Cambios - Capitulo V: Paranoia.
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POV Rukia
¿En serio mi hermano quería casarme?
Era una pregunta que llevaba evitando desde el mismo día en que me propuso las citas. Ahora de repente no me la podía quitar de la cabeza. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no. Rukia no.
Nii-sama era claro y directo si él quería que yo me casara, directamente habría elegido él mi prometido y se hubiera levantado una mañana y me habría dicho claramente "Rukia vas a casarte" Solo que sin tantas palabras.
Pero ahora que mi imaginación volaba me invadían preguntas y escenas ¿Yo me quería casar? No me veía casada, ni con hijos, ni dejando mi trabajo para ponerme un kimono y estar siempre en casa esperando a que viniera mí marido. Pero si mi Nii-sama me lo decía…bueno me mandaba que me desposara con un noble… no, no podía negarle nada a mi Nii-sama.
Y entonces, al pensar en eso, me di cuenta que mi futuro tendría un cambio que yo no quería pasar. Un cambio que no quería para nada del mundo.
Lo peor de todo es que me estaba preocupando por cosas que aún no habían pasado.
De repente noté una presencia en frente de mi mesa. Estaba cabizbaja con mis cavilaciones y no me di cuenta de quién habría entrado aunque ya me imaginaba quién seria.
—Veo que ya estas mejor—. Como siempre Ichigo me miraba sin expresión en la cara.
—Sí—. No supe que más responder aún estaba muy metida en lo mio —Me crucé de brazos —Me podrías haber despertado.
—Lo intenté, créeme—. Él también se cruzó de brazos —Pero, no te movías y por lo visto tenias fiebre. De nada por cierto —Me dijo con voz irónica.
—Pudiste haberme llevado a la mansión.
—Mi casa estaba más cerca y paso de encontrarme con Byakuya —Contestó con naturalidad —De nada otra vez, en mi cama no entra cualquiera.
Incliné ligeramente mi cabeza y le sonreí irónicamente con cara de "No pienso darte las gracias, es solo por joder". Si la última frase que me había soltado tenia doble sentido la verdad no me había dado cuenta hasta segundos después… ¿Me estaba insinuando que metía a más de una en su cama?
No, no, no. Rukia no. ¡Deja las paranoias con cosas que no te importan!
—¿Qué coño te pasa ahora?
—Que te tengo delante—. Uy, la verdad es que no quería decir eso tan borde como me había salido. Me había ido a otro planeta por un segundo y me salió ese tono. Admito que demasiado borde para mí gusto.
Y pude comprobar que Ichigo tampoco le hizo ninguna gracia, bufó muy molesto, me echó una mirada realmente cabreado y me dio la espalda. Para luego irse.
Esperaba que me soltara un "Que te den" o un "La próxima te dejo tirada" pero nada… ¿Definitivamente, estaría madurando?, creía sinceramente que para eso aún le quedaba 50 años en la sociedad de almas. O yo le había cabreado demasiado.
Agaché la vista y vi algo que no era precisamente lo que quería en ese momento.
Otro sobre con otra cita dentro.
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Horas después.
No sabía como había terminado ahí. Giré mi cabeza para creerme otra vez que no era otra paranoia mía, estaba de cervezas…con la Asociación de mujeres shinigamis.
Matsumoto ya se había puesto las botas y tenia un montón de vasos vacíos a su alrededor, Yachiru hacia castillos con esos vasos, los cuales tenían pocos minutos de vida, Isane le decía a su hermana que no bebiera tanto, Nanao y Soi Fong hacía poco pero ya habían bebido más que yo.
Me repetí. No sabía que estaba haciendo ahí, solo que cuando vi que Ichigo no se había presentado al entrenamiento (no podía culparlo yo tampoco habría ido), me encontraron las shinigamis para hablar y no se por qué no les dije que no.
Las chicas "intentaron" pedirme perdón por todos los cotilleos y que pensaban, SOLO pensaban, que IGUAL se habían pasado UN POCO. Yo no quería darle más importancia al asunto así que junté los hombros e intenté no darle importancia.
