5. La verdad

- ¿Y bien? ¿Qué le darás? – Preguntó Karin en murmullos para que nadie la escuchara

- No les diré todavía – Le contestó Rukia de la misma manera

- ¡¿Qué?! ¿Por qué no? – Exclamó Yuzu muy alto

- ¡CHIST! – Las otras dos la regañaron

A pesar de que todavía no había nadie en el comedor en el que estaban reunidas, prefirieron hablar bajo, por si acaso.

- ¿Por qué no nos dirás? – Volvió a preguntar Yuzu, murmurando también

- Si, ¿por qué? ¡Nosotras fuimos quienes te ayudamos! – Exclamó Karin lo más bajo que pudo

- ¡Lo sé! Por eso cuando esté todo listo, ustedes serán las primeras en enterarse, se los prometo – Les respondió Rukia

- Hm… - Yuzu estaba un poco decepcionada –… Pues espero que sea bueno…

- Eso también espero yo – Dijo Rukia riendo

- Seguro que lo será – Le dijo Karin a Rukia para animarla

En ese momento la puerta se abrió y entraron Ichigo y su padre.

- Buenos días – Dijeron las tres muchachas al unísono

- ¡Buenos días, mis niñas! Oh y a ti también Ichigo – Respondió Isshin entusiasmado como siempre

- Buenos días – Respondió Ichigo normalmente y se sentó a la mesa

Miró a sus hermanas y a Rukia. Esa mañana se veían completamente normales, y no como en los últimos días.

- ¿Van a hacer algo hoy? – Les preguntó Ichigo

- No lo creo – Le contestó Karin

- Lo supuse

- ¿Eh? ¿Por qué lo dices? – Le preguntó Rukia

- Por fin están tranquilas – Comentó Ichigo a las muchachas

- ¿A qué te refieres? – Le preguntó Yuzu

- Pues en los últimos días las tres se comportaban extraño, y ya me preguntaba si tendría que mandarlas con un especialista… - Contesto Ichigo

- Onii-chan, ¡que cruel! – Exclamó Yuzu

El chico soltó una risita y siguió hablando.

- O quizá sea yo quien necesita un especialista por ese rato raro de ayer

- ¿Qué rato raro? – Le preguntó Karin

- Pues ayer podría jurar que nos estaban siguiendo a mí y a mis amigos unas personas con chaquetas largas, me pareció bastante extraño. Fue justo entonces que desaparecieron que me encontré a Rukia, ¿recuerdas que te hablé de ellos? Todavía me pregunto por qué nos seguían…

Las chicas se pusieron nerviosas, pero le contestaron con la mayor naturalidad que pudieron.

- Han pasado tantas cosas extrañas

- Bueno, bueno, no te preocupes más por eso, seguro que ya no pasa más nada – Le dijo Rukia para que no lo pensara demasiado y se olvidara del tema.

Yuzu sirvió el desayuno y todo transcurrió normalmente. Rukia comió más rápido de lo normal, y fue la primera en terminar. Parecía que tenía prisa. Se levantó de la mesa, lavó su plato y se dirigió hacia la puerta de entrada.

- Voy a salir por un rato, ¡hasta luego! – Dijo a los demás y abrió la puerta

- ¿Eh? ¿A dónde vas Rukia-chan? – Le preguntó Isshin

- Por ahí – Respondió la chica.

De repente una ráfaga de aire muy frío entró por la puerta que tenía abierta. A la chica le dio un pequeño escalofrío.

- Creo que mejor busco una chaqueta… - Dijo la chica en voz baja para si misma.

Subió las escaleras a prisa. Mientras estaba arriba, la familia estaba algo curiosa.

- ¿Qué crees que vaya a hacer Rukia-san sola? – Le preguntó Karin a Yuzu

- ¿Podría ser… que se vaya a encontrar con alguien? ¿Algún chico? – Preguntó Yuzu horrorizada. Después de todo lo que habían pasado, solo podía ver a Rukia con su hermano mayor.

- No, no creo que sea eso – Le respondió Karin

- Quizá va a dar un paseo, deberíamos dejarla tranquila – Dijo Ichigo aunque estaba algo curioso también

- Puedes hablar así, pero seguro eres el que más curiosidad tiene… - Le dijo su padre echándole una mirada extraña. Al chico le apareció un ligero rubor en el rostro.

