4. Consejos que iluminan
Al día siguiente Yuzu se levantó como normalmente lo hacía: alegre y con energías. Rukia y Karin, por otra parte, se levantaron inquietas de sus camas un rato después de la salida de Yuzu de la habitación. Sus emociones estaban mezcladas entre curiosidad y miedo debido a la última conversación del día anterior con Yuzu.
Cuando bajaron y le dieron los buenos días mientras hacía el desayuno, aparentaba la misma actitud de siempre, no parecía haber nada extraño en ella ¡Que inocente se veía! Pero aún así, mientras se sentaban a la mesa junto a Isshin, seguían dudando de ella. ¿Cuál sería su plan? Ojala acabara con su inquietud de una vez.
Al parecer mientras veían a Yuzu cocinar, su inquietud se notó mucho, porque en cuanto Ichigo bajó y se sentó a la mesa lo primero que dijo fue:
- ¿Qué les sucede a ustedes dos?... – Les preguntó el chico con una mirada de extrañeza. Últimamente actuaban muy extraño.
Las chicas dieron un pequeño sobresalto y respondieron nerviosamente que no les pasaba nada. Ichigo dudó, pero no insistió.
- Ya veo… - Dijo mientras Yuzu traía la comida y empezaban a desayunar.
Ese día el desayuno fue muy extraño y silencioso. Mientras Yuzu comía las otras dos chicas le lanzaban miradas de vez en cuando esperando algún comportamiento extraño, mientras tanto Ichigo las miraba a las tres preguntándose que demonios les pasaba a las tres últimamente ya que actuaban como si hubieran matado a alguien, e Isshin los veía a todos, confundido por sus miradas y su silencio. El silencio lo hacía sentir tan mal… estaba un poco encogido en su asiento mientras comía.
- ¡VAMOS AL PARQUE HOY! – Gritó Isshin saltando de su silla a la mesa animadamente para interrumpir el silencio
- ¿Eh? – Dijo Karin viendo a su padre parado en la mesa
- ¡Será divertido! ¡Oleremos aire fresco! ¡Perseguiremos ardillas! ¡Le lanzaremos piedras a los pájaros! ¡Veremos a las lindas chicas que vayan pasan…! – Exclamaba hasta que Karin le lanzó el frasco de la sal a la cara y se cayó de la mesa estruendosamente
- ¡Ya calla! ¡Las últimas opciones no nos gustan! – Dijo Karin sentada en su silla - ¡No hables de ver chicas en frente de la foto de tu esposa! – Dijo señalando una imagen gigante en una pared con la cara sonriente de Masaki y volvió a disfrutar su desayuno
- Además, no queremos salir hoy, nos quedaremos en casa – Añadió Yuzu con un poco de enojo que pasó inadvertido a los demás.
- ¡Masaki! – Exclamó Isshin muy ruidosamente abrazando la una enorme foto - ¡Esto es tan duroooo!
Los demás, ya acostumbrados a sus gritos, siguieron comiendo tranquilos. Un rato después terminaron y Yuzu comenzó a lavar los platos. Mientras tanto Ichigo se acercó a Rukia para hablar con ella.
- Oe Rukia, ¿quieres salir conmigo y los demás?
- ¡Me encantaría verlos! – Exclamó la chica entusiasmada
- Estoy seguro de que se alegrarán de verte de nue… - Decía Ichigo…
Pero antes de que pudiera terminar su invitación, escucharon el ruido de un plato cayendo al agua del fregadero seguido por unos pasos fuertes y acelerados se acercaban rápidamente y antes de dar un parpadeo Yuzu estaba entre Rukia e Ichigo, mirando a este con las cejas muy juntas, enojada.
- ¡NO PUEDE HOY! ¡¿ENTENDIDO?! – Exclamó Yuzu en tono bastante alto. Ichigo podía ver, literalmente, el fuego del espíritu a través de sus ojos… estaban en llamas
- S-si… entiendo… - Dijo nerviosamente, asustado por su repentina intervención
Rukia, que estaba a espaldas de la chica, se había asustado y tenía ahora los ojos muy abiertos y se alejaba de ella lentamente sin considerar siquiera en oponérsele.
Tras la afirmación, Yuzu regresó tranquilamente a la cocina a continuar lavando los platos. A partir de ahí, nadie se atrevió a mencionar nada relacionado a algún paseo que pudiera alertar a Yuzu de nuevo. Solo vieron televisión callados. Al rato Yuzu termino con los platos y se acercó a las muchachas.
