Cambios – Capitulo XIV: Desorden.
—Buenos días.
Un gran respingo se apoderó de la espalda de Rukia provocando que diera un pequeño saltito en la cama. Ella se había sentado en la cama recordando todo lo de la noche anterior. De tanto recordarlo no se había dado cuenta que el chico se despertaba.
No quiso girarse, no sabía con qué cara debía de enfrentársele ahora. Ni como él iba a reaccionar ante ella. A lo mejor todo era un error y bebió más de lo que le parecía o solo fue un calentón del momento o…
—¿Cómo te encuentras? —preguntó la voz del chico a su espalda, por el tono de voz aún se estaba despertando. Incapaz de saber que responder, cogió aire de donde pudo y habló.
—Bi…bien—. No, no estaba bien. Quería salir de ahí, que le salieran alas o que volverse invisible o incluso que el tiempo pasara deprisa y no verse allí en esa situación con él.
Por los movimientos del colchón supo que Ichigo se había levantado de la cama y por los gruñidos, que se estaría estirando, seguramente también habría cogido las prendas de su kimono. Ella tan solo seguía en la cama…desnuda, dándole la espalda.
Giró un poco la cabeza y vio que él se estaba vistiendo dándole también la espalda así que optó por hacer lo mismo y salió de la cama con rapidez y se coloco el kimono, sin embargó no encontró el obi para atarlo, así que se cruzó de brazos para cerrarlo y se sentó en el borde de la cama. Rezando para que Ichigo… ¿Para qué? ¿Para que se fuera? ¿Para que lo hablaran? ¿Para qué olvidaran lo que había pasado sin más?
Pero me importa.
Las palabras de Ichigo llenaron su mente. A Ichigo le importaba que ella se acostara con otro. A Ichigo le importaba que se casara con otro hombre. La había abrazado, la había besado y habían…
Se había acostado con Ichigo Kurosaki.
Para cuando quiso darse cuenta tenía al Kurosaki sentado al lado de ella en el borde de la cama. Parpadeó confusa pero no giró la cara al verlo, pero si notó la intensa mirada de él.
—¿Te duele algo?
Ella negó con la cabeza. Y se quedaron unos segundos en silencio.
Poco a poco fue presa de los nervios, de los nervios y después del enfado. ¿Cómo había sido tan débil de dejarse llevar por esas sensaciones que ella consideraba humanas? Sensaciones que sabía que nunca sentiría. Pero esa noche había sido presa de esas sensaciones. ¿Y ahora qué? ¿Qué iba a pasar con su amistad con él? Rezaba porque nadie más se enterara de esto.
—Oh no. Mierda Rukia no llores ahora—. No eran lágrimas de tristeza sino de confusión o enfado o…bueno no lo sabía. Aún no lloraba pero la sensación la estaba atacando.
Pero todo eso se desvaneció.
Cuando sintió como uno de los fornidos brazos de Ichigo la cogió por la cintura y la acercó a su fornido pecho, en un pequeño abrazo.
Toda sensación de enfado con el mundo…se desvaneció.
Y entonces lo hizo, levantó la cabeza para mirar al pelinaranja por fin, con sus orbes azules presas de la confusión.
Se encontró con unos ojos castaños y con una tierna sonrisa mientras la miraba. Su corazón empezó a latir furiosamente. ¿A cuanta gente le habría dedicado esa mirada? Desde luego a ella era la primera vez que la miraba así. Que la miraban así. Una mirada que provocaba una calidez infinita en su corazón junto a sentimientos nuevos que le ha hacían sentir como nunca antes se había sentido en su vida.
—¿Por qué? —preguntó al fin la chica con una débil voz, casi un susurro.
—¿Por qué, qué? —preguntó él, parpadeando pero sin romper el abrazo.
—¿Cómo es que estas tan tranquilo?
—¿Y por qué no debería estarlo?
La morena hizo un gran esfuerzo por no gritar, estar en los brazos de Ichigo (bueno en uno) la tranquilizaba demasiado, más de lo que ella creía en ese momento. Kurosaki captó que no sabía por qué esa respuesta.
