(A/N): ¡Hola! Tengo buenas noticias y un nuevo capítulo, las buena noticia es que Liz está oficialmente de vacaciones *-* así que ahora tengo tiempo de sobra para actualizar, actualizar y actualizar. Así que si de ahora en adelante no actualizo serán asuntos de pereza (Todos advertidos xD).

Sobre este capítulo, no hay mucho que decir, no hay realmente un gran avance pero hay ternura... O eso creo (?). Definitivamente, esta se ha vuelto mi historia favorita sobre todas las que he escrito y actualmente me encuentro escribiendo, no sé por qué. Sólo que es así, como no tengo más que decir nos vemos abajo, disfruten el capítulo.


SENTIMIENTO LATENTE,

Capítulo 4: Escribir, juntos.


—Hola. —Susurró Logan sin dejar de observar el cielo.

—¿Qué haces aquí?

—Sólo quería relajarme y... Hablar contigo, se supone que ya lo sabes. —Hizo una pausa.— Maldito James que no sabe guardar secretos. —Dijo lo último más para sí mismo.

El rubio puso los ojos en blanco, "¿Y ahora qué se supone que hago?" se preguntó unos segundos para luego llegar a la conclusión de que quiera o no, escucharía lo que Logan quería decirle. —¿Qué quieres hablar conmigo?

El pálido sintió como sus mejillas empezaban a arder, se maldijo por sonrojarse frente a Kendall, que simplemente sonrió al notar que él era la razón por la cual el chico se sonrojaba. —Bueno... Tú sabes...

—No, no sé. —Respondió el rubio con una sonrisa juguetona, las acciones de Logan empezaron a resultarle tiernas.

—No me presiones, es un tanto difícil para mí hacer esto. —Respondió el pálido fastidiado.

—Sólo di lo que querías decirme, ¿Es tan difícil hablar conmigo? —Cuestionó Kendall.

—No lo es. —Respondió Logan cerrando fuertemente los ojos. —Sólo quiero que sepas que si realmente has sido feliz siendo mi amigo por casi toda tu vida puedes ser mucho más feliz siendo algo más. —Abrió los ojos al finalizar, aquella oración salió tan fácil y rápidamente que él mismo se sintió sorprendido, eso era exactamente lo que pretendía decirle.

—¿Fue difícil? —Preguntó el rubio con una sonrisa, realmente se sentía halagado.

El pálido negó con la cabeza. —No.


—¿Por qué no te callas y me pasas el CD? —Soltó el latino fastidiado por el constante palabreo de James.

—El pequeño Carlos ha crecido tanto... —Respondió James levantándose del sofá caminando hasta el chico que estaba sentado en el comedor concentrado en su computadora.

—¿Cómo vas con eso? —Preguntó intentando ver lo que trabajaba el chico. Carlos rápidamente bajó la pantalla haciendo un gesto infantil, realmente no deseaba que el castaño viera lo que planeaba hasta que terminara.

—Búsca el CD y deja de preguntar tanto. —Respondió el latino esperando pacientemente que el castaño se alejara para continuar, James le dedicó una mirada confundido y se dirigió a buscar el CD en su habitación.

Segundos después, Katie se apareció en el apartamento al momento que James salía de su habitación, Carlos la saludó con entusiasmo bajando discretamente la pantalla. James optó por ayudar a Carlos ideando algo rápido para deshacerse de Katie por unas dos horas y que Carlos llevara su plan a cabo.

—Oye Kate, ¿Quieres acompañarme a la pizzeria? —Preguntó el castaño rápidamente.

—¿Por qué no mejor pides la pizza y te ahorras el viaje? —Respondió Katie confundida.

El castaño suspiró. —Porque si voy y "No me ahorro el viaje" me regalarán un juguete.

—¿Y para qué quieres un juguete de una pizzeria?

—¡Para ponerlo en mi colección! —Respondió el castaño ágilmente contento de su habilidad para mentir rápida y persuasivamente.

—¿Y desde cuándo coleccionas juguetes? —Preguntó Katie ahora curiosa.

—¡Desde hoy! —Gritó el castaño ahora fastidiado por tantas preguntas.

Katie suspiró. —Vamos.