- Chicas, ¿quieren subir? – Preguntó Yuzu sonriente
El par tenía sus razones para no querer llevarle la contraría así que accedieron inmediatamente dejando solos a los hombres de la casa viendo televisión.
Subieron a la habitación que compartían, con las esperanza de que una vez ahí, Yuzu les contaría su plan del que estaba tan orgullosa.
Karn y Rukia se sentaron en la cama de la primera mientras Yuzu estaba con la mitad de su cuerpo dentro del armario buscando algo. No les dio a las chicas ninguna explicación
- ¿Dónde están?... – Murmuró la muchacha en medio de su búsqueda
- Muy bien, Yuzu, ¿vas a explicarnos ahora de que trata tu plan? – Le preguntó Karin irritada
No recibió respuesta.
- ¿Yuzu? – La llamó Rukia
- ¡Ajá, aquí están! – Exclamó repentinamente
Sacó del armario una gran bolsa, pero no podían adivinar que había dentro.
- ¿Qué hay dentro? – Preguntó Rukia mirando la bolsa con curiosidad
- Dentro, está… ¡Esto! – Exclamó Yuzu sacando de ella una chaqueta larga, lentes oscuros y un sombrero
- ¿Qué diablos es eso? ¿De donde lo sacaste? ¡No recuerdo que tuviéramos esto! – Exclamó Karin con la boca y los ojos abiertos de la sorpresa
- ¿Qué importa? Aquí están los suyos – Dijo y les entregó un par de conjuntos como el que les estaba mostrando
- ¡¿Y son tres?! – Preguntó Karin en shock - ¡¿Qué vamos a hacer hoy?! ¡Responde!
- ¡Hoy vamos a seguir a Onii-chan mientras sale con sus amigos! – Contestó Yuzu como si fuera lo más normal del mundo
Hubo un minuto de silencio mientras ambas chicas digerían lo que había dicho la tercera
- ¿Que haremos qué? – Preguntó Rukia mirándola con sorpresa y esperando haberla escuchado mal
- Lo vamos a seguir – Repitió Yuzu
- ¡¿Por qué haríamos algo así?! ¿Te volviste loca? ¡Yo no voy a seguir a Ichi-nii! – Protestó Karin indignada
- ¡Es cierto! ¡Pareceríamos unas acosadoras! – Protestó Rukia también
- ¡No es así! No lo vamos a seguir porque nos dio la gana. Si lo seguimos podríamos conseguir alguna pista que nos ayude con el regalo ¿entiendes?
- ¡Aún no lo entiendo! – Exclamó Karin - ¿Verdad, Rukia-san?
Rukia se quedó callada mientras pensaba
- Yo si lo entiendo
- ¡Rukia-san! – Exclamó Karin aún más sorprendida
- Mira, nos estamos quedando sin ideas, y si el plan tiene alguna posibilidad de funcionar, lo acepto – Dijo Rukia a Karin intentando convencerla
- Pero… es tan extraño… - Dijo Karin indignada – Hagan lo que quieran, pero no me metan – Lanzó el conjunto y se dirigió a la puerta con la intención de marcharse pero Rukia se interpuso en su camino
- A mi también me parece extraño, y realmente no me agrada – Confesó Rukia para detenerla – Me hace sentir incómoda, pero si esto puede ser de ayuda, entonces lo haré. Por favor, ven con nosotras, no nos dejes sufrir solas. Solo será por hoy
Karin se quedó pensativa. Le parecía un plan absurdo, pero se sentiría mal si las dejara hacerlo solas, probablemente harían algún desastre. La chica accedió, pero solo por el gran aprecio que le tenía a su hermana y a Rukia.
Algo nerviosas y emocionadas, las chicas se pasaron el resto de la mañana practicando técnicas de escondite y espionaje (no me pregunten por que estoy tan confundida como ustedes o.o) y espiando cada movimiento de Ichigo, pero tuvieron que detenerse porque más de una vez estuvo a punto de descubrirlas así que dejaron las miradas para cuando estuvieran disfrazadas y en un espacio más amplio en lugar de la sala de su casa.
Entonces esperaron impacientes a que Ichigo saliera de la casa…. Pero después de un rato, la paciencia de Yuzu se agotó…
- Onii-chan, ¿no deberías salir a encontrarte con los demás? – Le preguntó Yuzu con la intención de comenzar de una vez su plan "maquiavélico"
- Bueno, todavía quedan 20 minutos para la hora, así que… - Decía Ichigo, pero…
- ¡VETE DE UNA VEZ! – Exclamó Yuzu de nuevo con los ojos ardientes por su espíritu en llamas, asustando a su hermano.
