Cambios – Capitulo XI: Gigoló.
¡Kuchiki Rukia! Te presentamos a…. ¡Tu gigoló!
Ahí había algo mal.
—¿..Q...qu…que?
Matsumoto se puso delante de ella y se dispuso a presentar al…al "hombre" que tenia delante de ella.
—¡Es una invención made in Kurotsuchi!
—Bueno en realidad…Mayuri-sama no sabe que lo hemos cogido—. Dijo Nemu tranquilamente —Lo usaba para limpiar, pero creó uno mejor, así que no se dará cuenta.
—¿Pero esto que es? —preguntó la Kuchiki lo más sosegadamente posible. ¿A que venia todo eso?
Delante de ella y en su habitación rodeado por las AMS había un…hombre alto, musculoso, moreno, ojos verdes, vestido con un kimono elegante y con una sonrisa que mostraba sus grandes dientes blancos. No se movía ni siquiera parecía que respiraba.
—¡Esto, es la solución de tus problemas! Con esto puedes hacerle creer a tu hermano y a toda la sociedad que estas con este hombre, para que tu hermano se olvide de tus citas.
—¿?
—Se puede programar como tú quieras —Dijo Nemu mientras "abría" la espalda del "hombre" como si fuera una tapa, dejando ver numerosos botones —Puedes hacer hasta que le guste Chappy-chan.
—¡Pe…pe…pero!
—¡Es una buena idea Fukutaicho! ¡Podemos meternos fácilmente en el despacho de su hermano y poner un informe con una foto de él y hacerle creer que es uno noble!
—¡Pe...pe…pero!
—¡Y luego haremos creer a todos incluso a tu hermano que él es el definitivo y dejará lo de las citas! –continuó Matsumoto.
—¡Pero si no tiene sentido! ¡Es muy arriesgado, Nii-sama conoce a todas las casas!
—Con lo ocupado que esta igual no se dará cuenta.
Es cierto que últimamente Nii-sama tenía mucho trabajo pero…joder pero NO.
—¡No!
—Luego con el tiempo se le olvidara seguramente —Dijo Hinamori.
—¡NO!
—Y puede que hasta…
—¡NO!
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—¿Te has enterado de lo de Kuchiki-san? —preguntó Kira tomando su té del descanso.
—Si, por lo visto tiene otra cita, ha salido en la revista semanal de la AMS—. Dijo Shuuhei que no había podido evitar comprarle varios números a la rubia de exuberantes pechos.
—Pero no sé porque tanta expectación con una nueva cita.
—Por lo visto van a hacer una fiesta esta noche, de la cual se encargan Matsumoto y Yachiru, y no sé, dicen que puede que aparezca.
—De eso quería hablar con Ichigo-kun.
—Ya…dos queremos hablar de eso con él.
—¿Hablar conmigo de qué? —preguntó el mencionado acercándose a la mesa en donde sus compañeros/amigos tomaban el té y tomó asiento —Falta Renji, ¿no?
—Puesss no va a venir, por lo visto la sexta división tiene mucho trabajo. Pero si vendrá a la fiesta de esta noche.
—¿Fiesta? ¿Que fiesta? —Preguntó despreocupadamente mientras pedía otro té.
—La de la AMS.
—Vale, no hace falta que me digáis nada más.
—Estooo en realidad queríamos preguntarte algo.
—¿Algo como qué?
—Algo como…como que invitaras a unas de tus fans a la fiesta —dijo Shuuhei inocentemente mientras señalaba una mesa un poco más alejada de ellos donde había dos shinigamis muy monas observando a Ichigo sonrojadas.
Ichigo soltó un gruñido. Sí, sabía de la existencia de ese club pero no le gustaba ni hablar de ello ni mencionarlo, pero se ve que era el punto favorito de sus compañeros en las conversaciones.
—¡Ohh vamos solo tienes que invitar a dos o a tres! ¡Y nosotros iremos con ellas!
No sabía por qué pero eso había sonado muy Keigo.
—Paso.
—Pero…
—¡Paso!
