6. El día ha llegado
Era ya casi medianoche. Isshin Kurosaki ya se había ido a la cama hace rato, e Ichigo daba las buenas noches a sus hermanas y a Rukia, cansado y listo para subir a su habitación a dormir. En la sala de estar solo quedaban las tres chicas, sentadas en el sofá viendo televisión, aunque no había nada interesante a esa hora. Karin ya estaba algo somnolienta y tenía ganas de imitar a su hermano y subir a su habitación y caer rendida en su cama. Rukia también tenía el sueño reflejado en su rostro. Yuzu parecía estar bien despierta.
Karin se levantó del sillón mientras soltaba involuntariamente un bostezo.
- Bueno, creo que ya es hora de irme a dormir – Dijo la chica
- Espera, Karin-chan, ¡tenemos cosas que hacer antes de de dormir! – Exclamó Yuzu con una expresión será en su rostro, deteniéndola
- ¿Más cosas que hacer? – Preguntó Rukia fastidiada de todo ese asunto
- ¿Se puede saber qué tenemos que hacer tan tarde en la noche? – Dijo Karin harta. ¡Quería dormir!
- ¡Obviamente no podemos celebrar un cumpleaños sin un pastel! – Exclamó Yuzu
- Oh, cierto, me había olvidado… Como se nota que tengo sueño…
- ¿Haremos un pastel? – Preguntó Rukia pero nadie pareció prestarle atención alguna
- Ahora que Onii-chan se ha ido a dormir, tenemos el camino libre para hacer lo que queramos sin que nos vea, vamos, chicas, ¡a la cocina! Antes que se haga más tarde…
Las chicas madrugaron esa noche, así que cuando al día siguiente llegó la hora de levantarse de la cama, lo hicieron de mala gana. Para colmo, ese día hacía frío, ¡más de lo normal, considerando que estaban a mitad del verano!
A las 9 de la mañana, Ichigo seguía en la cama dormido, pero su familia no permitiría que siguiera así por mucho tiempo…
- ¡ICHIGOO! – Exclamó su padre mientras daba un gran salto, con la intención de aterrizar dolorosamente sobre su hijo mayor.
- ¡Déjate de tonterías, viejo! – Bramó el muchacho enojado como siempre por la conducta de su padre, interrumpiendo su salto con una patada en el estómago que lo expulsó de la habitación por la ventana
- ¿Creen que estará bien? – Preguntó Yuzu preocupada
- No es la primera vez que le pasa. Lo que me preocupa es que esté bien y regrese… - Respondió Karin en voz baja
Las tres chicas se encontraban ahí. Parecían estar escondiendo algo en sus espaldas.
- ¿Qué hacen ustedes 3 aquí?... – Les preguntó Ichigo que apenas había notado su presencia y estaba algo apenado.
- Hemos venido a desearte un… - Comenzó Yuzu
Y las otras dos se unieron:
- ¡Feliz cumpleaños! – Dijeron al unísono mientras Rukia extendía una bandeja con unas panquecas con sirope de chocolate encima y jugo.
- ¡Desayuno en la cama! Gracias – Dijo Ichigo ya que eso no pasaba muy a menudo.
- Ahora recuéstate y come tranquilo – Le dijo Karin
- Si, y no te atrevas a hacer algo que no sea disfrutar del desayuno que te preparó hoy Rukia-chan – Añadió Yuzu. A la pelinegra le apareció un ligero rubor en el rostro.
Las hermanas se dirigieron a la puerta con la intención de irse. Rukia iba a seguirlas, pero Yuzu la detuvo.
- Quédate con él – Le susurró al oído
- ¿Pero por qué?
Yuzu ni siquiera le respondió. Ambas se retiraron y los dejaron solos. Estuvieron en silencio durante un rato mientras Ichigo empezaba a comerse sus paquecas. Rukia se sentó en la silla del escritorio y lo vio comer.
- Así que tú lo cocinaste
- Si… - Le daba algo de pena admitir que lo había hecho ella. Se estaba preguntando si habría quedado bien.
- Está muy sabroso, gracias – Dijo el chico. Rukia estaba un poco aliviada.
- No hay de que, es tu cumpleaños
- Está realmente delicioso – Dijo con la boca algo llena.
