Cambios—Capitulo II: Cita.
Para su hermano tener una "cita" o mejor dicho que su hermana tuviera una "cita" no es que fuera nada del otro mundo, sobre todo porque él elegía quien debía de formar esa cita con su hermana.
Rukia a veces pensaba en esos mangas que leía en el mundo humano en donde un chico y una chica tenían una cita en el parque de atracciones, comiendo comida rápida, cogiéndose de la mano, hacer bromas y como pasaba en muchas historias que había leído, subir a una noria y darse un beso ahí.
Sinceramente, en ninguno de esos mangas el hermano de la protagonista le organizaba una "cita" que en el fondo ella sabia lo que iba a pasar. Nada de privacidad, nada de bromas, ni de comida rápida ni de conversaciones divertidas.
Su hermano se había encargado de buscarle un estirado…perdón, un noble como él, de buena posición, buena economía y buena posición en el sereitei, hablar del tiempo tomando el té y comiendo en algún lujoso restaurante.
Rukia llevaba noches sin dormir dándole al coco por qué de todas las formas que su hermano tenia de intentar que su hermana se "entretuviera" era organizándole una cita…a lo mejor su hermano le estaba diciendo indirectamente que era hora de casara? O igual se había pasado mucho tiempo en las nubes pensando en si Ichigo volvería vivo de sus misiones hasta el punto de que hizo creer a su hermano que solo pensaba en el trabajo? Ella creía que eso le parecía bien a su hermano…lo del trabajo, no lo de Ichigo, claro.
Igual su hermano no tenia claro como comunicarse con ella. Pero organizándole una cita no era la mejor opción, al menos para ella.
Intento despreocuparse con el paso de los días, no parecía que su hermano quisiera presionarla para casarse, más bien parecía mera formalidad que su hermana fuera conociendo a los nobles de su mundo.
Nada, en el fondo nada tenia sentido.
Y encima Ichigo había estado una semana entera de misión en Hueco Mundo…y no, no era malo, más bien era bueno. Las misiones allá solían durar semanas incluso meses.
Y claro, eso era la comidilla del Sereitei, sobre todo del escuadrón.
—La verdad es que Kurosaki—kun es formidable.—dijo Momo mientras tomaba su tentempié. –Las misiones de ese tipo no suelen durar tan poco.
—Eso es porque él hace que duren poco.—contestó Rukia abriendo el obento. A veces se cruzaba con las demás tenientes y compartían el almuerzo.
—Esta claro que eso esta subiendo su popularidad.
—¿Te refieres a lo de los rumores de ser capitán?—preguntó Nanao acomodándose las gafas.
Matsumoto soltó una pequeña risilla.
—Que va que va! Digo entre el público femenino.
Rukia entonces recordó…esa era la razón. La razón por la que cada vez le daba más cosa estar cerca de Ichigo.
Desde hacia tiempo que se había formado como un pequeño club de fans de Kurosaki Ichigo, en donde muchas shinigamis sobre todo estudiantes de la academia, querían que Kurosaki—san les hiciera realidad más de una fantasía sexual.
A veces cuando estaba cerca de él la miraban como si fuera una de ellas, cosa que le daba igual, cosa que no soportaba a veces…bueno algo le debía de importar si a veces no lo soportaba, por eso a veces lo evitaba.
—Por cierto donde esta ahora el famoso?
—Esta en mi escuadrón.—dijo Isane.—Lo trajeron con alguna que otra herida pero esta bien, lo que pasa es que lleva como dos días durmiendo y aun no ha despertado.
—Igual luego me paso—Dijo Rukia casi sin pensar.—si tengo tiempo.
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Al final sí encontró algo de tiempo. Sin embargo no sabia para qué había ido, ya le habían informado de su estado y estaba más dormido que un tronco.
La morena observó como dormía, con una mano en el estomago, una pierna fuera y con la boca abierta. Bueno si podía dormir con su cuerpo en esa posición es que muy dolorido no estaba.
Antes de poder girarse si quiera Ichigo empezó a hacer ruiditos de volver al mundo real.
—¿Ru…kia?
—Por fin despiertas…llevas casi dos días y medio durmiendo. –dijo la morena entrecerrando los ojos. Viendo como el Ichigo se desperezaba.