=30 minutos después=
—¿Entonces nos vemos en la fiesta? —preguntó Kira muy tímidamente a las dos shinigamis.
—Pero ira Kurosaki-sempai ¿no? —preguntaron las dos mirando fijamente al chico el cual seguía en la mesa tomando té solo con expresión de aburrimiento.
No era la primera vez que lo usaban para salir con chicas y no solo ellos, se nota que lo hacían para intentar olvidar a Matsumoto-san, pero en fin…Él nunca hacia nada.
Al menos y por ahora…solo con Rukia.
Maldita sea llevaba toda la noche y toda la mañana pensando en ella, ni siquiera se había pasado por el escuadrón, lo haría por la tarde pero la conocía de buena mano y seguro que ella no quería encontrárselo.
De los tres besos que se habían dado el de anoche había sido el único que había sido correspondido y había sido tan…tan suave, tan... ¿placentero? No sabia si describirlo así pero había sido una experiencia increíble. Eso en vez de zanjar el tema de una vez como la ojivioleta quería, en realidad consiguió lo contrario, pensar más en ella y recortar las estúpidas burlas de Hirako. Esa mañana también le había estado molestado, con que ayer le había visto salir al mundo real con ella, él le mintió diciendo que se trataba de asuntos del escuadrón 13, pero no le creyó.
¿Pensar tanto en una chica y en los besos que había compartido con ella era normal?
¿Y si era cierto lo que el rubio decía y a él le gustaba Rukia?
Y como por arte de magia, cuando levantó la cabeza para ver si sus dos compañeros ligones habían terminado ya el "asunto", se dio cuenta que unas mesas más lejos de ellos se encontraba la chica que ocupaba su cabeza esas semanas…
Rukia estaba sentada enfrente de Matsumoto, Nemu y justo a su lado un hombre. Un hombre que no reconocía, ni del escuadrón trece ni de ninguno que haya visto en realidad, era malo para las caras así que no le sorprendía no saber quien era pero si le sorprendía la situación.
Dio un gran sorbo a su té mientras no quitaba los ojos de la morena.
Rukia sintió un escalofrío en su espalda pero no le dio importancia. Seguramente tendría que ver con lo que estaba ocurriendo en ese momento.
—Puedes hacer que le guste el dulce o salado o tus mismos gustos por ejemplo, Kuchiki-san.
La mencionada se llevó una mano a la cabeza.
—No me importa mucho la verdad —Bueno lo de Chappy si era una buena idea.
Nemu le dio a un botón de un mando que tenía escondido debajo de la manga de su uniforme. De repente la cabeza y los brazos del "gigoló" se empezaron a mover y hacer movimientos extraños.
—¿Qué esta intentando hacer?
—Solo lo he puesto para que se moviera un poco.
De repente el "gigoló" habló.
—¡Creo que Chappy es…Kawaiii!
Bueno por lo menos lo primero que decía había hecho ganarse a Rukia un poco.
—Creo que ahora me cae mejor —Contestó Rukia sonriendo graciosamente —Pero sigo pensando que esto no tiene ni pizca de sentido.
—¡Pero por intentarlo no queda!
—Nii-sama puede enterarse Matsumoto-san.
—Bueno pero eso son solo detalles —Dijo quitándole importancia con la mano —¿Qué puede pasar?
—Que yo sufra su furia…
—Ya pero…
—Sufrir vosotras su furia…
—Bueno por ahora veamos si te deja en paz presentando está belleza—. Señaló al gigoló el cual estaba intentando coger una taza —Solo tenemos que presentarlo esta noche en la fiesta como tú…
—Aun no he dicho que vaya a ir y no pienso presentarlo como ¡Nadie!
—Bueno como una cita puede servir.
—¡No pienso tener una cita con… lo que sea que sea él! —ahora el gigoló estaba ocupado intentando recoger la taza que había roto en el proceso de cogerla.
—¿Por cierto que nombre le ponemos?
Desde lejos el chico no podía saber de qué estaban hablando los cuatro, solo vio como el chico le dijo algo gracioso a Rukia y ella rio como pocas veces lo hacia. Por alguna razón eso le molestó.
