3. Mala suerte
Era un día nuevo en la ciudad de Karakura. Estaban apenas a cuatro días de distancia del cumpleaños de Ichigo. El sol no se mostraba todavía, solo se podía ver el cielo aclarándose poco a poco en la ventana, dando a entender que pronto haría su aparición. Era muy temprano aún. El clima era agradable. Como era de mañana estaba algo frío afuera de la casa.
A pesar de que era aún muy temprano para hacerlo, nuestra querida shinigami de cabello negro empezó a abrir los ojos, despertándose. Vio que la habitación solo estaba un poco iluminada y se preguntó que hora sería. Se levantó de su cama todavía un poco adormilada. Agarró un reloj que estaba cerca y lo miró. Luego lo dejó de nuevo en su sitio.
- …. Mmm – La chica se frotó los ojos que le ardían por el cansancio. Entonces se dio cuenta de que había visto el reloj pero estaba tan dormida todavía que no había visto la hora – Soy una genio…. – Dijo sarcásticamente en voz baja.
Volvió a agarrar el reloj y esta vez si vio que eran las 5:44 A.m.
- ¡Muy temprano! – Exclamó sorprendida en voz muy baja para no despertar a Yuzu o a Karin - ¿porqué me desperté? Quiero seguir durmiendo…
Volvió a acostarse en su cama y entonces notó que la cama de Yuzu estaba vacía. Se levantó de nuevo y la tocó con las yemas de los dedos para saber hace cuanto se había ido.
- Todavía está caliente… - Dijo finalmente – Quizá fue al baño.
Sin preocuparse más por eso se volvió a meter a la cama para seguir durmiendo tranquilamente al menos por unas cuantas horas más.
La chica cerró sus ojos con la intención de volver a conciliar el sueño, pero pasaron 5 minutos en su cama y todavía no lo lograba. Esto la molestó y siguió descansando. 10 minutos más pasaron y tampoco lograba dormir. Quería dormir pero al parecer su cuerpo no se lo quería permitir. Odiaba cuado eso sucedía. Además de eso, Yuzu todavía no regresaba y Rukia se preguntaba por qué y qué estaría haciendo para estar fuera de la cama tan temprano.
La chica tenía curiosidad por saber donde estaba así que sin siquiera quitarse la ropa de dormir salió de la habitación. Todas las luces parecían apagadas. Bajó a la sala de estar que fue la única que vio con luces encendidas y allí la encontró. Estaba sentada en el sofá escribiendo en un papel. Rukia se preguntó qué estaría haciendo allí tan temprano en la mañana.
Yuzu parecía estar tan concentrada en lo que estaba escribiendo que ni siquiera notó su presencia en la habitación todavía.
- Eto… Buenos días, Yuzu… ¿qué haces aquí tan temprano? – Preguntó la chica con curiosidad
- Oh, Rukia-chan, buenos días. Ven, ven – Dijo haciéndole señas con la mano para que se acercara y Rukia se aproximó a ella y se sentó a su lado – Mira lo que he hecho. Es una lista de las cosas que podrías hacer para regalarle a onii-chan ¿qué te parece? – Yuzu extendió su brazo con el papel en la mano para que Rukia lo agarrara. La chica lo leyó y vio en él las siguientes propuestas:
¿QUÉ PODEMOS HACER? o.o ?
1 - Una bufanda
2 - Álbum de fotos
3 - Un llavero
4 - Una caja con mensajes positivos y dulces
5 - Billetera
6 - Bolso
7 - Un gorro
8 - Una taza para poner en su escritorio decorada
9 - Marcalibros
- Ya veo ¿Hiciste esto esta mañana? –Le preguntó Rukia sorprendida.
- Si. Me desperté temprano y no tenía ganas de volver a dormir, así que pensé en comenzar esta lista para ahorrarnos tiempo y trabajo hoy.
