(A/N): ¡Hola! Lo sé, tardé un poco, pero admito que me fue un tanto difícil escribir el final de este capítulo, pretendía hacer una pelea, pero he decidido calmar las cosas antes de la tormenta... Y vaya tormenta que tengo planeada... D: En fin, lean y disfruten :)
SENTIMIENTO LATENTE,
Capítulo 6: Amigos.
—Abre los ojos.
—Mmm... No sé, tal vez me hayas traído a la cima de un precipicio y quieras arrojarme.
—Ha ha, muy gracioso... Pero en serio, ábrelos.
—No quiero.
—¡Kendall!
—Está bien, los abro. —Dijo abriendo los ojos descubriendo frente a él un picnic, Logan lo había llevado hasta el parque de Palm Wooods.— Wow, esto es... Lindo... —Fue lo único que alcanzó a decir al observar todo listo, Logan no esperó más palabras así que lo llevó a sentarse a su lado, pasaron unos cuántos minutos con un cómodo silencio en el que el rubio no podía creer el detalle que Logan había preparado para él. Definitivamente, esto de decidir entre Carlos o Logan se tornaba cada vez más difícil y la ayuda de James no era efectiva, Kendall empezaba a dudar si la ayuda de James realmente valía la pena o solo lo hacía sentirse más confundido con sus sentimientos hacia sus dos pretendientes.
Logan dejó al rubio estar en silencio con la esperanza de que estuviera pensando en escogerlo a él. Su mayor deseo era ese, su mayor deseo era que el rubio pudiera verlo con otros ojos. Cuando los minutos empezaron a pasar el pálido pasó de sentirse esperanzado a desesperado, Kendall había pasado mucho rato en silencio y aunque parecía disfrutar el rato con él, Logan decidió entrar en conversación.
—¿En qué piensas?
—En Carlos... —Respondió el rubio distraído, para luego darse cuenta de lo que había dicho y observar a Logan con los ojos bien abiertos. Este último, por su parte, sentía que un vaso de agua caía sobre él y lo despertaba del más profundo de los sueños. Kendall intentó corregir lo que había dicho: —Quiero decir, él, al igual que tu están mostrando una fase que nunca conocí y me llena de alegría conocer. Nunca había conocido a alguien que mostrara ese interés por mi, ni siquiera cuando estaba con Jo recibía ese trato... Siempre era yo el que pensaba en los detalles y en mantenerla satisfecha, ella también hacía su parte... Pero creo que ya sabes lo que quiero decir... —Dibujó una pequeña sonrisa en su rostro mientras el viento de la intemperie acariciaba su rostro.— Será bastante difícil elegir entre los dos, pero ambos tienen una gran oportunidad. —Dicho esto guardó silencio y empezó a observar a su alrededor.
Logan esbozó una sonrisa tímida. No sabía si el comentario del rubio lo había dejado satisfecho o había hecho su desesperación florecer. Sabía que tenía una oportunidad y eso le hacía reconfortarse pero al mismo tiempo sabía que Carlos también tenía una oportunidad y eso le hacía sentirse molesto. Ambos se encontraban tan sumidos en sus pensamientos que habían olvidado completamente que tenían comida a su alrededor que se suponía debían comer. Después de dejar el silencio de un lado y discutirlo, llegaron a la conclusión que la comida no era importante, lo importante era que estaban pasando un buen rato. Juntos.
Mientras tanto en el apartamento, James se encontraba sentado en el comedor con la silla reclinada y los pies sobre la mesa hablando alegremente por teléfono con Katie, que hace poco había llegado y llamaba para conocer las novedades del triángulo amoroso.
—Hasta ahora no ha pasado mucho, Logan se llevó a Kendall no sé a donde y no tengo idea de donde se habrá metido Carlos. —Habló el castaño inspeccionando las uñas de su mano izquierda y sosteniendo el teléfono con la derecha.
—Supongo que Logan también está luchando por mi hermano, lo siento mucho por Carlos, será difícil perder para él. —Habló la pequeña desde el otro lado de la línea.
James frunció el ceño. —¿Estás diciendo que Carlos no tiene la misma posibilidad que Logan para ganar? —Preguntó el castaño desafiante.
—No. Estoy diciendo que tengo la seguridad de que Logan ganará.
—¿Y eso se debe a...? —Indagó el castaño.
—Eso se debe a que si yo fuera Kendall escogería a Logan. Y como yo soy hermana de Kendall y tenemos los mismos genes y toda esa porquería... Si yo escogería a Logan, Kendall también lo haría... ¿Entiendes? —Katie parecía muy segura de sí misma.