- ¡¿A qué te refieres con eso?!

En ese momento Rukia bajó con una chaqueta puesta y todos se quedaron callados. Fue de nuevo hacia la puerta.

- Ahora sí, ya estoy lista. ¡Nos vemos luego! – Dijo la chica y salió de la casa mientras todos veían el sitio en el que había desaparecido.

Todos siguieron con su día normalmente. Ichigo subió a su habitación, donde estaría completamente solo. Se sentó en su escritorio a escuchar algo de música, pero prácticamente no la escuchaba, pues tenía sus pensamientos ocupados en la chica que hace poco había dejado su casa.

Ichigo solo en su habitación.

- Esta Rukia, ¿Qué hace saliendo sola por ahí? – Pensaba en voz alta

"Quizá quería dar un paseo sola, al igual que ayer. Pero…"

- … ¿Por qué?... ¿Y si Yuzu tiene razón?...

"… ¿Y si se fue a encontrar con un chico?..."

- ¡Eso es ridículo!

"Ha estado poco tiempo aquí, ¿a qué chico podría haber conocido si casi todo el tiempo ha estado acompañada de mis hermanas? Y ellas tampoco saben nada… o podría ser alguien que ya conocía… ¿alguno de los chicos? Chad….. naah no puedo imaginarme algo así ocurriendo, es imposible… Ishida..."

- ¡BWAJAJA! – El chico soltó una ruidosa carcajada. Rió tan fuerte que le dolía el estomago - ¡Duele! ¡Ajajajajajaja!

Tardó un rato para que se le fuera la risa, aunque todavía le dolía el estómago.

- Diablos, ¿por qué ando preguntándome estas cosas?

El chico quitó la música y se acostó en su cama, con la intención de tomarse una siesta. Aunque sus pensamientos no lo ayudaron mucho.

El resto de la tarde todo continuó normalmente. Rukia regresó justo al atardecer y por su expresión parecía estar muy decepcionada.

- Hola Rukia, ¿Qué tal? – Le saludó Ichigo cuando la vio llegar.

- Hola, Ichigo… - Le respondió Rukia tan animada como en un funeral

- ¿eh? – A Ichigo le sorprendió ese estado de depresión

Karin y Yuzu se la llevaron aparte para hacerle preguntas sin que los hombres escucharan, pero Rukia se mantuvo firme en no decirles todavía sus planes y se fue a su habitación sin decirles nada. Las hermanas se miraron entre ellas, preocupadas.

Ichigo tenía apariencia de enojado. "Si es verdad y es un chico el que hizo que volviera con esa cara, más le vale que ruegue que no lo encuentre" pensó el muchacho.

Al día siguiente, faltando solo un día para el cumpleaños de Ichigo, ocurrió lo mismo que en la mañana anterior, Rukia fue la primera en terminar su desayuno, con prisa de nuevo y en cuanto termino de lavar su plato subió a buscar una chaqueta. Definitivamente iba a salir otra vez.

Este día era aún más frío que el anterior. La chica bajó de nuevo con la chaqueta puesta y camino en dirección a la puerta

- Oye Rukia, recuerda que mañana iremos al Parque de Diversiones, así que no hagas nuevos planes ¿está bien? – Le avisó Ichigo a su amiga.

- Si, tranquilo, no faltaré, espero terminar lo que debo hacer, hoy. – Le respondió la chica

- ¿Lo que debes hacer? ¿Qué debes hacer? – Le preguntó Ichigo confundido.

- Eso es un secreto – Le respondió la chica guiñándole un ojo.

El chico se sorprendió por el gesto. Al menos ya se veía más alegre y con más ánimos que el día anterior así que se alivió un poco.

- Ten cuidado, hace mucho frío fuera – Le advirtió Ichigo antes de que se fuera

- Si, lo haré – Respondió la chica y salió de la casa

"Algo que debe hacer…. no me suena a ninguna cita…" pensó el chico. "¿Pero entonces que será eso que debe hacer?". Ichigo tenía esas preguntas rondando en su cabeza, pero se sentía mejor que el día anterior, así que pasó la tarde más tranquilo.

- Ahora veamos dónde te escondes, ¡hoy si te encontraré, pequeño escurridizo! – Exclamó nuestra heroína mientras chequeaba concentrada a su alrededor.

¿Qué estaría buscando?

