Amado Enemigo

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Disclaimer: La historia y personajes de Hotel Transylvania le pertenecen a Sony Pictures Animation, no ha mi. TT^TT

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Hola~! Como están? :3

Espero que bien! ;) Y bueno, he visto que les llamo algo la atención este ultimo capitulo… pero que puedo decir, después de todo hablamos de un vampiro.

Y no cualquier vampiro. ;3

Bien, como lo dije, en este capítulo habrá algo/MUCHO de ShaniXDrácula. Espero les agrade.

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En fin, aquí les dejo el siguiente capítulo… Pero antes…

Agradecimientos a sus fabulosos Comentarios. :D!

KaTmAi: Lo sé, pero no pude evitarlo. X/u/X Aquí está el siguiente. Gracias!

Lilia2801: Me alegra que la ames! :3 Gracias, sigue amándola! XD

PicofiK: De hecho trato de no perder un una sola ERRE en cuanto Drácula habla, me pareció algo interesante y divertido tratar de escucharlo en nuestra mente como lo hicimos en la película. Gracias! XD

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He aquí el capitulo!

Esto se pondrá mejor! X3

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El cuerpo de Jonathan pasó a gran velocidad por los pasillos del hotel en la escoba que tomo de una bruja en el suelo, su alma siendo controlada por la de aquel quien había sido en su vida pasada. Pocos monstruos que no habían alcanzado a esconderse en los pasillos secretos, corrieron esquivando al humano que reía con maldad y placer al daño que provocaba.

-Hahahaha! No son nada sin ese demonio, sin su líder a quien he quebrado!- Los monstruos lo observaron regresar a la enfermería con una mirada llena de venganza y una sonrisa repleta de malicia.

Sin detenerse pasó las puertas de la enfermería estampándolas en las paredes por la fuerza, salto de la escoba y tomando con una mano antes de caer al suelo.

-Es hora…- Se detuvo en su camino al observar la cama donde el Conde debía de permanecer como un vegetal.

Pero no había nada ni nadie en la cama provocándole una profunda ira que contuvo, sujetando con fuerza el palo de la escoba con tal fuerza que sus nudillos se volvieron blancos. Sin perder tiempo salió disparado arrasando con todo monstruo que se le cruzaba en medio, en su camino un gran monstruo azul apareció frente a él, sorprendido y con alguien en sus brazos. Frank retrocedió al mismo tiempo que varios rayos cayeron en el hotel disminuyendo la luz en todo el edificio, estos mismos alarmaron a Eunice que enseguida trato de ponerse de pie pero su esposo no lo permitió. No enfrente al humano delante de ellos, que los miraba lleno de ira.

-Donde está el Vampiro?!- Grito enardecido lanzando una bola de fuego del pergamino hacia ellos y sin tener tiempo de pensar en algo más además de proteger a su esposa, Frank se dio la vuelta recibiendo el ataque.

Gruño y coloco una rodilla en el piso por el dolor del la quemadura en su espalda tras el ardiente impacto.

-Frank!- Su esposa bajo de sus brazos y se acerco a él, aunque Frank no se movía del lugar para proteger a Eunice. -Donde… ugh!- El cuerpo de Jonathan se contorsiono, la boca de su de su estomago se hundió y él cayó de rodillas.

Y tras ello su mejilla izquierda se hundió al mismo tiempo que fue lanzado hacia atrás por un puñetazo del aire. Jonathan se coloco de pie jadeando, tratando de recuperar un poco de aire, su pensativa mirada cambiaba de lugar a lugar en forma frenética.

-Hombre Invisible… No cabe duda que puedes ser un fastidio.- Para su frustración Griffin no respondió, negándole la oportunidad de localizarlo por su voz. -No eres tonto… pero tampoco listo.- Aprovechando un instante de oscuridad en el lugar, tomo de nuevo el pentagrama en sus manos emanando un resplandor intenso. -Ah!- Grito Griffin cegándose con la intensa luz.

Escuchando la dirección del grito, Jonathan abanico la escoba en el aire golpeando algo que cayó al suelo y sonrió, antes de lograr golpear una vez más al Hombre Invisible. Una mano azul sujeto la escoba arrebatándosela de un hábil y fuerte movimiento, mientras que otra lo abofeteo lanzándolo contra la pared. Jonathan alzo la mirada llena de furia e ira.