- ¡Ya voy! ¡Ya voy! – Contestó Ichigo.
Sin siquiera pensar en despedirse, salió de la casa apurado preguntándose qué le pasaba a su hermana ese día.
- Karin… Yuzu empieza a asustarme… - Dijo Rukia en voz baja a la chica con una gran gota de sudor en la cabeza y expresión de asombro.
- A mi también – Concordó la muchacha
- Por fin se fue – Dijo Yuzu mientras agarraba la bolsa con sus "disfraces"
- ¡Yay! ¡Ahora podremos pasar la tarde nosotros cua… - Decía Isshin a punto de saltar hacia sus hijas y abrazarlas
- ¡Ni hablar! ¡Nosotras nos iremos! ¡Vamos! – Exclamó Yuzu seguida por Rukia mientras Isshin caía al suelo decepcionado
- Si, tú quédate viendo la TV o algo – Le dijo Karin antes de seguir a las otras.
En cuanto Karin cerro la puerta tras de si Isshin se sentó en posición fetal en un rincón emo murmurando una y otra vez: "Nadie me quiere… Masaki"
- ¿En qué dirección se fue? – Preguntó Yuzu enérgicamente mientras todas se ponían su conjunto de "detectives"
- ¡Por ahí! – Respondió Rukia viendo como Ichigo doblaba la esquina
Y fue ahí que comenzó su misión…
Ichigo caminaba sin ganas al punto de encuentro con los demás. Definitivamente llegaría temprano gracias a su hermana.
- ¿Qué le sucede a Yuzu? Haciéndome salir de esa manera… ¿Se golpeó la cabeza o algo? – Decía Ichigo mientras caminaba
Las chicas detrás de él lo escucharon y dos observaron a Yuzu, que se había convertido en una caricaturita llorona. Las otras dos la consolaron con unas palmadas en la espalda.
Ichigo siguió caminando a paso de tortuga y mirando el escaparate de varias tiendas en el camino con la intención de distraerse. Las chicas seguían tras de él a una distancia razonable y siempre cerca de un sitio para esconderse si volteaba. Rukia y Yuzu no le quitaban la vista de encima al chico, pero Karin estaba más relajada y miraba a su alrededor, le empezaba a parecer aburrido. Pasaron 15 minutos de la misma manera, muy tediosa…
Aunque hubiera intentado atrasarse, llegó de todos modos al punto de encuentro temprano. No estaría solo, ya que allí ya se encontrada Mizuiro de pie apoyado en la pared escribiendo en su teléfono.
- Oh. Hola Ichigo – Le dijo cuando lo vio acercarse
- Ah… - Le contestó el pelinaranja sin ganas
- Pensé que Kuchiki-san vendría contigo – Le dijo al ver que estaba solo
- Bueno…
Las chicas estaban muy lejos para que no las descubrieran, pero por esa razón no podían escuchar nada de lo que decían los muchachos. Pasaron así un rato más hasta que y uno a uno fueron llegando los demás: Ishida, Tatsuki e Inoue, Chad y por último, Keigo, y por fin se empezaron a mover.
La parte difícil estaba comenzando. No habían pensado en eso cuando estaban en casa, pero ahora se daban cuenta de que antes solo debía cuidarse de los ojos de Ichigo, ahora debían cuidarse de seis pares de ojos extra, y no solo eso, sino que también estaban en una zona con poca gente, así que sería más fácil que las notaran y sospecharan. Por fortuna tras un rato caminando, se fueron acercando a la ciudad, que tenía más gente entre la que mezclarse.
Los siguieron durante una hora en la que lo único que hicieron fue caminar y ver tiendas al azar. Fue en esa hora que Karin se dio cuenta de lo aburrido que era seguir a la gente. "Estas cosas parecen más interesante en las películas" pensaba la chica prestando poca atención a su misión que le estaba resultando muy tediosa.
Rukia y Yuzu estaban muy concentradas y entretenidas, así que no notaron el poco entusiasmo de la tercera.
Al acabar la hora Karin se dio cuenta de qué tan en serio se lo tomaban las chicas, cuando sus objetivos fueron a tomar algo frío. Los chicos juntaron un par de mesas y se sentaron, seguidos por las muchachas que tomaron una mesa lo suficientemente cercana para escucharlos.
