
-por favor nada-me cortó Jane con enojo-es increíble lo débil que eres...-eso me hizo enojar aun mas de lo que ya estaba
-¡no soy débil!-objeté con molestia
-¡claro que si!-me gritó Jane hecha una furia-¡te debilitas ante cualquier zorra...!-esa fue la gota que derramó el vaso
-¡Jane!-le regañó Aro, sentí como mi enojo incrementaba a la furia
-ustedes a dormir-les ordenó Edward a las híbridas
-pero...-trató de objetar Nessie
-¡a dormir!-les volvió a gritar, ambas corrieron escaleras arriba
-escuchadme bien-le ordené a Jane, quien parecía querer cometer un asesinato... y sabia a la perfección a quien-vuelve a decirle así y juro que...
-¿me mataras?-me cortó mi hermana con burla
-si él no lo hace, lo haré yo-saltó el lector de mentes, Jane soltó una risa falsa pero se la notaba asustada
Sabía la razón. Los amos se podrían del lado de Edward, ademas de que ella tiene prohibido usar su don contra cualquiera de nosotros y los Cullen.
-Jane es en cerio-le dijo Aro con aires de preocupación-no vuelvas a insultarlas...
-¡pero si es la verdad!-se defendió Jane con una mirada furiosa-¡una movida de pollera y este estúpido ya cae ante los pies de esa maldita zorra...!-no pudo seguir porque me abalancé sobre ella
El estruendo que hizo el piso ante nuestros cuerpos despertó la curiosidad de la híbrida de ojos marrones, quien observaba desde el ultimo escalón. Demetri me separo de mi hermana y me las agarre con él mientras Renesmee subía rápidamente las escaleras con el terror y la preocupación marcada en su rostro.
Felix y Emmett nos separaron.
-¡sois unos niños!-gruñó Aro, era la primera ves que lo veía así de enojado-¡no se los puede tratar como adultos porque...!
-y Demetri se interpuso-oímos a la híbrida de ojos marrones, de seguro estaba en la habitación de Ninfa
-¡Renesmee a tu habitación!-le grióo Bella con enojo, lo siguiente que escuchamos fue un portazo
Todos quedamos en un profundo silencio hasta que me dirigí a la salida.
-¿a donde vas?-me cuestionó Marco, yo lo ignoré
-¡Alec!-ese era Caius pero yo ya estaba en medio del bosque
Sabia que tendría serios problemas pero ahora solo quería estar solo.
Me recosté el las ramas de un árbol que daba justo al frente de la habitación de la híbrida.
Estaba dormida. Me adentré a su habitación para verla mas de cerca. Estaba tan hermosa que, simplemente, no tenia palabras para explicar lo hermosa e inocente que estaba.
-Alec-por un momento me aterré al escuchar que había susurrado mi nombre, pero me relajé al ver que seguía dormida
Me invadió una sensación extraña en el pecho. Ella estaba soñando conmigo, con un Vulturi. No pude evitar que una sonrisa se extendiera por mi rostro, una sonrisa que esperaba no desapareciera mas.
-Cullen-susurré, ella se revolvió un poco en su cama
Me arrodille a su lado. Me acercaba poco a poco con deseo, anhelaba esos labios que me llamaban desde la primera ves que la vi, siendo tan solo una niña.
-Alec-volvió a susurrar entre sueños
-shhh-le puse un dedo en los labios para que guardara silencio, a pesar de estar completamente dormida
Comencé a cortar los centímetros poco a poco hasta que, después de mucho tiempo, la bese. Sus labios, suaves y dulces, me derretían ante el contacto. Una extraña sensación de calor en mi pecho me invadió, era tan agradable que temí separarme de la híbrida pero ella necesitaba aire. Con algo de tristeza me separé de ella.
-Alec-volvió a susurrar, me sorprendió percibir un toque de tristeza en sus rasgos
-descansa, pequeña híbrida-le dije mientras volvía al árbol en el que estaba con anterioridad
Contemple como despertaba de golpe, parecía confundida. Se dirigió hacia su tocador pero, sin que lo llegara a pensar, volteó hacia donde yo estaba. Rápidamente corrí hacia el medio del bosque, esperando a que ella no hubiera llegado a verme.
Comencé a reaccionar. Acababa de besar a la Cullen y, para empeorar las cosas, no quería detener ese beso.
¿Que me estaba pasando? ¿Porque me siento así de... raro? Tal ves exista una mínima posibilidad de que yo, Alec Vulturi, me halla enamorado de la híbrida. Y si es así, tendré que elegir... la mente me dice los Vulturis... pero el corazón, mi muerto corazón, suspira el nombre de Ninfa Cullen.
Hola!
Espero que les guste y voy a tardar algunos días mas en actualizar (culpen al colegio!)
Besos y espero sus reviews!