Estuvo a un segundo de preguntar si ella se había arrepentido de lo de anoche, pero no podía ser, si ella había dejado que todo lo de anoche pasara…será porque ella también quería que pasara. Al menos ese fue el primer pensamiento con el que se levantó. Todo lo que había ocurrido había sido cosa de ellos dos. No. Era imposible que ella se arrepintiera.
Así que con la mano que tenía libre cogió la barbilla de Rukia y unió sus labios. No fue un súper beso como los de anoche solo una caricia inocente de labios, pero suficiente para complicar más a la pobre pequeña Kuchiki. Y para aumentar la calidez de su corazón. Acto seguido pegó su frente contra la suya y sus ojos se sumergieron en los del otro.
—¿Acaso no te lo dejé claro anoche?
No respondió. Rukia tenía miedo de responder "no" y que el respondiera algo para lo que igual no estaba preparada. ¿Pero a que no estaba preparada?
Leyó en los orbes azules de la Kuchiki la confusión. Pero él no sabia sacarse las palabras. Nunca había sido de palabras, nunca. No era solo que no salieran de su boca es que ni si quiera sabía como formularlas en su cabeza.
Así que le dio un beso largo y dulce.
La chica parpadeó. Una. Dos. Tres veces. Luego se separó.
—Eso.
Luego no vio nada.
Solo se quedó en blanco.
¿Acaso eso era un tipo de confesión?
¿Ichigo se le había confesado? ¿Tenia sentimientos por ella?
Ichigo deseaba que Rukia dijera algo, lo que fuera. Un si. Un no. Un no lo sé. Pero llevaba varios minutos calladas y eso no sabía si era bueno o malo. Ella era un poco mejor con las palabras que él, pero tampoco le había visto soltar algo romántico en su vida.
Así que no le insistiría más. Ella no le había rechazado en ningún momento así que ¿Para qué pensárselo más?
—Ah por cierto. Seguramente Ikkaku o Matsumoto estarán por aquí aún, seguro que algunos no se levantarán hasta la tarde—. Dijo recuperando el tono normal de su voz y separándose de Rukia —Prefiero que aún no se enteren de lo nuestro así que será mejor que uno se vaya por la puerta y otro por la ventana.
¿Qué?
¿Lo nuestro? —esa pregunta pasó por la cabeza de Rukia una y otra y otra y otra vez. Se quedó inmóvil, sin moverse.
—Mejor vete por la ventana, será menos raro si me ven a mí a aún por aquí.
Antes de que Ichigo abriera la puerta, lo pensó dos veces y se acercó a la inmóvil chica que parecía no estar ahí. Él se dio cuenta de eso, sin embargo pensó que ya tendría tiempo de hablar y que ahora no era dicho momento. Así que se agachó hasta ponerse a su altura y le dio un beso de la mejilla. Para luego desaparecer por la puerta.
En cuanto el sonido de la puerta se cerró la mente de la chica volvió a la realidad.
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Las horas en las que no se vieron no pudieron evitar pensar el uno en el otro. Ni en toda esa noche.
Como aún era bastante temprano, a la teniente le dio tiempo a llegar a la mansión y entrar sigilosamente. Fue directo a la ducha y se desató el kimono, en cuanto se lo quitó se miró al espejo de cuerpo que tenía delante. Observó cada zona de su piel en su reflejo, prácticamente no notó ninguna diferencia, era su cuerpo de siempre, no parecía alguien que hubiera perdido la virginidad. Sin embargo colocó sus dedos en el reflejo de sus ojos violetas notando un brillo diferente.
Cuando se hundió en el agua pensó aún más en el pelinaranja.
Se habían acostado. Ichigo le había confesado que tenía sentimientos por ella.
Otra vez brotó dentro de ella, sentía una calidez en su corazón.
Era extraño, por lado sentía miedo por lo que habían hecho, eran amigos, su amistad ya no seria la misma y aparte ella tenia miedo al amor, nunca había pensado en ese sentimiento. Como mucho llegó a sentir algo más que amistad con Kaien-dono pero nunca le llegó a poner nombre a ese sentimiento extraño. Pero ahora con Ichigo era distinto, muy distinto.