- Karin-chan… Rukia-chan me preocupa… - Le dijo Yuzu intranquila a su hermana

- ¿Por qué? – Le preguntó esta

- Es que… me pregunto qué estará haciendo para que no nos quiera involucrar – Le respondió

- Tranquilízate Yuzu, hablas como si Rukia-san se estuviera metiendo con la mafia

- ¿Te lo imaginas? – De alguna manera, Karin le trajo malos pensamientos a Yuzu

- Solo bromeo – Aclaró su hermana - ¡Ya madura! Obviamente nadie se va a meter con ninguna mafia. - Contestó Karin. Yuzu siempre se preocupaba demasiado. – Además, todo su secreto está moviendo un poco las cosas ¿no crees?

- ¿A qué te refieres con "moviendo las cosas" Karin-chan? – Le preguntó su hermana, curiosa.

- Bueno, Ichi-nii está algo perturbado por esto, quizá sea una buena señal – Le contestó Karin con una sonrisa en su cara

Hubo una pausa en la que Yuzu se puso a pensar.

- Supongo que si ¿qué crees que pasara? – Le preguntó Yuzu a la pelinegra

- Quién sabe, dejémoselo al destino – Le contestó

- ¡Karin-chan, no quiero esperar a ningún destino! – Exclamó la chica y su hermana se sorprendió. - ¡Voy a salir!

- ¡¿Eh?! ¿Y tú a dónde vas? – Le preguntó Karin

- ¡Pues a buscar a Rukia-chan! ¡No me importa que está haciendo, la ayudaré a hacerlo! – Exclamó Yuzu con energía mientras salía de la casa.

Karin se quedó un poco en shock por unos segundos pero luego reaccionó y la siguió.

En otro lugar:

- ¿Dónde estás? No tengo todo el tiempo del mundo – Murmuró Rukia viendo cada pequeño movimiento de lo que la rodeaba

No podía perder más tiempo, tenía otras cosas que hacer para el regalo de Ichigo en lugar de perder el tiempo buscando…

- ¡¿Dónde estás, gato?! – Exclamó la muchacha.

Si, así es, Rukia estaba buscando al gato que le había robado las pulseras hace unos días. Esas pulseras le parecían algo muy especial, ¡así que no descansaría hasta encontrarlas y regalárselas a Ichigo!

De repente, como si Dios hubiera escuchado sus plegarias, vio a lo lejos, en medio de la calle, a un gato atigrado muy familiar. La chica casi llora de la emoción. Empezó a correr hacia el gato, pero enseguida se detuvo. "No, no debo apresurarme así… si de verdad es el mismo gato, si lo asusto huirá de mi y no podré recuperar mis pulseras. Obviamente no las tiene consigo… así que tendré que esperar a que me lleve a cualquiera que sea su escondite, seguro allí las tendrá guardadas… y si no las tiene… estoy condenada"

El gato siguió caminando normalmente, sin notar su presencia mientras la chica lo seguía lo más cuidadosamente posible.

- Es el mismo gato, estoy segura – Murmuró la chica para sí misma – Ojalá no me equivoque

Dobló a la esquina, seguido por Rukia. "Después de lo de ayer, me siento como una experta en esto del espionaje" pensó la chica contenta.

Lo siguió por un rato largo. El gato no la llevo a ningún lado en el que pudiera estar guardando algo. Solo revisaba los botes de basura, buscando comida, se lamia, perseguía insectos. Pero aún así esperaría, no se rendiría. Estaba segura de que era el mismo gato y no lo dejaría en paz hasta que no le mostrara su escondite.

Tras intentar atrapar a un escarabajo, el gato se cansó y siguió caminando. Dobló una esquina.

Rukia lo siguió pero cuando la dobló, ya no había señal del gato.

- ¡¿Pero qué diablos es esto?! ¡Ya lo perdí! – Exclamó la chica horrorizada.

Siguió buscando con la mirada a los alrededores intentando encontrarlo. No se rendiría tan fácilmente por un gato. Buscaba con la mirada y entonces escuchó un sonido de hojas moviéndose cerca de ella.

Volteó a ver. Detrás de ella había unos arbustos, se quedó viéndolos detenidamente por unos instantes y empezó a moverse, haciendo el mismo sonido que había hecho antes. "Podría ser que…"

La chica se acercó con cuidado al arbusto, un poco temerosa de que algo le saltara encima y metió sus manos en él. Pudo abrir un espacio por el que pudo ver a un par de gatos acurrucados, el atigrado al que había estado siguiendo y una hembra negra con blanco, y junto a ellos, estaban las pulseras que había hacho hace unos días.