—Oye Kia-cha… —me habló Matsumoto —¿Entonces no crees que Byakuya quiere casarte?
Mierda.
AHORA quería irme en serio.
La miré sin saber que decir, me quedé muda. No tenia respuesta, ni pensándola en toda la mañana ahora no la iba a tener. Ojalá.
—Si le presenta a tantos nobles será por algo —Dijo Isane llevándose la mano a la barbilla.
—Ya os he dicho que eso es por…
—Pero si de repente quiere que te adentres más en la nobleza y sus costumbres, ¿no será por algún motivo?
La verdad es que por desgracia tenia algo de sentido.
—Pues ten cuidado de quien te toque. Además normalmente no te dejan ni conocerlo, te casan y ¡alá!
—Es verdad, igual Byakuya cree que te está haciendo un favor, al darte la oportunidad de "elegir" o de conocer a tu futuro prometido antes.
Esta conversación no me estaba gustando, o al menos a mi pecho que cada vez sentía una presión más profunda.
—Normalmente a los nobles les da igual que personalidad tienen su marido. Solo el linaje y las normas. Pueden estar casados y luego no hablarse.
—¿Y que pasará con tu puesto Kia?
Kami…ahora no era solo mi pecho, de repente mi cabeza volvía a montarse un montón de películas…que no me estaban gustando nada. En serio después de lo que me había costado ser teniente con las oposiciones de mi hermano ahora ya no iba a ser nada.
Mi pecho dolía cada vez más.
Sin darme cuenta a cada frase le había dado un trago al vaso que tenia delante de mí, pensado que quizás la opresión del pecho desaparecería…que la verdad estaba empezando a funcionar.
De repente oía las frases de las shinigamis como si yo estuviera dentro de un cristal.
—A una antigua compañera que era de la nobleza le tocó casarse y luego no la volví a ver.
—Normalmente cuando saben que en el futuro van a casarse si o sí, ni se molestan en hacer otras cosas.
—Algunas ni salen de casa.
—Normal, se dedican a tener a los hijos y que el marido les abra las…
—¡Matsumoto!
La última frase de Matsumoto creo que terminó de rematarme.
Abrí los ojos con desmesura, me enderecé en el asiento con demasiada rapidez, casi tire uno de los vasos que me había bebido, ya no sabía cuántos. Y miré con espanto a la nada.
Las demás se dieron cuenta de mi comportamiento, ya que se callaron de repente y sentí sus miradas sobre mí… ¿miradas de qué, de pena? No quería verlas y comprobarlo.
Matsumoto se llevó la mano a la boca y sé que Nanao la reprendió pegándole en el hombro.
Kiyone intentó poner una mano sobre mi hombro y creo que dijo "Rukia-sama" con un dejo de tristeza.
No querían que me vieran así y mucho menos ponerme a pensar y mucho menos a hablar de "eso" ahí, así que me levanté y me fui con un claro "Disculpadme".
—¡Seréis! Se supone que íbamos a animarla, ¡no a deprimirla y a estresarla más aún! —Dijo Nanao.
—Rukia-sama lleva varias semanas estresada, hasta he oído que se puso enferma.
No pude verlo, pero sé que Matsumoto se quedó viendo como me iba con bastante culpabilidad y preocupación.
Me arrepentí de haberme levantado tan pronto, un mareo me pegó de golpe. ¡Por Kami! Llevaba muchos días con mareos.
El alcohol me subió de golpe. No estaba acostumbrada a beber, ¿cuántas me había bebido sin darme cuenta?, madre mía, ¡pero, si ni me había dado cuenta!
Era de noche y hacia un poco de frío, cosa que le iba bien a mi cuerpo que estaba muy caliente debido al alcohol.
Me senté en un bordillo, por suerte no pasaba mucha gente por ahí, no quería verme la cara pero sabía que era de shock.
¿Ese iba a ser mi futuro?
Casarme con quien no quiero, dejar de ser teniente, algo por lo que había luchado mucho tiempo, para pasarme las noches… ¿abriéndome de piernas a un desconocido?