Los minutos pasaban y ahora las chicas shinigamis se habían unido a la mesa de los subcapitanes e Ichigo, aunque las chicas le hacían preguntas a él eran los subcapitanes los que hablaban por el pelinaranajo, el cual estaba muy ocupado distrayéndose con lo que pasaba en la mesa más alejada.
Después de ver que el "gigoló" necesitaba oxidarse un poco y algunos arreglos para estar perfecto esa noche. Cuando se fueron Matsumoto se quedó callada extrañamente, muy callada y eso que ya estaba bebiendo de muy buena tarde.
—¿Qué pasa? —preguntó Rukia al notar que Matsumoto estaba muy rara y mirándola fijamente.
Matsumoto solo mostró una sonrisa triste.
—Gomen ne.
No hacia falta preguntarle, la pequeña Kuchiki sabia a que se refería.
—No te preocupes —Dijo sonriendo ella también tímidamente —Esta todo olvidado.
—¡Aun así me siento muy culpable en serio! ¡Quiero ayudarte de verdad con todo esto!
—No pasa nada Matsumoto. No sé aun que quiere mi hermano. Y sea lo que sea que quiera yo lo haré—. Dijo claramente cerrando los ojos.
—Kia-chan…si no puedo hacerte cambiar de opinión lo entiendo —Dijo la rubia con pena —Pero hasta que no sepas qué quiere tu hermano deberías de divertirte todo lo que puedas y disfrutar de tu libertad.
—¿A que te refieres?
—Bueno pues puedes hacer varias cosas, ¡Puedes salir más con nosotras! —Dijo entusiasmada —¡Beber, salir, divertirte, bailar con nosotras!
Lo primero que se le pasó por la mente al escuchar todo eso fue…la vez que se había levantado en casa de Ichigo y ella había…
—O podrías hacer más misiones, últimamente estas siempre encerrada en tu despacho.
—Creo que en eso tienes razón —suspiró.
La libertad era algo que se apreciaba de verdad cuando a uno se lo quitaban. Igual podía salir pero no tenia por qué beber, al menos no como lo hizo.
—Además igual hasta deberías de crearte tus propias citas —Se aventuró a soltar la exuberante rubia, sabía muy bien como era la personalidad de la Kuchiki.
—¿Mis propias citas?
Kami no, otra vez la cara de Ichigo y su "cita" de ayer se le había vuelto a aparecer en su mente.
—¡Nunca sabrás lo que es tener a un chico en la palma de tu mano! ¡O besar a alguien porque te gusta de verdad! ¡Hasta hacer el amor es más divertido!
Rukia sintió su cara arder ante tales comentarios.
—Creo que ya estas bebiendo demasiado.
—¡No! ¡Bueno sí! ¡Hip! —Se llevó una mano a la boca —Vaya, ya empiezo…esto no puede ser jajajaajaja.
Si, sobre todo porque ya estaba riendo como una chiquilla feliz.
—Cuando alguien va detrás de ti y a la vez también te gusta, los besos son distintos, se sienten…increíbles.
Rukia parpadeó…No ¡No!, Ichigo volvía a aparecer en su cabeza y su beso de anoche.
—Cuando te abrazan te sientes en el cielo y cuando te cogen de la mano igual.
La chica tristemente solo había visto esas cosas en los mangas, como no. Nunca había tenido una experiencia así, por muchas citas concertadas que tuviera.
—¡Wua, y ya verás cuando te haga el amor!
—¡Matsumoto-san!
—Es como si todo lo malo desapareciera, solo existen dos personas, puede ser romántico, divertido, como las dos personas quieran, te sientes completa…
Rukia escuchó cada palabra que la teniente decía, estaba tan roja como un tomate, nunca había hablado este tema con nadie ¡Con nadie! Tardó muchísimo en saber lo que era el sexo, demasiado, pero tampoco le importaba, no esperaba que fuera algo que ella debiera de saber.
—Es una experiencia increíble…bueno todos sabemos que duele un poco pero si lo haces con la persona que te qui… ¿a adónde vas?