Ella tenía miedo de que su primera vez con un hombre fuera con un total desconocido, aunque fuera su marido. Un trozo de papel que dicen que están casados no significaba que hubiera confianza. Hasta hace unos días pensaba en eso, en si le dolería, en si seria brusco con ella…
Pero él no. Ichigo se preocupó por ella, que no sufriera, hasta sintió como él lo pasaba mal por lastimarla. Pero no lo hizo. Fue tan tierno con ella.
La calidez que le había brindado con esas miradas, ese abrazo de la madrugada, esa ternura con la que la trató…Entonces llegaron a ella las palabras de Matsumoto.
¡Wua, y ya verás cuando te haga el amor! Es como si todo lo malo desapareciera, solo existen dos personas, puede ser romántico, divertido, como las dos personas quieran, te sientes completa…
¡Mierda! ¡Así se había sentido ella en sus brazos! Y así se siente cuando dos personas se quieren.
En ese momento los ojos de ambos se cruzaron.
Era eso, ¿Ella quería a Ichigo Kurosaki?
Tan solo era recordar como la miraba y su corazón iba a mil.
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—¿Qué es lo que te pasa ahora?
¿En serio tenia los huevos de preguntárselo? ¡Llevaba tanto tiempo pensando en él que le parecían años!
—¿En serio quieres saberlo?
El chico tan solo miró a otro lado y se rascó el cuello fingiendo pensar, evidentemente no ponía empeño en eso.
—¡Ichigo!
—¿Qué? ¡Aún me faltan años de entrenamiento para saber que te pasa por la cabeza!
Rukia soltó un gruñido de resignación se dejó caer en su silla de escritorio derrotada. Hacia un par de minutos que había salido de la bañera, se había vestido en seguida y en nada estaba en el escuadrón. Cuando volvió, Ichigo la esperaba en su despacho. Cuando se vieron notaron el nerviosismo en sus saludos pero no dijeron nada. Sin embargo enseguida Ichigo notó que le esquivaba la mirada. De tan nerviosos que estaban intentaban disimularlo como podían…peleando.
—Eres inaguantable —soltó la morena frotándose el puente de la nariz.
—Lo que tú digas—. Se encogió de hombros y cogió varios papeles que había traído con él. Y como el día anterior se colocó en la esquina de su mesa.
Eso hizo que Rukia se diera cuenta que Ichigo siempre hacía el papeleo en su escritorio, bueno el poco que había hecho. Había una sala no muy lejos de allí con mesas y ordenadores dedicada a la gente que se dedicaba al papeleo y a la administración. Entonces, ¿lo hacía para estar cerca de ella? Agitó fuertemente su cabeza intentando quitarse esas tonterías.
Intentó concentrarse en lo suyo pero era imposible, sus ojos azules fueron a parar al del shinigami. De vez en cuando se rascaba la parte de atrás de la oreja con la pluma, se fregaba la sien intentando pensar cuando algo no le salía, parecía estar muy concentrado en ello pero, habían segundos en los que lo había pillado intentando mirarla pero enseguida apartaba la mirada, a veces tenia un tic nervioso en la pierna cuando se le ocurrían cosas y empezaba a escribir como un poseso.
Rukia suspiró. Habia estado pensando toda la mañana en él y aun teniéndolo delante de ella lo seguía haciendo…las imágenes de esos días pasaron como una película ante sus ojos.
Se besaron. Tuvieron una cita. Se besaron. Luego fueron a una fiesta. Luego ellos…perdieron la virginidad juntos. Y esa mañana Ichigo se medio había confesado a ella.
¡Wua y ya verás cuando te haga el amor! Es como si todo lo malo desapareciera, solo existen dos personas, puede ser romántico, divertido, como las dos personas quieran, te sientes completa…
Ella en seguida apartó la mirada, cosa que provocó un pequeño dolor en el pecho del pelinaranja.
¿Cómo si no se había dejado tocar y hacer de esa manera?
—Rukia… —la llamó con un débil tono de voz.
—¿Qué pasa?
—¿Te hice daño?
El cuello de la chica casi sufrió una contractura de la velocidad con la que se giró a verlo.
—¿Me estas preguntando…?
El chico avergonzado se llevó una mano a la cabeza y se pasó la mano por sus hebras naranjas. Le costaba hablar de ello. De hecho no quería hablar de ello. Pero debía de hacerlo.
