Cambios-Capitulo III: Cotilleos.

No se puso tan nerviosa como creía.

Fue solo un par de minutos antes al sitio donde había quedado con el noble que sería su cita de esa noche, en el tiempo que estuvo sentada jugando con sus dedos se quedó pensando cómo debía de actuar y que decir y como iba a terminar o mejor dicho cuando iba a terminar.

Por suerte cuando llegó y vio que su cita era un hombre tranquilo se calmó un poco, hablaban de cosas amenas y de algún que otro asunto de la nobleza y sobre todo de los puestos que tenían cada uno.

Así que la cena transcurrió sin ningún problema. El noble se retiró, la acompañó a casa y todo perfecto.

Si, perfecto.

— ¿Ayer quedaste con un hombre?

Rukia levantó la cabeza lentamente hacia la persona que le había hecho una pregunta la cual no asimilaba aún. Ichigo estaba enfrente de ella mirándole sin ninguna expresión en la cara pero esperando a que la morena respondiera, la cual hasta ahora había estado distraída desde que había entrado a su despacho con ella sentada en la silla del escritorio pensando en lo de ayer…y pensando en qué le diría hoy Nii-sama.

— ¿Eh? —Por fin reaccionó —No...No estaba atenta ¿Qué es lo que me has preguntado?

—No nada —dijo rodando los ojos —Tengo que ir a hablar con Ukitake. Ja ne.

Se quedó un par de segundos asimilando la información mientras observaba como Ichigo se iba.

— ¡ESPERA! —Soltó de repente levantándose de sopetón de la silla de su escritorio y provocando el parón del shinigami. — ¡Quieto…ahí! —dijo lentamente.

El shinigami intentó girarse para enfrentarla pero no pudo, de repente la puerta se abrió y un grupo de mujeres shinigamis le pasaron por encima corriendo y se pusieron en frente del escritorio de Rukia con micrófonos, grabadoras y libretas.

— ¡¿Kia es verdad que ayer quedaste tuviste una cita con un hombre? —preguntó Matsumoto poniendo un micrófono en su boca.

— ¡Kuchiki-fukutaicho! ¿Es verdad que esa persona era su prometido?

— ¿Es cierto que planea casarse?

— ¿Es cierto que ese hombre fue elegido por el mismísimo Byakuya?

La teniente miraba a todas partes parpadeando con nerviosismo, sudando frio moviendo las manos intentando calmarlas. Era impresionante como se habían enterado. Intentó lanzarle una mirada a Ichigo como intentando preguntarle si él tenía algo que ver por la pregunta de antes o cómo es posible que ya se hubiera extendido el rumor, pero debido al golpe con la puerta se estaba tocando la nariz dolorida.

— ¿Se…puede…saber… —su voz era débil y se masajeaba las sienes con los dedos intentando calmarse —Como os habéis enterado?

—Ayer Matsumoto te vio.

— ¿Y no pensasteis que a lo mejor tenía que ver con mi trabajo?

—Es que enseguida fui a casa de Bya-kun! —dijo Yachiru muy feliz, ya todos sabían que se habían montado túneles secretos por toda la mansión incluso habitaciones secretas —Y escuchamos como Byakuya te preguntaba que tal te había ido y vi que tenía más sobres sobre nobles en la mesa.

Kami-sama…

La shinigami se dejó caer en la silla intentando calmarse, pero la asociación esperaba respuestas y las quería ya.

—Kia… ¡No puedes dejar que tu hermano te trate así!

— ¿Qué?

— ¡Tú tienes que casarte con quien tú quieres! —Matsumoto se subió a la mesa y la señalo con el dedo mientras se ponía en pose guay — ¡No puedes dejar que Byakuya te elija tu propio marido! ¡A saber quién te toca y como te trata! ¡Tienes que plantarle cara!

—Pero…un momento…

— ¡Kuchiki! ¡Cuenta con nosotras! —dijo Nanao que el tema de que un hombre tratara así a las mujeres le parecía lo peor, seguramente por pasar tanto tiempo con su capitán — ¡Si hace falta arruinaremos todas tus citas!

—No no no no no no no no no y no! ¡Os estáis equivocando! ¡Que yo sepa esto no significa que me tenga que casar! —Intentó mirar una vez más a Ichigo pero ya había desaparecido dejándola con todo eso encima — ¡Nii-sama no me está obligando a nada!

Las shinigamis no estaban muy convencidas pero seguían tomando apuntes.