- Muy bien. Esto nos será muy útil, ¡que bien! – Dijo Rukia contenta – Gracias
- De nada
Ambas se quedaron sentadas y pensaron en qué otros regalos podrían añadir a la lista para alargarla. Rukia escribió unas cuantas cosas, hasta que vieron un reloj y se dieron cuenta de que Yuzu tenía que haber empezado a hacer el desayuno hace 15 minutos, por lo que se puso histérica y se retiró a la cocina mientras Rukia la miraba perpleja.
No hicieron nada más en cuanto a la lista. Rukia se quedó el resto del tiempo viendo a Yuzu cocinar mientras su hambre aumentaba. Se escuchó el ruido de un frasquito cayendo en el mesón.
- ¡Oh, no! Se cayó la sal – Dijo Yuzu – que mal augurio…
- ¿Un mal augurio porque se cayó la sal? – Le preguntó Rukia confundida
- Si, me da un mal presentimiento…
Rukia no se acordaba de que esa era una superstición. Realmente no creía en esas cosas. Un rato después, cuando el desayuno ya estaba listo Karin seguía en su habitación, durmiendo. Hacía varias muecas raras, al parecer estaba soñando.
La chica abrió los ojos. Lo primero que vio fueron las caras de Rukia y Yuzu ya vestidas encima suyo mirándola despertar.
- ¡AHH! – La chica dio un pequeño grito del susto… son ustedes… me asustaron
- Buenos días, Karin-chan – La saludó su hermana alegremente
- Ya está el desayuno – Siguió Rukia. Esa manera de hablar una después de otra asustó a Karin.
- ¿Qué estaban haciendo?... ¿Me estaban mirando dormir? – Les preguntó
- Estábamos esperando a que despertaras – Le contestó Yuzu – ¿Qué soñabas? Hacías muecas muy raras
- ¿En serio? No lo sé… creo que jugaba futbol… y si no me equivoco la pelota era una caja de regalo… ya la situación está hasta dentro de mis sueños… y recuerdo que Toshiro me la pasó, pero no la agarré yo… no se cual de los chicos la agarró y eso es todo lo que sé… ¿porqué estoy hablando de esto? – Se preguntó Karin creyendo que seguro todavía estaba medio dormida
- ¿Toshiro? Que curioso… - Dijo Rukia acordándose del joven capitán "Debe ser alguien que se llame igual…"
- Olvídenlo…. ¿Hace cuanto que se despertaron? Ya se vistieron
Entonces le contaron a Karin acerca de la lista que habían hecho, a la que Rukia había añadido:
10 - Un peluche
11 - Portarretrato
12 - CD personalizado con música favorita
Y esta se mostró sorprendida de que se hubieran levantado tan temprano para hacerla.
- Interesante – Dijo la chica viendo la lista – Pero le falta… - Agarró el lapicero que tenía Yuzu en la mano y escribió:
13 - Pulsera de cuero hecha a mano
14 - Grabación cantando cumpleaños
15 - Forro de celular
- Karin-chan, la grabación es un buena idea, muy bien pensado – La felicitó Yuzu
- ¿De veras?
- Si, podemos hacerle un regalo y dar la grabación como un extra, ¿no crees, Rukia-chan?
- Si, me parece buena idea – Contestó esta alegre de que al menos habían hecho un progreso
- Bueno, tenemos que desayunar. Rukia-chan, avísale a Onii-chan, por favor – Dijo la chica y bajó las escaleras
Rukia obedeció y fue hacia el cuarto de Ichigo.
Tocó a la puerta, pero nadie contestó. "Supongo que estará dormido". La chica abrió la puerta y entró y vio que efectivamente, seguía dormido. Estaba dormido boca abajo, dándole la espalda.
- Ichigo, despierta – Dijo Rukia acercándose a la cama. Tuvo un pequeño gruñido por respuesta – anda, ya está el desayuno, despierta
Aún no despertaba.
- ¿Ah, si? Pues ya verás… - Dijo Rukia.
La chica se sentó en su espalda. Era peso ligero, pero igual lo despertó.