—Como era mi primera vez y soy un hombre, no sé si…si bueno…—carraspeó —Si te hice mucho daño…
—También era mi primera vez —Respondió Rukia, era raro ver en él ese tipo de preocupaciones por ella y que él se sintiera mal por ella, más todavía. ¿Cómo Ichigo escondía esta faceta? Bueno a decir verdad ella también escondía muchas facetas privadas. Lo malo es que se acababa de dar cuenta que cuando Ichigo le mostraba ese lado suyo… su corazón latía con fuerza y bajaba la guardia.
El chico cruzó sus miradas una vez más esperando una respuesta de ella.
—No. No me hiciste ningún daño. Bueno al principio si pero…fuiste…muy…ti...tierno.
Los dos se sonrojaron furiosamente. Ichigo se había quedado sin aliento ante su respuesta y su mirada pero estaba más tranquilo. Así que volvió a concentrarse a su trabajo.
Rukia en cambio siguió observándole disimuladamente. Se llevó una mano al pecho, aún estaba latiendo a ritmo anormal. No podía ser. ¿Desde cuando sentía estas cosas por él? ¿Con el primer beso? ¿El segundo? ¿El tercero? ¿La cita? ¿Lo de ayer?
¿Y desde cuando él sentía esas cosas por ella?
Conocía a Ichigo desde que era un adolescente de 15 años y aunque ahora fuera un hombre cambiado, más maduro y un poco más tranquilo (aunque a veces cuando se peleaban lo hacían como siempre) sabía que algo así no lo habría hecho sin sentir algo.
Entonces es así. Ichigo la quería.
Oh vaya. Su corazón había vuelto a latir.
—¿Qué te pasa? —preguntó Ichigo —Estás un poco rara.
—Tengo que ir al baño…a…ahora vengo—. Tartamudeó saliendo enseguida de allí, bajo la mirada atenta de Ichigo.
Llegó enseguida al baño, abrió el grifo y se hecho el agua fría a la cara sin preocuparse de que pudiera despeinarse. Se volvió a llevar la mano al pecho y apretó con fuerza sus ropas. A este paso la iba a matar de un ataque de taquicardia.
Con el rostro mojado y las gotas cayéndole por la barbilla se contempló en el espejo.
Tuvo un flash back de cuando él empezó a tocarla sabía que lo hacia con cuidado de no hacerle daño, y con tanta afecto y cariño…le había tratado tan bien que había disfrutado. Y ahora tenía preocupación por si había sido muy brusco con ella. No le gustaba ser cursi, pero hablando con toda la sinceridad del mundo, todas esas acciones le habían llegado a lo más profundo de su ser.
¿Pero y ella? ¿Qué sentía por el shinigami Ichigo Kurosaki?
Minutos después el mencionado se preguntaba por qué la teniente aún no había vuelto. ¿No es posible que hubiera huido, no? Pero el sonido de una puerta cerrándose detrás de él le hizo cambiar de opinión.
—Bésame.
El chico levantó la cabeza de sus papeles y giró el cuello. Rukia Kuchiki estaba en la puerta con unos ojos serios y penetrantes puestos en él. Tenía los puños cerrados y estaba algo tensa, podía notarlo desde donde estaba sentado.
—¿Qui...Quieres que te bese? —Preguntó con un poco de tartamudeo. Era raro oír esa palabra a él de ella.
—Eso he dicho—. Ichigo le parecía raro. Los ojos de Rukia estaban llenos de decisión, sin embargo su voz en cambio temblaba un poco.
—¿Aquí? —Ambos estaban en el despacho de ellas, y era raro que Rukia quisiera algo así en su lugar de trabajo —¿Ahora?
—Aquí —Ella sabía dónde estaban, por eso en parte estaba bloqueando la puerta. Pero necesitaba saberlo. Aquí y ahora. Saber que sentía por él.
¿Pero que iba a hacer él? ¿Negarse? Ni loco. Ya se habían besado antes y claro, la noche anterior habían hecho el amor. En cuanto se levantó y se dirigió hacia ellas notaba como las dudas en él se iban disipando, cada vez tenia menos miedo de tocar a la morena.