- ¡Las encontré! – Exclamó la chica eufórica - ¡Qué bien!

La chica levantó al gato atigrado del suelo y lo abrazó por su alegría desbordada.

- ¡Gracias gatito! – Exclamó la chica abrazando con tanta fuerza al gato que parecía que se iba a ahogar. – Un momento ¡¿Por qué te estoy dando las gracias?! ¡¿Si tú fuiste el que me ocasionó tantos problemas al robarte mi regalo para Ichigo?! – Exclamó la chica disgustada mientras soltaba al gato y lo miraba enojada - ¡¿Y para regalárselas a tu novia?! ¡Debería darte vergüenza! ¡Gato malo!

La chica se veía un poco intimidante, asustando a los pobres gatos, que tras verla con miedo, salieron corriendo de su escondite secreto, dejando las pulseras atrás.

La chica las recogió del suelo. Por suerte, no estaban dañadas, no tenían ni un rasguño.

- Por fin mis esfuerzos dieron resultado – Dijo aliviada

- ¿Rukia-chan?

- ¿Eh? Yuzu, Karin, ¿Qué hacen aquí? – Preguntó la pelinegra al ver a sus dos amigas acercarse a ella

- Te buscábamos. Nos preocupabas un poco – Le contestó Karin

Luego ambas vieron que las pulseras que pensaban desaparecidas estaban en las manos de Rukia.

- ¡Las encontraste! – Dijo Yuzu sorprendida

- Si, fue difícil, pero lo logré. Por fin encontré al gato – Le respondió la chica contenta

- ¿Buscabas al gato que te robó las pulseras? ¿Por qué no nos pediste ayuda? Podríamos haberlo conseguido más rápido – Le dijo Karin

- Iba a hacerlo, de verdad, pero me pareció una idea tan absurda y extraña que preferí hacerlo yo sola en lugar de molestarlas

- Aún así, la próxima vez nos pides ayuda, para eso están las amigas – Le dijo Yuzu dirigiéndole una sonrisa.

Rukia se conmovió un poco y se la devolvió.

- Hablan como si no tuviéramos nada más que hacer – Dijo la chica con la intensión de traerle curiosidad a sus amigas

- ¿Qué? ¿A qué te refieres? – Preguntó Karin confundida

- ¡Todavía hay preparativos que hacer! Pero mejor hablamos en casa, porque además debo hablarles por el motivo del que vine. Son mis amigas, quiero que lo sepan… - Confesó Rukia

- ¿El motivo por el que viniste? ¿No fue por vacaciones? – Preguntó Yuzu aún más confundida que su hermana

- … Es más complicado que eso…

Rukia empezó a caminar en sentido a la casa Kurosaki. Volteó la cabeza hacia las dos chicas y les dijo:

- ¡Regresemos a casa!

Sin motivos para quedarse en medio de la calle, regresaron juntas a casa, a resguardarse del frío, que al parecer era más intenso que en la mañana. Las hermanas tenían curiosidad por la discreción de Rukia, pero no le hicieron preguntas en el camino.

Cuando llegaron a su habitación, se sentaron en sus camas y comenzaron con las preguntas.

- Muy bien, ya estamos en casa. Dinos ¿qué nos querías contar?

- Si, ¿qué preparativos debemos hacer? – Preguntó Yuzu

- Creo que primero debería hablarles del motivo de haber tomado mis vacaciones aquí antes de hablarles del trabajo que nos queda

- ¡Mucho mejor! Eso es lo que más curiosidad me da, ¿por qué tantos secretos? – Le preguntó Karin

- ¿Y bien? ¿Cuáles fueron tus motivos de tomar tus vacaciones con nosotros?

La cara de Rukia enrojeció un poco. Le daba pena admitírselo a alguien, pero al ser sus amigas y las hermanas de Ichigo, consideraba que debía contarles.

- Bueno, yo… lo que tengo que decirles es… mmmm… jo, qué pena me da decirlo… mis motivos para venir… - El corazón de Rukia empezó a latirle más rápido de lo usual ¿Cómo sería si se lo contara a él? Le estaba resultando muy difícil así que supuso que sería mejor decirlo rápido - ¡Quiero decirles que la razón por la que vine aquí fue para confesarle mis sentimientos a Ichigo!