- ¡Buenos días! ¡Ya está el desayuno! – Exclamó alegremente la chica todavía en su espalda cuando vio que había despertado
- Oe, Rukia tonta, ¡Quítate de mi espalda! – Le reclamó Ichigo
- Hasta que por fin despiertas – Dijo levantándose de él.
Considerando que su trabajo estaba hecho, se puso a curiosear la habitación de Ichigo mientras él se levantaba. Abrió el closet en el que había vivido por primera vez hace tanto tiempo. Todavía quedaba espacio para ella, así que entro.
- ¡Mira! A pesar de que tienes cosas nuevas aquí, todavía quepo – Comentó la chica viendo el interior del armario
- Como lo supuse. En cinco meses tampoco has crecido nada – Dijo Ichigo viéndola en su closet.
- ¡Que rudo! – Se quejó Rukia
El chico cerró la puerta del closet mientras se cambiaba de ropa. Podía escuchar las quejas de Rukia a través de la puerta. Cuando terminó de vestirse la volvió a abrir.
- ¿Vas a salir hoy también? –Le preguntó Ichigo mientras la chica salía del armario
- No, voy a estar en casa, pero estaré haciendo unas cosas con tus hermanas – Contestó Ichigo
- ¿Hm? ¿Qué cosas?
- Eso es un secreto – Contestó la chica poniéndose un dedo frente a los labios en señal de silencio y guiñándole un ojo
- Como quieras…
Bajaron juntos a desayunar. El desayuno en la casa de los Kurosaki transcurrió con normalidad. En cuanto terminaron las tres chicas subieron a la habitación. Yuzu estaba emocionada con la canción de cumpleaños así que empezó a escribir una para que Rukia la cantara mientras las otras dos discutían acerca de que harían finalmente.
- Bueno, la grabación ya está decidida, pero ¿Cuál será el regalo principal? – Preguntó Karin - ¿Cuál de estos te parece mejor? – Dijo dándole la lista. Rukia la chequeó con cuidado
- Mmm, a ver… sería muy raro que le regalara una bufanda en una época tan calurosa como esta… mejor la dejo para navidad. No tengo fotos para ponerlas en un álbum, así que mejor no… las opciones del tres al seis no me atraen mucho. Un gorro no, por la misma razón que la bufanda. La taza, el marca libros y el peluche me parecen buenas ideas, podrían animar un poco ese cuarto… aunque quizá esconda el peluche…. El portarretrato no me parece, pero el CD se ve bien. Me gusta bastante la idea de la pulsera de cuero, sería algo que usaría cuando quisiera. Del forro no estoy muy segura…
Karin tachó las opciones que no gustaron, dejando solo la taza, el marca libros, el peluche, el CD y la pulsera.
- ¿Y cual te gusta más? – Le preguntó Karin.
- … - Rukia no dijo nada, estaba pensando. ¿Cuál le sería más útil? Finalmente llegó una conclusión – Creo que me gusta más la idea de la pulsera. Siempre que no la haga muy femenina, la puede usar la mayoría de tiempo ¿no crees?
- Si, ¡Y podrías hacer una igual para ti también, de esa manera los dos representan su amistad! – Dijo Yuzu – ¡Que lindo!
A Rukia le cayó una gran gota de sudor al ver la emoción de la chica. Pero era un buena idea.
- Bueno, creo que tenemos materiales para eso ya que Yuzu hizo algunas hace tiempo, pero no usó todo, así que no tenemos que preocuparnos por comprar cosas.
- ¿Tienen un par de pedazos de madera pequeñitos? – Preguntó Rukia
- Mmm supongo ¿Por qué?
- Bueno, es que estaba pensado en el diseño, y se me ocurrió ponerle algo que no está en ninguna tienda… - Contestó Rukia
- Ah, ya veo. Me parece bien darle un toque original. Bien, ya está decidido, haremos la pulsera –Dijo Karin
- ¡Pero primero cantaremos la canción! – Dijo Yuzu enérgica
- ¿Ya la terminaste? Yuzu, me sorprendes – Le dijo Karin a su hermana
- Si, trae la grabadora, Karin-chan, ¡es hora de cantar!