La chica soltó una risita, de verdad que verlo así le causaba gracia, y algo de alegría.
- ¿Estás preparada para ir hoy al parque? – Le preguntó Ichigo
- Si. Estoy algo emocionada, creo que nunca he ido a uno – Respondió la chica. – ¡Quiero subirme a una montaña rusa!
- Yo quiero ir a la case del terror, dicen que la de ese parque de diversiones es muy buena.
- Esa no me emociona tanto, después de tantos hollows no creo que nada ahí me asuste – Dijo la chica
- No digas eso, hay casas de terror muy buenas, aunque no asusten, son muy entretenidas.
- Bueno, pero debes saber que no abrazo a nadie cuando me asusto.
El chico casi escupe el jugo que se estaba tomando.
- ¿Qué se supone que quieres decir con eso? – Le preguntó. Se atragantó un poco. La chica se puso a reír a carcajadas.
- ¡Jajajajajaja! ¡Tonto! – Exclamó la chica todavía riendo
- Tonta…
- Jeje… me da la impresión de que este será un día memorable…
Se quedaron callados unos momentos.
- Es tu último día aquí ¿verdad? – Le preguntó Ichigo (¿No es obvio?)
- Si… - Dijo la chica algo desanimada
- … ¿Y cuando regresas?... – Le preguntó también un poco desanimado
- Quien sabe… podrían pasar meses, o quizá un año… - Contestó
- Ya veo…
Un ambiente triste los rodeó por un rato.
- Es muy probable que pasemos mucho tiempo sin vernos así que, vamos a hacer algo ¿si, Ichigo? – Dijo Rukia animándose un poco
- ¿Qué cosa? – Le preguntó Ichigo con curiosidad
- Hagamos que este día sea un gran día. Vamos a pasárnosla muy bien – Dijo la chica y extendió su mano para estrecharla con la de Ichigo, como si hicieran un trato.
- Eso suena perfecto. – Este estrechó su mano con la de ella y así hicieron una promesa.
Entonces una expresión extraña apareció en el rostro de Rukia.
- Hay que ver, eres un desastre. ¡Tienes comida alrededor de tu boca!
Se sentó en su cama para acercarse lo suficiente, Agarró una servilleta de la bandeja y le limpió la cara. Para cuando terminó el chico tenía la cara algo roja.
- Ya está
- …. Gracias, Rukia…
- De nada.
Su mano seguía en el rostro del muchacho, pero no lo había notado. Su mirada estaba algo perdida en sus ojos. Sentía deseos de hacer más que tocar su cara (¡tampoco piensen mal! xD)
- Rukia… - La llamó Ichigo.
La voz del muchacho hizo que reaccionara. Y se levantó de la cama actuando como si nada.
- Bueno, descansaré un rato más antes de que salgamos con los demás. ¿Terminaste ya tu desayuno?
- Si…. Gracias por las panquecas
La chica agarró la bandeja de la comida de su regazo.
- Ha sido un placer. Nos vemos luego, entonces.
Salió de la habitación. "Hoy las cosas tienen que cambiar… no mas contenerme…" pensaba la chica acerca del momento algo incómodo de antes. Estaba decidida a terminar ese día de una manera diferente. No quería irse sin cumplir su objetivo. No quería contener sus sentimientos ni por un segundo más, quería tocar el rostro de Ichigo sin que fuera nada raro, sino normal. Este día tendría un cambio drástico definitivamente.
Limpió lo que había ensuciado del desayuno y subió enseguida a su cama a descansar. Sus pensamientos le habían hecho olvidar lo exhausta que estaba. Cuando llegó a la habitación puso una alarma y luego se lanzó a la cama, y en cuestión de minutos, se quedó profundamente dormida.
Las chicas se encontraban en el comedor leyendo unas revistas, pero parecía que pronto se unirían a Rukia, ni siquiera podían entender la mayor parte de lo que leían. A Karin se le escapó un ruidoso bostezo.
- Ah… que cansancio…. Debimos haber hecho el pastel antes… ¡nos fuimos a dormir muy tarde! – Se quejó Karin
- Si… - Yuzu también estaba algo cansada y los parpados se le caían del sueño – Todo el problema del regalo para onii-chan hizo que se nos olvidara… pero al menos nos quedó bien, valió la pena
- Si, supongo. Aunque saber que lo hicimos bien no me quita el sueño que tengo…
- No deberías hablar mucho, Karin-chan. Había que despertarte siempre porque te quedabas dormida mientras ponías la crema… - La reprendió su hermana.