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Tras explicar mucho, MUCHO, MUCHISIMO rato malgastando su tiempo en explicarles a la asociación de mujeres shinigamis que la situación no era tan exagerada como ellas se pensaban en vez de hacer su trabajo (prácticamente habían estado hablando toda la mañana y tarde) se alejó de allí y se fue a descansar a uno de los lugares de entrenamiento que por suerte no había nadie. Se había llevado su obento pues debido a la larga explicación no la habían dejado comer.

— ¿Estas comiendo ahora?

—No me han dejado comer —contestó sin girarse centrado en comerse su comida, no le apetecía mucho mirar a Ichigo, ni hablar del tema con él.

Sin embargo no pareció pillar la indirecta pues se sentó a su lado, aunque mirando al cielo.

— ¿Qué te ha dicho Ukitake-taicho?

—Lo mismo que tú. Que me tome unos días de descanso.

—Da las gracias, es no se los dan a cualquiera.

—Dice que he rendido demasiado y que me lo merezco simplemente —dijo juntando los hombros.

Rukia no dijo nada, solo siguió comiendo su obento sin mirarle y sin sacar más conversación a ver si se iba y no mencionaban lo de Byakuya, al fin y al cabo el primero en hacerle "la pregunta" había sido él aunque no hubiera estado muy atenta. Que suerte tenia a veces, por lo que le habían contado el noble la había llevado al restaurante que estaba encima del bar donde estaban ellos y eso porque ella había insistido en que no hacía falta ir a un sitio muy caro para conocerse…si lo hubiera sabido…

—Hace mucho que no hablamos —soltó de repente Ichigo mirando el cielo.

—Ya lo sé —dio otro bocado a su comida.

— ¿Cómo te va todo?

—Bien…

—Ah ¿sí?

Kami… ¿Estaba intentado sacarle el tema?

—Bueno ya lo has visto… —rodó los ojos —hace tiempo que la asociación de mujeres shinigamis no sacaban la prensa de corazón desde hace meses y han inventado todo esto.

—Ya lo he lo he visto.

—Ya se cansarán.

— ¿Pero es cierto?

— ¿Qué coño te acabo de decir? —dijo empezando a molestarse, se repetía una y otra vez que no quería hablar del tema…otra vez.

— ¿Byakuya quiere que te cases?

—No —dijo tajantemente pero luego se quedó pensando dos segundos —Bueno no lo sé, que yo sepa no.

En el fondo entendían que hubieran pensado eso la asociación, ¿Para qué mas quería Nii-sama buscarle citas? Ella no lo sabía, ellas no lo sabían y nadie lo sabía, la única explicación era que quería casarla pero en las conversaciones que habían tenido no le había dado esa sensación.

—De repente un día le dio por decirme que debía de empezar a conocer nobles, pero no me ha dado a entender que quiera casarme. Y si no te importa no quiero hablar del tema. Ya me han exprimido bastante.

—Tampoco quería preguntarte más. —dijo mirándola con los ojos entrecerrados.

Rukia siguió comiendo.

—No me imagino a nadie casándose contigo. Ni teniendo la suficiente paciencia para aguantar…AUCH! —gimió con dolor, la morena le había lanzado su obento a la cabeza con toda la fuerzas del mundo. — ¿POR QUÉ HAS HECHO ESO?

— ¿Hace falta que responda? —dijo con el ceño fruncido.

Hacía tiempo que no le gritaba ni le pegaba…echaba eso de menos. Un poco.

—Me has hecho sangre.

—Has tenido heridas peores. Cúrate. ¿O aun eres pésimo con el Kido?

— ¡Te he dicho que a mí no me hace falta saber esa mierda! —le gritó.

Rukia suspiró y acercó su mano a su frente, formó una débil bola de luz que iluminó la cara de Ichigo y eliminó su pequeña pero muy sangrante herida.

— ¡No he pedido que me curaras!

—Pero te quejas como un crio. Tampoco te has apartado.

El chico giró la cara y se levanto dispuesto a irse.

—Hasta mañana —dijo fríamente.

Rukia soltó un suspiro mientras le veía marcharse, en otros tiempos él le habría seguido la pelea. Se quedó pensando si debía de ir por otro obento.

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Daba gracias de que Nii-sama pasara de la Asociación de mujeres shinigami completamente, si el rumor se había extendido o si lo habían publicado en la revista que de vez en cuando les daba por publicar desde luego él no se había enterado no se había querido enterar.