Parecían estar hablando acerca de las películas que se estrenarían en el cine, pero nada importante para ellas. Aún así, Karin notó que Yuzu y Rukia veían fijamente a la mesa de los muchachos para no perderse el más mínimo detalle. Le sorprendía ver que eran tan poco cautelosas.
- ¿Desean algo de tomar? – Les preguntó cortésmente un empleado con la intensión de atenderlas
- No, gracias – Respondió Yuzu. El muchacho se sorprendió y Karin se puso nerviosa
- Una botella de agua por favor – Pidió Karin para enmendar el error de su hermana, y cuando el chico se fue se dirigió a su hermana – Oye, se supone que estamos "casualmente" sentadas en esta mesa, así que deberíamos pedir algo
- ¡Chist! – Su hermana la calló. Se quedó sentada en su asiento.
"Gracias a Dios que estoy de espaldas… ¿Y qué le pasa a este par? ¿No conocen la palabra discreción?... No es suficiente que estemos vestidas con chaquetas, lentes oscuros y sombreros iguales, lo cual es mas raro por el clima que ha estado haciendo los últimos días, sino que además los tienen que mirar fijamente… y para colmo… todo el mundo nos está viendo…" Pensaba Karin mirando al frente intentando distraerse.
La gente que estaba comprando en el mostrador, junto a la gente que estaba sentada en las mesas, las miraba y cuchicheaban entre sí. Los únicos que no habían notado nada, eran los de la mesa que estaban vigilando, lo cual era el único alivio del momento. Rukia y Yuzu ni siquiera notaba que las veían.
"¡Qué vergüenza!" Karin se encogió en su asiento intentando que no la notaran mientras deseaba con todas sus fuerzas que la pesadilla acabara pronto.
Mientras tanto Keigo desvió su mirada inesperadamente hacia ellas. Las otras dos se sobresaltaron y desviaron la mirada con poca naturalidad. Karin soltó un resoplido, a pesar de que estaba de espaldas, porque suponía que había estado a punto de ser descubiertas.
El chico volvió a ver a su propia mesa y a charlar con sus amigos y compañeros sin prestarles atención a las chicas. Las dos dieron un suspiro de alivio.
Después de la incómoda escena, vieron que los chicos estaban pagando sus bebidas y Karin pagó al muchacho por su botella. Los siguieron cuando se retiraron del local, Karin lo hizo de mala gana, lo único que quería era regresar a casa.
- ¿Creen que nos veíamos extraños en aquel local? – Preguntó Keigo pensativo
- No lo se, ¿Por qué preguntas? – Le preguntó Tatsuki
- Es que habían dos personas de una mesa cercana mirándonos, y el resto de los clientes, aunque no nos veían, actuaban extraño – Respondió Keigo
- No creo que estuviéramos actuando extraño, seguro fue solo tu imaginación, Asano-kun – Le dijo Orihime
- Si, quizá…
Mientras tanto, las chicas estaban cerca y los habían escuchado:
- ¡AUCH! – Exclamaron Yuzu y Rukia. Karin les había dado un golpe en la cabeza a cada una.
- ¡Son unas descuidadas! – Les regañó - ¡Dejen de mirar fijo a la gente que quieren espiar o nos van a descubrir!
Los muchachos entraron a una tienda, pero las chicas no los siguieron.
- Es muy pequeña, nos descubrirán fácilmente – Dijo Karin ya que los chicos solamente ya ocupaban un espacio considerable. – Mejor nos quedamos afuera, ¡pero tengan más cuidado esta vez!
- Jo… otra vez no podremos escuchar nada – Se lamentó Yuzu
Se quedaron fuera de la tienda, de pie frente a su escaparate. Mientras que Karin y Yuzu disimulaban mirando a la gente que pasaba, Rukia no pudo resistir fijar su vista hasta dentro de la tienda. Como hubiera preferido estar ahí con ellos viendo objetos y preguntándose qué comprar, en lugar de seguirlos como si fuese su sombra. Disfrutaba de la compañía de las dos chicas, pero aún así….
Apoyó su mano sobre el vidrio como si lo quisiera traspasar. Sin darse cuenta sus ojos se posaron en Ichigo. Estaba agachado frente al mostrador, viendo algo fijamente. A su lado se encontraba Orihime de pie hablándole. Intentó leer sus labios. Pudo entender que decía: "¿Lo vas a comprar?", luego el respondió algo que no pudo entender, ella siguió hablando y luego Ichigo dijo algo, pero lo único que entendió fue la palabra "especial". "Ojala yo estuviera hablando con él también" pensó la chica. A partir de ahí no entendió más nada y la conversación de ambos acabó. Orihime se retiró y dejó solo a Ichigo.