- Eran las dos de la mañana…
- No hay excusas, ese pastel es para tu hermano mayor – Dijo Yuzu molesta
- … Si, es mi hermano, pero… creo que tiene más sentido que Rukia-san se preocupe más por el pastel que yo. Creo que un interés amoroso da más ganas de ayudar. – Dijo Karin pensando que su hermana exageraba un poco.
- Oh, Rukia-chan, ella si ayudó bastante, al contario de ti, Karin-chan. Quería participar en todo. – Dijo Yuzu con admiración recordando la noche anterior
- Si, se esforzó mucho… quizá demasiado – Dijo Karin
- Claro que no, Rukia-chan es admirable. El esfuerzo que hizo por alguien que ama – Dijo Yuzu muy sentimental
- Si…
- ¡Quiero ser como ella algún día! – Exclamó con los ojos brillantes
- Si, si, no te preocupes, estás más cerca que yo – Comentó Karin – A mi por ahora me da igual…
- Karin-chan – Dijo Yuzu en tono de regaño - ¿No crees que ya estás muy grande para ser tan indiferente?
- Crezco a mi propio ritmo – Le contestó esta de manera nada compleja
- Hum…
Yuzu la miró con expresión de molesta.
- Como sea – Karin no quería seguir hablando del tema - ¿qué tal si nos vamos a dormir un rato? Muero de sueño
- ¿Sueño? ¡si anoche siempre te dormías y fuiste la que se levantó más tarde!
- Oh, ya déjame…
Subieron a su habitación. Se esperaban que la habitación estuviera vacía; que Rukia seguiría con su hermano, pero cuando entraron la encontraron en su cama, profundamente dormida.
- ¿Qué? ¿Qué hace aquí tan pronto? Pensé que estaría con Ichii-nii – Dijo Yuzu algo decepcionada
- Tranquila, ya tendrán tiempo de verse más tarde. Déjala que recupere energías y vamos a imitarla ¿sí?
Se acostaron en sus camas y pronto se encontraban dormidas.
En el dormitorio cercano, Ichigo seguía sentado en la cama, no porque estuviera cansado, sino porque se sentía muy perezoso para levantarse. Solamente pensaba. ¿Cuánto tiempo pasaría antes de que pudiera volver a ver a Rukia? ¡Podría pasar un año o incluso dos!
- Todo esto de Sociedad de Almas – Mundo humano me está empezando a molestar… - Dijo para sí mismo en voz baja.
Puso los pies en el piso de su cuarto y se quedó sentado así un rato. Luego se levantó de la cama y fue hacia su escritorio, donde abrió una gaveta y sacó de ella la misma cajita pequeña y rectangular que Rukia había visto hace unos días. La abrió y observó su contenido por un rato, muy pensativo.
- No hay tiempo que perder – Dijo únicamente.
Seguía con su ropa de dormir, así que buscó algo para salir de su cuarto.
Llegada las dos de la tarde y faltando dos horas para el encuentro, la alarma del reloj que había programado Rukia sonó, despertando casi de inmediato a las tres muchachas. Tras ese rato de sueño ellas se sentían con sus energías renovadas, y el clima, que estaba algo frío y fresco las hizo sentirse más despiertas y completamente listas para continuar.
Poco después Yuzu se encontraba de pie en medio de la habitación, con una sonrisa en su rostro, con sus brazos cruzados y con una de sus manos sosteniendo una vara, lista para dar órdenes a sus dos compañeras, que se encontraban sentadas en una de las camas, esperando a que esta empezara a hablar.