- ¡¿EHHH?! – Exclamaron ambas chicas un poco sorprendidas por la noticia, pero no tanto. Desde entes, les parecía que serían una linda pareja

- ¡¿De verdad?! – Le preguntó Yuzu emocionada, casi hasta las lágrimas

- Si

- ¡Qué bien! – Exclamó Karin y las dos hermanos levantaron las manos y chocaron los cinco, contentas

- ¿Les parece bien? – Preguntó Rukia aliviada. Se preguntaba qué clase de reacción tendrías por parte de ellas, y el resultado no estuvo nada mal.

- ¡Nos encanta la idea! – Respondió Yuzu

- Hasta donde sabemos Ichi-nii nunca ha traído novias a casa, ni siquiera sabemos si ha tenido… - Dijo Karin encanta la idea de que seas la primera, Rukia-chan – Finalizó Yuzu

- Chicas, muchas gracias. Me alegra escuchar eso de ustedes – Dijo Rukia rebosante de alegría y con una gran sonrisa en su rostro

- Y ahora que nos has dicho esto, no hay tiempo que perder – Dijo Yuzu seriamente y con una sonrisa de determinación - es momento de hablar de preparativos, ¡mañana debe ser perfecto!

- ¡Sí! – Exclamaron con mucho ánimo las otras dos

Las chicas salieron muy poco de la habitación durante el resto de la tarde. Solo salieron un par de veces a buscar algunos objetos por la casa. Los hombres no se fijaron mucho de su ausencia. Ambos andaban en sus propios asuntos. Así fue hasta que Ichigo estaba pasando frente a la habitación de sus hermanas. Justo en ese momento ambas salieron. Karin tenía una expresión neutral en su rostro, disimulando. A Yuzu, por otra parte, le brillaba el rostro de la emoción. Se veía como una muñeca feliz. Ichigo se sorprendió un poco ¿Otra vez estaba actuando extraño? Bueno, al menos no eran como los "ataques" del día anterior.

- Yuzu… ¿estás bien? – Le preguntó su hermano.

- ¡Bien! ¡Yo estoy bien! ¿qué tal tu, onii-chan? - Le respondió Yuzu con los ojos resplandecientes

- … Bien…

Las chicas siguieron con su camino dejando a Ichigo, como siempre desconcertado. El chico notó que habían dejado la puerta de su habitación entreabierta. La abrió y echó un vistazo dentro. Rukia estaba acostada en la cama, leyendo una revista.

- Hola, Rukia – Saludó a su amiga

- Hola, - Le respondió Rukia viéndolo por sobre su revista - ¿me estás visitando?

- Bueno, estaba algo aburrido – Le contestó, aunque había algo de lo que quería hablar con ella – así que, ¿qué tal tu día?

- Mmm, salí por ahí… - Contestó Rukia

Ichigo no se contentó con una respuesta tan corta.

- ¿Sola? Debió ser muy aburrido

- Quizás sí, quizás no – Respondió la chica. Ya estaba empezando a notar algo raro en la conversación

- No me digas, ¿saliste con alguien? ¿algún amigo?

- Quizás. ¿Por qué? – Le contestó la chica jugando un poco con él

- Nada, es solo que…. – Por un momento, el chico no supo qué decir - … ah, me preguntaba qué reacción tendría Byakuya si se enterara de algo así

- Ya veo…

De repente a Ichigo le dio un escalofrió.

- … Me acabo de imaginar algo… perturbador… - Dijo de repente, un poco en shock. Le empezó a dar miedo el líder de la familia Kuchiki

Cuando Ichigo le mencionó a su hermano mayor, un leve sonrojo apareció en su rostro mientras recordaba, tan bien como si hubiese sido ayer, una escena sucedido no hace mucho entre ambos en la mansión Kuchiki.

FLASHBACK ON – Mansión Kuchiki hace una semana

- Oe, Rukia, no te distraigas – Le dijo su amigo Renji

Ambos estaban entrenando durante su tiempo libre. Por alguna razón, Rukia estaba ese día algo distraída, lo cual no era normal.