Karin la buscó mientras Yuzu le daba a Rukia la letra de la canción para que la viera. A esta le pareció que estaba bien. La chica leyó la letra de la canción con mucha atención para aprendérsela un poco. Cuanto mejor se la aprendiera, mejor la cantaría. Karin regresó con la grabadora y Yuzu le empezó a enseñar la melodía en la que tenía que cantar la canción. Cuando terminaron:
- Rukia-chan, ¿Qué te parece si hacemos una práctica antes de comenzar? Así te sentirás más preparada para grabar – Preguntó Yuzu
- Claro, me parece muy bien – Contestó Rukia alegremente
- Empieza cuando quieras – Dijo Karin
Rukia puso la letra de la canción frente suyo para no olvidarse de ninguna palabra. Tomó una bocanada de aire antes de empezar y luego comenzó. Cantó con una voz suave y agradable.
Este día que ya empieza
Te felicito y te lleno de paz
Este lindo y precioso día
Que cumples un año más.
Lo mas lindo es que cada año
Celebramos sin parar
Y siempre tú cumpleaños
Será muy especial.
No te desanimes con los obstáculos
Mira delante y triunfarás
Porque eres una buena persona
Y yo se que siempre lo serás.
Cuando estés triste nunca te olvides
Que tienes una amiga que te apoyará
En las buenas y en las malas
Y nunca te dejará.
Siente junto a ti mi apoyo
Vamos unidos hasta el final
Que la vida te recompense
Y que cumplas muchos años más.
La chica terminó de cantar y Yuzu y Karin aplaudieron.
- Oh, ¡Rukia-san! ¡No sabía que cantabas tan bonito! – Exclamó Karin sorprendida y alegre al mismo tiempo
- ¡Tampoco yo! – Contestó Rukia riendo sorprendida - ¿De verdad lo hice bien?
- ¡Estuvo perfecto! – Dijo Yuzu emocionada con lagrimas casi saliéndole de los ojos
- ¿Quieres seguir practicando? – Preguntó Karin. Estaba complacida del resultado, pero supuso que querría practicar más
- Muy bien – Contestó la chica y siguió practicando.
Rukia cantó la canción al menos cuatro veces para asegurarse de que no se equivocaría al cantar con la grabadora encendida.
- ¡Creo que ya estamos listas para grabar! – Dijo Yuzu emocionada tras la última práctica
- ¿S-si? – Preguntó Rukia nerviosa
- Si. ¡Muy bien, entonces empecemos! – Dijo Yuzu - ¡Karin-chan, la grabadora!
- ¡Si! – Contestó la chica preparándose para apretar el botón.
- Rukia-chan, empieza a cantar cuando mis dedos cuenten tres.
- Es… está bien… - Dijo Rukia insegura
La chica subió un dedo, luego dos…
- Karin-chan, enciéndelo – Dijo Yuzu
Karin presionó el botón y los dedos contaron a tres, dándole a la chica la señal de que debía empezar.
Se quedo congelada por uno segundos. Su cara se puso roja
E….este día que ya empie…za
Te felicito y te lleno de… ¿paz?
La chica se detuvo ahí sabiendo que ya no valía la pena continuar. Las hermanas se le quedaron viendo perplejas.
- Rukia-san ¿Qué te sucedió? – Le preguntó Karin
- No lo se… - Contestó esta triste – Tengo la letra justo en frente, pero cuando voy a decirla… el pánico me gana.
- Tranquila, Rukia-chan, lo harás bien – Le dijo Yuzu intentando animarla – Intentémoslo de nuevo – Y así lo hicieron.
Este día que… ya empieza
Te felicito y te lleno… de paz
Este lindo y… mmm… precioso día
Que cumples… un siglo más, ¡digo, un día!