—Al baño —Respondió cansada levantándose y dirigiéndose al piso de arriba —Ahora vuelvo.
Lo primero que hizo nada más entrar al pequeño baño fue echarse agua fría en la cara, la conversación con la rubia había sido muy incómoda para ella, pero la rubia hablaba de sexo y de hacer el amor como si nada. Cerró el grifo y suspiró mientras salía del baño.
Los besos son distintos, se sienten…increíbles.
Se llevó los dedos a sus labios. Sí, el beso con Ichigo fue…increíble. El primero apenas lo recordaba, en el segundo sintió miedo y confusión pero el de ayer había sido…tal y como lo había descrito Rangiku. Seguramente habría sido como había dicho Ichigo "un beso correspondido".
Correspondido.
La rubia siempre sacaba el tema del sexo de alguna manera u otra y recordó la conversación de aquella noche. Era cierto, aunque ella no tuviera ni idea de lo que era el sexo, si se casaba…ya sabia lo que iba a pasar. Y ella no estaba preparada.
Si lo haces con la persona que quieres…
—Rukia.
La chica levantó la cabeza y se encontró cara a cara con el shinigami de pelo naranja.
—Ichigo.
Ambos sintieron como sus cuerpos se tensaban y el nerviosismo podía con ellos. Pero intentaron disimularlo y mantener la compostura.
El shinigami se rascó la cabeza intentando romper la tensión del momento.
—Andabas en las nubes.
—Eh, si, estaba solo pensando…en asuntos del escuadrón.
—Ah, si…me pasaré está tarde.
—Ah bien.
Silencio.
Un silencio muy incómodo.
—Bueno —Dijeron los dos a la vez.
—Bueno… —Dijo ahora Rukia sonriendo cabizbaja —He venido con Matsumoto.
—Ya, ya lo he visto —contestó omitiendo la parte que también le había visto con un shinigami más.
—Ja ne.
—Ja ne.
La chica pasó por su lado y pudo como notar una corriente eléctrica que llegaba a lo más profundo de su cuerpo.
—¿Por qué has tardado taaanto? Hip!
—Me he encontrado a Ichigo arriba.
—Ah sí…él, Kira y Shuuhei están con dos chicas de su club de fans.
—¿Club de fans?
—Sí, ya sabes el club de fans de Ichigo.
Ah, ese club de fans.
Si, alguna vez se había encontrado a más de una por su propio escuadrón con una cámara de fotos. ¿Pero Ichigo en serio estaba con ellas? Eso sí era nuevo.
Con disimulo giró la cabeza hacía la mesa que Rangiku le señalaba, justo en ese momento el Kurosaki volvía y se sentaba con ellos. Era verdad. El chico estaba con las chicas que casi se les caía un litro de baba solo porque se había sentado con ellas.
—¿Pero qué…?
—Los hombres, hombres son, Rukia —Contestó Matsumoto bebiendo un poco más de cerveza —¡Hasta Ichigo-kun se divierte! ¡Aprende más de él! —Se rio Rangiku.
Mientras en sus oídos solo oía la risita de Rangiku sus ojos no podían despegarse de la escena de Ichigo bebiendo con las shinigamis…bueno y con los tenientes pero incluso desde su mesa se sabía que nadie les hacía caso. Abrió la boca y los ojos con suma sorpresa a medida que veía la escena más tiempo.
Sintió una molestia en su pecho, muy, muy, muy molesta y que no se iba. En cuanto observó como Ichigo giraba la cabeza hacia ella, en tiempo record quitó su vista de ellos y se volvió a Matsumoto…bueno tampoco veía a la teniente, sus ojos estaba en la nada.
—Nunca en mi vida he visto a Ichigo…ligando — Ni se lo esperaba, él siempre había dicho que no era de esos. ¡Mierda! Y ahora porqué le costaba respirar. ¿O respiraba, pero respiraba muy rápido?
Sin previo aviso le quitó la cerveza a la exuberante rubia y se la bebió…de un asalto.
—¡Vaya, vaya! ¡Si me estas haciendo caso!