-Alguien debería enseñarte a que no puedes tener el control de todo!- Le grito a la enorme mujer que protegía a su esposo y su amigo. -Quiero ver que lo intentes cobarde.- Le respondió Eunice molesta ocultando una gran furia, una furia que incluso provocaba un aura frio cerca de ella y Frank lo sintió.


Las ventanas se asomaban a la oscura tormenta, el vidrio retumbaba por el sonido del trueno tras la luz del relámpago. Mavis siguió su camino al sótano, observando algunas armaduras desparramadas en el suelo, desarmadas e incluso algunas brujas que por suerte solo estaban desmayadas.

-Como es que ocurrió todo esto? Por qué?- Pensó en todo lo que ocurría en el hotel para encontrar una salida, una solución a todo lo que pasaba.

Una manera que no dé como resultado el herir a Jonathan… manera que hasta el momento no existía. De acuerdo con lo que había escuchado de Cleo y Murray, al destruir el Pentagrama que poseía Helsing solo liberaría a Shani mientras que el verdadero objeto en el interior de Jonathan, que mantenía el espíritu de Helsing en él seguiría intacto. La solución era simple, extraerle el objeto. El problema… eso mataría a Jonathan. Con tan solo pensar en ello la aterraba y le provocaba un dolor en el pecho.

-No… tiene que haber otra solución.- Se dijo así misma, no dejaría que la esperanza de que todo se arreglara se escapara de sus manos. -Si aquello entro sin lastimarlo, debe de salir de la misma manera.- Se enfoco en ello, en encontrar esa solución… solo esa.

Sin perder tiempo se convirtió en neblina bajando las largas escaleras hacia el oculto sótano del hotel, al que nunca había entrado.


Desprendió sus labios de su cuello aun saboreándolos, con la venda en sus ojos podía notarse su ceño fruncido, confundido y extrañado. Su olfato capto una esencia familiar y enseguida su rostro se movió a la dirección de quien estaba en sus brazos.

-Espero… que ya estés mejor…- La débil voz de la mujer en sus brazos pareció sorprenderlo. -Sha… Shani?- La oscuridad de sus ojos comenzó a disiparse, todo se aclaraba y los colores volvían.

La oscuridad se volvía en colores borrosos que se aclaraban poco a poco en cuanto la venda fue removida de sus ojos. El conde parpadeo un par de veces por el cambio de la poca luz que había quedado en cuanto un rayo cayó en el castillo, ajustándose a la perfección con una visión clara y perfecta. Pero lo primero que observo con claridad fueron unos ojos entre cerrados de color morados y enseguida el rostro de un Ángel que le sonreí con debilidad.

-Shani…- Susurro Drácula sin dejar de ver su rostros, admirando cada detalle.

Nunca la había visto tan de cerca para notar su rostro, una parte de él le decía que estaba mal pero la otra le decía lo contrario. Por qué? Por el simple hecho de conocer que Shani era alguien especial, no podía negarse a sí mismo aquella eléctrica y placentera sensación que sintió en su pecho en el momento de ver por primera vez los ojos Amatistas de Shani con los Zafiros de él. Vlad Drácula conocía perfectamente ese sentimiento.

-Que ocurrió?- pregunto el conde sin tener la mas mínima idea de cómo llego a esa habitación.

E incluso como es que ella se encontraba sentada en sus piernas mientras la sujetaba. Enseguida se sonrojo y la aparto un poco de él sin soltarla, notando entonces la marca en su cuello, sorprendido trato de decir algo teniendo una idea de lo que entonces había ocurrido y el cómo es que él había llegado hasta ese lugar, pero ella lo callo en cuanto coloco su mano en un lado de su rostro.

-Como te sientes?- Pregunto débil. -Me siento mejorr…- Respondió Drácula admirado por la tranquilidad de Shani después de haberla mordido y bebido de ella, quien se veía en paz. -Estaré bien… Vlad.- Escuchando su primer nombre hizo que su respiración se detuviera. -Me gustaría decirte algo… algo muy importante… que debes saber.- Le dijo despacio sin retirar su mano de su rostro. -Yo… yo conocí a Martha.- Le dijo un poco triste pero sin dejar de sonreír.