- ¡Joo! ¡No puedo, lo sé! – Exclamó Rukia
- ¡Claro que si puedes! Intentémoslo otra vez – Dijo Yuzu
Pero la chica se ponía muy nerviosa. O leía mal, o desafinaba en la canción y eso la hizo deprimirse. Tras muchos intentos se rindió y se quedó en la esquina emo sentada en posición fetal y con un aura oscura rodeándola.
- Rukia-san… - Dijo Karin en voz baja. Le daba pena verla así.
- Mmmm, dejémoslo por hoy ¿si? Tengo que hacer el almuerzo. ¿Me acompañan? – Preguntó Yuzu.
- Claro. Por cierto, tengo que hacer el cartel de cumpleaños ¿verdad? – Le preguntó Karin a Yuzu
- Si – Le contestó ella
- ¿Qué cartel? – Preguntó Rukia saliendo un poco de su desánimo
- Para la fiesta… bueno, no es una fiesta tan así, es solo una celebración entre los cuatro, o más bien cinco en esta ocasión. Vamos a escribirle "¡Feliz cumpleaños!"
- Ya veo.
- ¿Qué tal si lo hago hoy en el patio después del almuerzo? – Preguntó Karin a su hermana como pidiendo permiso
- Está bien…. Un momento, sería mejor que lo hicieras cuando Onii-chan no este en casa – Contestó
- Mándalo a hacer el mercado de la semana mientras tú compras lo que necesitas para la cena. – Sugirió Karin – Así estará lejos un buen rato.
- Buena idea
Las cinco personas almorzaron al mediodía. Después de almorzar, Isshin avisó que saldría, pero no le dijo a nadie a donde iría, aunque tampoco le preguntaron.
Cuando su padre se fue, Yuzu le preparó a Ichigo una lista de mercado general tremenda de cosas que debía comprar para mantenerlo más tiempo fuera. Este la miró sorprendido pero no tenía más opción que hacerlo, así que salió de la casa. Yuzu se fue de casa porque creía que no había pintura de spray con la que pintar y fue a comprar un poco. Aún así, Karin se puso a buscar, ya que le había parecido haber visto una lata en algún lugar de la casa.
La chica encontró la pintura y le mandó un mensaje de texto a su hermana para que no comprara nada.
- Vamos, Rukia-san, empecemos – Dijo Karin y guió a Rukia hacia el patio
Extendieron la tela blanca en la que iban a escribir y Karin agarró el spray azul.
- Muy bien. ¡Vamos a ello! – Exclamó Karin dispuesta a empezar a pintar con él.
Pero la pintura no salió. Intentó de nuevo, pero al parecer estaba atascado. Karin empezó a forzar un poco la boquilla para ver si con un pequeño ajuste funcionaba.
- K-Karin, ¿estás segura de que deberías hacerle eso?... – Le preguntó Rukia con miedo mientras la veía con el objeto.
- Tranquila, no pasará nada – Contestó.
Lamentablemente, la boquilla no estaba muy de acuerdo con ella…. Durante el forcejo la boquilla se rompió y cayó al suelo, pero eso no era lo peor de todo… ¡La pintura estaba saliendo a chorros de la lata!
Ambas chicas gritaron mientras veían la pintura manchar las paredes del patio mientras los brazos de Karin se sacudían violentamente debido al movimiento de la lata. ¡Menos mal que no había nadie en casa!
Sin siquiera pensar en lo que hacía, Karin lanzó la lata lo más lejos que pudo. Fue entonces cuando los gritos cesaron y se quedaron viendo la dirección en la que había caído. Milagrosamente, la tela no se había manchado. Las chicas se miraron entre sí y sin decir nada se fueron corriendo a la única habitación que no tenía ventanas grandes que pudieran delatar su ubicación: el baño.
- ¿Y si cayó en casa de algún vecino? – Se preguntó Karin asustada de que vinieran a reclamar.
- ¿Crees que vengan? – Preguntó Rukia preocupada
- No lo se…. ¡¿Y si golpeamos a algún vecino con ella?! – Se preguntó Karin ahora histérica.