Rukia siguió viéndolo. El chico se levantó y miró hacia la ventana justo donde estaba ella. Volteó rápidamente disimulando. No volteó a ver por un rato hasta que le pareció prudente. Cuando lo hizo lo vio de pie al fondo de la tienda, frente a la caja registradora. En ese momento el volteó a verla también, aunque no sabía que era ella. El chico tenía una mirada extraña en su rostro, como si intentara ver quien era. Dio unos pasos haca la ventana.
- Chicas, tenemos que irnos – Dijo Rukia alarmada sin retirar la vista de Ichigo
- ¿Por qué? – Preguntó Yuzu. Ambas chicas voltearon y se dieron cuenta
Eso levantó las sospechas de Ichigo y se dirigió a la entrada dispuesto a salir.
- ¡Corran! – Exclamó y sin perder el tiempo la obedecieron.
Corrieron a una velocidad de la que no sabían que eran capaces mientras Ichigo las seguía. Era más veloz que ellas. Cruzaron varias calles y aunque más de una vez pensaron haberlo perdido de vista, siempre volvía.
- ¡Nos va a alcanzar! – Exclamó Yuzu mientras corría, llorando.
Cruzaron la calle corriendo y por fortuna antes de que Ichigo pudiera pasar, el semáforo pasó a rojo y lo detuvo antes de que pudiera cruzar. Siguieron corriendo y entraron a un callejón para despistarlo, pero había un muro alto de por medio. Intentaron salir y seguir corriendo, pero Ichigo ya estaba cruzando la calle e intentaba ver por donde habían escapado. Era cuestión de tiempo para que las encontrara.
- ¡Demonios! ¿Qué hacemos? – Exclamó Karin al verse atrapada
Rukia vio a su alrededor buscando un escape. Ichigo llegaría en cualquier momento. Vio una gran caja de madera algo podrida frente al muro y tuvo una idea.
- ¡Usen la caja para cruzar!
En instantes las otras dos chicas subieron con dificultad a la caja que crujía por su peso, y cruzaron a otro lado. Rukia se subió y estaba a punto de subir al muro y cruzar, pero tras un estruendo cayó al suelo. La caja se había roto y ahora no podía cruzar al otro lado de la pared. Estaba en peligro de que Ichigo la encontrara.
- ¡Ya no puedo subir! ¡¿Qué hago?! – Les preguntó Rukia asustada mientras escuchaba los pasos del joven acercándose
- ¡Dame tus cosas! ¡Rápido! - Exclamó Karin. Rukia se quitó lo más rápido que pudo la chaqueta y el sombrero y se los pasó a las chicas.
En ese momento justo, Ichigo se asomaba al callejón así que las dos muchachas se escondieron tras la pared. Llegó hasta donde estaba Rukia que lo veía nerviosa.
- ¿Rukia? ¿Qué haces aquí? – Le preguntó Ichigo confundido al verla ahí – No, olvídalo, más urgente, ¿has visto a tres personas con chaquetas largas, lentes oscuros y sombreros pasando por aquí?
- Ehm, no – Contestó la chica
- Agh, sabía que debí haber seguido corriendo… ahora ya es muy tarde… - Dijo decepcionado – Lindos lentes, por cierto
La muchacha se sobresaltó, no se había dado cuenta de que no le había dado los lentes a Karin. Inmediatamente se los quitó.
- Gracias – Contestó
- Ya que estás aquí, ¿quieres ir con los demás?... Yuzu no está cerca ¿o sí? – Añadió viendo a sus alrededores
- Por supuesto que me encantaría ir con los demás – Respondió Rukia contenta, esperando que Yuzu no saltara del otro lado de la pared
- Entonces vamos
Del otro lado de la pared:
- ¿Qué hacemos Yuzu? – Le preguntó Karin a su hermana en voz baja – ¿detenemos el plan? – Karin esperaba que la respuesta fuera sí. Yuzu lo pensó un poco
- No, está bien así. Aún podemos espiarlos y Rukia-chan también estará alerta – Contestó así que Karin tuvo que resignarse a seguir.
Ichigo y Rukia regresaron a la tienda con los demás.