Mavis permaneció estática, los músculos de todo su cuerpo se detuvieron antes de abrir la puerta frente a ella. Lo que aquella voz declaro dentro de esa habitación la hizo estremecerse.

-Shani conoció a mamá?- se pregunto una y otra vez en su mente.

No se movió del lugar, quería saber un poco más y si entraba a la habitación Shani no diría nada y callaría. Sus pensamientos se detuvieron escuchando una segunda voz.

-Conociste a Marrtha?- Drácula pregunto con sorpresa en su voz y Mavis se sorprendió al escuchar la voz de su padre.

Su padre había despertado! Eso la hizo inmensamente feliz y le tomo un gran poder no entrara y abrazarlo. Quería oír lo que Shani sabía de su madre.

-Si… la conocí el día que dio a luz a una hermosa bebe.- Confeso tranquila.

Mavis se mordió el labio conteniéndose para no llorar.


-En ese momento no conocía el verdadero origen de esa pequeña familia a la que había llegado a velar.- El Conde la siguió viendo a los ojos. –Porr qué? Porrque un serr celestial vendrría a velarr porr nuestrra rraza?- Shani sonrió recordando a la pequeña que había llegado al mundo, durmiendo en los brazos de su madre con una apenas visible sonrisa. -Porque yo era el Ángel Guardián… de la bebe que acababa de nacer.- Drácula permaneció callado.

Shani comprendió su silencio para poder continuar con lo que le estaba contando, la escucharía atentamente.

-Desde mi creacion he sido un Ángel Guardián, cuidando de cada niño que nacía, por las órdenes de nuestro Señor.- Explico poco a poco.


Detrás de la puerta Mavis escucho atenta mejorando su audición.


-Tras conocer la naturaleza de la nueva bebe en el mundo, no comprendía porque había sido enviada a cuidarla. Pero eso nunca me importo aun después de conocerlo, cuidarla era mi deber y eso haría hasta que su existencia cesara.- Shani respiro profundamente, con cuidado ya que aun se sentía débil por la falta de sangre en su cuerpo.

El Conde la observo cerrar sus ojos con cansancio, aun así ella permanecía despierta.

-Porque no te vi antes?- Shani sonrió recordando que Martha había preguntado algo muy parecido. -Uno no puede ver a un Ángel Guardián como si se tratara de otro ser en la tierra. Martha nunca me logro ver pero al parecer la luz de la luna me hizo visible ante ella y Eunice una noche.- Dijo Shani sonriendo al recuerdo de su encuentro con tan peculiares mujeres, llenos de amor y protección hacia la pequeña bebe.


Mavis permanecía perdida en sus pensamientos, todo lo que había escuchado le traía imágenes borrosas a su mente, imágenes que se trataban de aclarar poco a poco.


Mírala cariño, tiene tus ojos.- Una mujer de complexión delgada, de rasgos finos con cabello negro y ojos cafés observaba a los ojos a Mavis.

Se veía exhausta pero nunca dejo de sonreírle. La imagen frente a Mavis se aclaro por completo, frente a ella observo el rostro de su madre.


-Mamá?- Pensó Mavis con una sonrisa en su rostro.

De sus ojos brotaron lágrimas con una gran felicidad dentro de ella por ver por primera vez a su madre en sus recuerdos. En verdad era hermosa como una reina y su voz era dulce y llena de amor, tal y como su padre alguna vez le había contado.

-Shani… Dime como es que eres un Caído.- Escucho la voz de su padre preguntar aquello, dejando por unos momentos la habitación en completo silencio.


Shani logro salir de los brazos del Conde lentamente, quien se levanto al verla dar unos pasos atrás sin darle la cara.

-Un Ángel solo se vuelve un Caído al renegarse ante Dios o… cometer un pecado.- Lo último lo dijo en un susurro, apenas podía decirlo. -Un pecado.- Drácula repitió la palabra. -No recuerdo lo que ocurrió esa noche… solo que ante mi estaba la prueba de que había quebrantado el quinto mandamiento.- Drácula suspiro sorprendido.

Nunca se lo hubiera esperado.

-No matarras.- Ese mandamiento ocupo la mente del Conde.


La espalda de Jonathan golpeo el piso de uno de los tantos corredores del hotel. Se levanto una vez más, se estaba cansando y su furia crecía.

-Por que este maldito amuleto no sirve!?- Grito en su mente guardado el pentagrama que llevaba su mano.