- ¡No digas eso! – Exclamó Rukia
Poco después escucharon a alguien entrando por la puerta de la casa.
- ¿Quién será?…. ¿Será papá?... – Preguntó Karin esperando que no saliera y viera el desastre que habían hecho.
Ya no hubo más ruido.
- Karin-chan, Rukia-chan. ¿Dónde están? – Preguntó la voz de Yuzu
- ¡Gracias a Dios, es Yuzu! – Dijo Rukia
Karin abrió un poco la puerta y llamó en voz baja.
- Yuzu… estamos aquí
Escucharon los pasos aproximarse a ellas y pronto vieron a Yuzu. La chica las vio.
- ¿Qué hacen ahí dentro? ¿No estaban pintando?
- Bueno, verás…. Todo empezó con el spray azul… mejor ve al patio y ve por ti misma… - Dijo Karin
- ¿Eh? – Dijo Yuzu confundida y se encaminó hacia el patio.
Unos segundos después escucharon a Yuzu gritar y luego sus pasos veloces yendo de regreso al baño.
- ¡¿Qué fue lo que hicieron?! ¡Está mal, muy mal! – Les regañó Yuzu - ¡Está horrible!
- ¡Lo sentimos! ¡El spray se rompió y lo tuvimos que lanzar! – Contestó Karin disculpándose
- ¡¿Lo lanzaron?! ¡¿Acaso cayó en casa de un vecino?! – Preguntó Yuzu asustada al igual que las chicas de que le fueran a reclamar
- No lo sabemos – Contestó Rukia
Hubo una pausa en que nadie dijo nada, solo se veían sus caras de consternación.
- Un momento, ¿qué estamos esperando? – Se preguntó Rukia
- ¿Para que? – Preguntaron las hermanas
- ¡Pues hay que limpiar antes de que se seque y antes de que vengan su padre y su hermano! – Contestó
- ¡Cierto! ¡Además, hay que borrar la evidencia! – Exclamó Karin
- ¡Traeré las cosas para limpiar! – Dijo Yuzu y todas se pusieron manos a la obra.
La pintura no se había secado, así que las tres chicas limpiaron cada rinconcillo del patio revisándolos como unas maniáticas asegurándose de que no se les hubiera pasado nada por alto. Se tardaron al menos una hora haciéndolo y cuando terminaron estaban cansadísimas y decidieron que dejarían el cartel de cumpleaños para otro día. Para cuando Ichigo llegó con el mercado e Isshin llegó de donde fuera que hubiera ido, ya no quedaba "evidencia".
Karin y Rukia se sentaron en el sofá cansadas como nunca a ver la televisión. Estaban dando una comedia en la televisión pero eso no les quitaba el trauma de la pintura.
Un rato después llegó Ichigo a ver junto a ellas. Karin se fue con la excusa de ayudar a Yuzu a preparar la mesa.
A Ichigo le extrañó ver a la chica tan cansada.
- Rukia, ¿te encuentras bien?
- … - La chica no respondió inmediatamente – No… ¿porqué eres tan difícil?
- ¿Eh? – El chico no le entendió
- Olvídalo...
- De veras que estás mal, ¿oíste? Alégrate – Le dijo Ichigo
- Está difícil. Estoy cansada y últimamente las cosas no me salen como quisiera… – Contestó Rukia.
- Pues sigue intentando, no te deprimas por eso. Seguro al final la respuesta estará muy cerca, y no la vas a encontrar si estás pensando de esa manera tan pesimista
- ¿Tú crees?
- Si, así que relájate. Ahora cambiemos de canal porque este programa apesta – Dijo el chico
A pesar de que fue una conversación muy simple, le levantó un poco los ánimos a la chica, así que en cuanto hubieron almorzado y descansado fue ella quien empezó con energía a hacer las pulseras. Se colocó en el patio a hacerlas. Las chicas le buscaron el material y ella empezó a hacer las pulseras que tenía en mente. Era una tira de cuero y un hilo negro unido a la tira que tendría dos piedrecillas de adorno en cada lado y en el medio una figura hecha por ella.