- Si… lo siento, sigamos Renji – Se disculpó la pelinegra sin muchos ánimos

Su compañero hizo una pausa. La manera de actuar de Rukia no lo convencía. ¿Qué le pasaría? De todas maneras, siguió con el entrenamiento. Extendía su zampakutoh una y otra vez para atacar a Rukia desde múltiples direcciones; ataques que ella evadió con destreza y sin recibir ningún rasguño.

- ¡Bien hecho! – Exclamó el pelirrojo

Dirigió a Zabimaru de nuevo hacia ella, para que Rukia contraatacara.

Pero no parecía que eso fuera a suceder…

- ¡Cuidado Rukia! – Gritó Renji al ver que no podía detener la extensión de su Zampakutoh.

La chica reaccionó con un sobresalto, pero para cuando se dio cuenta de su situación, no le daba tiempo de esquivarlo. El miedo se mostró claramente en el rostro de ambos.

Entonces apareció frente a ella una lluvia de pétalos de cerezo. Mirándolas detenidamente resultaron ser las chuchillas de Zembonzakura. Bajó su mirada y vio que estas detenían a Zabimaru, que tras unos segundos, cayó al suelo. Con un shunpo, Byakuya apareció a su lado de repente. Renji estaba a medio camino corriendo hacia su amiga.

- N-nii-sama… - Pronunció Rukia sorprendida

- ¿Te encuentras bien, Rukia? – Le preguntó su hermano mayor

- Si…

- ¡Oe Rukia! ¿estás bien? ¿te pasó algo? – Le preguntó Renji, agitado

- No, tranquilo, Renji, estoy bien – Le contestó para no preocuparlo – creo que hoy estoy algo distraída

- ¿Algo distraída? ¡Casi te matas!

- … Lo siento…

- Quizá sea mejor que descanses un rato – Sugirió Byakuya mientras volvía a materializar su zampakutoh y la devolvió a su funda.

La chica no se negó, así que un rato después Renji se retiró, algo preocupado de la mansión Kuchiki. Rukia fue a su habitación y descansó por un tiempo corto. Pero no pudo descansar mucho, no estaba cansada, su distracción era por otra cosa. Se levantó del Futon (cama tradicional japonesa) de su habitación, abrió las puertas corredizas y se sentó en el umbral apoyada en ellas.

Tomó una bocanada de aire. Era un día fresco. Todo estaba tranquilo, solo sonaba el movimiento de las copas de los árboles, moviéndose, mientras la brisa le acariciaba el rostro. Miraba perdidamente el jardín. "Ichigo, me pregunto qué estarás haciendo…".

Escuchó unos pasos acercándose, y en poco tiempo vio a su hermano mayor acercarse a ella. Cuando llegó a su lado, se sentó elegantemente en el piso, a su lado.

- ¿Ya te sientes mejor? – Le preguntó con el semblante serio

- Si, gracias, nii-sama – Contestó la chica

Hubo un pequeño silencio.

- ¿Y estás bien? – Le peguntó Byakuya

- Nii-sama, ya me lo preguntaste

- No me refería a físicamente

- Estoy… bien – Respondió la chica. Pero no parecía muy segura.

El noble Kuchiki no siguió hablando, para no presionar a su hermana. Su mirada parecía estar perdida en algún lugar lejano. Definitivamente algo la estaba molestando, pero él no sabía qué era. Se veía algo… ¿nostálgica? ¿Podría ser eso? Quizás…

- Me pregunto… ¿cómo estará todo en el mundo material? – Se preguntó Byakuya. Quería ver la reacción de su hermana. La chica no respondió inmediatamente.

- Quien sabe… todos deben estar divirtiéndose en las vacaciones – Respondió Rukia

- Ya veo… Kurosaki Ichigo debe de estar tranquilo ahora

La chica se sorprendió de que lo mencionara.

- Parece como si pensaras que es un vago, nii-sama – Dijo su hermana algo decepcionada

- Para nada. De hecho creo que se merece un descanso. Después de todo lo que ha hecho.

- Si, ese Ichigo – Dijo Rukia y soltó una risita – siempre acaba metido en algún lío

A Byakuya le dio la impresión de que estaba más animada que antes ¿podría ser porque estaba hablando de ese muchacho?

- Y nosotros de alguna manera siempre terminamos siguiéndolo – Finalizó la chica

- Si…

Se quedaron de nuevo en silencio, aunque Rukia se veía más animada.