Colocó ambas manos es su pequeño rostro, una vez más notó la diferencia de tamaño, Rukia parecía tan indefensa con ese cuerpecito, y aun así era tan fuerte. Cuanto más se fijaba en ella más se daba cuenta de lo increíble que era, siempre lo había sabido pero ahora se daba cuenta de más cosas. Acercó sus labios a los suyos y la besó.
No era un beso como los demás, este era distinto, los dos estaban menos nerviosos, al menos Ichigo, Rukia cerró los ojos y dejó que su cuerpo sintiera. Un brazo de él fue a parar en su cintura, mientras que la otra mano se colocó en su nuca, acercándola más a él. El beso no era ni lento, ni rápido, pero si se fue volviendo un poco impaciente. Él sacó la lengua y mojó los labios de ella, las piernas de Rukia casi flaquean por esto, pero abrió la boca permitiéndole la entrada, no entendía si con lo de anoche aún sentía tantas cosas, de hecho a cada sentimiento que descubría…cada vez quería más. Ella intentó correspóndele aprendiendo de los movimientos de él, sus lenguas estaban en una lucha de caricias. La morena colocó sus brazos en el cuello de Ichigo y de vez en cuando acariciaba su cabeza.
Los dos se sentían realmente bien. Se sentían completos.
Por desgracia el sonido de un móvil les hizo parar.
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—¡Ichigo! ¡Estás en las nubes!
El grito y el golpe de Ikakku le devolvieron a la realidad. Otra vez había estado soñando despierto, con lo de anoche, con lo del beso, con Rukia.
Por desgracia el ruido del móvil de él les hizo detenerse, eran Ikkaku y Renji para una cacería de Hollows, quiso negarse y quedarse a ayudar a Rukia, pero a cambio de lo que él se esperaba la morena le contesto que lo mejor era que "la dejara sola".
El chico estaba confuso sabia que anoche había sido un poco brusco lanzándose a ella de esa manera, él tampoco se esperaba perder su virginidad esa noche. No tenia una buena respuesta de por qué había pasado todo eso pero había pasado y punto. Los sentimientos de darse cuenta que él estaba enamorado de la chica explotaron en su interior y no pudo detenerse. Sin embargo, no le había preguntado claramente por sus sentimientos. Pero él tampoco lo había dicho con palabras, en eso eran iguales. No eran buenos hablando de sus sentimientos, ninguno de los dos. Pero ella quiso que eso pasara y luego le había pedido ese beso en la mañana. Ahora estaban juntos.
—Estoy un poco distraído eso es todo.
—¿Un poco? ¡Llevas toda la mañana así! —Gritó Renji dándole golpecitos en el hombro —Si hasta yo he cazado más hollows que tú hoy.
—Tsk, no me importa.
—¿No te importa? Eso será hoy—. Respondió el calvo sabiendo de las peleas constantes que tenían los rivales de pelo llamativo —¡Será por la fiesta de ayer! La verdad es que mucha gente ha faltado a los escuadrones, nuestro capitán está que trina. Incluso Yumichika.
—Kuchiki-fukutaicho también estaba enfadado hoy, con decirte que las locas de la asociación estaban esta mañana en su mansión intentando sacarle fotos otra vez. Quieren sacar la exclusiva de la revista para variar.
—Byakuya —Pensó. El hermano de Rukia. Kami, no había pensado en él. Como se tomaría Byakuya una relación de su hermana y él, un claro Bankai se oiría en el cielo si eso pasara, a él le daba un poco igual la verdad, pero había caído en otra cosa. Las citas. Tenia que hablar seriamente con la pequeña Kuchiki.
Lo que de verdad no le hizo ninguna gracia, bueno por lo visto a él y a Renji, fueron los rumores que empezaron a correr por el bar en donde estaban y por los escuadrones, por lo visto sabían que durante la fiesta, Kuchiki Rukia se había ido a solas con el nuevo shinigami y al cabo de un rato, él volvió pero ella no, lo que pensaron que igual ella le había rechazado pero que no era seguro.
—Claro, porque se fue conmigo —Pensó mientras se llevaba un trago de té a la boca.