—Al final nos cargamos a más huecos de los que pensábamos.—dijo rascándose la cabeza.
—Unohana ha dicho que estas bien, de todas maneras Ukitake—taicho quiere saber como estas así que pásate luego por el escuadrón.—terminó de decir y luego se dirigió a la puerta dispuesta a marcharse.—Si estas cansado ven otro día querrás tomarte unos días de descanso…
—Estoy bien, puedo pasarme luego.
—Como veas.—dijo juntando los hombros.—Pero te aconsejo que no lo hagas si quieres que te dejen tranquilo aunque sea un día.
Ichigo no dijo nada pero si formó una pequeña sonrisa que la morena no vio ya que estaba ya en la puerta dispuesta para marcharse.
—¿Nada más? ¿Solo eso tenias que decirme?
—¿Qué más quieres que te diga?
—No. Nada, supongo. –dijo mientras se volvía a acostar, dándole la espalda.
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Ay, Kami—sama.
Ósea que iba en serio.
Cuando llegó a su escuadrón al día siguiente lo encontró. En la mesa de su despacho.
Una carpeta con una foto y la información de quien sería su primera "cita" (N/a: Tengo entendido en Oriente se suelen presentar así a los pretendientes).
Sacó los papeles del interior del sobre dos dedos como si quemara o les tuviera miedo. En el fondo aún pensaba que Nii—sama acababa de descubrir su sentido del humor y lo estaba empleando en ella.
Igual podía fingir que estaba enferma para quedar…en toda su vida. O que tenia que ir a matar Huecos…y quedarse a vivir allí para siempre…
Se reprendió mentalmente… ¿Qué manera de actuar era esa? Kami—sama si hasta Ichigo actuaria de una forma más madura de lo que estaba haciendo ella en ese momento.
Ichigo simplemente las rechazaría y…o no, que ella supiera nunca se había encontrado en la situación en la que se encuentra ella y cada vez tenía más éxito entre las mujeres y más y más y más…
—Genial…—se volvió a reprender mentalmente.— ¿Qué coño hago pensado en él y en este tema a la vez si no tiene nada que ver?
—¿Es eso nuevo papeleo?
Hablando del rey de Roma.
Rukia se apresuró a volver a meter la información de la cita en el sobre en un abrir y cerrar de ojos sobresaltada, lo hizo con tanta ímpetu que medio sobresaltó al shinigami, el cual solo parpadeó con sorpresa—
—¿Es algo que yo no pueda ver?
Ya lo creía. Rukia no le apetecía que NADIE supiera los de las citas de su hermano. Y mucho menos si llegaba a oídos a la asociación de mujeres shinigami ahora que caía.
—No, no es eso.—dijo nerviosa Rukia negando con la cabeza.— Es qué…Di algo Rukia…Me has sobresaltado. Solo es papeleo formal.
El shinigami entró en el despacho hasta ponerse en frente del despacho.
—Creí haberte dicho que no hacia falta que te pasaras.—intentó cambiar la morena de tema.
—Quería saludar a Ukitake pero por lo visto ya se ha ido porque se encontraba mal.
—Aah.—la shinigami aún se mostraba algo nerviosa e intentó guardar el sobre en algún lugar de su escritorio pero antes de poder volver a cogerlo el chico ya lo había hecho.
—La ultima vez te dije que me encargaría de esto y al final no pude, si quieres yo me encargo de…
—¡No! –gritó la teniente cogiéndole el sobre de entre las manos con la misma velocidad de antes. Kurosaki ahora si que se había quedado atónito del todo.—¡Ya te dije que me encargaría yo, tú vete a casa a descansar ya! –sin darse cuenta había alzado la voz más de lo que le hubiera gustado.
Ichigo solo levantó una ceja con bastante molestia.
—¡Oye solo me encargo de lo que debo hacer! ¡Este también es mi trabajo!
—Acabas de venir de una misión. ¡Lo mejor es que te vayas a descansar!
—¡Ni que fuera tan inútil! ¡Rukia dame eso!—dijo intentando cogérselo otra vez.
Rukia lo impidió de nuevo. Algo de nostalgia se formó dentro de ella, hacía tiempo que no peleaban.