—Déjame ir a buscar mi chaqueta. —Respondió el castaño dando media vuelta para dirigirse a su habitación, una sonrisa se dibujó en su rostro mientras caminaba.

—¿Y qué hacías, Carlos? —Preguntó la chica ahora observando la computadora del latino en la mesa.

Carlos, siguiendo los pasos de James, puso a prueba su capacidad para mentir. —Estaba viendo todos los correos de las fans, estas chicas realmente adoran a Big Time Rush. —Respondió convincentemente.

Katie pareció tener otra duda y empezó a formular otra pregunta pero el regreso de James la hizo guardar silencio y despedirse del latino con un "Hasta luego", antes de salir, James le guiño el ojo al latino que respondió gestualizando con los labios un sincero "Gracias".

Después de terminar con las fotografías que editaba, tomó el CD y agregando la música, presentación estaba terminada. Una sonrisa se dibujó en su rostro, ahora sólo faltaba conectar todo y esperar con paciencia la llegada de Kendall, a quien prefería que llegara solo... —James, eres un genio. —Susurró para sí mismo orgulloso de su trabajo y agradecido por la idea del castaño.

Mientras tanto, en el parque, ambos chicos llevaban un largo rato en silencio. El rubio pensaba tranquilamente mientras que Logan se sentía desesperado y deseaba romper aquella tranquilidad, no podía pasar mucho tiempo a modo expectante.

—¿Y? —Preguntó llamando la atención del chico que con gesto confundido incitó al pálido a decir lo que pensaba. —¿Qué te pareció lo que te dije?

El rubio continuó en silencio unos minutos. —Me siento halagado. —Respondió sonriente.

—¿Pero...?

—No he dicho ningún pero.

—¿Qué significa entonces?

—Sólo quiero esperar y ver como se desenvuelve todo esto. —Respondió con tranquilidad.

—Espero tomes la decisión correcta. —Habló Logan levantándose y marchándose, ahora sintiendo la misma paz que emanaba el rubio, el cual no se opuso a la acción de Logan. Pasados unos minutos se levantó y se dirigió al apartamento, ahora sin sentir aquella presión que sintió al salir.

Al llegar, se encontró con todas las luces apagadas, destellos de confusión empezaron a iluminar su mente cuando vio como repentinamente se encendía el televisor y una canción empezaba a sonar, junto con una serie de fotos. "Ven conmigo a un lugar de fantasía..." la curiosidad era ahora inminente y se acercó más al televisor para encontrarse con una serie de fotos de sus amigos, especialmente fotos donde él y Carlos eran los que más llamaban la atención o donde simplemente se encontraban ellos dos, nunca había escuchado la canción anteriormente pero encajaba perfectamente con uno de los protagonistas de las fotos, Carlos.

Una sonrisa empezó a dibujarse en el rostro del rubio mientras apreciaba semejantes imágenes frente a él, fotos que empezaban en la actualidad para luego encontrarse con fotos de cuando eran más pequeños. "Cierra los ojos y cuenta hasta 45, nunca vas a encontrarme..."

Kendall realmente se divertía con aquellas imágenes hasta que todo llegó hasta la mitad, donde la imagen se congelaba y la música se repetía "Nos conocimos en el jardín de niños" la imagen empezó a desgarrarse y la música terminó. Las luces se encendieron.

—Todo se desgarró porque no podemos quedarnos en el pasado. —Habló una voz conocida tras él. Se trataba de Carlos. El rubio lo miró con curiosidad.— Escribimos una gran aventura juntos, pero... Es tu decisión escribir una historia de amor, conmigo.

—Carlos. —Dijo con una sonrisa.— No debiste de molestarte en hacer todo esto. —Respondió Kendall completamente conmovido.

—Lo sé, pero quería... —Empezó a pronunciar la causa de todo pero un repentino abrazo de parte del rubio le hizo guardar silencio.

Inevitablemente, Carlos sonreía alegremente, correspondiendo el abrazo.


(A/N): ¡Abrazos! A mi me gustan los abrazos, (Seeh, se nota que no tengo nada que decir). Gracias por sus Reviews en el capítulo anterior :3 espero les haya gustado éste capítulo y me digan que tal está.

Un besito,

Liz.