Eunice se acerco a él mientras los rayos seguían cayendo cerca del hotel e incluso aun cayendo en el. Cada que golpeaba una cierta área del hotel, Eunice parecía pensar rápidamente distrayéndose por segundos.

-Porque no puedo hacerte a un lado?!- Grito enardecido Jonathan observando intensamente a Eunice que solo lo miro de regreso. -Creíste que me detendría por el hecho de que utilizas el cuerpo de Johnny? Eh? Pues lo siento, pero aunque sea el cuerpo de Johnny no permitiré que vuelvas a hacerle daño a FRANKY!- Grito furiosa Eunice haciendo retroceder a Jonathan que fue intimidado por la esposa de Frankenstein.

Frank también se sorprendió escuchando la voz de su esposa en ese tono de furia y protección. Se levanto colocándose a un lado de Eunice que no cambio en su postura hostil. El rostro sorprendido de Jonathan cambio totalmente con una gran sonrisa de malicia, sujetando el amuleto en el bolsillo de su short.

-No creo que puedas detenerme en hacerle daño.- Eunice observo la mano en su bolsillo y enseguida se acerco a Jonathan pero era tarde, un pentagrama se dibujo en el pecho de su esposo. -No!- Eunice observo detrás de ella deteniéndose, dándole la espalda a Jonathan.

Observo a Frank ser lanzado hacia lo largo del pasillo hasta caer al suelo.

-Frank!- Grito Eunice para tratar de impedirlo. -Yo tengo el control de todo!- Grito Jonathan. -Nena!- La voz de Frank resonó en el largo pasillo.

Así, todo se volvió silencio y oscuridad en la mente de Eunice Frankenstein tras un agudo dolor a un lado de su cuello.


Las lágrimas caían en su pecho mientras que suaves manos lo tomaban de los hombros. El dolor en su ser había vuelto a salir a flote en cuanto volvió a contar sus memorias desde el día en que había llegado a la vida de Mavis como su Ángel Guardián, su doloroso encuentro con Helsing, su destierro del cielo por el mismísimo Ángel Miguel y su reencuentro con Helsing nuevamente. Hasta lo primero que recordaba después de entrar en sí, fue los azules ojos de él en cuanto lo salvo de Helsing en el techo. Permanecieron en silencio por unos minutos más hasta que ella se separo un poco de él para alzar su rostro y verlo a los ojos.

-Te sientes mejorr?- Ella afirmo pero no dejo de verlo, ni siquiera pronuncio sonido alguno.

Hasta que una palabra llego a ella inexplicablemente, una que había escuchado hace mucho tiempo atrás en los labios de una amorosa madre y esposa.

-Que es… "Zing"?- El conde no contesto, no sabría como explicarlo.

Pero algo en su pecho lo impulsaba a demostrarlo, algo que no había sentido desde hace décadas. Pero decidió que ese "algo" en su pecho lo guiara, acercándose al rostro de Shani que permaneció inmóvil, observando sus ojos.


Drácula P.O.V

Mi mente no rreacciono perrdiéndome en los ojos del Ángel frrente a mí. Pero no querría volverr a perrderr aquella sensación que Marrtha había brrindado en mí inmorrtal vida al irrse de este mundo… nunca la olvidarría, nunca. Aun así no podía negarr lo que ahorra Shani me hacía sentirr perro porr ello también tenía miedo… miedo a perrderrla con Helising de nuevo en mi vida.


-…!- Su mente y su aliento se perdieron en cuanto sintió los labios de Shani en los suyos.

Sin importar lo débil que estaba, ella alzo un poco más sus brazos para rodear por completo el ancho cuello de Drácula quien tras unos instantes, respondió rodeándola con sus brazos acercándola aun más a él. Fue un beso suave y lento, sin detenerse Drácula lamio el labio inferior de Shani quien sorprendida dejo al Conde entrar mas allá de sus labios.

TOC TOC…

Ambos se separaron sonrojados, Shani respiro un poco agitada con el corazón a un rápido ritmo. Drácula observo hacia la puerta recuperando sus sentidos tras el beso, coloco a Shani lentamente en la cama y camino a través de la blanca habitación hacia la puerta.

-Shani? Estas ahí?- La voz de Mavis hizo sonreír a Drácula que abriendo inmediatamente la puerta.