- El momento ha llegado, compañeras. Hemos estado preparándonos por toda una semana, solo por este día. Pasamos por varios problemas: - Yuzu comenzó un discurso para darles ánimos, como si estuvieran a punto de ir al campo de batalla de una guerra – Ustedes buscaron y buscaron sin encontrar nada. – A partir de aquí se volvió muy dramática – Entre todas nos esforzamos en buscar ideas para el regalo especial, y cuando al fin lo encontramos, un felino se interpuso en nuestro camino…
- Sin mencionar la pintura en spray que se estropeó y nos dio un buen susto – Añadió Karin, que aún tenía esa escena fresca en su mente
- Incluso tuvimos que espiar a nuestro querido hermano y amigo para bucar pistas de qué le gustaría, pero no conseguimos nada…
- Espiar no es lo nuestro… - Interrumpió Karin de nuevo, pero Yuzu no hizo caso
- Y la pobre Rukia-chan tuvo que buscar a ese malvado gato por su cuenta, pero al final sus esfuerzos dieron frutos. Estamos casi listas – Continuó Yuzu
- ¡No te olvides del pastel por el que madrugamos!
- Si, ese pastel que pronto disfrutaremos. Pero a pesar de todos esos problemas, aquí estamos, casi listas para el último paso. ¡Hemos trabajado duro y pronto veremos el resultado! ¡Ánimo, chicas!
Las dos pelinegras aplaudieron con entusiasmo.
- Esperemos que sea bueno ¡no quisiera repetir toda esta semana! ¡Jamás!... o al menos no la mayoría… - Dijo Karin
- Si, toda esta intriga se acabará al fin – Dijo Rukia algo aliviada, aunque también nerviosa a la vez.
La muchacha no podía creer que el fin estuviera tan cerca.
- Si, este es un momento muy importante, ¡por eso debes verte bien, Rukia-chan! – Exclamó Yuzu - ¡Así que levántate de esa cama y métete a la ducha ahora! Después nosotras nos encargaremos del resto.
- Está bi… ¡ah! – Karin la empujó hacia el baño, salió y cerró la puerta – Podía entrar sola…
Una hora y media después, Ichigo se encontraba en su habitación, vistiéndose para salir con sus amigos dentro de media hora. Escogió una camisa azul oscuro con unos jeans y unos zapatos deportivos, y como el clima estaba algo frío, una chaqueta marrón. Estaba a punto de ponérsela cuando notó que desde hace rato que se escuchaba mucha actividad en el cuarto de sus hermanas. Se estaba preguntando qué estarían haciendo cuando su padre entró en la habitación. Este se apoyó en la pared con los brazos cruzados mientras lo miraba.
- ¿No tocas a la puerta? – Le preguntó el chico aunque no le importaba mucho en ese momento.
- ¿Realmente importa? – Contestó Isshin.
- Sólo si te importa la privacidad de tu hijo, y parece que no es así – Le contestó su hijo mientras se ponía la chaqueta.
Cuando terminó, se le quedó viendo a su padre y ambos se quedaron en silencio por un rato.
- Y… ¿para qué viniste? – Le preguntó Ichigo
- ¿No puedo venir a verte sin ninguna razón? – Respondió Isshin de nuevo con una pregunta
- Normalmente cuando vienes sin razón alguna, hay golpes o patadas relacionados – Contestó Ichigo. Isshin se rió por el comentario.
Se quedaron callados de nuevo.
- Solo vine a darte un consejo: Hay cosas que es mejor no posponerlas. Si puedes hacerlas ahora, hazlo antes de que pierdas la oportunidad o antes que alguien se aproveche de tu inseguridad, cuanto más tiempo dejes pasar, más posible será que pierdas tu chance. – Le dijo
Ichigo se quedó algo confundido por unos instantes.
- ¿Y de qué viene eso tan de repente? – Preguntó cuando se repuso.
Isshin soltó un suspiro de resignación.
- Solo tenlo en cuenta ¿está bien? – Le dijo y salió de la habitación, dejando a Ichigo solo.
Media hora después Ichigo se encontraba en la puerta, esperando a que Rukia bajara.
- Oe, Rukia ¿ya estás lista? – Preguntó Ichigo cuando comenzó a impacientarse.
Escuchó pasos, esperando que fuera Rukia pero quien se asomó fue Karin.
- Rukia-san mandó a decir que ya casi está lista y que la esperes - Dijo esta
- ¿Podrías decirle a "Rukia-san" que si no salimos pronto llegaremos tarde? – Le dijo Ichigo haciendo énfasis en el nombre.
Ella les comunico a las chicas en el piso superior. Ichigo no lograba escuchar lo que decían. Tras conseguir una respuesta continuó:
- Rukia-san dice que debes aprender que el tiempo de preparación de una mujer antes de una salida es sagrado – Informó Karin
- Pues dile a "Rukia-san" que su tiempo me tiene sin cuidado ¡y que se apure!