- Ahí estas, Kurosaki ¿Dónde te habías metido? – Le preguntó Ishida, que estaba fuera de la tienda esperándolo cuando llegó, y luego vio a Rukia - ¿Kuchiki-san? Hola, pensé que no ibas a venir
- Hola, es que estaba haciendo algo, pero ya terminé, y luego me encontré a Ichigo, así que vine a verlos – Le dijo ella
- Ya veo. Entremos con los demás. Van a querer saber porqué te fuiste corriendo – Le dijo a Ichigo
Los tres entraron, y los demás le dieron una bienvenida alegre a Rukia, a quien algunos llevaban tiempo sin ver. Salieron de la tienda ya que no tenían nada más que hacer ahí y la estaban llenando, y caminaron. Rukia era el centro de atención, ya que todos querían saber como había estado y cuanto se quedaría. Cuando los que no lo sabían se enteraron que faltaban solo unos cuantos días para que se fuera, se sorprendieron.
- ¿Tan poco tiempo? – Preguntó Mizuiro
- Si, me dieron unas vacaciones cortas… - Le respondió
- Ya veo…
- ¿Y adonde iremos antes que te vayas? – Le preguntó Orihime - ¿recuerdas lo que dije cuando llegaste Kuchiki-san?
FLASHBACK ON – Rukia recordó la conversación del día en el que llegó
- ¿Eh? ¿Tu último día aquí será el 15? ¡Que coincidencia! – Exclamó Orihime sorprendida
- ¿Hm? ¿Por qué? – Preguntó Rukia con curiosidad
- El día 15 será el cumpleaños de Ichigo – Dijo Chad señalando al pelinaranja que estaba sentado en su escritorio.
- ¡Celebremos el cumpleaños de Kurosaki-kun y la despedida de Kuchiki-san al mismo tiempo! – Sugirió Orihime
FLASHBACK OFF –
- Si, lo recuerdo – Respondió Rukia
- ¿Qué tal si vamos al parque de diversiones? – Propuso Chad
- ¡Si, si! Es un lugar muy bonito, ¡te va a encantar, Kuchiki-san! – Le dijo Orihime emocionada
- Si eso piensan entonces me parece bien – Dijo Rukia sonriendo, y esperando que no tuviera impedimentos
- ¿Y tú que, Ichigo? – Le preguntó Mizuiro. Ichigo dijo que no le parecía nada mala la idea. - ¡Decidido entonces!
Todos acordaron que el día 15 irían todos juntos al parque de diversiones. Rukia estaba emocionada con la idea. Mientras todos hablaban alegremente de sus planes, nadie, ni siquiera Rukia notaba que Karin y Yuzu seguían espiándolos desde detrás de unas plantas cercanas. Las chicas escucharon toda la conversación.
- ¡Oh, que buena idea! – Dijo Yuzu con los ojos brillándoles - ¡Podrá darle el regalo a onii-chan en un sitio bonito!
- Si es que consigue un regalo… – Comentó Karin - Sería mas optimista si no tuviera que estar haciendo esto… ¡estoy cansada y quiero irme a casa!
Fueron a almorzar hamburguesas y después el resto de día lo pasaron en un Arcade cercano. Rukia se divirtió mucho compitiendo con sus amigos en juegos de tiro, de carreras y Golpeando al Topo. Nunca había ido a un lugar así, por eso no hubo un juego que no jugara en todo el arcade. Ichigo se preguntaba de donde sacaba el dinero para jugar todo eso, pero no la interrumpió en su diversión. Karin y Yuzu estaban por ahí, pero fue más por costumbre, porque no hicieron ningún esfuerzo por vigilar a Ichigo y ver sus gustos.
Alrededor de las cinco decidieron irse y regresar a casa. Cada uno se fue por su lado. Ichigo, Rukia y Tatsuki iban en la misma dirección. Un rato después Tatsuki dijo a Rukia que esperaba verla pronto y luego se despidieron para que ella regresara a su casa. Ichigo y Rukia estaban solos.
- ¿La pasaste bien hoy? – Le preguntó Ichigo
- Si, ¡los videojuegos son muy divertidos! – Exclamó la chica
- ¡Ichi-nii! – Llamó la voz de Karin. Los dos voltearon. Ambas hermanas se acercaban a ellos. Ya no le veían sentido a seguirlos, así que se dejaron ver.
- Hola, ¿Qué hacen aquí? – Les preguntó Ichigo alegre de que Yuzu no le gritara nada
- Caminábamos. ¿Van de regreso a casa? – Preguntó Yuzu.
- Si – Respondió Rukia sonriéndoles.