Karin y Yuzu le ayudaron con las bases de cuero mientras Rukia hacía un dibujo de ella e Ichigo al estilo Chappy (Sip, esa es la figurita que estará en el medio…) para luego tallar en la madera una figura con la misma forma. Esto fue lo que llevó más tiempo, pero aún así Rukia hizo su trabajo con una sonrisa en la cara. Empezó con la figura de Ichigo.
- Te está quedando muy bien, Rukia-san – Le dijo Karin viendo como la figura le quedaba como el dibujo
- ¿En serio? – Dijo Rukia animada. El comentario le alegró mucho.
Karin se ofreció a ayudarle con la segunda figura, que era la suya. Así terminaron más pronto el trabajo y empezaron a pintarlas con cuidado. Cuando terminaron de armarlas las dejaron sobre una pequeña mesa de madera y se dieron un descanso.
- Bueno, vamos a tomarnos una merienda ¿si? ¡Tengo hambre! – Exclamó Karin. Las otras dos estuvieron de acuerdo
Fueron a la cocina a comer unas galletas y tomar algo frío mientras hablaban alegremente.
- Vaya, me siento tan aliviada – Dijo Rukia disfrutando de su bebida fría
- Si, por fin tienes el regalo que tanto querías – Dijo Karin - ¡No más sueños raros con cajas de regalos!
Las chicas rieron ante el comentario. Siguieron descansando por un rato hasta que decidieron salir y guardar las pulseras antes de que alguien las viera. Pero cuando llegaron las chicas vieron horrorizadas que las pulseras ya no estaban en la mesita.
- ¡N-no están! – Exclamó Rukia
Las chicas buscaron en el piso por si se habían caído, pero no encontraron nada.
- No puede ser. Después de que habíamos encontrado un buen regalo viene a pasar esto…. – Dijo Karin buscando
Entonces vio sobre la pared del patio algo peculiar. Había un gato atigrado viéndolas desde ella y en la boca tenía las pulseras.
- ¡El gato las tiene! – Exclamó la chica. Las demás reaccionaron ante el comentario.
- ¡Atrapémoslo! – Dijo Rukia. En ese momento el gato echó a correr velozmente.
Lo siguieron lo más rápido que podían. El fugitivo corría calle por calle sin parar, pero las chicas no se detuvieron. Esas pulseras eran muy importantes y no las dejarían ir tan fácil. El gato dobló una esquina, seguido por las chicas, pero cuando estas llegaron, ya no había señal del gato.
Pero las chicas no se rindieron ahí. Buscaron en esa calle y las calles cercanas al pequeño ladrón. Lo buscaron detrás de cada rincón, pero aún así no lo encontraron. En cuanto vieron que empezaba a anochecer decidieron rendirse, así que regresaron a casa. Rukia se sentía tan mal por haberlas perdido que estaba al borde de las lágrimas.
Las tres regresaron a la casa. Durante la cena estuvieron con los ánimos por los suelos. A Isshin le pareció que estaban como unas momias así que intentó animarlas haciendo una de sus escenitas, pero las chicas no se animaron.
Las chicas se fueron a dormir temprano. No tenían ánimos de hacer nada más, pero antes de eso hablaron.
- Jo, este no es nuestro día… - Dijo Rukia tristemente – Nervios, una lata de pintura estropeada y un gato ladrón.
- Honestamente no entiendo a ese gato. ¿Por qué se llevó las pulseras? – Se preguntó Karin pensando en lo absurdo que era
- Quizá le gustaron las piedras brillantes… no debí haber tirado la sal… – Contestó Yuzu desanimada
- Bueno. Quizá era un regalo un poco simple… quizá ni le hubiera gustado… - Dijo Rukia
- No digas eso, estaba muy bonito – Dijo Yuzu intentando animarla.