—¡No es eso! Solo…necesito relajarme—. Dijo pasándose la mano por los labios. ¿Relajarse? Ahora se sentía nerviosa y… ¿cabreada? ¡¿Cabreada porque la estúpida molestia de su pecho no se iba?
—¿Relajarse con cerveza? ¡Eres de las mías! —gritó feliz mientras la abrazaba orgullosa. Detrás de ellas apareció Nemu con el "gigoló"
—Rangiku-san.
—¡Ah Nemu! ¿Como ha ido?
—Ya esta listo —Le entregó el mando a Rukia —Kuchiki-san, las instrucciones te las dejo en este papel, pero en general es fácil usarlo.
La chica vio con desconfianza el aparatito y luego al ¿robot? Pero lo cogió igualmente. Acto seguido la teniente del 12 escuadrón desapareció.
—Habrá que ponerle nombre mmmm, ¿se te ocurre alguno Kia?
—No lo sé —De repente se acordó de cierto manga donde a la protagonista le regalaban un chico que era un robot para ser su novio —Podemos llamarle Tenjou.
—¿Nombre o apellido?
—Apellido, no creo que nadie pregunte su nombre.
—¡Pues decidido! ¡Encantada Tenjou-san! —gritó feliz mientras le daba la mano al ahora llamado Tenjou, el "gigoló" sonrió feliz como un niño pequeño y le devolvió el gesto a la rubia con suma amabilidad.
—¡Matsumoto-san!
—¡Ah! ¡Kira! ¡Shuuhei! ¡¿Habéis venido a por vuestra cerveza de la tarde?
—No que va, eso ya por la noche, hemos venido aquí a tomar algo en el descanso —Dijo Kira riendo nervioso. Los tenientes al ver a Matsumo habían ido corriendo a su mesa acompañados de las shinigamis y de Ichigo (ya que ellas iban donde iba él) el cual no apartaba los ojos de Rukia…y de su acompañante.
—¿Habéis oído lo de la fiesta de esta noche?
—¡Claro que si! De hecho hasta puede que vayamos acompañados —contestó tímido el teniente moreno, mirando a las shinigamis…las cuales solo miraban a Ichigo.
Rukia levantó una ceja al ver la situación, la molestia en su pecho creía y crecía. Decidió irse, si no se iba a de ahí algo le decía que seguiría bebiendo cerveza y no quería ir borracha al escuadrón y volverse una Matsumoto 2.
—Creo que me voy yendo al escuadrón —Contestó lo más seria posible e intentando salir de allí.
—¡Yo te acompañare Rukia-chan!
Matsumoto y Rukia se callaron de repente y se miraron la una a la otra… ¿Tenjou acababa de…hablar?
—¿Rukia-chan? —Pensó el Kurosaki, esta vez fue él quien levantó una ceja —Yo también voy con vosotros… —Entonces miró al chico —¿Eres de nuestro escuadrón?
Antes de que Tenjou soltara alguna palabra más, Matsumoto y Rukia se colocaron entre él e Ichigo.
—¡Que va, es un amigo nuestro! De hecho es… ¡Es la cita de Rukia!
La mencionada se tensó más de lo que ya estaba. ¡¿No podría haber soltado otra cosa?
No pudo evitarlo, Ichigo no pudo evitarlo. No pudo evitar pensar que Rukia no le faltaba de nada, ni siquiera las citas, después de tener una con él, en un par de horas había conseguido otra.
Una molestia en su pecho empezó a crecer.
Rukia ya no sabía dónde meterse.
Yo tampoco sé donde meterme a veces xD. En fin, si fuera ella necesitaría 4 tilas por lo menos! Espero que os haya gustado este capitulo lalalala cada vez Rukia pasa por más "cambios" xDDD La pobre, con lo que yo la quiero y la admiro _ y la envidio!
((Por cierto, que cosas más raras han hecho con lo de los avatares de autores, no?))
Gracias por todos vuestros reveiws! Cada día me alegran más el corazón! :D
Si os ha gustado dejadme un review por fi por fi!
Ja ne!