No es que yo pensara en el amor, ni en la entrega…nunca me había considerado una mujer romántica, contrariamente, si que me gustaba leerlo en los libros, pero era eso, leer libros. Nunca me imaginaba siendo la protagonista.
Como mucho una vez pude ver el amor.
Vi las miradas que se lanzaban Kaien-dono y Mikayo-dono, aunque solo fueran miradas, podía notar el sentimiento de amor, el cual yo apenas he rozado y por lo visto no lo iba a tocar jamás. Y sé que ese sentimiento era algo muy cálido, algo muy cálido que…por lo visto yo nunca tendría.
Mi corazón empezó a latir muy fuertemente, mi cara empezó a arder, mis ojos se entrecerraban.
Mikayo-dono era mi ideal…ella pudo elegir con quién casarse y una de las mejores del escuadrón.
¿Ya nunca seria como ella?
Por suerte detrás de mí había una pared…ya que me caía sin darme cuenta.
Algo en mi garganta empezó a acumularse. ¿Quería vomitar?
—¿Rukia?
Me giré como pude para ver quién me llamaba. Yo tenía los ojos entrecerrados, gran parte de mi pelo me cubría la cara y cada vez respiraba más fuerte.
Ichigo se acercó a mí a paso rápido y se sentó rápidamente a mi lado con los ojos llenos de sorpresa.
—¿Estás bien? ¿Vuelves a estar enferma? —me decía mientras me cogía de un hombro y con la otra mano me pasaba la mano por la frente y luego a mi mejilla izquierda.
—Yo…estoy… —notaba que en mi garganta la acumulación se hacia más grande —Solo…estoy borracha…o eso creo.
Ichigo agrandó los ojos sin creérselo. Era la primera vez que bebía alcohol o que me emborrachaba de verdad.
—¡¿Has bebido? ¡Pero si tú no bebes!
—Ya… —dije débilmente.
—¿Vas a vomitar? —me preguntó cogiéndome de la cabeza, ya que no hacia más que moverla de un lado para otro.
—No lo sé…. —agaché la cabeza de repente y me giré a un lado para que Ichigo no me viera, solo solté saliva pues por mucho que intentara tirar todo lo que tenia en mi estomago…mierda, ese día no había comido.
—¿Estás bien? —noté un poco de preocupación en sus palabras.
—Creo que no —mis palabras cada vez eran más arrastradas.
Intentaba mirarle con los ojos abiertos pero solo podía abrirlos hasta la mitad, mi cara ardía cada vez más…cada vez me costaba menos respirar.
Sin darme cuenta me eché hacia delante colocando mi cabeza sobre su hombro y luego todo el cuerpo.
No supe que cara ponía el shinigami en ese momento, ya que cerré mis ojos y luego no pude abrirlos.
—¿Puedes caminar?
No sé como pero aún podía oírle. Negué con la cabeza.
Luego perdí la noción del tiempo.
No sé si usó el Shumpo o si me llevo a espaldas hasta…no se donde me llevó, solo sé que cuando pude medio abrir los ojos me estaba colocando delicadamente sobre su cama. Supongo que me diría algunas palabras sobre que iba a por agua, pero yo oía cada vez menos.
Me quedé observando fijamente el techo de la habitación.
Debía de ser bonito poder elegir. Elegir a quién uno quisiera. A mi no me importaría estar sola, no me imaginaba con nadie en el futuro…pero era peor estar con alguien a quien no quería…a quien solo se quería para una cosa…
Así debía de ser el resto de mi vida…abriéndole mis piernas y dejar que tocaran mi cuerpo sin el más mínimo afecto….sin la más mínima calidez.
Ahora mismo, eso lo sentía muy lejano.
Oí un ruido de un objeto posarse sobre la mesita de noche muy cerca de mí. Un vaso de agua.
A mi lado estaba Ichigo que se había sentado en el borde de la cama observándome.
Metió una de sus manos por mis cabellos y me cogió delicadamente del cuello para levantarme…luego acercó el vaso a mi boca, cogí con mucha concentración el vaso y bebí. No mejoré mucho pero algo era.