- Si, estoy segura de que le hubiera gustado – Dijo Karin con la misma intensión
- ¡No me están haciendo sentir mejor! – Exclamó Rukia a punto de llorar y las chicas entendieron que lo decía para no lamentar tanto la pérdida
- ¡Lo sentimos! – Dijeron ambas
- Ahora tendré que buscar otra cosa… se me quitaron las ganas de hacer otras pulseras… además, debe ser algo que sepamos que le va a gustar… - Dijo Rukia
Pero no sabía qué diantres sería. Ya ninguna de las opciones de la lista la convencían. El día anterior había sentido que se sacaba un peso de encima pero hoy era como si tuviera que sostener la bendita Torre de Tokio en sus brazos que por alguna extraña razón, se los imaginaba de goma.
De repente a Yuzu le apareció una expresión un poco espeluznante en el rostro mientras los ojos le brillaban. Rukia y Karin la miraron fijamente asustadas y preocupadas porque esa clase de mirada no era nada usual en la chica, ya que solía poner caras más felices y no una tan diabólica como la que ponía.
- Ya se que vamos a hacer mañana… hihihi – Dijo Yuzu con una voz tan escalofriante como su expresión.
- ¿Q… qué haremos mañana… Yuzu? – Preguntó Karin preocupada por la actitud de su hermana
- Ya verán… heh – Contestó simplemente.
A partir de entonces, Yuzu no quiso responder a la pregunta de Karin, diciendo que al día siguiente lo sabrían.
Finalmente se fueron a dormir. Yuzu se quedó dormida inmediatamente con una sonrisa en la cara como si de un bebé se tratara, pero Rukia y Karin se quedaron un rato en silencio preguntándose un poco asustadas qué sería lo que planeaba Yuzu para el día siguiente antes de poder dormir tranquilas.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
¡Hola gente! Aquí les traigo otro capítulo de este fic ¿Qué les pareció? ¿Bueno? ¿Malo? ¿Regular? Espero que les haya gustado, ya que me trajo un dolor de cabeza y si les gustó habrá valido la pena xD. Lo iba a publicar antes, pero tenía problemas con el internet, así que se me atrasó mi fecha esperada de publicación, pero bueno, aquí está y eso es lo que cuenta jeje.
Por cierto, debo decir que la canción de cumpleaños NO la escribí yo ¿ok?, es un poema que encontré pero ya no recuerdo donde fue :/ y tampoco tenía autor. No tenía ganas de escribir uno y misma, así que agarré uno de internet, y cumplo con mi deber al decir que no soy su autora.
Además, últimamente estoy pensando en crearme una cuenta en deviantart y publicar dibujos acerca de mis fics, por ejemplo, en el caso de este, voy a dibujar las pulseras y las voy a publicar para que puedan verlas bien :D ¿Qué dicen? ¿Les parece bien?
Díganme que si están de acuerdo o no junto a sus reviews :) Y hablando de reviews, Me alegra que te guste este fic AS Carabajal! :D A mi también me gustaba la idea de verlas como amigas, me parece que tendrían cosas en común jeje. Oh, ¿estabas escribiendo un libro? Genial. A mi me gustaría ser escritora de ficción cuando sea una adulta hecha y derecha jeje de hecho empecé con los fanfics como una práctica y me quedé pegada jaajajaj. Espero actualizar pronto, al menos ya tengo una idea de lo que haré. Gracias por tu review, espero que te haya gustado este capitulo :D
Espero publicar pronto el siguiente capitulo de mi otro fic IchixRuki Vacaciones en el Hotel Komamura en esta semana o la siguiente, así que a los que lo leen, no se lo pierdan :D
Por último, ¡Que tengan una feliz navidad minna-san! ¡Y que pasen un próspero año nuevo! ¡Que sus estómagos estén contentos con su cena navideña! ¡Y ojala tengan más suerte en buscar regalos para sus seres queridos que Rukia! xD Bye-bye!