Mavis se sorprendió ver a su padre frente a ella completamente recuperado. Con lágrimas en sus ojos lo abrazo a gran velocidad, tacleándolo al suelo.

-Papá!- El Conde abrazo a su hija y enseguida se levanto en ella sin soltarlo.

Mavis lo dejo ir y observo las vendas con sangre, enseguida las retiro y las graves heridas que habían estado en el cuerpo de su padre habían desaparecido.

-Que ocurrió? Estas bien!- Drácula sonrió antes de vestirse completamente y voltear a Shani que se levanto un poco mejor.

Mavis sonrió pero se sorprendió colocando una mano en su boca al ver la mordida en el cuello de Shani. Y volteo a ver a su padre de manera acusatoria, su padre le sonrió nervioso.

-Te lo explicarre…- Le dijo sin dejar de sonreírle de esa manera. -No!- Grito Shani tratando de correr hacia la caída pero Drácula y Mavis la detuvieron. -Shani! Qué ocurre?!- Le pregunto Mavis.

Shani solo los volteo a ver con gran temor.

-Llévame hacia Eunice!- Ambos Drácula se vieron y en el instante desaparecieron en instantes hacia los pisos superiores del Hotel.


Frank se arrastro lentamente y como podía hacia Jonathan que sostenía la lanza de una de una armadura cerca de él. Frente a Jonathan, Eunice permanecía inconsciente por un golpe que Jonathan le dirigió en cuanto ella le dio la espalda.

-Creo que esta es una buena oportunidad para darte una verdadera razón para temerme Frank.- Le dijo sujetando la lanza de una mejor forma.

Frank se horrorizo dándose cuenta de lo que tenía en mente.

-No! E-Espera! No lo hagas!- Jonathan lo observo fingiendo una cara de tristeza. -Awww… pobre de Frankenstein. Va a ser viudo.- Enseguida sonrió al total miedo y horror en rostro del monstruo que se ilumino en cuanto un poderoso rayo cayó en el castillo y la luz ilumino el cielo. -Dile adiós a tu "Nena"!- Alzo la lanza frente a Eunice, en el mismo instante la lanza despendio. -Nooo!- Precisamente Mavis y su padre con Shani en brazos llegaron al pasillo, justo a tiempo del fatal golpe. -Tííííaaaaa!- Mavis grito corriendo hacia Jonathan, aunque no llegaría a detenerlo.

¡BUM!

El techo se quebró creando polvo y escombro en cuanto el golpe final se dio, Mavis se detuvo en seco por el desplome del techo y sin poder contener las lagrimas. Helsing comenzó a reír en el cuerpo de Jonathan, sin más sujeto con fuerza la lanza para sacarla del cuerpo de Eunice mientras el polvo se dispersaba.

-Jajaja…! Uh?- La lanza no salió, y lo volvió a intentar pero la lanza permaneció inmóvil.

Shani permanecía sorprendida y aliviada, utilizando sus dones controlo el viento y disperso el polvo. Todos suspiraron sorprendidos al ver la lanza, Jonathan retrocedió con sorpresa y confusión, arqueando una ceja.

-Pero quien…?!- Jonathan pregunto pero fue interrumpido.

-Como te atreves?!-

La joven voz de una pequeña de casi 8 años observaba al humano con sus ojos llenos de ira. Todos observaron a la niña en silencio mientras ella seguía inmóvil sujetando la lanza a centímetros del pecho de Eunice, manteniéndola a salvo. La pequeña fue observada con cuidado por Mavis que no evito estar con la boca abierta. No solo porque ella detuvo la lanza sino por el aspecto de la niña, que también sorprendió a su padre pero quien se había quedado estático fue Frank.

CRACK!

La niña apretó tanto la lanza que la quebró. Su cabello era lacio de color negro intenso hasta su cintura con un copete recto que cubría por completo sus ojos, sujeto con una diadema de color rosa pálido y dos largos mechones blancos al frente de sus hombros. Vestía un completo vestido azul oscuro de algodón y ceda que llegaba por arriba de las rodillas, mangas cortas y cuello cuadrado. Costuras con las siglas "F.F." en sus mangas y en una esquina de la base del vestido, al igual que en una pequeña corbata roja en el cuello cuadrado de su vestido. Pero lo que mas sorprendía a todos fue el color azul pálido de la piel de la niña. La niña dio un paso adelante haciendo retroceder a Jonathan que la observaba cuidadosamente después de ver la fuerza de la niña.