En cuestión de horas la revista de la AMS salió a la luz, el primero en coger una fue Ichigo para sorpresa de Renji e Ikkaku que NUNCA en la vida le habían importando los rumores del Sereitei. Y… ¡bingo! ¡Había logrado joder la foto de Rukia y el nuevo shinigami porque no la encontraba por ningún sitio!
De todas formas el problema de las citas seguía ahí, y con ello el problema de la AMS, su revista, su hermano Byakuya y cómo no, los estúpidos cotillas de los shinigamis que aunque Ikkaku y Renji lo negaban, él sabía que eran más cotillas que nadie, otra cosa es que lo ocultaran bien.
Se río mentalmente al imaginarse la reacción de ellos al enterarse de que él y la teniente estaban juntos. Suponía que Renji no tendría una buena reacción, no lo había pensado pero, ¿y si Renji estaba enamorado de ella? Sabía que era sobreprotector con ella, eran amigos de la infancia desde hace mucho pero, que eso fuera más allá, nunca lo había pensado. Él no podía decir nada, Ichigo se había dado cuenta hace días de que la pequeña mandona le gustaba y mucho.
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—Por cierto Rukia… ¿cómo lo llevas todo?
Rukia miró a la cara a su hermano.
—Pues…bien, bastante bien.
¿Qué más podía responder si no sabía si se refería específicamente a algo? Su hermano de vez en cuando o al menos un vez al mes, se juntaba con ella para comer juntos en la mansión y luego volver al trabajo del escuadrón. Ella nunca se negaba por muy llena de trabajo que estuviera. Aunque hoy sinceramente hubiera preferido negarse. Estaba aún nerviosa por el beso de Ichigo y ella a veces era un libro abierto y seguro que se lo notaba y….mierda, no quería imaginarse el bankai de su hermano si le llegaba a decir que su hermana había perdido la virginidad….con Kurosaki Ichigo. ¡Ni en mil años!
Tranquilidad. Tranquilidad. Tranquilidad.
—¡Por dios Rukia tranquilízate ya!
—¿Como van los encuentros con los nobles?
Mierda otra vez. ¡Eso no le tranquilizaba nada!
Evidentemente los "encuentros" son "las citas" y no, no iban bien. Todos eran los mismos, todas las citas eran iguales, todos eran tan estirados, todo el rato hablando de sus propiedades y todo eso con unas formas totalmente educadas. La única cita que de verdad le había gustado había sido con… ¡No Rukia, no pienses en Ichigo ahora!
—Van…bien—. No iban bien —Normal.
—¿Hay alguno que te haya llamado la atención?
La imagen de…¡No, no pienses en él! Aparte, era realmente incómodo hablar de citas con su hermano adoptivo. ¿Qué iba a decir ahora? Además el plan de Matsumoto había fracasado, había visto la revista, de hecho fue la primera en verla, y no estaba la foto. Sintió un gran alivio ante eso. ¿Qué habría sido del gigoló?
—Por ahora no Nii-sama —Respondió bajando la cabeza incapaz de responderle —Gomen ne.
Kuchiki no habló más tan solo soltó un leve "Entiendo" y siguió con su comida tranquilamente.
Bueno bueno, quería actualizar lunes pero me he pasado 7 minutos jajaja. Bueno he leido todos y cada uno de vuestros reviews y a todos...MUCHISIMAS GRACIAS POR VUESTRO APOYO, han sido en general unos reviews muy largos y llenos de palabras de apoyo, me alegro que al igual que yo esta historia no desaparezca y que allá donde la publique la seguiréis en caso de que la borren. De hecho estuve una noche en vela (no es broma) haciéndome un blog en wordpress para ir publicando fics, jajaja supongo que será facil pero yo no suelo tener blogs y ya voy manejando lo de las entradas y las fechas y tal.
Mi wordpress:
unmundosininspiracion wordpress com (eliminar espacios y sustituirlos por puntos)
Espero que os haya gustado este capitulo, he notado que ha habido un bajón considerable de lectores debido a lo que pasó con el "repaso" que le dieron a unos fics. Pero me esperanza ver gente que sigue siendo fiel, esta historia es para vosotros :)
Nos vemos en el siguiente capitulo!Espero que os gustara este capi y si es asi dejadme un review por fi!
Ja ne!