- Me pregunto qué estará haciendo… - Se preguntó. El líder de la familia se quedó en silencio por un minuto

- ¿No quieres ir a preguntarle?

- ¿Eh?

- Podrías tomarte unos días.

A su hermana le costó aceptar lo que había escuchado. Pensaba que no podría pedir unos días de vacaciones y ahí estaba su hermano ofreciéndoselas cuando ella pensaba que probablemente se opondría.

- ¿E-estás seguro, nii-sama?

- Si. Ese chico… se que estarás bien con él. Él salvó algo muy preciado para mí. Y no se detuvo ahí. – Dijo Byakuya expresando su gratitud, intentando no parecer exagerado - Debe de sonar raro que te diga esto. Es uno de los pocos a los que les confiaría… Puedes quedarte un tiempo con él si quieres.

La chica estaba sorprendida, pero aliviada. Podría ver a Ichigo, y quizá hablarle de eso que sentía desde hace poco, que con su ausencia se intensificó. De cierta manera, aunque le pareciera extraño, sentía que su hermano la estaba apoyando en eso.

- ¡Está bien! ¡Entonces iré a pedir unos días libres! ¡Empacaré mis cosas!... Me pregunto cuánto tardará eso… Debo hablar con el capitán.

- Bien – Dijo Byakuya.

Se levantó del suelo y se retiró, dejando a Rukia emocionada, haciendo planes en su mente. La chica no pudo ver, al estar de espaldas, que su hermano torció ligeramente sus labios en una sonrisa. Eso no se veía todos los días.

FLASHBACK OFF –

- Bueno, creo que para nii-sama, todo depende de quién sea – Dijo la muchacha continuando la conversación.

- ¿De verdad? No sé, siempre me ha parecido que sería algo estricto en ese sentido…

La chica le puso el pie en la cara para callarlo.

- Oye…

- Quizá no lo conoces lo suficiente, Ichigo ¿entiendes? – Le dijo algo irritada

- Si… ¿podrías quitar tu pie de mi cara?

- Mmmm, no…

- Rukia…

- Que no

- Te lo pido por favor

- Está bien…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Hola a todos! Por fin está aquí el próximo capítulo, jeje me costó conseguir ideas para este capítulo, pero resultó no ser tan difícil, creo que me pareció aceptable el resultado, ahora tendré problemas para actualizar el próximo capítulo de mi otro fic, porque mi computadora se estropeo D: todos los archivos están bien, pero tengo que conectar el disco duro y poner los archivos en otra computadora, espero hacerlo pronto para empezar a escribir el próximo cap.

Hey! Ya subí 3 dibujos de este fic a deviantart! No estuve flojeando durante estos casi dos meses que han pasado. Aquí está el link de mi perfil de la página: thedarkxelloss . deviantart . gallery / 42570892 solo junten los espacios y añadanle com/ porque no me lo agrega por muchas formas que lo intente u.u, ojala les gusten :D tuve que volver a publicar el capitulo por que Fanfiction no me dejo mostrar la pagina web

Por cierto, hay una cosa que quisiera pedirles, hay una chica en fanfiction que me pidió consejo para escribir un fic, y como es su primer fic, me gustaría que si quieren, lo lean, seguro les gusta. El fic se llama Orgullosos y Prejuiciosos de Evanna-118, y es un fic IchiRuki basado en el libro Orgullo y Prejuicio, hace poco se publicó el primer capítulo :)

Ya es hora de reviews anónimos! AS Carabajal, te dije que te ibas a asustar, Yuzu se volvió loca D: jajajajajajaja pronto verás que esconde Ichigo, no te impacientes, será en el próximo capítulo, o quizá en el siguiente, depende de si decido dividirlo, pero en fin, el punto es que lo verás *.* disculpa si me tardé demasiado jaja ¡espero que te haya gustado el capitulo!

P.D.: Te debo una disculpa xD pero te la daré en mi respuesta al review que me dejaste en el otro fic, tengo una larga disculpa escrita :3 prepárate para leerla!

No he decidido si el próximo capítulo será el último o el penúltimo, supongo que dependerá de qué tan largo me quede, Dios no puede creer que ya me falte tan poco para terminarlo. Me alegro de haberlo publicado por fin, espero que les haya gustado, espero actualizar pronto, no olviden dejar reviews, hasta pronto!