Karin pasó el mensaje de nuevo. Esta vez pudo escuchar a Rukia exclamando, quizá algo enojada, pero no pudo entender qué había dicho.
- ¡No le digas que dijo eso! – Escuchó Ichigo que decía Yuzu
- ¿Y qué le digo entonces? – Preguntó Karin
Karin escuchaba la respuesta mientras que su hermano la miraba, pensando en lo ridícula que era esa situación. Su padre entró a la habitación y lo vio parado en la entrada.
- ¿Sigues aquí, Ichigo? – Le preguntó sorprendido
- ¡Exacto!
- Vaya que te desesperas rápido – Dijo Rukia que recién había entrado a la habitación.
Ichigo se quedó sin palabras cuando la vio. Le pareció que se veía preciosa. Habían peinado su cabello y le habían hecho un par de pequeñas trenzas que unieron a la parte posterior de su cabeza y le habían puesto una flor de adorno, unos pendientes y un par de ganchillos al frente. Tenía maquillaje, pero muy ligero, y nada cargado, lo cual se le veía muy bien. Le habían pintado las uñas. Estaba usando un vestido color amarillo cremoso, y llevaba encima una chaqueta azul casi tan larga como el vestido y unos botines negros. ¿Por qué se habían tardado dos horas en prepararla? ¡Quién sabe! Pero valió la pena, ¡se veía increíble! e Ichigo lo había notado.
- Así que ¿Cómo me veo? ¿me veo bien para salir con los demás? – Preguntó la chica a Ichigo. Él parecía haberse quedado sin palabras. No sabía si era su impresión, pero le parecía que estaba un poco sonrosado
- Pues… te ves bien – Le respondió con las primeras palabras que se le ocurrieron, todavía no había digerido esa impresión que le había dado su entrada.
A Yuzu esa respuesta le parecía insuficiente y muy simplona, lo cual era inaceptable dado el esfuerzo que habían hecho para conseguir un halago decente.
- Jo, Onii-chan, ¿eso es todo? ¡Mírala bien! – Exclamó algo molesta
- Si, Ichigo, que tonto, mírala, ¡Rukia-chan está preciosa! – Dijo Isshin con corazones en lugar de ojos.
- Bueno…
- No importa. – Interrumpió Rukia.
Realmente no le molestaba, sabía que Ichigo no diría nada increíble, y ese aspecto de atontado con el que lo había dejado fue mucho mejor que cualquier palabra que hubiera podido pronunciar.
- ¡A mí si me importa, no te vas hasta que des un halago decente! – Exclamó Yuzu
- Podrían tranquilizar… - Decía Karin pero fue interrumpida por su padre
- ¡Sí! ¡Dí algo! – Exclamó este y lo golpeó inesperadamente en la cabeza con un periódico.
Ichigo hizo caso al violento mensaje e hizo un halago, intentando no sonar muy impresionado.
- Ejem – Tosió. Estaba algo nervioso – Te ves bastante bien el día de hoy
- ¿Quieres decir que no me veo bien el resto del tiempo? – Le dijo Rukia jugando, aparentando enojo.
- … Yo nunca dije eso…
- ¡Jaja! ¡Caíste! – Dijo la chica y se empezó a reír. Ichigo se sintió aliviado.
- Como sea… Ya tienes todo, ¿no? Entonces vamos, antes que se nos haga tarde.
- Si. ¡Pásenla bien! Seguro que lo harán jeje – Dijo Karin alegre
- Claro… - Respondió Ichigo pensando que su hermana exhibía una extraña sonrisa en ese momento
- Ichigo, ¿puedes adelantarte un poco?, te alcanzaré ahora – Le pidió la muchacha
- ¿Eh? Está bien, no te tardes – Le contestó y salió de la casa a la calle, dejando a las tres chicas solas con su padre.
- Dile a tu amiga que le deseo suerte – Le dijo Isshin guiñándole un ojo. La chica le sonrió. Las otras dos no entendieron, pero no hicieron preguntas.
Isshin se fue, dejando a las tres chicas solas. Las hermanas se preguntaban que le sucedería a Rukia.