—Yo no estaría muy seguro si fuera tú, Carlos también tiene sus encantos y creo que sería difícil para Kendall decirle que no.
—Sí, pero Logan puede ser realmente tierno cuando se lo propone, créeme, Kendall se derretirá ante él.
—Pues yo digo que Carlos ganará.
—¿Quieres apostar? —Preguntó la pequeña conociendo ya la respuesta que le daría el castaño.
—Por supuesto que sí.
—100 dólares, entonces.
James observó el teléfono confundido. —¿Estás loca?
—No me digas que estás asustado.
—Por supuesto que no, simplemente no apostaré por 100 dólares.
—Oh por favor, tú eres el cantante famoso aquí y estás aterrado por dar 100 dólares, acepta que eres una gallina y temes perder.
—Que sean 500. —Habló el castaño con determinación, no aceptaría que esa niña lo llamara gallina.
—Trato hecho. —Dijo la pequeña y con esto, colgó la llamada.
Al terminar la llamada, James se propuso dos metas: Hacer que Carlos ganara y tener 500 dólares en sus bolsillos cuando eso pase. Y para asegurarlo, empezaría a trabajar desde ahora mismo, tomó su celular y envió un mensaje al latino.
"¿Dónde estás?"
Se sentó un momento a esperar respuesta pero al no recibirla en lo que parecieron 30 minutos decidió bajar al parque e intentar encontrar alguna cita para la noche aprovechando que no había ningún adulto en el apartamento y podría regresar lo más tarde que deseara a casa. Mientras caminaba por ahí observando las opciones que tenía para besar esta noche vio a lo lejos a dos figuras conocidas, se trataba de Kendall y Logan, en un picnic. Juntos.
—Maldición. —Masculló el castaño al observarlos hablar y reír sonoramente. Intentó pensar en que haría para detener aquel encuentro y hacer que el rubio fuera con Carlos. Lamentablemente Carlos parecía haber desaparecido porque hasta ahora no había respondido el mensaje y tampoco lo vio mientras salía de Palm Woods.
—Maldito Carlos, ¿Por qué desapareces cuándo tengo que hablar contigo? —Se dijo a sí mismo y, por casualidad, sintió como su celular vibraba en su bolsillo. Al obsevar la pantalla, era un mensaje de Carlos y al abrirlo, se encontró con que el latino se encontraba con Lucy. —No pretendo a regresar a Palm Woods para volver a bajar... —Se dijo a sí mismo y decidió que no metería directamente en aquel triángulo amoroso. Simplemente, trataría de hacer que Carlos siempre llevara la delantera. Escribió una respuesta rápidamente.
"Kendall y Logan tiene un picnic muy entretenido ¿Y tú sólo vas a casa de Lucy en vez de impedirlo?"
Después de enviar el mensaje se acomodó en un lugar donde Kendall y Logan no pudieran verlo y contó los segundos.
—Cinco... Cuatro... Tres... —Susurraba para sí mismo cuando en ese instante observó al latino aparecer.— Con dos segundos de sobra. Nuevo récord. Carlos no divisó al castaño pero sí a Kendall y Logan, en un movimiento curioso, se acomodó su ropa y fingió caminar como si nada fingiendo observar a sus amigos y acercándose a ellos fingiendo sorpresa. Tanto el pálido como el rubio se sorprendieron por la llegada del latino pero Kendall no le prestó atención y lo invitó a sentarse con ellos, cosa que el chico accedió. Logan, por su parte, estaba completamente furioso con Carlos. No era justo que viniera a arruinar su momento.
James, desde su escondite, había esperado un intervalo de tiempo prudente para acercarse a los chicos y que Logan no empezara a sospechar que se trataba de una especie de conspiración, así que pasados unos 20 minutos y dejando de lado su búsqueda de una chica para invitar a salir. Se acercó a los chicos de la misma forma como lo hizo el latino.
Así fue como Logan se sintió un poco más aliviado por la presencia de James para que no hubiera tensión entre él y Carlos. Unos momentos de conversación y James ideó un plan para acelerar la decisión de Kendall.
—¡Oigan! ¿Por qué no vamos los cuatro por una pizza? —Dijo James de repente.
—¿Pizza? —Habló Kendall.— Aquí tenemos un picnic y nadie ha dado la primera mordida.
—¿Y ustedes no comieron nada cuando estan solos? —Preguntó Carlos a Kendall y Logan mientras James evitaba reír ante eso.