De mí nació un ligero y débil Arigatô.
Luego le miré. Y el me miró. Como preguntándome con la mirada por que le miraba de esa forma.
A pesar de la oscuridad noté el color miel de sus ojos fusionarse con los míos durante…ya había perdido la noción del tiempo.
Si yo me casaba dudaba que volviera a ver a Ichigo, al menos no como antes, si cada vez nos veíamos menos, él se iba alejando de mi, más y más… tampoco vería a Renji, ni a Ukitake-taicho, ni Inoue, ni las locas de la asociación ni a nadie más. No como antes.
Debía de ser bonito elegir.
O al menos eso pensé cuando me eché para adelante y rocé mis labios con los suyos.
Fin del Pov Rukia
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Parpadeó.
Una. Dos. Tres. Cuatro veces.
Sus pupilas se movieron. Izquierda. Derecha. Arriba. Abajo.
Se llevó una mano hacia su boca.
Por un segundo pensó que Rukia le había dado un pequeño coscorrón. Luego pensó que a lo mejor quería decirle algo y se acercó demasiado, o que le había pegado con los labios simplemente… ¿pero donde?
Ah si, en sus labios.
Acarició sus labios con sus dedos y notó un cosquilleo. Aún no asimilaba muy bien por qué Rukia le había golpeado.
No se acordaba que Rukia aun seguía sentada en la cama a unos milímetros de su cara. Mirándole y no mirándole a la vez. En sus ojos se reflejaba él, pero seguía con los párpados medio caídos y parecía estar en otro mundo…uno muy, muy lejano de aquí.
Cuando volvió en sí, notaba como la respiración de Rukia se mezclaba con la suya, como su nariz poco a poco rozaba la de él y las distancias entre sus ojos iban acercándose más y más.
Y de repente ella los cerró. Los cerró en el momento en que sus labios se apegaron a los suyos otra vez. Solo que esta vez era más lento y cada vez hacía más presión. No como antes que había sido un roce…o solo un golpe como quería decirse mentalmente Ichigo.
Sintió como Rukia hacía aun más presión contra sus labios, pues tuvo que echar la cabeza más hacía atrás. Tenia la mente en blanco sí y así no podía pensar con claridad…la única forma de volver a pensar como Kami manda era apartándola…así que puso sus manos sobre los finos brazos de la teniente pero…la shinigami hizo una acción que evitó que lo poco que seguía pensando para apartarla desapareciera completamente.
Abrió la boca provocando que Ichigo también la abriera también y mojó los labios de él con su lengua caliente para seguidamente profundizar el beso. Lo siguió besando lentamente muy muy lentamente con movimientos un poco torpes pero seguros, el pelinaranja seguía muy lejos de ahí sin saber que estaba pasando, no respondía, no se movía, no la movía.
Solo sentía los sentimientos que habían empezado a nacer en la parte baja de su estomago y se expandían por su cuerpo. Los galopantes latidos de su pecho que parecían que se iba a salir en cualquier momento. Eran nervios…pero no unos nervios cualquieras, más bien nervios de seguir sintiendo…y sintiendo.
Cuando su cuerpo empezó a reaccionar, una de sus manos se colocó en el diminuto hombro de la shinigami…pero en cuanto quiso atraerla hacia él… el cuerpo de Rukia cayó de pleno sobre el colchón de la cama y se durmió profundamente.
Si...SIIIIIIII
Sé lo que están pensando los que siguen el fic xD ¡Por fin una escena Ichiruki! creadme yo tenia mas ganas que nadie de escribir esto pero aunque sé que es muy difícil intento no salirme mucho de la personalidad de los personajes.
Bueno, bueno, ahora el fic cambiará un poco ahora no me centraré tanto en Rukia ¡Ahora le toca a Ichigo! Admito que escribir un POV de él es difícil pero me centraré más en él, así que espero que me salga bien y que os guste .
Gracias por leer el capitulo si os ha gustado dejadme un review por fi!
Ja ne! Nos vemos en el próximo capitulo!