- Entonces vamos con ustedes – Dijo Yuzu y siguieron caminando de regreso.
Pasaron al lado de un parque. Rukia fijó su mirada en él.
- ¿Saben?… Creo que me voy a dar un paseo por el parque – Dijo de repente. Quería algo de espacio para pensar y aire fresco.
- ¿Al parque? Pronto va a anochecer – Le preguntó Ichigo inseguro – ¿Estás segura?
- Si, estaré bien – Contestó ella – Solo daré un paseo corto
- No llegues tarde para la cena, ¿si? – Le dijo Yuzu
Dicho eso se alejó corriendo al parque. En cuanto se alejó lo suficiente para no ver a los demás empezó a caminar normalmente.
Caminó por el parque mientras caía el atardecer, sin un rumbo fijo, solo yendo a donde sus pies la llevaran con su mirada al suelo, pensando. "Espiar a Ichigo. No puedo creer que pensé que eso funcionaría, de veras que estaba desesperada, me siento algo tonta… al menos me divertí muchísimo. Quizá debería comprarle algo simple y no darme mala vida, darle, no se, una chaqueta… una simple chaqueta que otro montón de personas van a usar… ya, me rindo…". A pesar de que apenas había empezado, no quería caminar más así que se sentó en un banco del parque que se encontraba a la orilla del camino. "Ojala tuviera más tiempo…"
En medio de sus pensamientos un hombre se sentó a su lado.
- ¡Hola, Rukia-chan! – Le dijo la voz del hombre, muy familiar
La chica dirigió su mirada para encontrar a Isshin Kurosaki sentado a su lado.
- ¿Usted? Hola… ¿Qué está haciendo por aquí? – Le preguntó Rukia un poco sorprendida de habérselo encontrado
- Bueno, no me apetecía quedarme solo en casa, así que decidí tomar aire fresco – Le contestó - ¿Qué hay de ti, Rukia-chan? Pensé que estabas con Karin y Yuzu.
- Si, bueno, es que de regreso decidí estar sola un rato, así que nos separamos. Quizá ya llegaron a casa junto con Ichigo. – Le dijo Rukia
- Ya veo… caminar sola en un parque… ¿te preocupa algo? – Le preguntó porque le parecía muy raro
- … eto…
A la chica no le molestaba responderle, pero no sabía como decirle. Realmente quería hablar y soltar lo que había estado mencionando incesantemente en su cabeza los últimos días, pero no sabía qué decirle para que no sonara raro. Finalmente, se decidió por el típico relato de: "Tengo una amiga…"
- Es que… tengo una amiga... – Empezó a contar la chica. Obviamente sabemos quien es la amiga. - …que tiene un amigo que es muy importante para ella. Su amigo cumplirá años pronto, pero no sabe que darle. Quiere que sea algo muy especial para él. Ha pensado y hecho de todo para conseguir algo, pero no le ha ido muy bien que se diga, así que ahora está triste y algo deprimida, así que estoy preocupada, y quisiera ayudarla.
- Hmm… ¿Por casualidad esta amiga tuya está enamorada de su amigo? – Le preguntó Isshin pensando que debía ser un sentimiento fuerte para que a la "amiga" le preocupara tanto un regalo
- ¡¿Eh?! – Exclamó Rukia, que se ruborizó por la pregunta – E… eso creo… - Contestó más colorada aún.
- Ya veo. Creo que tu amiga no lo tiene tan difícil como cree.
- ¿De verdad?
- Si, lo que pasa es que está un poco cegada por su afán de conseguir algo perfecto, y esto no le deja darse cuenta de que si lo ama, cualquier cosa, sea comprada o hecha, será perfecta, porque es algo que una persona muy importante le dio. – Le dijo Isshin. Hizo una pausa y continuó: - Puedes… digo… puede comprarle algo normal de una tienda, no importa, porque hará lo mejor para comprarle algo de su gusto, y él lo apreciará, no importa si es algún terco al estilo de Ichigo. Puede ser algo hecho por ella, será igual de especial. No importa lo que sea, porque será algo que hará que la recuerde y sepa lo especial que es.
Rukia lo miró asombrada y algo feliz.
- ¡Muchas gracias! – Exclamó Rukia contenta levantándose de su silla - ¡Me ha ayudado mucho!... ya sabe… ahora puedo ayudar a mi amiga…
- ¡No hay de que! ¡Es un placer ayudarte! – Le respondió el hombre con una sonrisa y guiñándole un ojo para darle ánimos – Puedes llamarme otou-san si quieres – Rukia sonrió feliz de que la quisiera tratar como una hija – Ahora, ¿Qué tal si regresamos a casa? Creo que Yuzu querrá vernos pronto
- Está bien – Respondió Rukia y regresaron juntos a casa.
