(A/N): Y después de un largo rato, regresé con un nuevo capítulo de esta historia, me alegra mucho que haya tenido un buen recibimiento, así que si en este capítulo me hacen el igual de feliz como lo hicieron en el anterior, prometo actualizar en muy pocos días :3 Por ahora les agradezco a todos los que me dejaron un Review en el capítulo anterior, ustedes son los mejores *-* y sin molestar mucho, les dejo el capítulo dos.


SENTIMIENTO LATENTE,

Capítulo 2: Triparto.


—Verás, investigué un poco y según mis fuentes, Carlos y Logan están enamorados de usted, señor Knight. —Respondió el castaño orgulloso de sus habilidades para sacar información de Carlos.

Kendall soltó una sonora carcajada. —Creo que ya no sabes que inventar, James. —Respondió sin dejar de reír.

El castaño frunció el ceño. —No estoy inventado nada, es la verdad.— Aclaró.

—Sí... Claro. —Expuso el rubio sarcásticamente aún riendo.

—¡Es en serio, Kendall! —Exclamó James— ¿Cuándo te he mentido?

El rubio terminó de reír y levantó una ceja ante la pregunta de su amigo. —Miles de veces.

—¡Pero ésta vez estoy diciendo la verdad!

—Deja de bromear, James. —El chico dio una extraña vuelta en la cama y se acomodó hasta quedar boca abajo.

—¡Prometo que no estoy bromeando!

Kendall se volteó nuevamente y se tomó su tiempo sentándose en la cama con las piernas cruzadas. —Promételo por tu cabello. —Dijo entrecerrando los ojos.

—Sabes lo que hemos hablado sobre hacerme prometer cosas por mi cabello. —Mencionó un incómodo James.

—Entonces, tengo la certeza de que estás mintiendo. —Sonrió.

El castaño cerró los ojos y suspiró profundamente. —Lo prometo por mi cabello. —Dijo con los ojos aún cerrados.

—Debes hacerlo con las manos arriba para ver que no cruces los dedos. —Definitivamente el rubio conocía todas las artimañas de James, por cosas como esas era el líder.

James suspiró nuevamente después de abrir los ojos, levantó ambas manos y pronunció nuevamente el juramento. —Lo prometo por mi cabello.

Kendall puso los ojos en blanco, "Debe estar mintiendo, no podría ser posible." pensó y empezó a recordar los acontecimientos ocurridos aquel día, Logan y Carlos prácticamente se habían lanzado sobre él... Pero su pregunta era, Si James decía la verdad, entonces... ¿Carlos y Logan están enamorados de él? Dejó de pensar y dedicó una mirada al castaño que esperaba pacientemente la respuesta del rubio. Notando cierta sorpresa, el castaño empezó a hablar.

—Yo tampoco pensé que Carlos y Logan formaban parte de aquella liga, pero uno aprende algo todos los días.

El rubio frunció el ceño. —¿Qué quieres decir con eso? —Preguntó.

—¿Qué quiero decir con qué?

—¿Qué quieres decir con "Formar parte de aquella liga". —Citó.

—¿No me digas que te ofendes por expresiones como esa? ¿No me digas tú...?

—¡Hey, espera! —Interrumpió el rubio.— ¿No me vas a decir que eres homofóbico?

—¡Por supuesto que no! —Se defendió el más alto.

—Pues parece que sí. —Dudó el rubio.

—Kendall, no soy homofóbico... De hecho tengo un primo gay y una tía que es tío... —Pensó en voz alta.— Ah... Y sospecho que mi papá lo es, desde que se divorció de mi madre me parece haberlo visto en varias ocasiones observándole el...

—¡Basta, ya entendí! —Vociferó Kendall sacando rápidas conclusiones de la idea que deseaba expresar el castaño.

James reía por lo bajo —¿De qué hablábamos? —Preguntó antes de recuperar la compostura.

—Carlos y Logan. —Declaró el rubio regresando a aquella idea que en primera instancia no le convencía mucho.

—Ah, ellos, ¿Y con cuál te quedas, galán? —Preguntó el castaño.

Kendall abrió la boca e intentó decir algo, realmente no iba a tomar una decisión porque realmente no se sentía atraído de esa manera hacia sus amigos.