A la mañana siguiente se encontró con un par de cosas, con el fiel sirviente de Byakuya entregándole un par de sobres más con pretendientes y con Ichigo esperándole sentado en su despacho.

— ¿Qué quieres, qué?

—Que vuelvas a intentar enseñarme Kido —dijo con cansancio.

—Ayer dijiste que no te hacía falta saber hacer esa mierda —dijo entrecerrando los ojos.

— ¿Vas a enseñarme o no?

—…pero que ostia te metía —dijo en un murmullo pero que él oyó perfectamente. La chica se cruzó de brazos y cerró los ojos — ¿Qué te hace pensar que tengo tiempo para enseñarte?

— ¿Sabes de alguien mejor que pueda enseñarme?

— ¿¡Es que siempre tienes que responderme? —grito empezando a perder la paciencia ya de buena mañana.

—Vamos Rukia eres la mejor que conozco haciendo Kido y se supone que como "fukutaicho" tienes que enseñarme.

—Como "fukutaicho" tengo mucho trabajo y…mira es igual, esta tarde mismo te puedo enseñar —se fregó la mano con la frente y se sentó, no entendía porque se negaba a una cosa que insistía en enseñarle desde hace años, pero tampoco entendía por qué le daba ahora por querer aprender. — ¿Quieres aprender ahora de repente para callarme la boca?

—Prefiero no responder —dijo sin poder evitar una sonrisa maliciosa.

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Pov`s Rukia

En serio, pero que malo era…lo único bueno que podía decir ahora mismo de él, es que Renji era peor.

Mientras observaba como creaba una simple bola de energía que no media más de un centímetro y la lanzaba contra una flor me quedé pensando seriamente si lo mejor era buscar a otro maestro de Kido que también fuera maestro en paciencia. Quería enseñarle yo pero viendo "sus progresos" de 8 horas me daba cada vez más cuenta que necesitaba tomarme días y días enteros para ocuparme. Ya era muy de noche y no me daba tiempo a ir a cenar con Nii-sama.

—Dejémoslo por hoy —le dije suspirando —Es muy tarde.

— ¿Ya? —dijo sorprendido.

— Cómo que, ¿ya? ¡Ichigo han pasado más de 8 horas! ¡Es muy tarde y aun no hemos cenado y apenas has hecho nada!

— ¡He creado esta cosa! —dijo señalando su pequeña bola de energía. -En serio, yo no me sentiría orgullosa de crear solo eso en 8 horas.

—Te felicito, mañana si creas dos, puede que te aplauda —me giré dando claras intenciones de irme, había puesto todas mis fuerzas y paciencia en enseñarle pero cada dos minutos me respondía y nos peleábamos una y otra vez, parecía un entrenamiento de insultos .

Oí a mi espalda como soltaba un suspiro de resignación y empezó a seguirme.

— ¿A dónde vas?

—Al despacho a terminar unas cosas, es tarde y no hace falta que me de prisa en cenar en la mansión.

—Podríamos ir a comer ramen.

Esa última palabra me trajo varios recuerdos, en los primeros años de su estancia aquí siempre le acompañaba a comer y cenar. Aparte, desde entonces que no lo comía.

—Vale —respondí sin muchas ganas de lo cansada que estaba —Pero antes tengo que ir al despacho —Ichigo solo asintió y me acompañó al despacho para luego ir al restaurante de ramen donde solíamos ir antes.

Mientras comíamos no hablamos mucho de lo cansados que estábamos pero alguna indirecta nos soltábamos para enfadarnos como siempre o mejor dicho como antes.

Esa noche me quedé pensando en que igual debía de aprovechar esos días en los que Ichigo no tenía mucho que hacer para volver a tener la relación que habíamos tenido siempre. Dudaba que eso pudiera volver a pasar si lo nombraban capitán.


Al final me centré tanto en Rukia que no pude hacer un Pov de ella xD me encanta escribir sobre ella y no me cansaría! ¡escribir como ella es bastante divertido! Bueno como veis ¡Rukia tendrá bastantes citas! Y...ahora está en el punto de mira de las revistas del corazón de la AMS XDDD ...no en serio no me gustaría ser ella -_-

DIOS NO ME LO CREO! el numero de reviews ha aumentado O.O...uff en serio REZO porque esta historia os siga gustado! Ahora luego me pondré a responder reviews!

Si os ha gustado el capi review por fi por fi :) !

JA ne!