Cuando llegaron era de noche y ambas hermanas los saludaron. La cena estaba casi lista así que Yuzu le pidió a Rukia que subiera a avisarle a Ichigo. La chica aceptó sin quejarse, así que subió a su habitación. Abrió la puerta sin hacer ruido para asustarlo con una exclamación o algo parecido, pero la chica vio que este miraba algo que se encontraba dentro de una cajita pequeña y rectangular, pero no podía ver que había dentro porque el torso de Ichigo la tapaba.
- Ichigo – Llamó Rukia
- ¿Si? – Contestó después de cerrar la cajita y voltear a verla
- La cena esta lista – Le dijo sonriendo
- Muy bien, iré en un minuto… - Le contestó.
A pesar de que su tarea terminó, la chica no volvió a bajar, se quedó de pie en el mismo lugar
- Pareces estar de mejor humor – Le dijo Ichigo a la chica al verla por unos momentos
- ¿Tú crees? ¿Por qué lo dices? – Le preguntó Rukia con curiosidad
- Últimamente te veías preocupada, pero ahora te siento más relajada
- ¿Ah si?
- Si, ¿ya resolviste tu problema? – Le preguntó Ichigo
- Si, completamente, ya tengo una respuesta – Le respondió alegre, ya tenía idea de que hacer
- ¿Y que era eso que te preocupaba tanto?
- … ¿Realmente quieres saber?... – Le preguntó con un aire misterioso
- …Creo que mejor respondo no…
- ¡Buen chico!
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¡Hola! ¿Qué tal el capitulo? Admito que a pesar de que ya sabía que iba a escribir toda la cosa del espionaje, cuando hice las dos primeras páginas no sabía cómo demonios iba a continuar xD no sabía como escribirlo de manera entretenida, por eso me tardé más de lo que esperaba, porque a pesar de que se me habían ocurrido unas ideas, no sabía de qué manera escribirlas, pero menos mal que lo terminé, ya era hora jajaja.
Lo cierto es que últimamente los capítulos me quedan más largos de lo que suelen quedarme, siempre era pichirre con el largo de mis capítulos y hacía de siete a cinco págs, aunque se me nota más en Vacaciones en el Hotel Komamura, y no conseguía la inspiración para alargarlos ¡ahora llego hasta los 10 o más! ¡Que alegría! Jaja Gracias Kureimy, creo que leer tus fics me ayudó a alargar mis capítulos y a superar mi problema jejeje.
Ahora no solo mis capítulos quedan largos, sino que también actualicé mi perfil y ¡quedó más extenso de lo que pensé! O.o
Mientras escribía este capítulo estaba escuchando Red Hot Chili Peppers y Thank You de Home made Kazoku (Ending de Bleach) entre otras cosas, así que estaba con bastante animo jeje espero seguir con los ánimos de continuar porque no estoy segura de que hacer para el próximo capitulo, pero tranquilos, algo se me ocurrirá. Creo que este será el antepenúltimo capitulo de este fic D: será un fic corto, así lo planee, pero aún así me sorprende que falte tan poco para el fin.
¡Tiempo de reviews anónimos! Ya saben que el resto los respondo por PM. AS Carvajal, ¡me alegro que te hiciera reír! Aunque lamento si hice que tu mama piense que estas loca xD, me encanta que a ti te encante, me alegraste muchísimo *.* pues si, Karin como que quiere darle un regalito a Toshiro jujuju lamentablemente, mi futuro fic de esta pareja no va a ser de regalos también, pero espero que sea algo mejor jajajajaja y si pensabas que Yuzu daba miedo, el inicio de este capitulo debió matarte del susto! Jajajajjajaaj muchas gracias por dejar tu review, espero que este capitulo te haya gustado
Y hablando de reviews, nadie me dijo si estaba de acuerdo con los dibujos del fic o.o pero bueno, creo que los haré de todos modos, porque ya hice las pulseras y dibujé la ropa de Rukia cuando iba de compras, ashora quiero dibujar a las tres con los trajes de este capitulo jaja. Espero que les haya gustado el capitulo, espero que haya quedado bien y ¡gracias por leer! ¡No olviden dejar reviews!
¡Hasta luego!