-Monstruo!- Grito el humano antes de golpear a la niña.

Pero el golpe no llego, la niña nunca se movió. El puño de Jonathan estaba a milímetros del rostro de Mavis quien estaba de pie frente a él. La ira en el rostro de Jonathan desapareció y cambio a uno de indecisión, sus ojos cambiaban de color a cada instante, de café claros a verdes oscuros.

-No…- Comenzó a retroceder sujetando su cabeza, el rostro de Mavis cambio enseguida. -Johnny?- Llamo su nombre con sorpresa y esperanza.

Jonathan volteo a verla, sus ojos aun cambiaban de color incesantemente. Enseguida se acerco en cuanto escucho la verdadera voz de Jonathan, pero el humano enseguida retrocedió.

-No!- Mavis se detuvo, Jonathan nunca le había gritado. -No te acerques! Tenías razón… Nosotros somos los verdaderos monstruos.- Drácula lo observo sorprendido y preocupado. -Jonathan…- El chico retrocedió pero antes de poder escapar algo lo sujeto con fuerza y lo alzo un poco del suelo.

El humano comenzó a forcejear contra el aire pero nada serbia.

-Te tengo!- La voz de Griffin se escucho. -No! Suéltame!- Grito Jonathan respirando agitado ahora que su cuerpo comenzaba a sentir el dolor de las peleas que había tenido con Griffin y Eunice.

Pasos se escucharon en cuanto Murray, Cleo, Wanda, Wayne y sus cachorros llegaron enseguida.

-Ahí están!- Grito Wayne, todos los demás afirmaron llegando hasta ellos y Cleo enseguida le arrebato el talismán a Jonathan.

Tras unos minutos Jonathan se calmo mientras Griffin aun lo sujetaba y Mavis se encontraba a su lado, sin dejar de preocuparse por sus Tíos. Drácula ayudo a Frank y a Eunice a alzarlos con su magia llevo a ambos a la enfermería donde Maika se encontraba. Tras entrar, brujas llegaron al lugar la magia sobre en ellas y en las armaduras se desvaneció en cuanto le arrebataron a Jonathan el amuleto. Todo estaba tranquilo mientras las brujas observaban a Eunice que seguía inconsciente, Shani utilizaba su poder para curar las heridas en Frank, Cleo y Murray observaban el amuleto con cuidado y Mavis se encontraba a lado de Jonathan que había sido dormido por Maika.

-Cómo te llamas?- Pregunto la tierna voz de Winnie en el silencio y todos voltearon a ver a la pequeña, Winnie se dirigía a la niña que había salvado a Eunice.

Una pequeña sonrisa se observo en el rostro de la pequeña, sus ojos eran desconocidos para los demás mientras su cabello los ocultaba con su cabello en un copete.

-Ugh…- Se escucho la voz de Eunice que enseguida se levanto. -Que… Que paso?- En un flash la niña se lanzo al pecho de Eunice que se sorprendió y abrazo de inmediato a la pequeña.

Al no escuchar nada, Eunice abrió los ojos y todos las observaban con la boca abierta. Eunice rodo los ojos a un lado y se levanto caminando hacia en medio de la habitación. Coloco a la niña en el suelo que la observo alzando la mirada.

-Preséntate Nena.- Le índico Eunice a lo que la pequeña afirmo.

Dio un paso hacia enfrente con una tímida sonrisa.

-Hola… umm…- Miro hacia atrás y Eunice afirmo. -Mi nombre es Fran F-Fran-kenstein.- Todos abrieron los ojos aun más en gran impacto.

-QUE?!- Todos gritaron en unisonó, y Frank… bueno, el se desmayo.

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O.O

Tal vez esta sea sus caras tras leer TODO esto, me inspire, lo admito y me encanto escribirlo!

Espero verlos pronto y por favor, si les gusto un poco, o amaron este Fic…

Pues dejen un Comentario! No necesitan tener una cuenta en !

Paguen! Vuélvanme rica, creo que lo merezco.

XD Nah, solo páguenme un Comentario, es lo justo ;) Cuidense, hasta pronto!

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