- ¿Está todo bien, Rukia-chan? – Le preguntó Yuzu
- Chicas… - Decia Rukia
- Si, ¿sucede algo? – Le preguntó Karin
En ese momento Rukia se abalanzó sobre ambas y les dio un abrazo.
- Si no fuera por ustedes, mucho de esto no habría pasado, quizás nada ¡Muchas gracias!
Las dos chicas estaban algo sorprendidas, pero sonrieron y le devolvieron la muestra de gratitud.
- No hay de qué, siempre puedes contar con nosotras, Rukia-san – Le dijo Karin sinceramente.
- Si… - Dijo Yuzu que estaba a punto de soltar unas pequeñas lágrimas.
Rukia las soltó, dio media vuelta, y salió por el umbral de la puerta, dejando a Yuzu y Karin algo sensibles… bueno, más Yuzu que Karin…. La chica soltaba lágrimas.
- ¿En serio estás llorando? – Le preguntó Karin algo perpleja
- Es que… es que… ¡eso fue hermoso! *sniff – Le contestó en medio de llantos. No quiero que se vaya, ¡no quiero que regrese a… a… a cual sea el lugar del que vino! – Exclamó la chica ruidosamente
- Ya, ya – La consoló su hermana con unas palmadas en la espalda.
- Solo podemos desearle suerte…
- Tranquila, a juzgar por la cara de tonto que tenía Ichi-nii cuando la vio, la tendrá heheh – Dijo Karin con confianza.
¿Cómo les iría en la salida? ¡Ya lo verán en el próximo capítulo!
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Hola! aquí estoy de nuevo después de creo que dos meses sin actualizar, realmente este capítulo lo termine hace como una semana, pero quería adelantar más dibujos antes de publicarlo para que pudieran verlos. Aquí están: thedarkxelloss . deviantart . gallery / 42570892 solo junten los espacios y añádanle com/ porque no me lo agrega por muchas formas que lo intente u.u cada dibujo es de un capitulo: El horror de Yuzu / Yuzu's horror corresponde al primer capítulo aunque ese no me gustó mucho xD. Kuchiki Rukia corresponde al segundo capítulo. Pulseras a lo chappy corresponde al tercer capítulo… y es mi favorito… Trio Detectivesco / Detective Trio corresponde al cuarto capítulo y es otro de mis favoritos xD el quinto capitulo no tendrá dibujo y el dibujo de Rukia de este sexto capítulo con la ropa de este capitulo ya lo dibujé, solo me falta terminar de colorearlo, quizá lo haga entre semana.
Como dije antes este capítulo ya estaba listo desde hace una semana, pero quería adelantar los dibujos para no sacar el resto de una vez en el próximo capítulo, que por cierto, no sé si será el último o el penúltimo, dependerá de que tan largo sea, pero quiero que sea el último para terminar de una vez! estoy ansiosa de terminar mi primer fic! (el one-shot ¿Qué sucedió? no cuenta para mi... y tiene un solo review T-T)
Review anónimo! de AS Carabajal Sii la ultima escena me gustó escribirla *.* me dio risa jaja y la escena de Byakuya la tenía pensada desde hace uff, aunque no tenía a Renji en ella, ni una pelea de entrenamiento o.o pero esa es mi versión de como reaccionaría Byakuya, o al menos al principio, luego es algo confuso xD Gracias por tu review! :3 Nos vemos! Ojala te haya gustado el capítulo!
Bueno, lo último que tengo que decir es: pude terminar este capitulo relativamente poco después de terminar el de VHK porque ya estoy terminando clases, por fin no mas tareas! y porque... ¡OH POR DIOS YA ME VOY A GRADUAR A FINALES DE JULIO! OoO Soy tan feliz! o al menos hasta que llegue la Universidad xD ahí las tareas del liceo/secundaria no serán nada en comparación... Ya hice la Prueba Interna para la Universidad espero me acepten *.* pero bueno, disfrutar mientras se pueda. Espero publicar el siguiente capítulo de Vacaciones en el Hotel Komamura la próxima semana, ya he escrito la mitad, no se lo vayan a perder! las cosas se pondrán interesantes x3
Bueno, esto es todo lo que quería decir, ojala les haya gustado el capitulo y hasta pronto! Bye-bye!