—¿Esta bien quieres trabajo? –cogió un gran montón de papeles que tenia guardado en un cajón y se los entregó a Ichigo. La montaña de informes era tan alta que sobrepasaba su propia cabeza. —¡Aquí tienes! ¡Y los quiero para mañana a primera hora!
Por un momento se quedó esperando a que le siguiera el juego a que le llamara "maldita enana" o "joder Rukia" pero simplemente vio como el shinigami decía un leve "de acuerdo" y luego desaparecía por la puerta con la montaña.
Aún no sabia si le gustaba que se hubiera vuelto tan serio o si debía de sentirse orgullosa. Sí, eran Teniente y subordinado…pero también nakama. Bueno hacia tiempo que no se iban de misión juntos ni hablaban como antes ni nada pero…
Suspiró cogiendo el sobre que tanto había resguardado y se quedó pensando si también debía de ir tomándose más en serio algunas cosas como esas estúpidas citas.
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Cada vez era más normal comer con su hermano. Como cambiaban las cosas antes veía más a Ichigo que a él. No pudo evitar pensar que igual comía cada vez con ella para ver si alguno de los dos hablaba sobre el tema de los pretendientes.
Y sabía que él no iba a decir nada por ahora así que, en el momento de llegar la hora del té de después de la comida cogió el primer sobre que vio de los cinco que le habían dado y lo puso en la mesa sin abrirlo. No se iba a engañar así misma pensando que eso de verdad le daba alguna importancia.
—¿Te lo has pensado entonces? –preguntó mirándola por encima de la taza de su té.
—Si.—mintió.
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Cuando llegó a su despacho, Ichigo ya llevaba diez minutos esperándola con la montaña de informes en sus brazos.
—Ohayo.
—Ohayo… ¿Vas a tardar mucho en entrar?
Se preguntó cuanto había tardado en rellenar todos esos informes en solo una noche, aunque claro había estado dormido varios días seguramente se había tomado toda la noche. Rukia le abrió y dejó los documentos en su mesa.
Luego se quedaron un rato en silencio esperando a que alguno hablara o simplemente se fuera de allí. La chica se sentía rara de poder sacar cualquier tema de conversación tal y como lo hacia antes.
Bueno el único tema de conversación que podía sacar ahora era que esa noche habia quedado con un tio que ni había sacado la foto del sobre…pero no era adecuado ahora evidentemente.
—Oye, creo que voy a seguir tu consejo y descansar aunque sea un par de días.
—Me alegro.
—Y…
—¿Y?
—Igual voy esta tarde con Renji, Matsumoto y demás a beber por ahí, ¿Te vienes?
Rukia abrió ligeramente los ojos con asombro.
—¿Esta noche?
—Es el único hueco que tenemos libres desde hace meses.
Si, meses en los que apenas hablaban a no ser que fuera para informarse de las misiones. La verdad es que si que le apetecía.
—Si que me apetece pero…no puedo.—dijo con pesar en las dos últimas palabras.
—Si tienes mucho trabajo te puedo ayudar.
—No, no es por eso, pero gracias.—dijo con una pequeña sonrisa y sintiéndose un poco contenta por la amabilidad del muchacho.
—¿Entonces?
—Es que no puedo.—respondió cerrando los ojos. Menuda casualidad que quedaran la misma tarde en donde ella había quedado.—No es que no quiera.
La miró interrogante unos segundos.
—Bueno, tú te lo pierdes.—dijo dirigiéndose a la puerta.
—Tampoco sé si quiero arriesgarme a ver como Kira, Shuuhei y Renji te obligan a beber más y más quedarte en ropa interior como hacen ellos.—dijo con suma intención de molestarlo.—Siempre terminan así.
—Crees en serio que me dejaría?
—Si.
El pelinaranja se giró para maldecirla con la mirada.
—¿Has pensado alguna vez en ser más amable?
—Lo haré el día en que me llamas Kuchiki Fukutaicho.
—Pues espérate sentada.—Dijo entrecerrando los ojos empezando a molestarse.—Ya te avisé que NUNCA lo haría.
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—¿Qué ha dicho?
—Dice que esta ocupada.
—Bueno no me sorprende.—dijo Matsumoto.—Rara vez la veo beber alcohol.
—A ti tampoco te he visto nunca Ichigo.—se burlo Ikkaku.