—No... —Respondió Kendall observando como James miraba a otro lado con una sonrisa.
—¿Y que hicieron si no estaban comiendo? —Preguntó el latino ahora más insistente. James cubrió disimuladamente su rostro con las manos y reía levemente.
—Sólo hablábamos, Carlos. —Respondió Logan mientras Kendall observaba a James, Logan se dio cuenta de eso y por instinto pensó que James tenía que ver con la aparición de Carlos.
—James amigo, ¿Te pasa algo? —Preguntó el pálido con suavidad intentando ocultar el enojo en su voz.
James cambió hábilmente la risa para toser convincentemente para los ojos del rubio. —Nada... Nada... ¿Entonces vamos por la pizza?
—No tengo hambre. —Dijo Kendall.
—Yo tampoco. —Le siguió el pálido.
—Como sea, vamos a ir los cuatro porque hace mucho que no pasamos un rato todos juntos... —Musitó James ocultando su plan.
—Pero en este momento estamos los cuatro juntos. —Insistió Logan.
—¡Que vamos a la pizzeria y no más protestas! —Habló el castaño alterado haciendo que los otros tres se levantaran rápidamente y empezaran a recoger el picnic. James sonrió.— Así me gusta.
Una vez en la pizzeria, el lugar se encontraba medio lleno, pero aún así sobraba mesas y los chicos se sentaron en una lejos de la multitud. James fue el que encargó la pizza y se aseguró de que sus amigos comieran. Algunas veces le sorprendía el miedo que podía despertar en ellos. Ahora, la segunda parte del plan.
El castaño sacaba su celular mientras los otros tres conversaban sobre algo que seguramente no le interesaba, ahora fingiría tomar un pedazo de pizza y estar a punto de comerlo mientras revisaba su celular. "James Diamond, algún día deberás ser actor" se dijo a sí mismo antes de regresar el pedazo a la caja y gritar.
—¡Oh por Dios! Olvidé que tenía una cita con esta chica, ¡Voy tarde, voy tarde! —Dijo llamando la atención de sus amigos para luego levantarse rápidamente.— ¡Los veo en el apartamento, tengo que irme! —Dicho esto corrió hasta salir del lugar dejando a sus amigos un tanto sorprendidos.
—Está loco. —Dijo Kendall mientras intentaba regresar a la conversación que tenía con loc chicos. Pero Logan guardó silencio y cuando Carlos lo observó, le dio una especie de señal para que lo siguiera sin que el rubio se diera cuenta.
—Discúlpenme un segundo... Voy al baño. —Dijo el pálido para luego levantarse y dirigirse al baño.
Carlos por su parte, hizo una mala imitación del timbre de su celular y se levantó con la excusa de que tenía una llamada y siguió a Logan al baño dejando al rubio solo.
Al llegar, Carlos se encontró con Logan secando sus manos. Sin dejar de observar el espejo frente a él, Logan habló.
—Sé lo que estás haciendo, pusiste a James de tu lado y ahora ambos intentarán alejarme de Kendall.
Carlos observó a Logan tímidamente. —No sé de que estás hablando.
—No finjas que no sabes lo que está pasando, creo que es momento de ser sinceros, por favor.
—Está bien, puedo decirte que James me dijo que tú y Kendall estaban en el parque, eso es cierto... Pero no tengo la mínima idea de lo que planea James dejándonos solos con Kendall.
Logan observó a Carlos indeciso. Carlos levantó ambas manos y agregó. —Lo prometo, no tengo idea.
Logan asintió. —Está bien, te creo. Pero ambos debemos jugar limpio.
—Por supuesto que sí.
—Carlos, otra cosa... Antes de volver allá.
—¿Sí?
—Promete que decida lo que decida Kendall, nuestra amistad continuará.
—Lo prometo. —Dijo Carlos con una sonrisa acercándose a su amigo para darle un fuerte abrazo.
Y en ese momento, las cosas estaban bien entre ellos, ambos regresaron con el rubio con una sonrisa y decidieron no intentar conquistar a Kendall por un rato. En ese momento, sólo serían tres amigos de toda la vida comiendo pizza y divirtiéndose. Hasta nuevo aviso.
(A/N): ¿Por cuánto tiempo Carlos y Logan mantendrán las paces? ¿Que hará James ahora? ¿Por qué estoy haciendo preguntas? .-. Bueno, me gustaría saber qué les pareció. ¡Hasta el próximo capítulo, pastelitos! :3
Un besito,
Liz.