—¿Sabes algo? —Habló el rubio después de un breve minuto de silencio que James no se molestó en romper. El castaño levantó la vista invitando a Kendall a decir lo que pretendía. —Confío en tí, pero no quiero creerte. —Declaró.

James levantó una ceja. —¿Qué se supone que quieres decir con eso?

—¡Se supone que quiero decir que realmente sé que dices la verdad pero que no quiero tragármela! —Respondió alterándose un poco y poniéndose finalmente de pie, al mismo tiempo que el castaño tomaba asiento en la cama y cruzaba las piernas.

—Perdona que te lo diga, compañero, pero no me siento cómodo cuando me hablan de esa manera. —Anunció el castaño mientras observaba fijamente a su compañero que lo miraba con enojo.

—Lo siento. —Respondió sin moderar su tono y empezando a dar vueltas en la habitación como león enjaulado.

James observó atentamente a su compañero y suspiró. —Si te sirve de algo, creo que debo hacerte saber que no es necesario que escojas a alguno de los dos. —Dijo llamando la atención de su amigo.

—¿Acaso crees que no lo sé?

—Pues parece que te está resultando díficil reconocer la homosexualidad de tus mejores amigos... O tal vez, estés asustado de reconocer la tuya. —Respondió hábilmente el más alto.

Kendall lo observó con cuidado, "¿Desde cuándo se volvió tan... Inteligente?" preguntó para sus adentros, aunque realmente la palabra "Inteligente" no sería la indicada para definir a James Diamond, el chico tenía y no tenía razón, todo al mismo tiempo. El rubio recapacitó lentamente las palabras del castaño y reconoció que en parte tenía la razón. No se trataba de que James tenía una mente brillante, pero cuando se trataba de ser mañoso, arrogante, chismoso, entrometido y en ocasiones vanidoso y materialista, James era el chico perfecto para mezclar todas aquellas dimensiones de la naturaleza humana... Y cuando Kendall reconocía que el chico tenía razón, la tenía.

El rubio tenía los ojos en blanco cuando se detuvo unos segundos a observar a su amigo, que se encontraba un tanto distraído concentrado en sus uñas, que obsevaba descaradamente para los ojos de Kendall.

—Sí, soy profundo y puedo dar en tu punto débil sin esforzarme mucho. —Dijo repentinamente el castaño sin levantar la vista, cosa que le pareció aún más descarado a rubio.

—Eso lo tengo más que entendido. —Aclaró Kendall.— Pero algo en lo que dijiste está mal. —Eso llamó la atención del castaño que levantó la vista para encarar a su compañero.

—Y eso es qué... —Indagó el castaño gestualizando con una mano para que el rubio continuara.

—Dos cosas, la primera es que que no me resulta díficil aceptar la homosexualidad de nadie, pues para tu información, apoyo cualquier tipo de relaciones, el amor es amor. Y segundo, hablar sobre "Mi homosexualidad" sería hablar de nada, pues no creo enamorarme de una persona por su sexo, me fijo en el corazón de la persona y de ahí puedo partir a el resto de cosas que puede atraerme a la persona en cuestión. —Finalizó Kendall dejando a un curioso James.

—No más profundidad, odio tantas palabras en una sola oración. —Declaró el castaño, más para sí mismo que para el rubio.

—Será lo mejor para todos. —Dijo el rubio dando por terminado aquel tema de conversación y guardando silencio, el castaño también guardó silencio pero su curiosidad, como siempre, llenaba el aire de preguntas y sugerencias que hacían dudar hasta a la persona más seguridad.

—¿Y que harás con Carlos y Logan?

—No lo sé.

—Tengo una sugerencia por ahí que puedes tomar o dejar... —Dijo James intentando despertar curiosidad en el rubio, y aunque no lo hizo, Kendall señaló con gesto que hablara ya. —Bueno, puede que tal vez Carlos se las haya ingeniado -Por primera vez- y me haya mentido, osea que tal vez ninguno de ellos estén enamorados de tí y mi idea de que quieren esconder algo de ti sea acertada. —Reflexionó James.

—¿Pensabas que querían esconder algo de mí?