Ichigo no dijo nada aunque quería devolverle la burla, siempre se había dicho antes que era menor de edad, luego cuando la cumplió alguna vez salió con Keigo después de graduarse y luego se vino a la sociedad y tampoco tuvo tiempo.
Una vez que llegaron al lugar donde los shinigamis bebían (N/a: algo parecido a un bar supongo xD pero con mesas más separadas por muros de madera)
—Totalsh! Hip! Que no sé que me pidió hip el otro mi capitán hip! Yo tenia mu—hip—cha resaca hip! Y…el caso es que le quité unos informes que estaban hechos desde hace meses y hip! Se los presenté como si hip! Si los acabara de hacer y hip! Dijo que habia hecho un hip! Buen trabajo! –grito Matsumoto elevando el pulgar.
Las carcajadas de los presentes llenaron toda la sala.
Ichigo apoyó su cabeza en su mano medio aburrido, creía que iban a tardar más en viajar al mundo de alcolandia aunque ya sabia que eran expertos. El como mucho tenía las mejillas rojas pero nada más.
—mmm
—….
—mmm
—¡Joder Renji! ¡Quieres dejar de hacer ruiditos! Estoy a tu lado y molestan sabes?
—Estaba…hip…pensando…
—Te felicito.—dijo Ichigo sin ganas tomando otro sorbo del sake y volviendo a su posición inicial.
—¡COMO PUEDES PENSAR EN UN MOMENTO COMO ESTEEEEE! –grito un borracho Sentaro— lanzándose como él y zarandeándole— ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar!
A Kira y Kiyone que le parecía divertido lo que hacían y se tiraron encima de Renji para zarandearle más y más y gritarle más y más.
La sala entera se lleno de ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar! ¡Prohibido pensar!
Renji de una patada se liberó de los tres.
—¡Dejadme en paz OSTIAS! ¡Y vosotros! –Señaló a Kiyone y Sentaro.— ¡¿Que pensaría Rukia si os viera así?
—Pues lo mismo que piensa ya.—dijeron a la vez riéndose estruendosamente.
—Joder, si estuviera ella aquí dudo que os comportarais así.
—¡SI estuviera aquí! Tú lo has dicho!
—Además siempre tiene el doble de trabajo debido a Kurosaki! –grito Kiyone señalándole con el dedo acusador al nombrado.
—¡No me extraña! ¡Aguantar a este debe ser agotador! –dijo Ikkaku muy feliz dándole fuertes golpes en la espada al susodicho.
—¡Joder no me des tan fuerte! –Codazo a Ikkaku en toda la barbilla—¡Y si Rukia tiene el doble de trabajo es solo porque quiere!
La puerta de madera corrediza se abrió dejando ver a una Matsumoto que luchaba por mantenerse de pie.
—¿Estáis—hip— hablando de—hip— Kia—chan?
—¡Estábamos diciendo que si no fuera por este de aquí!
—¡Tengo nombre!
—¡Rukia estaría ahora con nosotros! Pero por culpa de Ichigo tiene el doble de trabajo.—dijo Kiyone negando con la cabeza.
—Muy ocupada no estará. Ya que esta arriba.
—¿Arriba? ¿Arriba donde? –preguntó Renji tomando un vaso de sake.
—Esta en el piso de arriba donde las cosas son más civilizadas que aquí.
—¡Qué fuerte! ¡Viene y no nos lo dice!
—Es que estaba con un hombre.—finalizó la pelirroja tirándose al suelo.
Renji y Ichigo giraron sus cabezas.
MADRE MIA! O.O no me esperaba tener tantos reviews en el primer capitulo! Uff ahora espero que despues de haber leido el comiezo lo que viene despues os guste y no os decepcione . ¡En serio! Espero de todo corazón que os vaya gustando la historia. Muchas gracias por sus comentarios ahora me pondré a contestarlos ^^. Por cierto se me olvidó decirlo! Ahora me iré centrando en Rukia sobre lo que más va sucediendo y tal así que quizá haya algún POV de ella y luego ya me iré centrando en Ichigo.
Y otra vez...¡Espero que os haya gustado el capitulo!
Si os gusta espero vuestro review por fis .
^^ ja ne!