El castaño asintió —Y de mi también, pues dudaron en decirme todo desde el primer lugar.

—En todo caso, será mejor averiguar. —Dijo el rubio y el castaño guardó silencio, dando por terminada la conversación.

Kendall caminó hasta su cama y se arrojó sobre ella boca abajo. —Desearía estar soñando, ¿Podrías pellizcarme?

James levantó una ceja —Tengo una mejor idea. —Susurró y recordó el protector solar que durante la conversación extraña que había tenido aquella mañana con Katie, la cual le entregó la crema asegurando que realmente funcionaba. Una sonrisa malvada se dibujaba en el rostro del castaño al tiempo que caminaba sigilosamente hacia una distancia prudente de su compañero, entonces, sin pensarlo mucho destapó la crema y presionó fuertemente haciendo que una inminente lluvia de protector callera sobre su amigo.

—James, ¿Qué diablos...? —Atinó a decir el rubio sintiendo como algo cremoso caía sobre él.— ¡¿Por qué me estás lanzando esto? —Preguntó alterado.

—Querías que te pellizcaran.

—¡Pero...! —Intentó discutir el rubio— ¿Sabes algo? Fue error mío, no debo ser tan conceptual contigo. —Declaró procediendo a entrar al baño dejando al castaño riendo desconsoladamente.


Minutos después, ambos chicos salieron a la sala para encontrar la escena de Carlos y Logan sentados en el sofá, el latino con cara de dolor y sobando su cabeza mientras que el pálido se encontraba con los brazos cruzados y con gesto de incomodidad.

—¿Sucede algo? —Preguntó James -El primero en salir- con voz de inocencia absoluta.

—No... Nada, nada... —Respondió Logan rápidamente observando a sus amigos.

—Kendall... James me dijo que me querías decir algo, ¿Puedo saber qué era? —Habló el latino levantándose rápidamente observando al rubio.

—¿Tenía que decirle algo a Carlos? —Susurró el rubio para sí mismo.

—Pueden dejar eso para después. —Habló Logan apartando a Carlos y poniéndose frente a Kendall.— Kendall, necesito tu ayuda, mi computadora no quiere encender y...

—¡Kendall no sabe nada de computadoras! —Respondió Carlos empujando al pálido.

James observó a sus amigos divertido mientras el rubio examinaba en cuántos pasos llegaba a la puerta para huir del lugar, o por lo menos, en cuántos pasos llegaba a una ventana para arrojarse. En pocos minutos Carlos y Logan halaban al rubio, uno en cada brazo discutiendo con quién se iría Kendall.

James suspiró, ya empezando a cansarse de reír tanto en tan pocos y minutos. —Lamento interrumpir su disputa chicos pero Gustavo llamó a Kendall hace rato y lo necesita en el estudio ahora, a él solo. —Dijo lo último por si intentaban ir con el.

—¿En serio? —Preguntó el rubio curioso, James le dedicó una mirada de "Te estoy salvando de los aprietos con una mentira ¿Y me preguntas que si es en serio?" —Ah sí, lo siento chicos, pero debo irme que se me hace tarde. —Declaró Kendall liberándose del agarre de Carlos y Logan.

—No te preocupes, de hecho, tenemos que conversar con James sobre algo muy importante. —Mencionó Logan fijando su vista en el castaño que inconscientemente había tragado en seco como niño en problemas.

—Sí, lo que sea... ¡Adiós! —Se despidió el rubio saliendo disparado del lugar apenas deteniéndose a cerrar la puerta. Una retorcida sonrisa se dibujó en el rostro de Logan. Carlos también sonreía de manera aterradora cosa que incomodaba al castaño.

Logan empezó a hablar. —Entonces... James...

—¿Sucede algo? —Preguntó el castaño intentando ser valiente y no huir del lugar como Kendall.

—A decir verdad... Sí...


(A/N): Entonces... ¿Cómo estuvo? ¿Merezco amor o merezco que me lancen tomates? Ustedes deciden :3 En pocos días actualizaré Es la guerra, y como regalo para todas las bolitas de ternura que me leen también actualizaré muy pronto esta historia *-*

Un besito,

Liz.